sábado, agosto 27

El Triángulo Augusto Barcia en Oviedo


Sabía ya hace algún tiempo de la existencia de este proyecto con el que me he vuelto a encontrar a mi regreso de las vacaciones. Ha sido de una forma prácticamente casual: No soy un gran seguidor de las novedades que aparecen en internet un día sí y otro también; pero revisando las evoluciones de los últimos días de un buen blog que sí visito frecuentemente, vi de refilón una referencia a un tercero concerniente a la nueva página del Triángulo Augusto Barcia. Ha sido fácil a partir de ahí localizar su sitio web cuyo enlace recojo aquí.
Luis Arias Argüelles publicaba en La Nueva España en octubre de 2009 un artículo dedicado a la figura del asturiano Augusto Barcia. Conocida es la faceta de éste como *publicista y destacado miembro de varios gobiernos republicanos. En tanto que jurista, aparecen un buen número de referencias que destacan el hecho de que ejerciera la defensa de Lluis Companys tras los sucesos revolucionarios de Octubre de 1934. También fue francmasón, llegando a asumir la dirección del Gran Oriente Español. Exiliado como tantos otros, terminó sus días en la **Argentina a comienzos de la década de los 60.
Con sede en la ciudad de Oviedo, adscrito a la logia vasca Manuel Iradier, de la Gran Logia Simbólica Española, este Triángulo contiene las ilusiones nuevas de quienes lo promueven, que me consta se han ido formando en el rigor y la seriedad, aspirando a la consolidación en Asturias de la institución masónica, liberal y adogmática.
Lo hemos dicho muchas veces desde aquí: Masonerías hay muchas. Se trata de una realidad compleja en la que son variadas las sensibilidades que conviven y que, en su conjunto, permiten aproximarnos y comprender un poco mejor tal fenómeno. La aparición de este nuevo Triángulo en la ciudad de Oviedo viene a enriquecer el pequeño y múltiple universo que encarnarmos quienes formamos parte de una logia: Es por lo tanto un motivo de alegría.
En mi vida masónica he participado ya en varias experiencias: La aparición en Oviedo de aquel experimento que fue la Gran Logia Masónica Asturiana; el primer intento de constituir la Logia Rosario Acuña con sede en Oviedo a finales de los noventa; la reaparición de la Logia Amigos de la Naturaleza y Humanidad; la constitución del Triángulo Rosario Acuña con sede en Gijón, que permitió alumbrar luego la Logia vinculada al Gran Oriente que hoy existe en esa ciudad; y la constitución del Triángulo Clara Campoamor. Creo que sé de lo que hablo al referirme a los anhelos que se atesoran en cada proyecto que se intenta poner en marcha; al trabajo que es necesario realizar; a los obstáculos de todo tipo que deben superarse; al esfuerzo permanente que termina dejándote agotado y en el peor de los casos con una sensación de hartazgo de la que es difícil reponerse. Precisamente por eso, además de felicitar a quienes animan la vida de este Triángulo, vaya antes del punto final que cierra este texto el ofrecimiento de un brazo amigo que ayudará si hace falta a empujar... Porque por encima de todo vamos en la misma dirección.

* El autor José Luis de Saralegui Rodrigo acaba de publicar este texto, dedicado a la presencia de dos de los hermanos Trelles en la ciudad de Vigo

1928 Augusto y Camilo Barcia Trelles

** El historiador Mauricio Javier Campos ha elaborado dos artículos muy interesantes que dejo enlazados:

- Los españoles del exilio en la Masonería argentina: Recepción del Il. y Pod. H. Don Augusto Barcia Trelles (1941).

- San Martín en Europa, por el Il. y Pod. H. Augusto Barcia.


viernes, agosto 26

La mujer en la masonería

Hace unos días me avisaron de que se estaba emitiendo en Radio Nacional un programa dedicado a la participación de la mujer en la masonería. Fue una buena amiga que sabe de mi interés por la cuestión la que me lo dijo. Lamentablemente todavía no había llegado a casa y no pude escuchar nada. Entre los dos nos pusimos a buscar el podcast. Misión imposible para mí, que, he de confesarlo, estaba completamente absorbido por la elaboración y reelaboración de mi maleta. Afortunadamente volvió a comprobarse la efectividad de esa sentencia popular que dice que cuatro ojos ven más que dos y mi amiga localizó el documento. Mil gracias.
Cuál ha sido mi sorpresa al escucharlo y encontrarme con una voz conocida... Un abrazo desde aquí.
Reproduzco a continuación -creo que funcionará- el archivo sonoro. Basta con pulsar en la imagen (o aquí) y, al menos teóricamente, el lector podrá acceder a la grabación del programa conducido por Marta Gómez bajo el título "Tolerancia Cero", emitido recientemente en Radio Nacional de España, Radio 5. Reproduzco igualmente el apunte que a modo de presentación acompaña al documento sonoro y que reza así:

Las mujeres han sido las grandes ausentes de la masonería. Su entrada en esta sociedad secreta siempre ha suscitado muchas reticencias. Sin embargo, en España van superando poco a poco el rechazo, y ya tienen presencia en las grandes logias. Actualmente hay logias masculinas, femeninas y mixtas y también Grandes Maestras. En 'Tolerancia Cero' os acercamos al misterio de la masonería femenina, a su razón de ser, sus motivaciones y sus deseos. En el programa contamos con la presencia de la historiadora Natividad Ortiz; con Alberto Valín, escritor especializado en masonería y profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Vigo; con la primera mujer en presidir en España una Gran Logia de carácter mixto; y con Rafael García, empresario y masón perteneciente a la Logia Constante Alona de Alicante.Además, descubrimos los enigmas del funcionamiento de la Gran Logia Femenina de España, con su Gran Maestra, Ana Lorente.

Quien escuche todo el programa radiofónico podrá apreciar lo interesante que resulta, fundamentalmente por la diversidad de posiciones que se recogen -posiciones que conviven en nuestro país sin ningún problema- y porque además resulta inevitable tanto para la entrevistadora como para los entrevistados, deslizarse hacia otros terrenos que resultan igualmente interesantes y que superan el objeto inicial del programa. Una buena fuente de información en definitiva para quienes tengan interés tanto en la participación de la mujer en la vida masónica, como en la masonería en sí.
Feliz audición.

sábado, agosto 20

Qué fue de Baby Jane: Brevísima metáfora sobre "las víctimas" que no lo son


Recuerdo que hace ya casi veinte años mi amigo Pelayo me contó la trifulca que mantuvieron dos reconocidas divas de Holliwood: Joan Crawford y Bette Davis. La animadversión y rivalidad de que hicieron gala a lo largo de su carrera tuvo episodios muy sonados; sin embargo el destino quiso que, ya en la madurez, ambas se encontraran en el camino. Fue así cómo dieron vida a las hermanas Hudson en una formidable película: "Qué fue de Baby Jane".
En la obra del director Robert Aldrich aparecen dos personajes muy diferentes. De una parte la desvalida Blanche, interpretada por Joan Crawford, inmovilizada en una silla de ruedas a causa de un accidente del que aparentemente fue responsable su hermana Jane -Bette Davis-, borracha el día de autos.
Cuando uno ve la película por primera vez piensa que la pobre Blanche no merece todo lo que le pasa. La acumulación de perrerías que perpetra una y otra vez la trastornada Jane culmina con la paliza que la inválida recibe cuando intenta encontrar una salida a su dramática situación. Casi en el último momento uno se da cuenta de que ha sido la "desvalida" Blanche la que, por envidia, volvió loca a Jane hasta convertirla en un esperpento, atormentándola con la responsabilidad de un accidente en el que no tuvo nada que ver.
Bette Davis estuvo nominada al Óscar en la edición de 1961 como mejor actriz. En la vida real, la Crawford se dedicó a hacerle la pascua para evitar que llevara el galardón. Se salió en aquel momento con la suya y, para colmo, acudió a recoger la estatuilla en sustitución de la actriz que finalmente se llevó el premio.
Años después Bette Davis, elegante y de ánimo inquebrantable, llegó a declarar en una entrevista que uno de los momentos más felices de su carrera fue el rodaje de "Qué fue de Baby Jane". ¿Por qué?, preguntó quien la entrevistaba: "Por todas las patadas que pude darle..."
Siempre lo digo: No la hagas y no la temas.

martes, agosto 16

Por un Estado laico



Manifestación ante la visita papal el 17 de agosto en Madrid Tirso Molina-Sol-Tirso Molina de 19:30 a 21:30

El recorrido acordado partirá y terminará en la Plaza de Tirso de Molina, tras pasar por las calles Doctor Cortezo, Plaza de Jacinto Benavente, Carretas, Puerta del Sol, Alcalá, Sevilla, Canalejas, Calle de la Cruz, Jacinto Benavente, Dr. Cortezo y Pl. Tirso de Molina.

Cualquier información sobre estos y otros eventos, noticias, comentarios en la web www.laicismo.org

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De mis impuestos, al Papa cero
Manifiesto

A pocos meses de las visitas a Santiago y Barcelona, el Sr. Ratzinger -Benedicto XVI para los católicos-, porfiando en su idea de “reconquistar” un país que ve alejarse de sus propuestas morales y religiosas, vuelve ahora a Madrid.

Desde el punto de vista del laicismo y de la democracia, nada habría que objetar a la reunión de un pastor espiritual con sus seguidores. Es evidente que, a pesar de la ambigüedad calculada de la convocatoria, la “Jornada mundial de la juventud” del próximo mes de agosto en Madrid pretende congregar a miles de jóvenes católicos en torno a las enseñanzas del papa. Un acto que, cualquiera que sea su dimensión, no deja de tener carácter privado, como privadas son las creencias y sus manifestaciones.

Lo que sí es contrario a un Estado democrático que se declara aconfesional es mezclar los asuntos del estado y asuntos religiosos, los intereses generales con los intereses privados, las instituciones que representan a todos los ciudadanos con eventos que sólo conciernen a una parte, en este caso, a quienes comparten unas determinadas convicciones religiosas. Por eso, resulta escandaloso que el Gobierno contribuya con 25 millones de euros -es decir, con dinero de los impuestos de todos- a la visita del papa y a la celebración de un acto confesional, a la vez que concede exenciones fiscales a las grandes empresas que han comprometido otros 25 millones. A ello hay que añadir otros muchos más que están dispuestos a aportar tanto Gobierno central como Ayuntamiento y Comunidad de Madrid sufragando otros gastos con la cesión gratuita de numerosos servicios públicos (personal funcionario, visados, transportes, fuerzas de seguridad, utilización de espacios públicos como polideportivos, colegios e institutos, etc.).

Esa desviación de recursos públicos para fines privados tiene especial gravedad en un momento en que tanta generosidad para con la jerarquía católica (que ya recibe por distintas vías en torno a los 10.000 millones de euros anuales) entra en contradicción con las duras restricciones en el gasto público y prestaciones sociales que todos estamos sufriendo bajo pretexto de la crisis económica. Del mismo modo, es inaceptable que en ese acontecimiento de carácter privado se impliquen y participen autoridades y cargos oficiales, que estarían en su derecho de hacerlo a título personal, pero nunca en representación de las funciones públicas que desempeñan en nombre del conjunto de los ciudadanos.

En este caso no vale el subterfugio de que son gastos y honores debidos a un jefe de Estado. El papa Benedicto XVI no viene en representación de los escasos habitantes del Vaticano que, por otra parte, nada tiene que ver ni por su origen ni por su configuración con un verdadero Estado democrático y de derecho. Si viene a reunirse con sus adeptos en función del liderazgo espiritual que ellos en exclusiva le reconocen, en modo alguno procede el trato oficial y de privilegio dispensado por las Administraciones Públicas. Un trato que, evidentemente, no conceden a convocatorias promovidas por ciudadanos de otras creencias o convicciones ideológicas.

Tampoco se le permitiría a ningún jefe de Estado la injerencia, incesantemente repetida por el Papa y la jerarquía católica, en asuntos políticos internos como son las propias leyes que un país se da de forma democrática (educación pública, laica, derecho a la propia sexualidad y control de la reproducción, modelos de matrimonio y familia, derecho a una muerte digna, etc.). Pues no se limitan a dar consejos morales a sus fieles, cosa legítima, sino que pretenden convertir sus particulares visiones de la moral y de la sociedad en normas obligatorias para todos.

Por eso, las personas y organizaciones abajo firmantes, manifestamos nuestro rechazo a la confusión y connivencia de las instituciones públicas con una actividad de eminente carácter privado y confesional.

Llamamos a todos los ciudadanos que, con independencia de sus convicciones personales, reivindican un marco de convivencia en igualdad de derechos, a organizar actos en defensa de la democracia y laicidad del Estado y dirigirse a las distintas Administraciones Públicas para exigirles que obren en consecuencia y dejen de otorgar privilegios propios de épocas pasadas y herencias antidemocráticas.

*NO A LA VISITA DEL PAPA FINANCIADA CON EL DINERO DE TODOS.

*SEPARACIÓN DEL PODER CIVIL Y DEL RELIGIOSO.

*DEFENSA DE LOS DERECHOS DEMOCRÁTICOS, FRENTE A LA INJERENCIA CONFESIONAL.

*POR UN ESTADO LAICO


sábado, agosto 13

De lo que es a lo que debe ser...


* Escaparate de una confitería en Oviedo durante estos días

Criticaba no hace muchos días Emilio Huerta, concejal la agrupación ovetense de Izquierda Unida, el acuerdo adoptado por las dos fuerzas políticas que encarnan el espectro conservador de la ciudad (casquistas y gabinistas) y que ha permitido desviar en estos días de agonía financiera, 38.700 euros desde la Sociedad Ovetense de Festejos al Arzobispado de Oviedo. De lo abultado de la asignacion presupuestaria se hacía eco el diario El País; y el propio Emilio Huerta firmaba en la prensa regional no hace muchos días un artículo sobre el particular.
Compartiendo el sentimiento de indignación y escándalo de que hace gala el concejal comunista, por no entender cómo pueden ir a parar casi cuarentamil euros de una sociedad de festejos a un arzobispado, no dejo de apreciar en sus palabras la habitual confusión entre el deber ser y la realidad. El equívoco se añade -y mantiene lazos inquebrantables- a la confusión terminológica que se maneja en muchas ocasiones desde el Partido Socialista, y que obedece en unos casos a no saber de qué estamos hablando realmente y en otros a evitar, mareando la perdiz, enfrentarse a la contundente cotidianeidad: España no es laica, es aconfesional.
Los dos conceptos son muy diferentes y de momento, con la excepción del movimiento ciudadano que poco a poco parece que va consolidándose -ya veremos en qué para-, un escaso número de nuestros representantes sabe realmente que la aconfesionalidad es perfectamente compatible con el sistema público de subvenciones; con la exoneración del Impuesto de Bienes Inmuebles; con la gratuidad fiscal a la hora de afrontar el Impuesto de Sucesiones; con el hecho de que el Estado se convierta en máquina recaudadora en beneficio de una confesión religiosa concreta; con la circunstancia de que nuestro sistema educativo esté empapado de religiosidad o, cuando menos, de la influencia confesional filtrada a través del sistema de conciertos...
Con ocasión de la próxima visita del Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano se ha ido generando un sentimiento de rechazo que, creo no equivocarme, por primera vez parece que ha logrado cristalizar. La causa de este fenómeno es fundamentalmente económica: En España, se sea ateo, musulmán, agnóstico o se participe de cualquier otra creencia, todos acabamos haciendo frente a los dispendios de una determinada confesión, aunque estos tengan lugar en medio de una situación de crisis económica que afecta a los más débiles en el "mundo rico", y que en el "mundo pobre" pepetúa una escena de miseria y hambre. La afirmación ha sido desmentida una y otra vez por la organización del evento, pero los hechos no admiten mucha discusión: Establecimientos públicos destinados sin coste a la acogida de partícipes en una manifestación religiosa; reducciones o gratuidad en los desplazamientos en transportes públicos; subvenciones como la de Oviedo acordadas a través de cualquier instrumento -una sociedad de festejos-... Por ser del dominio de la economía de mercado, dejemos a un lado los patrocinios de conocidas marcas del sector empresarial español o el vergonzante "merchandising" puesto en marcha para sufragar esta concentración. Todo pergeña una realidad en la que una determinada confesión goza de unos privilegios de los que no disfrutan otras porque las administraciones públicas ignoran toda noción de neutralidad; y lo que es peor, la realidad dibujada por semejantes hechos implica que se reconoce a tal confesión religiosa un status que le permite influir en la vida ciudadana, pretendiendo hacer pasar por bueno y universal un código de valores o conducta que sólo debería ser aplicable a quienes libremente han decidido participar de tales convicciones.
Así las cosas, la confesión religiosa en cuestión, escoltada por voluntarios de una Bandera de la Legión, con el decidido apoyo de unos poderes públicos reaccionarios y el "bajar la cabeza" de otros, dará el pistoletazo de salida a una esperada involución ideológica, y podrá hacer resonar con fuerza su mensaje, descalificando -por citar algún ejemplo- el matrimonio civil, la concepción que tienen acerca de la vida muchos ciudadanos, la del final de la existencia humana, o la legítima capacidad del Estado para legislar al margen del hecho religioso. No se está atacando una concepción laica de las cosas durante estos días porque tal concepción laica no existe. Símplemente, con el hacer de unos y el dejar hacer de otros, en el estricto marco de la aconfesionalidad del Estado, se persiste en la consolidación de un estado de cosas que pretende evitar que tal concepción llegue un día a existir, haciendo descarrilar el tren de ese laicismo calmo y tranquilo, siempre insuficiente, que había logrado introducir alguna reforma en nuestra estructura normativa.
No confundamos pues lo que es y lo que debería ser. Pero aprovechemos las circunstancias para poner de manifiesto qué es lo que queremos: Queremos una España laica. ¿Y qué significa eso?: El laicismo no combate en modo alguno la libertad religiosa; no combate el hecho de que personas provenientes de diversos lugares del mundo puedan manifestar su religiosidad o escuchar la palabra de su representante. El laicismo únicamente exige la total neutralidad del Estado con la finalidad de que toda creencia o no creencia goce del mismo nivel de respeto, con el objeto último de que la libertad de conciencia de cualquier ciudadano no se vea menospreciada como sucede en la actualidad. Es complicado, sí. Y más complicado aun cuando uno vislumbra la que se nos viene encima. Pero recordando las palabras de E. Galeano, hoy por hoy el laicismo en un país como el nuestro, que atesora una historia de autos de fe, cruzadas y evangelizaciones, es una utopía que no deja de desplazarse en el horizonte. Eso al menos nos permitirá caminar, pues nunca bastó con indignarse.

* La fotografía que ilustra el apunte ha sido realizada por el autor.

domingo, agosto 7

Rudolf Brazda


Prisioneros homosexuales. Campo de concentración de Buchenwald (fuente: Anne Frank Guide)

Leo en el obituario de El País el apunte de Juan Gómez dedicado a Rudolf Brazda, que acaba de fallecer en Alsacia casi con un siglo a cuestas. Reproduzco su texto con el miso ánimo de recordar el horror, para volcar la memoria sobre quienes tuvieron la desgracia de padecerlo. No se puede olvidar. Nunca se puede olvidar.
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*Rudolf Brazda, el último de los 'triángulos rosa'

Los nazis le encerraron en Buchenwald por ser homosexual



Cuando se preparaba la inauguración de la escultura que conmemora en Berlín a las víctimas homosexuales de los nazis, los organizadores no creían que siguiera vivo ninguno de los entre 10.000 y 15.000 hombres internados en campos de concentración por sus preferencias sexuales. Les sacó de su error la llamada de una mujer: su tío Rudolf Brazda, nacido en Turingia en 1913, pasó por Buchenwald entre 1941 y 1945 y estaba dispuesto a participar en la ceremonia. No pudieron traerlo a tiempo a Berlín, pero Brazda sí participó en un acto conmemorativo durante la fiesta del Orgullo Gay de 2008, que se celebró en la ciudad cuatro semanas después. Se conoció entonces la historia del nonagenario, el último testigo de la represión contra los homosexuales en la Alemania nazi.
Para los nazis, la homosexualidad suponía un desorden grave y detestable por cuanto entorpecía la expansión demográfica de la "raza aria". El régimen calculó, además, que aumentar los castigos contra los homosexuales les reportaría apoyos de sectores católicos y grupos conservadores ajenos al Partido. Al llegar al poder en 1933, Hitler cerró los locales y lugares de encuentro homosexuales en las grandes ciudades. La tolerancia de la República de Weimar terminó de la noche a la mañana. Rudolf Brazda, albañil de formación, tenía 21 años cuando lo detuvo la policía por convivir con otro hombre en Leipzig. Lo sentenciaron a seis meses de cárcel en 1934. Tras cumplir la condena, tuvo que dejar Alemania para refugiarse en Checoslovaquia. La anexión de los Sudetes en 1938 le devolvió a las redes del aparato represivo nazi.
Entre tanto se habían endurecido las leyes que castigaban los actos sexuales entre hombres, que pasaron a ser delito en 1935. Su castigo máximo se elevó hasta cinco años de prisión. El nuevo artículo 175 del Código Penal sancionaba cualquier "ofensa a la decencia con fines libidinosos" entre hombres. Bastaba con un beso para acabar en la cárcel. Hitler acababa de asesinar a la plana mayor de la poderosa SA, hasta entonces principal fuerza paramilitar de los nazis, en la llamada "noche de los cuchillos largos" de 1934. Acusó a sus líderes de preparar un golpe de Estado. Además, la propaganda justificó la matanza aduciendo que los jefes de la SA Ernst Röhm y Edmund Heines eran homosexuales.
La inscripción sobre el portón de hierro de Buchenwald, el mayor campo de concentración construido en territorio alemán, está dispuesta de tal modo que los prisioneros pudieran leerla desde dentro: "A cada uno lo suyo". Cuando los nazis detuvieron a Brazda por segunda vez en 1942, no se molestaron en juzgarlo. Le enviaron a los trabajos forzados de Buchenwald. El campo se fundó en 1937 para recluir a personas "asociales" o "indeseables". Gitanos, testigos de Jehová, delincuentes comunes y homosexuales. Josef Brazda sobrevivió a cuatro años de internamiento con el triángulo rosa que distinguía a estos últimos.
Los nazis no llevaron a cabo contra los homosexuales una política de exterminio comparable a la que sufrieron los judíos y los gitanos. Pero los portadores del triángulo rosa también eran objeto de particular saña en los campos de concentración. Los médicos de Buchenwald les sometían a experimentos hormonales y quirúrgicos. Heinrich Himmler estaba interesado en desarrollar una "terapia" para lo que consideraba una desviación patológica. Brazda se libró "por pura suerte".
Su formación de albañil, que le convertía en un trabajador valioso, y el trato íntimo con un kapo -preso con tareas de guardián- comunista, le salvaron de acabar como conejillo de indias o de morir de agotamiento. Las tropas estadounidenses lo liberaron en 1945. Dado que la homosexualidad seguía prohibida en la Alemania de la posguerra, Brazda se fue a vivir a Francia. Murió el pasado miércoles en Alsacia, con 98 años.

Texto: Juan Gómez

* La fotografía de Rudolf Brazda ha sido obtenida en el sitio de la Asociación de Ex-presos Sociales de España

sábado, agosto 6

Recordando a Jovellanos: Un apunte sobre la dimensión pública masónica


Foto de familia, 6 de agosto de 2011. Entre las distintas representaciones, la Ayuntamiento de Gijón, el Foro Jovellanos, la Logia Rosario Acuña, la Sociedad Internacional de Bioética o el Ateneo Obrero

Con frecuencia se siguen leyendo referencias al secretismo o a la discreción cuando se habla de la masonería. Se trata de consideraciones hechas tanto por abiertos detractores de la entidad como por activos miembros o por personas que ya no tiene tal cualidad. En todos los casos, al margen de la intencionalidad que se maneje, puede apreciarse una tendencia a la generalización que lleva erróneamente a concluir que toda acción o actividad pública de una organización masónica es incompatible con la esencia de la misma. Por definición, muchas personas creen que la masonería es estríctamente secreta, limitándose a mecer la cuna con todo lo que ello conlleva (para quien no haya visto la película recordaré la frase: "La mano que mece la cuna es la mano que domina al mundo"); o bien estrictamente discreta, poco amiga de apariciones públicas que desvelen la identidad de los miembros.
No debería olvidarse que la masonería es hija de su tiempo. Esto es, de los días que vivieron otros, pero también de los que vivimos en la actualidad; y no debería olvidarse que se trata de una entidad, otra más, que como tantas añade a sus propios rasgos característicos e identitarios una dimensión privada perfectamente compatible con la pública. Quizá se ha puesto tanto acento en construir o destruir tópicos, que se ha descuidado esa faceta tan importante en la esencia de una institución concebida en el seno de un determinado espectro cultural, con el fin de promover la participación activa de sus miembros en la vida social para transformarla. No puede existir la masonería sin la sociedad, y mucho menos si no tiene una vocación de participación activa en todo cuanto en tal sociedad acontezca.
Masonerías hay muchas y ello lleva a que no todo el mundo vea las cosas de la misma forma. Nada hay de malo en ello. En lo que a mí respecta participo en una logia incardinada en el seno de una obediencia que compatibiliza la dimensión intimista de la reflexión, del conocimiento, del diálogo o del debate, con la proyección pública.
El homenaje que esta mañana se ha tributado en Gijón a la figura del ilustrado Jovellanos me ha animado a escribir este apunte, pensando en lo que ha sido la participación, un año más, de la Logia Rosario Acuña en este desfile ciudadano que tiene lugar en la plaza del 6 de Agosto: Otro pequeño paso para asentar a la asociación masónica, adogmática y laicista, entre todo el colectivo de organizaciones que existen, adaptándose a una realidad muy diferente a la que tuvieron que enfrentar aquellos "fundadores" de principios del Siglo XVIII.
La dimensión pública de la actividad de las organizaciones masónicas tiene muy distintas intensidades. Pensando en aquella a la que pertenezco y dejando a un lado toda consideración a proyectos concretos -pues serían objeto de una reflexión diferente- aprecio cuando leo algunos escritos o escucho ciertas intervenciones, la existencia de una confusión terminológica que mezcla los conceptos de exteriorización y participación pública, sin apreciar matiz alguno: Tengamos en cuenta que la proyección pública de una logia o de una obediencia -pienso en el Gran Oriente de Francia- se alcanza por vías muy variadas pero no idénticas. No es lo mismo intervenir en un acto ajeno que proyectar la posición propia de la organización sobre una cuestión -véase por ejemplo, la dependencia, el aborto o el derecho a la muerte digna-; o hacer que la propia estructura sirva de caja de resonancia a opiniones o posiciones "profanas", que pueden coincidir o no con el mensaje propio pero que sí garantizan un fin último: su difusión eficiente. En el primer caso hablamos de una mera participación que ayuda a la normalización de la percepción que la ciudadanía tiene de la entidad; en el segundo, de una acción de exteriorización basada en un acto material de contenido propio; en el tercer supuesto, el acto material, si bien es administrado por la organización, está dotado de un contenido ajeno.
Se ha llegado a escribir que cuando esto último sucede, esto es, cuando se recurre al discurso profano dándole cabida en los actos públicos organizados, se encubre con un pensamiento ajeno la carencia de una propia reflexión. Otro caso de desacertada generalización. En nuestro siglo una concepción masónica no puede pretender ser la vanguardia única del pensamiento ni la de mejor calidad; y sería nefasto que tal cosa sucediera. A mi modo de ver, se ha de ser lo suficientemente sensato y permeable como para evitar que el pensamiento, las ideas nuevas o viejas con las que se han de afrontar los retos que impone la realidad cotidiana, se alojen en compartimentos estancos cerrados o lleven una denominación de origen. Precisamente por esto, bajo el término "exteriorización" conviven -ésa es al menos la experiencia que tengo en el Gran Oriente- tres formas diferentes de tener una presencia pública a partir de una actividad o acción concretas: el recurso a la proyección tanto del pensamiento propio como del ajeno, ya sea este último acorde o contrario a aquello que constituye la columna vertebral, ideológica e identitaria, de la organización; y la sencilla participación en actos como el que he presenciado esta mañana, reveladores de la más pura y clara idea de normalidad.

Ofrenda floral en la Plaza del 6 de Agosto

*El autor de estas fotografías, con el que he compartido un momento extraordinario esta mañana, ha cedido su utilización a este blog. Desde aquí toda mi gratitud.

jueves, agosto 4

Ofrenda floral a Jovellanos



El próximo 6 de agosto, un año más y promovido por el Ayuntamiento de la ciudad, se celebra en Gijón la ofrenda floral al ilustrado asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos, uno de los máximos exponentes en nuestro país de lo que fue el Siglo de las Luces. El evento coincide además con la conmemoración en esta ocasión del segundo centenario de su muerte.


La Logia Rosario Acuña se unirá al colectivo de asociaciones y entidades que forman parte del movimiento ciudadano y que vienen participando habitualmente en este acto.