sábado, diciembre 27

Revista de Estudios Históricos de la Masonería Latinoamericana y Caribeña: nuevo número

http://www.rehmlac.com/


25 de diciembre de 2014

A todos los autores y lectores de la REHMLAC:

Nuestra motivación sigue intacta, deseamos seguir reflejando los esfuerzos investigativos que se realizan en esa sombra que parece ser es para la sociedad la Universidad. Para todos nosotros es la principal fuente donde hallar la claridad sobre nuestro pasado, presente y futuro. Su difusión de forma habitual y gratuita sigue siendo una prioridad. Esperando que nos podamos ver, reunirnos y compartir nuestras experiencias y conclusiones en algún lugar del planeta, el equipo de la revista desea que pasen unas fiestas pausadas, relajadas y en buena compañía.

Felices Fiestas y Próspero Año 2015,
Equipo REHMLAC
 

Vol. 6, n. 2, Diciembre 2014 - Abril 2015
El centenario de la Primera Guerra Mundial, tal como ocurrió con el bicentenario de la Revolución Francesa, provocó en las filas de los historiadores una producción investigativa que descubrió episodios, posturas e individuos hasta entonces olvidados. La historiografía sobre el fenómeno masónico no podía estar ajena a ese movimiento que seguro se prolongarán durante los cuatro años siguientes. La Gran Guerra puso a prueba las teorías de todas las organizaciones existentes. En el caso de la masónica, puso a prueba la fuerza de su ideal de Fraternidad y de su grado de Universalidad, pues todos los bandos en conflicto albergaban en sus naciones a diversas obediencias. ¿Cómo reaccionaron? Con este número se pretende colocar las primeras respuestas que se irán precisando y completando durante el centenario.

Otros artículos muestran la amplitud del asociacionismo masónico como fuente para escribir la Historia Contemporánea de las diferentes naciones, historia siempre asechada por los mitos, leyendas y romanticismos, induciendo para cada uno de ellas, en relación con otras o aisladamente, interrogantes que ayuden a despejar las realidades de sus historias nacionales.

Entre las diferentes funciones que ha podido jugar nuestra revista en estos últimos años en el mundo de la investigación histórica desde la Academia se encuentra la sección, abierta, dedicada a entrevistar a los jóvenes investigadores que defendieron algún tipo de estudio universitario en torno a la historia de los masones y de las masonerías. Sección apreciada por los lectores, por los propios investigadores porque sirve para orientar a los que están en plena labor investigativa, a los que quieran emprender ese camino, a conocer las razones que les empujaron a desarrollarla y a conocer las fuentes que han manejado.
I Guerra Mundial y Masonería

André Combes ('Institut d'Etudes et de Recherches Maçonniques, France), « La Maçonnerie française et la première guerre mondiale »
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Dévrig Mollès (Université de Strasbourg, France), « Le système-monde maçonnique a la veille de la Première Guerre mondiale: une analyse archéologique »
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¿Actividades masónicas en Costa Rica antes de 1865?

Chester Urbina Gaitán (Universidad Politécnica de Nicaragua, Nicaragua), "Patriotismo, prensa e intelectuales en Costa Rica (1846-1849)"
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María Isabel Carvajal Araya (Universidad de Costa Rica, Costa Rica), "Los primeros escudos de Costa Rica: ¿fundamentos masónicos?"
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Estudios de caso

Éric Saunier (université du Havre, France), « La Franc-maçonnerie à l’épreuve de la Révolution française : Une expérience aux origines de la Franc-maçonnerie libérale »
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Manuel Según-Alonso (Universidad Nacional de Educación a Distancia, España), "La influencia de la masonería madrileña en la política de la Segunda República Española (1931-1939)"
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Michel Goulart da Silva (Universidade Federal de Santa Catarina, Brasil), "Uma análise da historiografia acerca da trajetória de Everardo Dias"
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Experiencias investigativas en Tesis

David Vergauwen (Free University of Brussels, Belgium), "'Où peut-on être mieux?' Masonic music and musicians in 19th-century Brussels"
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Esteban Sánchez Solano (Universidad de Costa Rica, Costa Rica), "La participación político-partidista de la Iglesia: el Partido Unión Católica y sus estrategias de movilización política en el marco del conflicto entre la Iglesia católica y el Estado Liberal en Costa Rica (1889-1898)"
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Reseñas de actividades académicas

Felipe Santiago del Solar (Universidad ARCIS, Santiago de Chile), "II Seminario euro-argentino de historia de las redes masónicas atlánticas. Entre local y global. La Masonería en Argentina y América Latina (Buenos Aires, Argentina, 2014)"
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Reseñas de publicaciones

Álvaro Jimena Millán (Université de Strasbourg, France), "La Franc-maçonnerie mère du colonialisme. Le cas du Vietnam de Claude Gendre"
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José-Leonardo Ruiz Sánchez (Universidad de Sevilla, España), "La historia tiene la palabra. II República española y la masonería 75 años después", en:Cultura Masónica VI, no. 19 (2014), coordinado por Yván Pozuelo Andrés



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 Manuel de Paz Sánchez (Universidad de La Laguna, España), "El tesoro oculto del conde de Montecristo. Masonería y ocultismo en la obra de Alejandro Dumas de Fabio García Saleh"
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Sylvia Hottinger Craig (Universidad Carlos III de Madrid, España), "Masonas. Historia de la masonería femenina de Yolanda Alba"
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Equipo REHMLAC

Consejo Científico

Miguel Guzmán-Stein (Universidad de Costa Rica, Costa Rica)
José Antonio Ferrer Benimeli (Universidad de Zaragoza, España)
Margaret Jacob (University of California Los Angeles, Estados Unidos)
Eduardo Torres Cuevas (Universidad de La Habana, Cuba)
María Eugenia Vázquez Semadeni (University of California Los Angeles, Estados Unidos)
Éric Saunier (Université du Havre, Francia)
Andreas Önnerfors (University of Lund, Suecia)
Samuel Sánchez Gálvez (Universidad Carlos Rafael Rodríguez de Cienfuegos, Cuba)
Roberto Valdés Valle (Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas", El Salvador)
Céline Sala (Université de Perpignan, Francia)
Dominique Soucy (Université de Franche-Comté, Francia)
Guillermo de los Reyes Heredia (University of Houston, Estados Unidos)
Dévrig Mollés (Université de Strasbourg, France)
Felipe Santiago del Solar Guajardo (Universidad ARCIS, Santiago de Chile)
Carlos Francisco Martínez Moreno (Universidad Nacional Autónoma de México, México)
Michel Goulart da Silva (Universidade do Estado de Santa Catarina, Brasil)
Revisores de Estilo

Sylvia Hottinger (Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, España)
Kyle Jackson (University of California Los Angeles, United States)
Editor

Yván Pozuelo Andrés (IES Universidad Laboral de Gijón, España)
Director

Ricardo Martínez Esquivel (Universidad de Costa Rica, Costa Rica)

sábado, diciembre 20

jueves, diciembre 4

Laicidad en nuestras escuelas: ¿necesidad democrática?

El 9 de Diciembre es una fecha reconocida por diversos colectivos y movimientos sociales como "Día de la Laicidad". El motivo reside en que un 9 de diciembre de 1905, Francia aprobaba la Ley de Separación de Iglesias y Estado, una norma pionera que consagraba el principio de laicidad por primera vez en el continente europeo. También un 9 de diciembre de 1931, España aprobaba su primera Constitución democrática, y con ella, la aplicación efectiva del mismo principio en nuestro país.

La Logia Rosario Acuña, de Asturias, celebra por primera vez esta Jornada, abordando en una mesa redonda la aplicación de este principio fundamental de las democracias modernas en uno de los espacios más delicados que existen: La escuela. 

Intervendrán como ponentes:
D. Mario Suárez del Fueyo, Director del Colegio Público Jovellanos, de GIjón.
Don Benito Aláez Corral, Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo.
Don Ricardo Fernández Rodríguez, Abogado, miembro de la Logia Rosario Acuña (Gran Oriente de Francia).

Ciudadano, ciudadana, te invitamos a acompañarnos y, por encima de todo, a participar.

Construir la democracia es una tarea que concierne a toda la ciudadanía.

domingo, noviembre 30

Rosario de Acuña y su relación con la Francmasonería



 ...La paciencia, que es el más alto don del genio humano...
Rosario de Acuña



Contra lo que es costumbre y suele ser útil, publico hoy un largo texto. Es el conjunto de apuntes realizados de cara a la Tenida Blanca Abierta en la que intervine como orador el pasado día 27 de noviembre del corriente, en la sede de la Logia Rosario Acuña. Dejo así a disposición de todas las personas interesadas la información compartida, no sin antes indicar dos autores de referencia fundamentales a este mismo respecto, y a los que les corresponde realmente todo el mérito y originalidad: Me refiero a los diferentes trabajos publicados por Macrino Fernández Riera y a los de Xosé Bolado, en especial a la recopilación de las obras completas de Rosario Acuña, que comenzó a editar con la colaboración del Ayuntamiento de Gijón en el año 2007.
Quiero también expresar aquí mi agradecimiento a las personas que me acompañaron el pasado jueves, semillas todas ellas capaces de alumbrar el fruto de la memoria recobrada. Ésa y no otra era la finalidad de este acto que, además, ha permitido de nuevo acercar la asociación masónica a la normalidad cotidiana y a la ciudadanía de bien.
San Claudio, a 30 de noviembre de 2014
 

Rosario Acuña y su relación con la Francmasonería

De la vida de Rosario Acuña se tiene un relativo buen conocimiento. Son muchos los testimonios escritos y documentales que han quedado de ella, algo que nos permite acercarnos a su infancia, educada de un modo muy diferente al uso en la época –nació en el año 1850-, principalmente por su padre; y su juventud, donde descubrimos a una escritora que da sus primeros pasos hasta conseguir un importante éxito teatral merced a la representación de Rienzi el Tribuno, un canto a la libertad en una España que apenas la conoce.
Pero lo que nos interesa en esta exposición es la Rosario Acuña combativa; la mujer que se comprometió y no tuvo empacho en sacrificarlo todo; la librepensadora; la precursora del feminismo; la humanista; y por qué no decirlo, pues de eso se trata esta tarde, la francmasona.
Rosario Acuña vivió acomodada hasta su temprana juventud. Con veintiún años, contrajo matrimonio con Rafael de la Iglesia Auset, un militar de “buena familia” que no la hará feliz y con el que vivirá en Pinto y Zaragoza, plazas a las que es destinado, separándose definitivamente de él en 1883. Esa ruptura encarna la primera de las trasgresiones perpetradas por Rosario de Acuña. Vendrán otras que harán que nada vuelva a ser igual para la escritora.
En 1884, el profesor Miguel Morayta Sagrario inaugurará el curso académico universitario en Madrid. Pronunciará un discurso que para las posiciones más dogmáticas y conservadoras representará una manifestación herética. Exigen su cese y la reacción estudiantil, apoyándole, no se hace esperar. Rosario Acuña toma partido y pone de manifiesto su compromiso público, algo que la marcará ya de por vida. Su posición no se limita a las buenas palabras: Se ofrece incluso a pagar la matrícula al estudiante con mejor expediente que se vea amenazado por el hecho de no asistir a las clases en medio de la refriega. Apoya abiertamente al profesor Morayta que, quizá en un guiño histórico, tendrá reservado un importante papel en la historia decimonónica de la masonería española, poniendo fin a un proceso de dispersión y confrontación entre organizaciones masónicas y colocándose en dos ocasiones al frente del Gran Oriente Español.
En un plano personal, el contacto con el grupo de estudiantes le permitirá a su vez conocer a quien será su compañero en adelante, Carlos Lamo Jiménez, dirigente del “Ateneo Familiar”, un grupo estudiantil que ha participado activamente en los disturbios del otoño de 1884 y en el que se difunden los ideales del librepensamiento, el republicanismo y que mantiene estrechos contactos con otras figuras relevantes implicadas en la lucha anticlerical y que apuestan por un incipiente laicismo, algo prácticamente desconocido en la España de finales del siglo XIX.
Me gustaría, más que exponer un tema que ya ha sido suficientemente trillado por los autores a los que nos referiremos y que ha realizado una impecable labor investigadora desde el punto de vista historiográfico, describir determinadas situaciones a través de las palabras de la propia Rosario Acuña.
Mucho podríamos escribir sobre Carlos Lamo. Nos lo cuenta Macrino Suárez Riera…
Carlos Lamo Jiménez será otro de esos elementos que nos permitan hablar de las relaciones de Rosario Acuña con la institución francmasónica. Para él, un joven de 20 años cuando conoce a quien será su compañera sentimental, la francmasonería no es algo extraño. Él es hijo de un francmasón, Anselmo Lamo, y de Micaela Giménez. El padre, sastre en Úbeda  y comercial de Singer, es un hombre comprometido ideológicamente y sus hijos –Carlos y su hermana Regina- reciben una educación diferente también para la época a la que nos venimos refiriendo. Trasladada la familia a Madrid, Carlos estudiará derecho y cobrará un peso de cierta relevancia al frente del Círculo Familiar, organización estudiantil cuyos componentes se ven implicados también en los hechos que afectan a Miguel Morayta.  En ese clima conocerá a Rosario Acuña. Ella treinta y ocho.
Otra transgresión: La diferencia de edad, que se une a la clandestinidad con la que la pareja vive su relación.
Carlos Lamo estará al lado de Rosario Acuña hasta el fallecimiento de ésta en Gijón en 1923, y no la abandonará nunca.
Al poco de conocerse, Rosario Acuña le escribe:

“Atiende, Carlos, y hazlo presente a tus asociados. Tengo por seguro que la regeneración española, es decir, el levantamiento de las energías laceradas y entumecidas de mi patria no se realizará sino por la juventud.- ¿Vas comprendiendo tú y los tuyos por qué me congratulo tanto de ser vuestra presidenta? Vuestra generación es la España del porvenir; con ella están en los códigos del Estado: la República, sin adjetivos, sin reyes y sin histriones; la Iglesia sin autoridad devastadora, sin rentas sacadas del trabajo del pueblo contra su voluntad, y sin soberanía sobre la dignidad de los ciudadanos […]”

En estas palabras vemos cómo se anuncia un contenido ideológico muy preciso, revelador de una ilusión compartida por remitente y destinatario, testimonio de una complicidad absoluta.
Carlos Lamo será igualmente francmasón. Se inicia varios años después de conocer a Rosario Acuña, concretamente el 9 de julio de 1895, en la Española 176, afiliándose años después en Gijón a la Logia Jovellanos en 1921, conservando el nombre simbólico de Michelet, y constándonos que en Gijón aparece inscrito con el primer grado, dato interesante para quizá comprender cómo era la vivencia masónica no ya de Rosario Acuña, sino de la pareja:  No es una militancia masónica caracterizada por la asiduidad, algo que sucederá igualmente con Rosario Acuña; pero sí por la conservación del compromiso y la convicción. Iniciándose en el año 1895 sorprende que prácticamente 25 años después reaparezca en Gijón, siendo un aprendiz. Sin embargo, los lazos y la cercanía a las instituciones masónicas se mantendrán mucho más allá de la adscripción formal.
En 1884, a raíz del contacto tomado con el movimiento asociativo, Rosario Acuña también anuncia su intención de colaborar en un renombrado medio, órgano oficioso de difusión del ideal librepensador en España…
Las Dominicales del Libre Pensamiento. La publicación acaba de aparecer cuando Rosario Acuña se incorpora como colaboradora.  Sus impulsores son otros dos reconocidos francmasones, Fernando Lozano Montes, militar y periodista, que firma sus escritos con el que también será su nombre simbóico, Demófilo; y Ramón Chíes. Las Dominicales estarán casi continuamente en el ojo del huracán, siendo objeto de secuestros y censuras, y padeciendo en ocasiones las consecuencia de la denuncia semanal que interponen grupos que siguen una estrategia coordinada y orquestada de acoso y derribo, como es el caso de la asociación de “Padres de familia”. En Asturias serán célebres las circulares del Obispo Martínez Vigil, particularmente obsesionado con la Francmasonería y también con el librepensamiento, realidades conceptuales diferentes pero que en un alarde de simplificación él unifica. La publicación desaparece en 1909.

La iniciación en Alicante, la Logia Constante Alona. La Constante Alona es un taller constituido en 1878 ubicado en Alicante y que llega a sobrepasar los cien miembros. Cuenta en su seno con una logia de adopción que llega a estar integrada por 15 mujeres. Una de ellas, la escritora Mercedes de Vargas (Juana de Arco de nombre simbólico), que mantiene el contacto y escribe a Rosario Acuña. A partir de estas aproximacione se puede apreciar ya la existencia de cierta cercanía entre la escritora y la entidad francmasónica, que comparten puntos de vista referidos al reformismo, al republicanismo, al espíritu ilustrador, a la promoción de la mujer en un marco de reconocimiento de sus derechos en igualdad con aquellos que disfruta el hombre…
El proceso de incorporación ha sido estudiado por diversos autores. Es el caso de Ferrer Benimeli y de Álvarez Lázaro. José Bolado, otra de las referencias indiscutibles en lo que concierne a la obra de Rosario Acuña se refiere al último autor para ilustrar el particular procedimiento de iniciación a que fue sometida Rosario Acuña:
En 1885 los alicantinos se dirigen a ella. Su propósito es incorporarla a sus filas.  Rosario Acuña da una primera respuesta en la que ofrece su colaboración para publicar en “La Humanidad”, revista de la Logia. Y en efecto, algunos de sus artículos verán la luz en Alicante.
Rosario Acuña asiste en Alicante a un recital de poesía, y el 31 de enero de 1886, el Venerable de la Logia, Padilla, toma conocimiento de este hecho, dirigiéndose entonces a los miembros del taller: 

“… el gran nombre que goza en la república de las letras y la brillante campaña que viene haciendo en defensa de la libertad y del progreso, ideales que persigue la masonería, la hace digna de esa manifestación…”

Padilla pide al taller que participe en el recibimiento que se prepara realizando alguna otra gestión adicional administrativa ante la autoridad masóncia –y algún contacto tiene que haber en el que ha sido trascendental la intervención de Mercedes de Vargas-, porque el Gran Oriente de España autoriza excepcionalmente la iniciación de Rosario Acuña, planteada con una inusitada premura, y esta se hace teniendo en cuenta unas circunstancias no previstas en el propio reglamento de la organización. La escritora tomará como simbólico el nombre de Hipatia, la matemática de Alejandría.
Esta es la petición dirigida a la Logia, firmada por ella, aunque redactada probablemente por el maestro del taller que añade la precisión final referida a la corta estancia en Alicante prevista:

Al Venerable de la Logia Constante Alona:
Conforme a las doctrinas de la Masonería que he leído, y creyendo que puedo prestar algunos servicios a tan noble causa, solicito ingresar en dicha orden y ser iniciada en sus misterios.

Alicante, 12 de febrero de 1886

Firma Rosario Acuña

En atención al escaso tiempo que permanecerá Doña Rosario De Acuña en esta ciudad, suplicamos se admita y vete iniciándola a la mayor brevedad.

José María Escuder Celso, grado 3º

La solicitud se conserva en el Centro Documental de la Memoria Histórica, antiguo Archivo Histórico de Salamanca.
La incorporación formal de Rosario Acuña a la Francmasonería va a tener calado y producirá una sacudida electrizante entre la militancia de las logias del momento. Para ilustrarlo José Bolado se hace eco de dos situaciones un tanto anecdóticas pero reveladoras: Su nombre va a ser utilizado como simbólico tanto por hombres como mujeres. Es el caso de la logia La Perla del Cantábrico en Asturias, en 1891, o el de Elías Bajo, miembro de la gijonesa Logia Jovellanos.
Otra curiosidad revelada por el trabajo de José Bolado nos permite hallar a Rosario Acuña como miembro honorario de la Logia Martia, en Marchena, Servilla, allá por el año 1894.
¿Cuánto duró el compromiso de Rosario Acuña con la organización masónica? Podríamos decir que toda su existencia, como veremos más adelante, aunque no deja de ser –al igual que sucede con Carlos Lamo- una militancia muy especial, alejada de la idea de asiduidad que tenemos a día de hoy, y que probablemente no era la misma que se manejaba hace un siglo. En este sentido, las investigaciones realizadas por la policía franquista, aunque su fallecimiento se había producido en 1923, arrojan otro dato: La Logia Constante Alona la conserva como miembro en el cuadro lógico de 1890. Los policías se refiere a ella como “individua”, trato criminalizador que anuncia el olvido que le aguarda en buena parte de la memoria colectiva.

Las hijas del progreso. Dos años después de su iniciación Rosario Acuña aparece pronunciando un discurso en el encendido de luces de una Logia del Gran Oriente Españo. Se trata de un taller de Adopción llamado “Las Hijas del Progreso”.
Sin duda,  la escritora, empeñada en un combate por la igualdad de las mujeres y en una permanente reivindicación de sus derechos, hasta convertirse en una precursora y referencia del feminismo español, toma una decisión pragmática al incorporarse a una estructura asociativa como la masónica, en la que las mujeres no gozan todavía de un pleno reconocimiento. Los talleres de adopción permanecen subyugados a la autoridad masculina, y aunque el hecho de la composición mixta de las logias se perfila ya en el horizonte (en 1893 aparecerá “le Droit Humain”), todavía no es una realidad. Ello no impide que Rosario Acuña mantenga un estrecho contacto con María Vargas, que no rechace los reconocimientos que desde la Francmasonería se le hacen y que la institución esté pendiente de los avatares que la afectan.
Llama la atención del discurso de Rosario Acuña ante “Las Hijas del Progreso” su comienzo:

“…no estará de más advertiros mi ignorancia, lo que pudiera llamarse mi inocencia respecto al acontecimiento que nos ha reunido en este local…”

Y es significativo su contenido, que apuntaría quizá a vislumbrar a una Rosario Acuña más cómoda en una estructura masónica femenina, libre de tutelas masculinas. O quizá mixta, donde la plena igualdad sea compartida conjuntamente por hombres y mujeres. En cualquier caso es a las últimas a quien se dirige no sin antes pedir disculpas a los hombres presentes:

“…No sabemos si esta Logia femenina será un astro que surge para iluminar el oriente de la futura humanidad o un aerolito perdido en las inconmensurables ondas del éter, que tras breve incandescencia cae apagado en las profundidades del olvido. Pero bien sea luz y sombra lo que en el porvenir espere, no puedo menos de dirigirme a ella, que condensa, a ella, que realiza uno de los más caros ideales de mi alma, la mujer por la mujer, la mujer engrandecida, ilustrada, dignificada por la mujer; la mujer, permitidme la frase, probando sus fuerzas como ser pensante, manifestando sus condiciones como ser racional en un radio de acción pura y genuinamente femenino. ¡Dejadme, pues, hermanos míos, que me dirija exclusivamente a mis hermanas, que  para ellas hable, que para ellas use términos familiares, sencillos, triviales, si necesario fuera; van dirigidos a su inteligencia, a su cerebro, a sus potencias mentales, gemelas a las mías, sobre las cuales pesan siglos y siglos de opresión y de violencia…

La mujer puede y debe pensar; ningún límite impuso la naturaleza a sus facultades racionales…”


Vamos a abordar otro episodio interesante y relevante en el discurrir de esta narración: La Escuela Neutra Graduada de Gijón.
Macrino Fernández Riera ha aportado datos que resultan de interés: Las escuelas neutras son una iniciativa promovida por diferentes movimientos asociativos asociados al librepensamiento. Surgen a finales del siglo XIX y están ligadas a una propuesta educativa que supuso un auténtico revulsivo en un país que no conocía prácticamente otra cosa que la enseñanza confesional en un país en el que, además, el analfabetismo era la regla genera: La Institución de Libre Enseñanza.
En ese marco, el 24 de junio de 1888, se produce la inauguración del colegio del Gran Oriente Nacional de España, a la que asiste Rosario Acuña.
En Gijón, esta innovación educativa tardará unos años en llegar. La inauguración formal tiene lugar el 29 de septiembre de 1911 en el Teatro Cine Los Campos. Aúna la voluntad de Anarquistas y Reformistas (melquiadistas), y se instala en el que es el local de reunión de la masonería gijonesa, desapareciendo del número 3 de la calle La Playa el día 21 de octubre de 1937, con ocasión de la caída del frente Norte durante la Guerra Civil. Eleuterio Quintanilla acabará dirigiéndola, conservándose memorias informativas redactadas por Alberto de Lera que dan una abundante información relativa a la composición y funcionamiento de la escuela. Rosario de Acuña asistirá a la inauguración pronunciando un celebre discurso. Lo hace en un año que va a ser complicado para ella, cuando todavía no ha emprendido el camino del exilio y habla del “ateísmo” en las Escuelas Neutras y es concluyente como de costumbre:

“…un alma ardientemente enamorada de la justicia, de la razón, de la belleza, de todos los atributos de la Suma Verdad, hacia la cual hombres y mujeres, viejos y jóvenes, cultos e incultos, tienden sus pensamientos y sus voluntades, con afán insaciable; porque es predestinación del hombre dirigir todas sus energías hacia Ella, hasta rendirla, en ocasiones, el holocausto de su vida"

"¡Este es el ateismo de la escuela neutra! Ella le dice al niño: «Mira, oye, observa, estudia y deduce."

El compromiso masónico: Un diálogo recíproco. Ya hemos dicho que la relación de Rosario Acuña con la masonería es especial. Y como enunciamos en este apartado se puede examinar desde dos puntos de vista: el de la organización y el personal de la propia Rosario Acuña.
No cabe duda de que desde la organización existe una preocupación y una presencia recurrente del trabajo de Rosario Acuña, de su incesante labor como difusora y “propagandista” del librepensamiento y de unos ideales de libertad compartidos en una España que se asoma a ellos con temor, pero que los desconoce.
Desde el punto de vista de Rosario Acuña, sus propios discursos nos permiten llegar a entender que encontró en la Francmasonería otro colectivo empeñado en la batalla de las libertades, de la democracia, del librepensamiento, del republicanismo… Pero hay algo que no encaja bien y a lo que ya hemos aludido también: La presencia de la mujer en el seno de logias de Adopción. En las Hijas del Progreso, se dirige a las “mujeres” exclusivamente y explica el porqué. Y lo hace con un discurso emancipador.
No hay que entender mal las cosas: Rosario Acuña hace referencia al alma masculina, al alma femenina, no ataca al hombre, sino que ansía la liberación de la mujer. La masonería de la época todavía no está a la altura para poder discernir estas cosas y se habla permanentemente de la masonería de adopción como la única fórmula para incorporar a la mujer. No se entiende que esto sea insuficiente aunque ya exista el discurso de la mixtidad promovido en organizaciones como –a título de ejemplo- el Gran Oriente de Francia, aunque sin éxito; y por fin convertido en realidad merced al esfuerzo de Marie Deraismes y Georges Martin. Es difícil creer que Rosario Acuña pudiera estar de acuerdo con esta estructura de “adopción”, razón por la que antes nos interrogábamos sobre si hubiera preferido una estructura mixta o femenina. La duda sigue.
Sea como fuere, no deja en todo caso de proclamarse francmasona. Lo hace en público y a través de medios de comunicación. Es una forma de reivindicar la solidez de las ideas, de poner más voz en lo que se dice… Lo anuncia en las Dominicales del Librepensamiento, en el diario masónico La Verdad, de Oviedo.
En el mismo año de su iniciación, en 1886, La sociedad de Amigos del Progreso, constituida en Madrid por dos talleres masónicos, Progreso e Igualdad, la nombra co-presidenta de honor. Acompaña a otros prestigiosos miembros también ligados a la institución: Nicolás Salmeron, Pi i Margall…
Nos cuenta Xosé Bolado que en 1887 viaja a Galicia, Asturias y León. Se ve acosada por la guardia civil en Barco de Valdeorras, pero previamente ha tenido tiempo de pasar por Luarca, donde ha suscitado un gran revuelo y participa en una serie de actos en los que interviene y la acoge la Logia “La luz de Luarca.”
En 1888, escribe un artículo “Al pueblo masonico” donde, además de llamar la atención quién es el destinatario de sus palabras, confiesa:

 “…he dedicado todas mis actividades a la propaganda de tan sublime credo…”

El 2 de julio de 1910 dirige una carta abierta a Benito Pérez Galdós, diputado en ese momento, tomando partido por la defensa de la libertad de conciencia apoyando la Ley Candado del presidente Canalejas. Hace aquí una referencia irónica a su nombre “civil” y otra deliberada a su nombre simbólico, que Bolado considera una mención a su familia adoptiva:

Pérez Galdós. Congreso Diputados.
Como dama española, pues cuento en mi ascendencia de cuatrocientos años, a reinas, Obispos, conquistadores y santos, me  adhiero a la manifestación del domingo y pido, además de lo que ustedes pidan, que cese la persecución infame, solapada, feroz, inicua y cruenta que sufrimos, indefensos, hace treinta años los que hace treinta años dimos el primer grito pidiendo la libertad de conciencia.
Rosario de Acuña y Villanueva, de Solis y Elices, Cuadros y Juanes, Jiménez de Vargas y Román: - Hipatía :.gr:.32
El periódico gijonés El Noroeste, publica un artículo el 8 de diciembre de 1922, pocos meses antes de fallecer.  “Justicia” es el título de un texto crítico con la Guerra de África y que dirige especialmente a los “hermanos” masones.

Ante los escándalos: El Padre Juan y La Jarca de la Universidad. Hacemos referencia aquí a dos episodios en los que puede observarse la permanencia y continuidad del lazo masónico. El primero acaece en 1891 e implica la clausura del teatro madrileño en el que se había estrenado su obra teatral, Ell Padre Juan, y la prohibición gubernativa de lo que previamente había pasado el filtro de la censura. Una crítica al clericalismo y una defensa del matrimonio civil provocan una airada reacción de los medios y organizaciones conservadoras. La masonería –y no sólo la masonería- reacciona: La Gran Logia Simbólica Española, en su Boletín de Procedimientos de 12 de abril de 1891, una publicación semanal, a la apoya expresamente a través de dos artículos “Delito Impune” y “Pruebas del delito”. Otro tanto sucede con la Gran Logia Provincial de Málaga.
Con la publicación de “La Jarca de la Universidad” en El Progreso, de Barcelona, sucede algo similar, aunque la reacción es si cabe más virulenta y mucho mejor orquestada por sus adversarios. En esta ocasión se ataca incluso a los medios que publican textos de Rosario Acuña, que ha tenido la osadía de insultar a la comunidad estudiantil. Se ataca también a su compañero y nada se respeta en lo que se convierte en una cacería. La Fiscalía abre diligencias contra ella y la situación deviene tal, que abandona el país y se refugia en Portugal, donde se acaba de proclamar la República, hasta el indulto acordado por Romanones en el año 1913.
Durante este tiempo fuera del país, aunque no aparece nunca como miembro de la Logia Jovellanos de Gijón ésta sí interviene interesándose primero por las condiciones que pueden rodear a la medida de gracia, finalmente prevista para los delitos políticos y de imprenta (así lo refleja una comunicación dirigida al Consejo de la Orden del Gran Oriente Español en noviembre de 1912). Y un nuevo escrito redactado para despejar dudas sobre el alcance del indulto, con el ánimo de saber si la logia va a poder “felicitarla”. Estamos en marzo de 1913.
Rosario de Acuña fallecerá en su casa el día 5 de mayo de 1923. Pasó sus últimos años en la casa que ella y su compañero construyeron en el Cervigón. Rara vez salía de aquel entorno y no quiso a su muerte honores ni reconocimientos extraordinarios. Inevitable fue que un gran cortejo se organizara camino del cementerio civil de Gijón, donde una losa cubrió su sepulcro sin más inscripción que las iniciales de su nombre y primer apellido grabados en un ladrillo.
Todavía quedaba un último e irónico guiño que seguiría uniendo a esta gijonesa de adopción con la institución francmasónica. En el año 1927 fallecerá Enrique Valdés Villar, miembro de la logia Jovellanos desde 1913, y uno de los grandes benefactores de la Escuela Neutra Graduada. Será enterrado justo a su lado. Dispondrá que sobre la lápida que cubra su sepulcro se esculpan un compás, una escuadra y una estrella de cinco puntas. Milagrosamente, por efecto del ennegrecimiento de la piedra, lo símbolos se mimetizarán hasta hacerse invisibles e imposibilita el cumplimiento de las órdenes dadas por los militares sublevados (Orden Ministerial de 21 de diciembre de 1938) en el transcurso de la guerra civil, y que arruinaron buena parte de los monumentos funerarios de carácter masónico existentes en nuestro país.

El pensamiento de Rosario Acuña sigue vigente en la actualidad. Fue sin embargo erradicada concienzudamente del orbe intelectual de nuestro país, sucediéndole lo que a tantos hombres y mujeres que, formando parte de lo mejor, de lo más puro y honesto que pudo alumbrar España, sucumbieron al olvido promocionado por el régimen dictatorial. A nosotros nos corresponde enmendar aquella crueldad y recordar la palabra, el hacer y el pensar de esta mujer que, qué duda cabe, dedicó su vida a construir sin confrontar con los propios, combatiendo únicamente al oscurantismo que la persiguió durante buena parte de su existencia.
Esto escribió Rosario Acuña y con estas palabras que pertenecen al siglo XXI y a todos los siglos, les expreso mi gratitud:

*“…El estrecho criterio que informa a todos los mercenarios de la fe, nos llevaría de nuevo al légamo hirviente de las edades prehistóricas; es preciso que apartemos de nuestro camino, con misericordia, pero con firmeza, a esas almas que se yerguen al paso de la razón adulta del hombre, como bloques de granito en abrupta costa; que las rompientes las circunden, y aunque no sean derribadas de pronto, el manso vaivén de las aguas irá desmenuzándolas hasta convertirlas en suave arenal, donde rodarán luego las olas, vistiéndolas de espuma: nuestra labor acaso sea de siglos, pero su desmenuzamiento es seguro; los límites de nuestro esfuerzo se pierden en las profundidades del porvenir, así como sus durezas se hunden en las oscuridades del pasado: nosotros vamos hacia el paraíso; ellos vienen del caos…”
*Del ateísmo en las Escuelas Neutras, año 1911.



Vïctor Manuel Arbeloa: La Masonería en Navarra y Álava en el siglo XIX. 1846/1893
Macrino Fernández Riera: Rosario de Acuña en Asturias, Ediciones Trea, 2005
Macrino Fernández Riera: Página personal - http://www.telecable.es/personales/mfrie1/bibliog/asturias.htm
José Bolado: Rosario de Acuña y Villanueva, obras reunidas, Ediciones KRK, 2007

María José Lacalzada: Mercedes de Vargas y Rosario Acuña: el espacio privado, la presencia pública y la masonería (1883-1891), Universidad de Zaragoza.
 



martes, noviembre 25

Rosario Acuña y la Francmasonería: Una tenida blanca abierta


Contra lo que pueda parecer, este año "masónico" viene tranquilo. Cargado de trabajo, sí, pero tranquilo al fin y al cabo. Es esa carga laboral la que hace que Memoria Masónica tenga el pulso relajado, algo por lo que pido disculpas a quienes siguen el blog. Tenía en mente publicar otras cosas relativas a la actualidad masónica, al desarrollo de la entidad en Asturias y fuera de ella, pero tengo que dosificarlas.
Hoy me hago eco de una actividad de mi Logia, donde cada año intentamos hacer que la Francmasonería deje de ser una cosa extraña, abrir las puertas del local en el que nos reunimos y proponer un tema para dialogar con quienes nos visitan, que puede tener mayor o menor interés (aunque esa es ya una cuestión que le corresponde valorar a quienes nos acompañan).
El próximo jueves, día 27 de noviembre, a las 19:30 horas, en la calle Costa Rica, 4, Gijón, vamos a hablar de la mujer cuyo nombre se ha convertido en seña de identidad de nuestro propio taller. Queremos tratar no tanto su perfil biográfico como la relación que mantuvo con la institución francmasónica, sobre todo a partir de su incorporación en el año 1886 a la Logia Constante Alona, en Alicante. El objeto, amén de conocer mejor a una figura clave en la conformación del librepensamiento y el discurso feminista y humanista de nuestro país, es también intentar hacer que se sepa un poco más de la Francmasonería.

lunes, octubre 13

Logia Mozart: Símbolo y reflexión...


El próximo día 17 de Octubre, y hasta el día 31, permanecerá abierta una exposición de objetos masónicos de la Logia Mozart en el Centro Cultural Edificio Iberia, en Cuenca.
Del evento, su alcance y objetivo, nos informa cumplidamente la página de la Logia, que dejo aquí enlazada.
Al conocer la iniciativa de este taller madrileño, pienso que en el "adn" del Gran Oriente de Francia yace cierta "vis externa", una necesidad de compatibilizar y equilibrar el trabajo interno en el seno de las logias con la proyección hacia fuera. Existe una necesidad de ser vistos. ¿Por qué? Es evidente para mí que en una sociedad en la que buena parte del conocimiento entra por los ojos, resulta imprescindible mostrar lo que uno hace. 
Son abundantes los mitos que existen y persisten en torno a la Francmasonería. Muchos de ellos sobreviven al ser fruto de sempiterna persecución de otros tiempos. Otros se resisten a desaparecer por la acción torcida de muchos autoproclamados francmasones, que creen pertenecer a un selecto club o a una majestuosa academia desde la cual tratan de deslumbrar al mundo. Para combatir tanto el pasado como la nefasta acción de cátedros y pseudomagos, se hace necesario sacar a flote continuamente el contenido filosófico de la Francmasonería, su amor por el conocimiento, su historia llena de compromiso social, su pasado más honesto.
Vienen tiempos oscuros. O quizá siempre han estado ahí. De Francia nos han llegado noticias en los últimos meses de asaltos o ataques a sedes obedienciales y a logias. Los episodios no tienen una localización geográfica cocreta en el país vecino. Pequeños y grandes talleres ha sido víctimas de un fenómeno que trae a la memoria inevitablemente lo que sucedió en otro tiempo. En nuestro país también hemos conocido alguna situación similar. Me vienen ahora a la memoria las pintadas en la sede de la Gran Logia de España no hace mucho. Todo ello no son sino muestras de ignorancia. Y prueba irrefutable de lo bien que ésta ha prendido en quienes están predispuestos a ser un reservorio de odio. No cabe atemorizarse. No es tiempo de esconderse. La Francmasonería tiene que salir a la calle, tiene que existir más allá de los muros de las logias como lo hizo siempre. No hablo de convertirla en una organización al uso -profana, en la terminología propia- ni de desnaturalizarla. Hablo de trabajar para que viva. Porque si en este mundo y época que nos ha tocado vivir no trabajamos en favor de la visibilidad, de la transparencia, del conocimiento de lo que hemos sido y somos en la actualidad, estaremos condenando a una institución con trescientos años de historia a la fosilización, a la inutilidad y a su desaparición.
Bienvenida sea la iniciativa de la Logia Mozart, que se une a tantas y tantas acciones concretas, a tanto trabajo real y productivo, en pro del saber y del futuro de la Francmasonería.

miércoles, octubre 1

VI Edición de los Premios Progreso

La Logia Progreso, federada en la Orden Masónica Mixta "Le Droit Humain", celebrará en su sede pasado mañana día 3 de Octubre, la sexta edición de los premios que llevan su nombre, otorgados por la entidad a agrupaciones caracterizadas por la labor social, cultural o reivindicativa realizada.
En esta ocasión, las dos organizaciones distinguidas ha sido:

¿Pero quién dice que en Oviedo no hay nada?

Atlántica XII

¿Pero quién dice que en Oviedo no hay nada? es una asociación que promueve fundamentalmente la comunicación en torno a la vida cultural y social de la ciudad de Oviedo, participando igualmente del esfuerzo solidario. Su programa de "desayunos" para niños en la sede de la Asociación Partycipa.

Atlántica XII es una revista asturiana. Una publicación más demoledora que rompedora, todo hay que decirlo. De vez en cuando uno se queda perplejo sólo leyendo los titulares de la portada, porque representa a la perfección el papel del periodismo veraz, documentado e incómodo, capaz de sacar los colores cuando hay que sacarlos y a quien hay que sacarlos.

Desde este espacio, mis mejores deseos para que la jornada sea un éxito y para que un espíritu renovado anime la vida de la Logia Progreso.

viernes, septiembre 26

Cultura Masónica: II República española y masonería

El próximo día 1 de octubre estará a disposición de los lectores el nuevo número de Cultura Masónica, una publicación que constituye ya una referencia consolidada de la vida masónica española.
En esta ocasión el monográfico se ocupa de analizar un capítulo de nuestra historia reciente: las relaciones existentes entre la institución masónica durante el período republicano de los años treinta del siglo pasado.
Coordinado por el Historiador Yván Pozuelo Andrés, este nuevo ejemplar recoge una serie de aportaciones esclarecedoras y de gran valor para conocer esta pequeña fracción de nuestro pasado, años intensos, convulsos, en los que España quiso soñar un futuro, asomarse a la democracia, para acabar dolorosamente anegada en sangre.

Reproduzco a continuación en su integridad el sumario de la publicación y dejo aquí un enlace para que quien así lo desee pueda descargar el ejemplar en formato pdf.


Sumario
Año VI / Nº 19 / Octubre 2014

7 Cuadro de colaboradores

11 Editorial
LA HISTORIA TIENE LA PALABRA
Ignacio Méndez-Trelles Díaz

13 LA MASONERÍA EN ESPAÑA: DE LA PERSECUCIÓN A LA IRRELEVANCIA
Valentín Díaz

21 Presentación
LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA (1931-1939)
A CONTRACORRIENTE

Yván Pozuelo Andrés

29 LA MASONERÍA ESPAÑOLA Y LOS DEBATES POLÍTICOS DE LA II REPÚBLICA
José Ignacio Cruz

51 OCTUBRE 1934
LA «PRUEBA» DE LA EXISTENCIA DEL COMPLOT JUDEO-MASÓNICO-COMUNISTA

Yván Pozuelo Andrés

57 SPARTACUS
UNA LOGIA ENTRE DOS REPÚBLICAS

Ricardo Fernández Rodríguez

67 REPRESIÓN DE LOS MASONES EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
Juan José Morales Ruiz

107 MASONAS RE-CONOCIDAS
Sylvia Hottinger-Craig 

115 LA GRAN LOGIA «VALLE DE MÉXICO» DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA, 1931-1939 
Carlos Francisco Martínez Moreno

151 GUERRA CIVIL ESPAÑOLA Y PRENSA MASÓNICA EN LA HABANA
Janet Iglesias Cruz y Javiher Gutiérrez Forte

169 FECHAS Y DATOS GENERALES SOBRE LA MASONERÍA ESPAÑO-LA ENTRE 1931 Y 1939

173 250 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS SOBRE LA II REPÚBLICA DESDE LA HISTORIA DE LA MASONERÍA
Yván Pozuelo Andrés

197 CATÁLOGO EDITORIAL DE MASONICA.ES

martes, septiembre 16

Un discurso de Daniel Keller para comenzar el "curso"

 Munición para catapúlta. Fortaleza musulmana de Elvas, Portugal © Memoria Masónica

Acaba ya el verano y comienza un nuevo curso masónico. Más relajado para mí, creo, espero y deseo. El año último ha sido entretenido y he disfrutado en la logia haciendo algo que me gusta, esto es, arrimando el hombro para sacar adelante los actos conmemorativos del X aniversario de "Rosario Acuña". Estoy satisfecho. Y muy contento. Ahora a otra cosa, pasar página y guardar todo en el espacio reservado a los gratos recuerdos.
He pensado mucho. En muy pocos días he dado vueltas a unas cuantas cosas al borde del mar. Días de cálido sol, viento agradable, largas playas y arena clara... He descubierto sitios que han llevado mi imaginación hacia siglos pasados, como me suele suceder cuando me topo con los testigos de la historia. Digamos también que me he oxigenado. Me hacía falta.
Ya he regresado y he asistido a la primera tenida del año en mi logia. Es el punto de arranque de una actividad importante en mi existencia, aunque no esencial. Esencial ya son otras cosas.
Hace varios años, ante un previsible giro en lo personal, decidí retirarme de determinadas actividades masónicas. Valorando prioridades tuve siempre muy claro que ante todo y por encima de todo está la familia. Mi familia. Y satisfecho con aquella decisión vivo feliz y tranquilo entonando de vez en cuando aquello que escribió Fray Luis de León sobre la descansada vida y el mundanal ruido.
A la vuelta me he encontrado con la traducción publicada de las palabras de Daniel Keller en el Convento de Reims. Es, ha sido, una lectura ideal para comenzar este año encuadrado en una época verdaderamente compleja y en la que el futuro se adivina incierto. Bueno, el futuro siempre es incierto. Es verdad. Pero en estos tiempos quizá sea más incierto de la cuenta.
Daniel Keller es un excelente comunicador y un buen gestor. Se va notando su paso. Me recuerda mucho a la figura de Jean Michel Quillardet, de quien guardo un grato recuerdo y tengo un gran aprecio. Tiene también un discurso hondo, muy bien elaborado, reflexivo y combativo. Creo que sabe transmitir con la palabra tanto los principios y valores que le animan, como la voluntad de reivindicar, de hacer, de construir una realidad diferente. Y además, creo que es una de esas cabezas que tiene muy clara la necesidad de que el Gran Oriente de Francia desarrolle una política internacional ordenada e inteligente, superando el síndrome "francofrancés".
Me ha gustado de su discurso de instalación la referencia a la lucha que ha de llevar a cabo el Francmasón más allá de lo que entendemos por partidismo o la batalla política cotidiana: La necesidad de aplicar el principio de fraternidad más allá de las fronteras, lo que constituye toda una reivindicación de la utopía. Más allá de las buenas palabras, las palabras justas para poner de manifiesto el valor de los ideales, todas esas formulaciones teóricas que en este mundo tan equivocadamente pragmático han quedado arrinconadas, pero que son indispensables -rememorando a Eduardo Galeano- para seguir caminando. Para mí es una reivindicación de la libertad amenazada.
Apuntando hacia una especificidad del Gran Oriente de Francia, Daniel Keller habla de algo que me parece importante y que he anotado para desarrollar en algún artículo futuro:
 "... su capacidad para generar una reflexión colectiva que posibilite una mejor inteligibilidad de lo que se está jugando a nivel social, y para esbozar las perspectivas en base a las cuales la mejora del hombre y la sociedad sería posible. Una reflexión colectiva que obedece a una lógica más horizontal que piramidal en la medida en que siempre se ha elaborado a partir del vaivén de ideas entre Logias. La reflexión masónica es una emanación y no una lección memorizada entregada por algún erudito..."
¡Ay! Eruditos del mundo...

Antes hablaba del particular tiempo que vivimos y encuentro también en las palabras del Gran Maestro del GODF  una referencia a algo que sucede en esta sociedad que parece  ha superado la etapa "política": Ya lo tenemos todo. Ya hemos logrado derechos y libertades. En el peor de los casos estamos en el camino de completar un recorrido, una conquista... Falso, evidentemente. Pero nos engañamos. Los dilemas y los retos que surgen cuando las libertades teóricas parecen haberse alcanzado y se cree que permanecerán entre nosotros para siempre. La descomposición del tejido social y la aparición de los comunitarismos  hacen imposible la conviencia de las diferencias, y con ellos está asegurado el avance del fenómeno de la guerra y la destrucción. Ya conocemos la experiencia, aunque también pienso que tenemos sobrada capacidad para estrellarnos reiteradamente con la misma piedra.
Tenemos que hacer valer el realismo. Leo, y lo comparto, que hay que reivindicar el realismo para enfrentarse a la situación que se nos viene encima, obviando el pesimismo o el triunfalismo injustificados. Importa por encima de todo que conservemos la capacidad para transmitir el testigo combativo a la generación que nos siga. En ese acto de transmisión hemos de hacer entrega de la laicidad como herramienta para unir, no separar; hemos de  hacer valer cierta pedagogía social, entregar a nuestros hijos una clara noción de los derechos y deberes ciudadanos. Y muchos amigos, al otro lado de los Pirineos -por eso digo que Keller tiene una idea muy clara de la dimensión internacional del GODF- ha de comprender que la laicidad es un valor universal, un elemento fundamental en la organización social y no una especificidad francesa. Un elemento fundamental para construir la Gran República de Ramsay, en la que el Gran Oriente de Francia -pensando en la inmediata construcción europea- ha de jugar su papel. ¡Qué mayor reivindicación de la dimensión internacional que tiene la Obediencia! ¡Qué mejor puesta en valor de las relaciones internacionales trabadas que pone de manifiesto la importancia que cobra día a día la concepción liberal y adogmática de la Francmasonería!
Es tiempo de trabajo. Y a pesar de ello no dejamos de encontrarnos con personas a las que se les llena la boca de aire y críticas, pero luego no hacen nada. O menos que nada. Y encima estorban. Me ha gustado mucho eso que he leído en la traducción del discurso de instalacción del Gran Maestro Keller sobre el trabajo. El trabajo masónico, para ser más exactos:
 "...Sólo tiene sentido si está abierto al mundo, para ofrecer a todos los escépticos, a todos los resignados, incluso a todos los indignados, los argumentos para una reflexión razonable. El abandono del lenguaje nos debe interpelar, es el indicador de un retroceso del pensamiento, el síntoma de una carrera hacia el abismo."
Dice Daniel Keller que lo que está en juego "no es la espera de una receta milagrosa, sino el invento colectivo de las reglas de nuestra convivencia colectiva". Para él, "... de la confrontación masónica y fraterna será de donde nazca una nueva esperanza..." Un discurso de instalación convertido en una oda al trabajo como aquella que escribió mi admirado Pablo Neruda en su Odas Fundamentales.

Quienes quieran acceder a la integridad del discurso pronunciado en la toma de posesión de Daniel Keller, pueden hacerlo a través de la traducción de Antonia Ordoño Muñoz, publicada hace pocos días en El Masón Aprendiz.

martes, agosto 19

Cuando "La Nueve" entró en París

  
Imagen: Soldados españoles a bordo del semioruga "Guadalajara", estacionado ante el Ayuntamiento de París a las 21:20 horas del 24 de agosto de 1944

El próximo domingo tendrán lugar en París una serie de eventos que pretenden conmemorar el 70 aniversario de la liberación de la ciudad del ocupante nazi. En esta ocasión se da la circunstancia de que habrá un especial recuerdo para aquellos hombres que integraron una Columna de las que componían la Segunda División Blindada, comandada por el general Leclerc. Me refiero a "La Nueve", formada en su mayor parte por socialistas, anarquistas y comunistas españoles, combatientes republicanos en la Guerra Civil. Durante muchos años, la mal entendida y mal concebida "grandeur" francesa se esforzó en restar importancia cuando no ocultar la presencia de españoles en semejante acontecimiento histórico. Aquellos hombres habían tenido que abandonar su patria, derrotados, y habían decidido continuar un combate librado siempre contra el mismo enemigo y en otra tierra distinta de la suya. Seguramente muchos de ellos albergaron la esperanza de volver a su casa, pero sin duda alguna todos tuvieron que enfrentarse a un deliberado olvido construido por una Francia que necesitaba reponerse sin contemplaciones de la tremenda humillación sufrida en junio de 1940.
En las cercanías del Ayuntamiento de París, una pequeña placa recuerda desde no hace muchos años a los republicanos españoles que recuperaron la capital. En aquel tiempo Anne Hidalgo era lo que aquí conocemos como teniente alcalde. En la actualidad, ya alcaldesa desde que se celebraran las últimas elecciones municipales, se percibe nuevamente su mano en la reconstrucción del recorrido que hizo "La Nueve" el día 24 de agosto de 1944. El acto arrancará a las 14:00 horas de la Plaza Hélène Boucher, Puerta de Italia, y contará con la participación entre tanta ciudadanía de bien de Daniel Keller, Gran Maestro del Gran Oriente de Francia.
Como digo, lo que ahora se recuerda sucedió hace 70 años. Las tropas aliadas habían desembarcado en Normandía el día 6 de junio de 1944 iniciando un lento pero inexorable avance. El 24 de agosto se hallaban a las puertas de París y para el componente francés de aquel ejército la entrada en la ciudad constituía todo un símbolo, tanto desde el punto de vista militar como político. Con los aliados tan cerca, la resistencia interior organizó una sublevación en la ciudad con el objetivo de precipitar los acontecimientos. Curiosamente, una de las cabezas que diseña esa "guerra urbana", el coronel Rol Tanguy, lanza la consigna "Tous aux barricades" inspirándose en la reacción de la población civil de Barcelona, en julio de 1936. Se trata de llenar París de barricadas que impidan la circulación de las fuerzas alemanas y que las mantengan localizadas en los puntos neurálgicos que ocupan en la ciudad: El hotel Meurice donde está el gobernador Dietrich Von Choltitz y su estado mayor, el Palacio de Luxemburgo, la Asamblea Nacional, Los Inválidos y la Escuela Militar en el Campo de Marte, a los pies de la Torre Eiffel. La Marsellesa, prohibida hasta entonces, comienza a sonar en la emisora de radio clandestina a modo de señal, y hay quien ya se atreve a abrir las ventanas para que pueda escucharse bien. Tienen lugar al mismo tiempo los primeros actos simbólicos: Una reunión de los resistentes en el Hôtel de Matignon, sede histórica de la residencia del Primer Ministro de la República, y retirada sistemática de los retratos del mariscal Pétain en las dependencias oficiales a las que se comienza a acceder.
Fuera de la ciudad, la Segunda División Blindada de Leclerc comienza a moverse desde Rambouillet. Una pequeña columna se dirige hacia Versalles para despistar a los alemanes. El resto de las fuerzas, dirigidas por el coronel Billotte ocupan Arpajon y Longjumeau, localidades al sur de la capital francesa. Es en este grupo en el que se encuadra el Batallón del Segundo Regimiento de Marcha del Chad, del Comandante Putz, un militar experimentado que formó parte de las Brigadas Internacionales y que combatió en España, y al que se halla adscrita la célebre "Nueve", la Novena Compañía al mando del carismático capitán Raymond Dronne.
A mediodía de aquel 24 de agosto, los hombres de Putz llegan a Antony, muy cerca de lo que entonces era el aeródromo de Orly y hoy punto de referencia para orientarse a la hora de coger los trenes lanzadera y de cercanías por quienes llegan y salen de París por su aeropuerto del sur.
Los franceses, encuadrados a su vez en el grueso de la fuerza aliada, tienen prisa por entrar en la ciudad. Leclerc actúa en este punto coordinado con el general De Gaulle, pero al margen del parecer de los mandos americanos, que no ven esta precipitación con muy buenos ojos. La impaciencia hace mella y, para complicar las cosas, se encuentran con mayor resistencia de la esperada, viviendo esas horas con la incertidumbre que provoca el no saber si los alemanes dispondrán de refuerzos que socorran a las tropas dispuestas para defender París. A pesar de todo Leclerc actúa con decisión. Ordena que un avión sobrevuele la ciudad para enviar un mensaje a quienes en el interior ya han comenzado a mobilizarse: "¡Aguantad, estamos llegando!".
En el fragor de los primeros combates, La Nueve consigue rebasar la localidad de Fresnes tras vencer la fuerte resistencia que los alemanes ofrecen protegidos por los muros de la prisión que allí hay. Llegan a La Croix de Berny, desde donde ven la Torre Eiffel por primera vez. Alcanzado este objetivo, las órdenes del capitán Dronne son reagruparse en la carretera de Orleans, pero el encuentro que tiene lugar entre el capitán y el general Leclerc cambia el curso de los acontecimientos:
-¿Qué hace aquí, Dronne? ¡Lárguese a París! ¡Al centro de París!
Las órdenes eran símplemente "llegar". Llegar para que los que estaban dentro supieran que el resto de la división llegaría al día siguiente.
"La Nueve" avanzó evitando las calles principales, comenzando su marcha a las siete y media de la tarde del día 24 de agosto. Varios semiorugas con nombres españoles recorren los suburbios parisinos: Madrid, Guadalajara y Bruente. En el último momento la compañía se ve reforzada por una sección de ingenieros y tres carros de combate Sherman del 501 Regimiento de Carros de Combate, gaullistas, bautizados con los nombres de Montmirail, Romilly y Champaubert, escenarios de batallas napoleónicas libradas en suelo francés durante la campaña de 1814. Dronne iba en su jeep "Mort aux cons!".
A la cabeza, el Guadalajara. Lo va guiando un habitante de la zona que va montado sobre una moto desvencijada. Evitan cuidadosamente los controles alemanes y llegan así a la Puerta de Italia. En este punto se incorpora un nuevo guía, un armenio que también se desplaza sobre una moto y al que Dronne le pide que lo lleve hasta lo que él identifica como el corazón de la ciudad: El ayuntamiento. Así, desde la acceso a la capital ubicado más al sur, maniobrando siempre por calles secundarias, la columna se va desplazando hacia el norte hasta llegar al Puente de Austerlitz, por donde cruzan el Sena. Doblan a la izquierda y, siguiendo el curso del río, a las nueve y veinte el Guadalajara irrumpe estruendosamente en la explanada existente frente al ayuntamiento de París, y tras él el resto de los vehículos. El Guadalajara "aparca" a la puerta y Dronne entra en el Ayuntamiento acompañado por un español, Amado Granell. Los dos son recibidos por varios líderes de la resistencia local encabezados por Georges Bidault. El momento es recogido por la prensa francesa aunque omitiendo la presencia de Granell, que, aunque aparece junto a Bidault en la fotografía de la portada, es identificado como un soldado americano por el diario Libération.
En el exterior del edificio la multitud no puede contener el júbilo. El tañir de las campanas de la iglesia se va contagiando de campanario en campanario, hasta llegar a "le Bourdon", la campana mayor de la Catedral de Notre Dame. Cuenta Antony Beevor, autor de la investigación que ha alumbrado tanto este relato como su libro, "El día D", que la gente comenzó a gritar "Ils sont là" (¡Ya están aquí!).
El gobernador alemán de la capital, el general Dietrich Von Choltitz, y su estado mayor, cenaban en ese momento en el hotel Meurice, en la rue Rivoli. Al escuchar el tañir de la campana de Notre Dame comprendieron de inmediato lo que acababa de suceder y se limitaron a adoptar alguna medida defensiva que luego se revelaría más bien testimonial.

 Raymond Dronne ante el Ayuntamiento de París el 24 de agosto de 1944 © Memorial Leclerc, Museo Jean Moulin

Amaneció el día 25 de agosto. El resto de la Segunda División Blindada penetra en la ciudad atravesando las Puertas de Orleans y de Italia, y con ella el general Leclerc, que instala su puesto de mando en la estación de trenes de Montparnasse. A medida que las fuerzas liberadoras van entrando, comienzan su despliegue y toma de posiciones. Los puntos de resistencia que van encontrando son neutralizados. Acceden a los Jardines de Luxemburgo, a la Asamblea Nacional... Se llega a abrir fuego desde el Arco del Triunfo sobre varios Panther que defienden la Plaza de la Concordia. Los alemanes comienzan a abandonar las armas. Los que resisten en el hotel Majestic, en la avenida Kléber, se rinden ante una multitud que presencia atónita un acontecimiento histórico. Son las once de la mañana y coronel Billette envía un ultimatum a Von Choltitz. Éste responde que no puede rendirse sin luchar y permanece con su estado mayor dentro del hotel Meurice, donde comen por última vez a las doce y media, lejos de los ventanales para evitar ser alcanzados por el tiroteo incesante que escuchan procedente del exterior. En ese mismo momento Leclerc está abandonando los andenes de la estación de Montparnasse para encaminarse hacia el escenario en el que ha pensado que tiene que producirse la capitulación alemana: La Prefectura de Policía.
Las tropas francesas avanzan por los soportales de la rue Rivoli hasta llegar a las puertas del hotel Meurice. Entran y un oficial, Henri Kracher, sube por las escaleras a toda velocidad hasta localizar el despacho de Choltitz. Le acompaña el comandante De La Horie, hombre de confianza del coronel Billette. El oficial alemán no opone resistencia y se entrega a sus captores. Éstos lo sacan por la puerta trasera del hotel que da a la rue Mont Thabor y lo llevan a la Prefectura. Es en la sala de billar donde se produce la firma de la rendición. Están presentes el general Barton, de la 4ª División de Infantería americana, Chaban-Delmas, que representa a la resistencia gaullista, el coronel Billette y el propio general Leclerc. En la sala contigua aguarda el coronel Rol-Tanguy, que reclamaba que una representación de las F.F.I. (Fuerzas Francesas del Interior) participara en el acto. Convencido Leclerc, Rol-Tanguy se incorporó al grupo de testigos y protagonistas del final de la ocupación de la Ciudad de las Luces. París era ya una ciudad libre.


 Los generales De Gaulle y Leclerc en la Estación de Montparnasse el 26 de agosto de 1944