domingo, octubre 28

CIMAS 2012: Un libro y un aniversario

  *Elbio Laxalte e Iván Herrera Michel en el acto de presentación de la obra "Libro de Aniversario 2002/2012" realizada por éste último.

Este apunte que publico hoy dormía pendiente de un buen acabar y ver la luz desde hace varios días. Ya antes del verano Iván Herrera nos hizo llegar a muchos el programa de la décima edición de los encuentros de la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica -CIMAS-, a la que el año pasado le dedicamos un artículo en este espacio con ocasión de la participación en el evento de Guy Arcizet. Tenía intención de hacer una amplia referencia a este décimo aniversario de CIMAS, que se conmemoró en Sao Paulo. Sin embargo corrieron los días y pesaron las ocupaciones laborales y domésticas. Y una mañana encontré una magnífica y completa información en El Masón Aprendiz. Pensé entonces que el trabajo estaba ya hecho y que resultaría un poco redundante repetir en un blog lo dicho por otro que, además, es de lectura obligada para quienes estamos pendientes de lo que sucede en el mundillo masónico. Mi convicción se hizo mayor aun al ver publicadas todas las menciones que detallo más abajo, y que constituyen por sí solas la mejor compilación que he encontrado junto con lo publicado por el propio Iván Herrera, respecto a lo acaecido en Sao Paulo durante el mes de spetiembre último. Entre todas esas referencias he de hacer una especial mención al libro que ha realizado Iván Herrera Michel con ocasión de este décimo aniversario de CIMAS.
Celoso siempre de mi intimidad doy desde aquí las gracias al amigo que me hizo llegar este volumen recién presentado, y en el que me he encontrado de bruces con buena parte de los pormenores de la fundación de este espacio latinoamericano en el que coviven, junto al lema masónico por excelencia, los principios de laicidad, el adogmatismo, la libertad de conciencia o el librepensamiento.
Sobre esos pormenores fundacionales a que me refiero en el párrafo precedente, uno, que no es muy dado a la astrología ni a lo que a costa de ella se ha hecho y hace en muchos lugares, ha leído sorprendido el relato de hechos extremadamente clarificador de Eva Facciollo, que explica con todo lujo de detalles los prolegómenos de la creación de la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica, allá por septiembre de 2002. El trabajo de Iván Herrera permite que conozcamos varios pareceres diferentes pero a la vez complementarios unos con otros; no puedo dejar de recoger la reflexión de Alain Fumaz, miembro del GODF y voz de CIMAS en Europa, Asia y África, firme defensor de la mezcolanza de diferencias frente a esta "uniformización" que lo va envolviendo todo y que percibimos con frencuencia, sin necesidad de hacer grandes esfuerzos.
Dejando a un lado los textos que pude publicar en este blog en el otoño de 2011 y lo que había leído en el sitio web de CIMAS, he de decir que desconocía -y supongo que me queda mucho por caminar- la naturaleza profunda del trabajo realizado por esta confederación de entidades masónicas. Creo que a muchos de los lectores les sucederá algo parecido. Y viene bien en este sentido que Iván Herrera recoja en su trabajo varios documentos considerados fundamentales en la génesis y vida de CIMAS, cuyo contenido nos permite entrever cómo piensa una parte de la masonería latinoamericana. Resulta esto especialmente interesante para los que rehuímos de determinadas prácticas que vemos llegar de "allá" (o que también vemos salir de "aquí") y que, a mi modo de ver, desde el derecho a la discrepancia y con todos los respetos, tienen poco que ver -o más bien nada- con lo que es la Francmasonería. Alivia poder leer un breve texto y encontrarte con ideas que has defendido y que te suenan, como la "renovación masónica" hecha desde el respeto a los orígenes, y donde se concibe la tradición no como un concepto esclerótico sino como algo capaz de transformar, innovar y evolucionar, que debería operar de forma perpetua en el fenómeno de transmisión entre una generación y aquella que la sigue. Bajo este prisma tienen cabida en las diferentes logias cuestiones que en otros ámbitos serían despreciadas, al ser introducidas sin miramiento en ese cajón de sastre adonde van a parar todos esos asuntos molestos a los que se etiqueta como "cuestión política" o "cuestión religiosa": Es el caso de la libertad de pensamiento articulada frente a las concepciones dogmáticas elaboradas por buena parte de las confesiones religiosas en torno a la existencia humana; o el de la laicidad, erróena o interesadamente concebida -según el caso- como un útil al servicio de quienes combaten la libertad religiosa. En medio de este planteamiento y mientras avanzaba en mi lectura me encontré con un párrafo demoledor: "La Masonería no necesita cambiar, apenas actualizarse. Los masones modernos deben volver a hacer lo que siempre hicieron los masones del pasado: meditar y debatir en los Templos y diespués proclamar sus verdades por el mundo, y deben con urgencia abandonar los preceptos medievales que todavía hoy en pleno siglo XXI los hacen rechazar la Iniciación a la mujer y al deficiente físico, justificando eto con los más ridículos argumentos."
Me he llevado también otra gran sorpresa al hallar, no ya una referencia a la pedagogía masónica sino a su renovación.  Y estoy hablando de un texto que vio la luz en Montevideo en 2005... Y quizá la sensación que he percibido ha sido la de sorpresa porque en mi experiencia personal he echado de menos tal pedagogía. El lector comprenderá entonces que la renovación se halla a años luz de mi yo y mis circunstancias... Pedagogía para un rejuvenecimiento tan necesario que sin él esta centenaria institución, por adogmática que sea, está llamada a convertirse en una antigualla primero y en un vestigio digno de quedar sepultado en los archivos más tarde.
Mientras ha existido este blog no he dejado de escribir prioritariamente -desde un enfoque personal- sobre  lo que sucede en la Masonería de mi país o en la Obediencia en la que se integra mi taller y en la que desarrollo mi actividad. Sin embargo, lo que he leído en el trabajo realizado por Iván Herrera, con todo un océano de por medio, está íntimamente enlazado con aquello en lo que creo y sobre lo que he trabajado durante todo este tiempo. Pienso que es una sensación que compartimos muchos y que, felizmente, contribuye a demoler esa idea extendida que concibe a la masonería europea como guardiana de las esencias: Respeto a la diversidad cultural, sexual, étnica o de género; consumo responsable; equilibrio ecológico; erradicación de la violencia de género y en el ámbito familiar; salud y educación; salud reproductiva, contracepción y planifiación familiar; prevención del embarazo en adolescentes; combate frente a toda formulación de la ignorancia por novedosa que sea, redistribución de la riqueza y justicia social; educación para la ciudadanía en un mundo que a veces parece que encara un proceso de descomposición definitivo...
Soy consciente de que no todo el monte es orégano, "aquí y allá". En dieciocho años he visto nacer y desaparecer talleres tras los que no había otra cosa que un capricho momentáneo; he escuchado disparates dignos de figurar en una antología que bien podría titularse "Paranormalia: La Masonería inventada"; y de América he visto igualmente llegar cosas que poco tienen que ver con esta vieja institución, útil y combativa, tal y como fue soñada en sus orígenes al calor de la Ilustración... Pero, tras haber visto y oído -la mayor parte de las veces guardando un escrupuloso silencio- uno tiene la fortuna de hallar pequeños destellos que le permiten concluir diciendo que también "aquí y allá" existen otras cosas. Y que merecen la pena.
Me gustaría hacer al acabar estas notas una referencia a quien prologa este "Libro de Aniversario": Elbio Laxalte. Desde "aquí", tan lejos, uno -que no tiene la fortuna de conocerle personalmente-, le percibe como una de esas discretas pero fundamentales almas que todos los proyectos tienen. Su exposición y modo de concebir las cosas me resulta también muy cercano pues, al hablar de la Francmasonería no olvida ni la implicación social de la entidad; ni la dimensión espiritual del ser humano, sobre la cual se proyectan tanto la metáfora simbólica como la diversidad ritual; ni la escuela de pensamiento que late viva en nuestras logias a partir de la puesta en práctica de eso que denominamos "inteligencia de lo contradictorio".  Como digo, Elbio Laxalte da paso con su prólogo a las palabras que conforman la integridad de este libro; aquí voy a seguir un orden inverso y a cerrar mi pequeña aportación con esta reflexión suya en torno a esta jovencísima iniciativa de la Masonería adogmática en América Latina: "Lo que CIMAS ha producido en estos diez añosesd e una enorme riqueza, es un patrimonio común que siento que aun no hemos explotado suficientemente para la formación de los amsones actuales, pero que espero sean generosamente difundidos para formar las próximas generaciones, que esperemos puedan ir más lejos en la comprensión de que hacer masonería es construir civilización, y que para tomar a cargo esta inmensa tarea se necesita instrucción, conocimiento y osadia para protagonizar el cambio personal y social."

*La fotografía del encabezamiento se publica en este blog con el consentimiento de su titular.

Enlaces de interés en relación con CIMAS:
Sitio oficial de CIMAS
Enlaces de interés en El Masón Aprendiz:
Masonería, dignidad humana y desarrollo durable
Hacia unos arquetipos sostenibles
De la primavera árabe al cambio climático mundial
CIMAS encarna la masonería de progreso
Constitución del Espacio Masónico Americano
CIMAS: del 20 al 23 de septiembre en S. Paulo

Enlace de interés en Pido la Palabra, Blog de Iván Herrera Michel:
Presentación del "Libro de Aniversario", CIMAS 2002/2012