jueves, abril 26

Logia Mozart (G.O.D.F.): "Forces Ocultes" y la eterna conspiración

En 1943 el curso de la Segunda Guerra Mundial comenzaba a cambiar de signo. Ello no era óbice a que la máquina del terror siguiera funcionando a pleno rendimiento en los países ocupados. Así, en ese mismo año, Paul Riche dirigía la película "Forces Ocultes", que quizá sea uno de los ejemplos más destacados de la filmografía y propaganda antimasónicas, y del que recuerdo siempre su comienzo, con una enorme araña negra que lleva en su abdomen grabado el anagrama del compás y la escuadra, descendiendo hasta posarse sobre el corazón de una Francia llena de relieves, más o menos un poco más abajo de París.
La película fue encargada por los nazis un año antes para ser proyectada en territorio galo. Además del director, que pasó de ser miembro del Gran Oriente de Francia a colaborar activamente con la Gestapo, otra figura destacada en la elaboración de la misma es Jean Marquès-Rivière, masón por un breve espacio de tiempo y orientalista fracasado del que en mi biblioteca guardo un original de sus "Los grandes secretos de la F.·.M.·.". Lo que son las cosas: Cuando abrí el libro, redescubierto en la estantería de una feria del libro antiguo, encontré entre sus páginas una tarjeta (¿de su anterior propietario?), Mario de Pimentel-Brandâo, embajador del Brasil en París entre 1936 y 1938, y Ministro luego de aquel Estado totalitario "Novo" de Getulio Vargas que, al igual que hicieron las dictaduras militares de los años sesenta, ahogó la masonería en el país carioca.
A Marquès-Rivière le correspondió encargarse de los decorados de "Forces Ocultes". No debió resultarle muy complicado montar la escenografía, porque el día 14 de junio de 1940 los alemanes ocupaban, además de la ciudad de París, la sede del número 16 de la rue Cadet, instalando en lo que había sido el corazón histórico y administrativo del Gran Oriente de Francia el Servicio de Espionaje nazi. Marquès-Rivière dispuso, según escriben varios autores, del privilegio de recrear una ceremonia de iniciación en un escenario real, valiéndose además de las decoraciones masónicas y útiles incautados. Como curiosidad diré que también se rodaron escenas en el Palais Bourbon, la majestuosa Asamblea Nacional en la que reside la soberanía popular francesa a orillas del Sena. El resultado merece ser visto no sólo por la puesta en escena, sino por todo lo que significa este particular ejercicio de propaganda.
En Madrid gozarán de este privilegio dentro de muy pocos días. Concretamente el próximo día 5 de mayo a las once de la mañana en el salón de actos del Ateneo de Madrid, sito en la calle Prado, 21, muy cerquita del Congreso de los Diputados. 
Los responsables del evento en cuestión son los compañeros de la Logia Mozart que, de nuevo, contando una vez más con la colaboración de Ágora Agrupación para el Diálogo, levantan la enseña del Gran Oriente.
A la proyección de la película le seguirá una mesa redonda en la que, contando con la presentación y labor moderadora de Miguel Ángel García Sánchez (Ágora Agrupación para el Diálogo), intervendrán Jean Christophe Garrigues, Consejero de la Orden del Gran Oriente de Francia, y del Profesor Javier Domínguez Arribas, Profesor Titular de Civilización Española en la Universidad de París XIII y autor de la tésis "El enemigo judeo-masónico en la propaganda franquista, 1936/1945".
Desde esta página envío a los compañeros de Madrid un saludo afectuoso; también mi agradecimiento por este trabajo. Un magnífico trabajo.