sábado, febrero 23

Paisaje con mancha: La Logia Nacional Francesa deja la Confederación


A caballo entre el jueves por la tarde y el día de ayer, me enteré de que eso del paisaje masónico francés había sufrido un percance.
La Logia Nacional Francesa anunciaba la decisión de suspender la participación en lo que se ha venido en llamar "Confederación" y que, bajo la condición de cumplir determinada concepción de la "regularidad", negociaba el reconocimiento y bendición de la Gran Logia Unida de Inglaterra, dando al mismo tiempo un giro de timón un tanto difícil de explicar coherentemente a los que vemos la cosa desde fuera.
La causa, según vamos leyendo en un sitio y otro, radicó en la actividad organizada por dos logias adscritas a la obediencia que lidera esto de la mal llamada "recomposición" paisajística, la Gran Logia de Francia. Contaban con la intervención en una conferencia organizada por ellas de Roger Dachez, presidente en este momento del Instituto Masónico de Francia y también una de las voces autorizadas y representativas de la Logia Nacional Francesa.
Pero he aquí que aparece en los quioscos un número de la revista Historia en cuyo interior y bajo un titular sensiblemente grande puede leerse: "La Gran Logia de Francia existe ininterrumpidamente desde 1738". Y a su lado un sello rojo en forma de decágono donde dice "Falso". Se trata de un artículo del propio Roger Dachez que no dice nada diferente a lo que ha sostenido desde siempre y que recoge, por ejemplo, en su obra "Historia de la Francmasonería francesa" a la que nos referíamos precisamente hace muy pocos días. Roger Dachez se explaya en el artículo para explicar la afirmación de falsedad resaltada en rojo:
"Disensiones, reformas y escisiones forman parte de su historia. El primer gran maestro que ejerce sobre nuestro suelo es un inglés, el Duque de Wharton, en 1728 -lo prueba un documento de 1735-. La Gran Logia de Francia todavía no existe -se está refiriendo a la Primitiva Gran Logia-. No será hasta la mitad de la década iniciada en 1750 que intentará imponer su autoridad. Lo hace muy a duras penas, en un país acostumbrado a la profunda división de los poderes entre las distintas provincias. En torno a 1766 graves divergencias internas llevan a la suspensión de su actividad, al menos oficialmente, pues las logias siguen reuniéndose.
Cuando muere el Conde de Clermont en 1771, gran maestro desde 1743, se impone una reforma. La gestiona el duque de Montmorency-Luxemburgo si bien, al menos nominalmente, el bastón de mando está en manos del duque de Chartres, conocido más tarde como duque de Orleans y luego como Felipe Igualdad. La reforma conducirá a la creación del Gran Oriente de Francia, heredero institucional directo de la "primera" Gran Logia de Francia..."
El caso es que, aunque el presidente del prestigioso Instituto Masónico de Francia siempre ha sostenido lo mismo, la aparición del artículo en la mencionada revista ha generado ahora "gran malestar", según fuentes próximas a la Gran Logia de Francia. En algunos lugares he podido leer que la consecuencia inmediata ha sido impedir a Roger Dachez hablar; en otros - y parece que es lo más ajustado a la realidad- que se pretendió que en su intervención estuviera acompañado por un historiador designado por la Gran Logia de Francia y afín a ella -lo confirma el propio Marc Henry, Gran Maestro de la GLF-. La respuesta de Roger Dachez ha sido categórica: "Ni necesito comisarios políticos, ni soy un colaborador de la enciclopedia soviética..." ¡Ahí queda eso!
Y la de la Logia Nacional Francesa también ha sido rotunda: ¡Ahí os quedáis!
Si ya era complicado hacerse a la idea de una confederación en la que sus cinco componentes tenían voz de mando, ahora la perspectiva que se presenta es todavía más interesante. Vamos a decirlo así para no molestar a nadie. En la parte seria de la blogosfera, Jean Laurent Turbet dice que lo sucedido es una tormenta en un vaso de agua. Gérard Contremoulin no lo ve tan fácil de explicar y cree que los tirones de pelos pueden reproducirse entre los que quedan, y que, además, se debe lanzar una mirada nada menos que hacia Kansas-City, donde la masonería deísta norteamericana ha tenido su cónclave anual y donde, según parece, no se ha hablado de la famosa confederación francesa y sí de estar atentos a lo que sucede en Francia, con una Gran Logia Nacional Francesa en proceso de reorganización y que, a lo mejor, podría volver a contar con el amor fraternal de Albión... Grandes cosas veremos. Y en la medida de nuestras posibilidades las contaremos.

© Texto e imagen principal: Memoria Masónica
Reproducción de la revista "Historia" obtenida del blog de François Koch La Lumière

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