sábado, enero 29

G.O.D.F. : Democracia para Túnez, Argelia y Egipto.

Apoyo del Gran Oriente de Francia a la democratización de los regímenes tunecino, argelino y egipcio.

Un último comunicado emitido por el Gran Oriente de Francia en el día de hoy, sábado 29 de enero de 2011, reconoce como legítima la aspiración de todo pueblo a la libertad y a la dignidad. La dignidad la ponen de manifiesto a día de hoy los movimientos populares y espontáneos contrarios a los regímenes autoritarios y antidemocráticos.

El Gran Oriente de Francia, fiel a los valores humanistas y universalistas de la Ilustración, siempre se ha puesto del lado de los pueblos que luchan por su emancipación en nombre de la democracia, la justicia y la libertad.

Por estas razones, el Gran Oriente de Francia hace un llamamiento a todos los demócratas para que ayuden, en la medida en que cada uno pueda hacerlo, en las necesarias transiciones que llevarán a que cada uno de estos pueblos sea dueño de su destino político así como de sus libertades públicas.

Cuando se pierde la paciencia...


Los generales Montgomery y D.D. Einsenhower

Tengo reciente la lectura del voluminoso libro de Antony Beevor "El día D". Lo terminé este jueves. Con anterioridad había abosorbido otro trabajo de este autor dedicado al cerco de Stalingrado. La lectura en esta ocasión no ha guardado relación con la fracmasonería. Ni siquiera la afiliación del general Bradley, mano derecha de Eisenhower y actor principal de los ejércitos americanos durante el desembarco de Normandía, me permitiría encontrar un extraño nexo de unión entre la liberacion de Europa, los combates que tuvieron lugar en Normandía y la antigua cofradía heredera de los gremios de canteros y constructores. Esta vez mi lectura no ha tenido otra causa que el deseo de conocer más sobre un hecho crucial en la historia europea y preparar, al menos mentalmente, un viaje anhelado desde hace mucho tiempo.
A medida que he ido pasando las páginas escritas por Beevor, he podido conocer una parte de los líos existentes en el seno del mando aliado, y de los cuales fue a menudo protagonista el conocido general británico Bernard Law Montgomery, más conocido por su apellido o por el mote que le puso su tropa. Montgomery asumió el mando de las fuerzas británicas y también el del enjambre de soldados formado en buena medida por aquellos a los que la guerra les quedaba muy lejos o cuyos países habían sucumbido tres o cuatro años antes. Es el caso de canadienses, holandeses o polacos. No sale muy bien parado Monty en la obra de Beevor. Quizá por su indecisión, por su afan de protagonismo, por el sentimiento de rivalidad que surgía en cuanto aparecía en escena el ejército americano...
Frente a él, los otros comandantes de las fuerzas aliadas eran Eisenhower y Bradley. El que luego llegaría a ser presidente de los Estados Unidos y se fundiría en un abrazo con Franco, Eisenhower, ejercía entonces de comandante supremo del mando aliado.
Tanto a unos como a otros les correspondió afrontar en sus respectivos sectores situaciones terribles: Es conocida la carnicería que sufrieron las fuerzas americanas al desembarcar en las playas que se les habían asignado en Normandía; y por su parte las fuerzas británicas se llevaron la peor parte en el avance hacia el corazón de Francia, al toparse de frente con la resistencia acorazada alemana.
Eisenhower, que debía tener una mano izquierda y paciencia extraordinarias, supo sortear todos conflictos generados entre sus oficiales. En muchos de ellos siempre aparecía implicado Montgomery.* Me imagino que el agotamiento de la paciencia de Eisenhower no debió ser cuestión de un día, sino resultado de una acumulación de golpes propinados por el general británico.
Dice Beevor que cuando los americanos, atendiendo a las presiones de De Gaulle, decidieron desviar en dirección a París a la famosa Segunda División Blindada del General Leclerc, a Montgomery le sentó como un tiro. De hecho no quiso participar en la liberación de la capital francesa. Y se negó a acompañar Eisenhower, Bradley y De Gaulle en una visita a la ciudad pocos días después del desalojo del ocupante nazi.
El vaso debió desbordarse cuando, acabada prácticamente la contienda, la lengua de Montgomery se aflojó del todo, atribuyéndose méritos que no le correspondían a la par que criticaba a un ejército, el americano, sin cuyo apoyo, Gran Bretaña, agotada tras una enconada resisentecia de cinco años, no hubiera podido hacer absolutamente nada.
Eisenhower nunca perdonó la deslealtad de Monty; y tal como suele suceder con quienes atesoran una extraordinaria paciencia y un día la pierden, soltó, veinte años después, todo lo que llevaba dentro cuando en una entrevista le preguntaron por el general británico: "Ante todo es un psicópata... No olviden lo siguiente: Es tan egocéntrico, que este hombre -todo lo que hace es perfecto- no ha cometido ni un solo error en su vida."

*En la fotografía, tomada probablemente el 27 de agosto de 1944 -dos días después de que el blindado Guadalajara aparcara ante el edificio histórico del Ayuntamiento de París- se puede ver, de izquierda a derecha, al General Bradley, a D.D. Eisenhower, al general francés M.P.Koenig y a Arthur Tedder, alto mando de la Royal Air Force y representante británico en tan especial ocasión. Ni rastro de Montgomery que, según manifestó, ese día estaba muy ocupado.

domingo, enero 23

Joséphine Baker


No es complicado encontrar una biografía detallada de Joséphine Baker. A poco que uno busque, encuentra un fondo documental bastante amplio sobre su vida que permite conocer con gran detalle toda su evolución, desde que naciera allá en Missouri en 1906, hasta su fallecimiento en Paris, en el año 1975.
A Joséphine Baker siempre se la recordará por sus muecas en el escenario y por ese atuendo con plátanos que la hizo mundialmente conocida. Así la recuerdo yo al menos, cuando a finales de los noventa, coincidiendo con la celebración de la asamblea de una organización masónica (el G.O.E.U. de los añorados Vilaplana y Baygual), visité en Barcelona el museo de cera y la vi allí, recreada en plena convulsión sobre el escenario. Curiosamente mi madre tiene un recuerdo más "masónico" que yo. Y digo esto por el significado más hondo del recuerdo en sí. En efecto, a mi madre sí le sonaba, y mucho, el nombre de Joséphine Baker. Pero por la Tribu del Arcoiris. Debió de ser entre los años cincuenta y sesenta, que Joséphine comenzó a adoptar niños de todo origen, raza, credo... Conocida es su militancia contra la segregación racial en Estados Unidos. Así que quizá por eso pensó que ella podría llevar a cabo un proyecto propio, una especie de "Sociedad de Naciones" doméstica con la que demostrar que no existían más diferencias entre los seres humanos que las que ellos mismos construían. He leído que adoptó un total de doce niños y niñas.
Hoy no se celebra nada relacionado con Joséphine. Tan sólo me apetecía recordarla porque he escuchado una canción suya esta mañana. El hallazgo de su voz es relativamente reciente para mí: a partir de un disco que encontré en una tienda especializada en el centro de Lisboa, hace ya tres años, y que escucho una y otra vez en mi despacho.
Justo es reconocer el trabajo de otros y no hurtarlo sin miramiento, como desgraciadamente sucede -nos sucede- en ocasiones: Por eso recomiendo la lectura del artículo que el Blog "¡Cielos! Dónde está el dinero" le dedica a quien debió ser un ser humano extraordinario.
Por cierto, la cantante y bailarina Joséphine Baker, además de activista por la igualdad en su país de origen, hizo prácticamente toda su carrera en Francia, donde entre otras cosas, fue condecorada con la Legión de Honor. Por pelear, llegó hasta a participar activamente en la Resistencia... Y allí, un seis de marzo de 1960, fue iniciada en París, el seno de la Logia La Nueva Jerusalem, de la Gran Logia Femenina de Francia.

viernes, enero 21

Nueve obediencias ante los medios


Jean Laurent Turbet acaba de publicar hace un par de días en su blog una crónica referida al acontecimiento de la semana vivido por la masonería. Cuando la leí, no pude evitar hacer el paralelismo con nuestro país ¡Quién sabe! Tal vez un día aquí seamos capaces de ver algo parecido... Seamos optimistas.
El caso es que me llamó la atención la iniciativa y le pedí autorización para traducir su texto y publicarlo hasta con las fotografías que él mismo tomó. Desde aquí quiero darle las gracias por la generosidad de la que siempre ha hecho gala, también por su trabajo.
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Hacía casi seis años que no se les veía a los nuevo sentados alrededor de la misma mesa.
El miércoles 19 de enero de 2011, en e Círculo Republicano, los nueve Grandes Maestros, Grandes Maestras y Presidentes de las principales obediencias masónicas francesas, dieron una conferencia de prensa conjunta.
En la foto superior, de izquierda a derecha, podemos ver a François Jenny, presidente del Consejo de la Logia Nacional Francesa; Alain Noël Dubart, Gran Maestro de la Gran Logia de Francia; Bruno Placade, Gran Maestro de la Gran Logia Mixta de Francia; Bernadette Capello, Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de Memphis Misraïm; Denis Oberlin, Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de Francia; Jacques Samouélian, Presidente del Consejo Nacional de la Federación Francesa del Derecho Humano; Guy Arcizet, Gran Maestro del Gran Oriente de Francia; Guy Roman, Gran Maestro de la Gran Logia Mixta Universal; y Bernard de Bosson, Gran Maestro de la Gran Lotia Tradicional y Simbólica Opera.
François Jenny, que ejerció el oficio de Maestro de Ceremonias, recordó que desde el año 2001 los responsables de las obediencias francesas habían adoptado el hábito de trabajar juntos. En 2003 tuvo lugar la principal manifestación conjunta, para conmemorar los 275 años de la Masonería Francesa. Existe un Instituto Masónico de Francia (presidido por Roger Dachez, que también estaba presente en la conferencia de prensa) y un Salón del Libro Masónico, que se celebra en París.


Bruno Plancade, Bernadette Capello, Denise Oberlin y Jacques Samouélian

Al menos una vez cada dos o tres meses se celebra un almuerzo de trabajo de los Grandes Maestros para analizar diversos temas de forma conjunta.
Sin embargo, así lo puso de manifiesto Bernadette Capello, ver a las nueve obediencias masónicas juntas ante la prensa es un hecho que por sí solo constituye "todo un acontecimiento". Para Guy Arcizet hay una "voluntad estratégica" de mostrarse juntos para recordar así los valores de la Franc-Masonería en Francia, valores de tolerancia y laicismo característicos de una Franc-Masonería adogmática que privilegia la libertad de pensamiento. Las nueve obediencias reunidas abarcan a la mayor parte de las masonas y masones repartidos por todo el hexágono.
Bernard de Bosson añadió a lo anterior: "Hay que decir todo lo bueno que hace la Masonería".


Alain-Noël Dubart, Bruno Plancade, Bernadette Capello, Denise Oberlin.

Jacques Samouélian mostró su satisfacción por la diversidad de la masonería en Francia. Así tiene que ser. Es necesario que los profanos sigan teniendo la posibilidad de optar entre diferentes formas de ser franc-masón o franc-masona. Si el Derecho Humano es históricamente la obediencia de la mixtidad, es bueno que otras obediencias sigan manteniendo el sistema monogenérico. No debe existir, en masonería, un pensamiento único y es necesario por contra que cada obediencia guarde su especificidad. "La uniformidad equivaldría a la muerte de la masonería en Francia", manifestó.
Fue Alain-Noël Dubard el que metió los pies en el charco directamente y habló sin rodeos. Si las nueve obediencias aparecen juntas también es por la situación que generan los problemas que están sacudiendo la "obediencia regular reconocida por Londres", de la que cada uno habla sin nombrarla -la Gran Logia Nacional Francesa (GLNF). "Hay que decir con claridad que no aceptamos lo que está pasando en la GLNF", dijo Alain-Noël Dubart, y que "la Franc-Masonería no es un club de políticos, un club de negocios, o un sitio en el que no se hable de otra cosa que de dinero", remarcó contundente el Gran Maestro de la Gran Logia de Francia. La Franc-Masonería debe ser un espacio preservado en el que se dé respuesta a cuestiones que tienen un carácter intelectual y social, cuestiones éticas, donde cada uno sigue un camino iniciático que no puede ser confundido con "reuniones de negocios o clubes con el mismo fin".
Bernard de Bosson destacó que un buen número de integrantes de la GLNF son hermanos de gran calidad, y que sufren las consecuencias de lo que sucede en la cúpula de su obediencia; y que cada vez son más los que comienzan a llamar a las puertas de las nueve obediencias
Bernadette Capello manifestó por su parte que lo que sucede en el seno de la GLNF es perjudicial para el conjunto de la Franc-Masonería en Francia y que proyecta el descrédito sobre todo el conjunto.
Jacques Samouélian, Guy Arcizet, Bernard Roman.

Guy Arcizet explicó que el papel de la Franc-Masonería debería ser el de volver a colocar a la sociedad al nivel de determinados valores. Contó su experiencia sobre un encuentro mantenido con gente joven, habitantes de una barriada de Montpellier, destacando la calidad de las preguntas que le dirigieron.
Denise Oberlin recordó a todos que normalmente las obediencias son comunicadoras discretas y que actúan con cierta parsimonia porque la Franc-Masonería es, ante todo, una orden iniciática que practica la espiritualidad (algo que no debe ser confundido con una religión). También señaló que lo que está sucediendo en la GLNF le provoca gran malestar.
François Jenny explicó que la Masonería es plural y que su obediencia (la LNF) se especializa en el dominio iniciático y en la historia de la Franc-Masonería, algo que explica el hecho de que tenga unos efectivos escasos.
Se procedió seguidamente a atender una multitud de preguntas planteadas por los periodistas que estaban presentes. Tuvieron oportunidad de recordar cada vez el trabajo hecho por cada obediencia, así como el trabajo conjunto y también las comparecencias futuras.
Nadie duda no obstante que lo que ha motivado esta aparición pública de los responsables de las nueve principales obediencias masónicas francesas es la actual deriva de la dirección de la "gran ausente" de esta conferencia de prensa, la Gran Logia Nacional Francesa. Incluso la Gran Logia Unida de Inglaterra parece tomar cada vez más distancia respecto al Gran Maestro Stifani y a los dirigentes de la GLNF. Politización, corruptelas, opacidad, prácticas autoritarias, apoyo a los dictadores "masones" de muchos países, sobre todo de África (Bongo padre e hijo, Sassou N´Guesso...). Parece claro que la GLNF ha traspasado la línea amarilla. Incluso la roja.

Los nueve

El mensaje de los nueve Grandes Mestros ha sido claro: No nos confundan con la GLNF, que sigue prácticas y métodos que condenamos unánimemente y que no se corresponden con la idea de Masonería que llevamos a la práctica. Cada uno además se mostró dispuesto a acojer benévolo a las ovejas descarriadas de la GLNF, así como a los hermanos de buena voluntad que ya no podrán seguir en esta estructura que se ha convertido en la vergüenza de la masonería francesa, habida cuenta del comportamiento de sus directivos y del hecho de que son centenas, miles tal vez, los hermanos honestos e infelices con todo lo que está pasando.
Hacía falta que este mensaje fuera transmitido con fuerza para dejar bien claras las cosas. Sin duda alguna ¡así se ha hecho!

martes, enero 18

Eva en la humanidad

Marie Deraismes

Un buen amigo me ha avisado esta tarde de la presentación de un libro interesante: "Eva en la humanidad". Acabo de llegar a casa tras un día de trabajo un poco pesado y me he puesto a escribir esta breve nota. Su protagonista, Marie Deraismes, bien lo merece. Como lo merecen también personas de la talla de Adelaide Cabete, Louise Michel, Fréderic Desmons, Rosario Acuña, Clara Campoamor y tantos hombres y mujeres que desafiaron el desigual orden establecido de su tiempo.
"Eva en la humanidad" es una recopilación de diferentes conferencias pronunciadas por la pensadora y feminista francesa. Reproduzco más abajo un apunte extraido del anuncio del acto de presentación del libro, organizado por una entidad de cuyo trabajo ya hemos hablado aquí en otras ocasiones: Ágora, agrupación para el diálogo. Quienes estén en la capital del Estado el próximo día 20 de enero, podrán escuchar a las 19:30 en el Ateneo de Madrid, diversas e iteresantes intervenciones: Cristina Molina, doctora en Filosofía y miembro del Instituto de Investigaciones Feministas, y la asturiana Matilde Fernández, senadora socialista. La presentación correrá a cargo de María Ángeles Siemens, integrante de Ágora.


"Maria Deraismes, nació en Paris el 15 de agosto de 1828, en el seno de una familia de ricos comerciantes republicanos. Gracias sobre todo a su hermana Ana Maria adquirió una educación amplia y profunda, algo difícil para una mujer de su tiempo. Fue una mujer comprometida y activamente feminista. Participa junto a los periodistas Andre Leo y Leon Richer, en la creación de la Sociedad para la reivindicación de los derechos de la Mujer, en 1870. Cuando la ley francesa de 1881 permite a las mujeres ser directoras de periódico, Maria Deraismes, compra El Republicano de Seine-et-Oise para apoyar las candidaturas republicanas.
Mucho antes de que Simone de Bauvoir escribiese su célebre aseveración no se nace mujer: se llega a serlo, la también francesa Marie-Adélaïde Deraismes (1.828-1.894) había explicado que ese ser mujer es producto de la educación diferencial de los géneros, además de una construcción social conformada para garantizar el privilegio masculino. Toda su obra es una defensa del estatus ontológico de igualdad que la sociedad y la cultura niega a las mujeres, y una denuncia constante del papel subsidiario que les ha sido impuesto. La inferioridad de las mujeres no es un hecho de la naturaleza, es un invento humano, es decir, una ficción social. (…) La mujer no es un ser auxiliar, subordinado; no es sólo un ser complementario, es un ser completo. Es la igual al hombre.
Fue presidenta de la Federación de Librepensadores y creó, junto a Georges Martin, enérgico defensor de la integración de las mujeres en masonería, la Gran Logia Simbólica Escocesa de Francia, Le Droit Humain, en 1893, que años después se convertiría en la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain.
EVA EN LA HUMANIDAD es una selección, realizada por ella misma, de sus conferencias públicas en favor de los derechos de la Mujer y la igualdad entre sexos."

Editorial: Fundación María Deraismes.
ISBN: 978-84-935508-6-8

viernes, enero 14

Masonería en el siglo XXI: ¿Para hacer qué?

¿Para qué sirve la franc-masonería en el siglo XXI?

CONFERENCIA.- En la localidad de Sud-Aveyron, 55 influyentes personalidades pertenecen al Gran Oriente de Francia (GODF). Un signo de que la franc-masonería abandona, haciendo gala de un cierto espíritu aperturista, su obsesión por la discrección, ayer, el señor Jean Paul Bouche (*), consejero de la Orden del Gran Oriente de Francia, fue el prestigioso invitado de una conferencia que tuvo lugar a media tarde en la capilla de Créa.
Invitado por la Asociación cultural "Sud-Aveyron" (Acsa), y en una sala que se llenó rápidamente de gente, este abogado de Toulouse hizo de forma voluntariosa una presentación histórica de esta obediencia masónica, nacida en el siglo XVIII y basada sobre principios no vinculados con las creencias religiosas sino "con la libertad absoluta de conciencia".
Tras una explicación sobre los ritos que acompañan a los iniciados en "el camino de la sabiduría", el señor Jean Paul Bouche retrocedió en el tiempo para evocar las grandes conquistas sociales logradas (el modelo laico, la contracepción...) por esta obediencia secreta, más bien de izquierdas, que cuenta a día de hoy con 50.000 miembros de los que unos cincuenta están en Sud-Aveyron.
Antes de responder a las innumerables preguntas del público, el consejero de la Orden habló también sobre distintas cuestiones de actualidad (la clonación, el islam, la bioética, la pérdida de aunomía de las personas de avanzada edad...) y dejó entrever su posición respecto a la crisis que sacude Túnez. "Si hay que elegir un camino, es el de la calle. Se podrá decir lo que se quiera del régimen de Ben Ali, pero es una dictadura". Y para acabar: "Hay que apoyar al pueblo para que la democracia llegue a ese país."

J. B.

*Bajo la firma indicada, este artículo ha aparecido publicado en el día de hoy en el diario francés Midi Libre. La traducción ha sido realizada por el autor de este blog.

jueves, enero 13

Jovellanos: El siglo de las luces en España (Parte V y última)


Llegamos, con este fragmento, al final del artículo dedicado a la figura de Jovellanos. Más allá de los fastos que puedan organizarse coincidiendo con el segundo centenario de su desaparición, quienes hemos redactado este texto hemos pretendido únicamente recordar una figura humana concreta, pero no con ánimo de sostenerla en pomposos altares. Pensamos que a él no le habría gustado. Si la persona de este asturiano merece especial atención, la razón se halla a nuestro modo de ver en las novedosas aportaciones que hizo a la sociedad de su momento, en su entrega voluntariosa para que este difícil país recibiera una pequeña parte de las luces que en su tiempo intentaban expandirse por Europa.
Desde "Memoria Masónica" no podemos cerrar esta serie sin expresar nuestro agradecimiento a dos personas: Manuel Baena, que, además de prestarnos de vez en cuando alguna fotografía, dedicó unas cuantas horas de su tiempo a realizar la transcripción al francés, giros coloquiales incluidos, de todo el texto. Y a un buen amigo, Rafael Loredo Coste, creo que responsable, en el mejor de los sentidos que pueda tener la expresión, de una innovadora aportación a los estudios sobre la figura de Jovellanos y la masonería, plasmada en un original trabajo cuya lectura recomendamos desde aquí "Algunas cuestiones inéditas y fases críticas de Jovellanos".

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JOVELLANOS Y LA MASONERÍA


Jovellanos era católico. Este es un hecho probado a partir de sus propios escritos en los que un hombre, siempre prudente y comedido, no tiene reparos en reconocer su credo siendo crítico a la vez con el papel que la jerarquía eclesiástica juega en su país.


Pero durante mucho tiempo se ha discutido –y se seguirá haciendo- si Garpar Melchor de Jovellanos fue miembro de alguna logia masónica. Algunos autores que han analizado la biografía del personaje han evitado tratar el tema. Y cierto es que, si por su vida, trabajo y ejemplo, podríamos definir a Jovellanos como un masón sin mandil, es más cierto aún que no existe documentación que nos permita acreditar con total certeza su pertenencia a una logia. Sucede así con Jovellanos del mismo modo que con otras figuras de la Ilustración española, como es el caso del Conde de Aranda.


Autores como el gijonés Rafael Loredo Coste, no descartan la pertenencia de Jovellanos a la masonería en un momento en el que esta se asentaba con fuerza en toda Europa: para él Jovellanos forma parte de esa corriente de pensamiento que en un determinado momento encuentra en la razón la base de todo progreso humano, poniendo de manifiesto que en el momento histórico que le tocó vivir al pensador asturiano, prácticamente todo lo cultural, progresista, innovador y enciclopedista, contenía las más profundas esencias masónicas.

Dicho lo anterior no puede negarse que en España tanto monarquía como Inquisición vigilaron muy de cerca para impedir la propagación del librepensamiento y de las logias masónicas, el afrancesamiento de las costumbres y el asentamiento de todo lo extranjero, juzgado siempre pernicioso; pero ello no ha impedido que hasta nuestros días lleguen datos que cada uno podrá valorar según su criterio.


Loredo Coste hace especial hincapié en las sólidas amistades de Jovellanos: el entorno en el que se mueve durante su etapa sevillana y su primera estancia en Madrid lo ligan, o mantienen muy próximo a personas respecto a las cuales sí existe constancia de su pertenencia a la masonería. Así, Lord Holland, hispanista inglés y literato afrancesado, que intervendrá en favor de su amigo gijonés para obtener su liberación del cautiverio que padece, negociando primero con Manuel Godoy –a cargo del gobierno real de España durante el reinado de Carlos IV-, al que llega a ofrecerle sin éxito la posibilidad de sacar toda la fortuna amasada al frente del país para llevarla a Londres; o pidiéndole en una segunda ocasión a Nelson, de expedición por el Mediterráneo, el ataque y toma de la Isla de Mallorca para rescatar a Jovellanos de su encierro en el Castillo de Bellver. Nelson llegó a recibir hasta los planos del presidio, pero para cuando le llegó el mensaje ya se encontraba en el Atlántico.


Otro de esos amigos de cierta influencia y proximidad fue el Conde de Aranda, vinculado por una gran parte de los autores especializados a la masonería aunque descartado por otros, predecesor de Manuel Godoy en la dirección de los asuntos de gobierno, y artífice con el asturiano Campomanes (también buen amigo de Jovellanos) de la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767. Rafael Loredo Coste, se inclina por dar credibilidad a quienes sitúan al Conde de Aranda al frente de la incipiente masonería española en 1767, y recuerda la gran influencia que en la vida de Jovellanos tuvo el hombre de Estado en gestos como este: “… fue él quien le animó a prescindir de la peluca en las actividades oficiales de su cargo. Un curioso gesto, muy innovador, que por ser estético trascendió y fue comentadísimo, ya que hasta entonces solamente se había visto en Francia.”


Pero será el Intendente de las nuevas poblaciones de Sierra Morena, Pablo de Olavide, a quien Jovellanos conocerá durante su estancia en Sevilla, el gran amigo que le abrirá las puertas de su hogar y que le introducirá en la sociedad de la capital andaluza. De Olavide es masón y también conoce al Conde de Aranda; en su casa se organiza una tertulia a la que llegan estudios económicos y teorías nuevas que circulan por Europa y que son desconocidas en España, y en la que “hasta participan mujeres”, algo impensable en la época y el lugar, y que va a influir en el pensamiento del joven ilustrado asturiano. Pablo de Olavide, amigo de Voltaire, será acusado por la Santa Inquisición de pertenencia a la masonería en el año 1775. En el proceso que siguió, los tertulianos citados por el Santo Oficio a declarar, presas seguramente del miedo, evitaron exculpar a quien injustamente era perseguido. Solamente Gaspar Melchor de Jovellanos declaró a favor de su amigo que, no obstante, fue condenado y escapó a Francia. Veintiún años después de aquél episodio Jovellanos fue nombrado Ministro de Justicia y De Olavide regresó ¿casualidad? ¿amistad? ¿fraternidad?


En una carta dirigida a Leandro Fernández de Moratín, Inarco, autor teatral y conocido francmasón español, Jovellanos se expresaba de un modo que puede servir de broche a nuestro texto:


“¿No vendrá el día en que la humana estirpe, de tanto duelo y lágrimas cansada, en santa paz, en mutua unión fraterna viva tranquila? ¿En que su dulce imperio santifique la tierra, y a él rendidos los corazones de uno al otro polo, hagan reinar la paz y la justicia?.... Pero vendrá aquel día, vendrá, Inarco, a iluminar la tierra y a los preocupados mortales consolar.”*



JOVELLANOS ET LA MAÇONNERIE



Jovellanos était catholique. Ceci est un fait prouvé à partir de ses propres écrits, où toujours prudent et modéré il n’a pas d’objection à reconnaitre sa croyance tout en étant critique par rapport au rôle joué par la hiérarchie ecclésiastique dans son pays. Mais pendant très longtemps on a épilogué, et on continuera à le faire, pour savoir si Jovellanos fut membre d’une quelconque loge maçonnique.


Certains auteurs ayant analysé la biographie du personnage ont omis de traiter ce thème. Il est certain de part sa vie, son travail et son exemple, que nous pourrions définir Jovellanos comme un maçon sans tablier.


Il est encore plus certain qu’il n’existe aucun document qui nous permette de créditer l’hypothèse de son appartenance à une loge avec certitude. Il en est ainsi avec Jovellanos ainsi qu’avec d’autres personnalités de cette période philosophique de l’Espagne, comme par exemple avec le Conte d’Aranda.


Des auteurs comme Rafael Laredo Coste de Gijón n’écartent pas l’appartenance de Jovellanos à la maçonnerie, à un moment où celle-ci trouve son assise avec force en Europe. Pour lui, Jovellanos fait partie de ce courant de pensées qui à un moment donné trouve dans la raison, la base de tout progrès humain en mettant en avant qu’à l’époque où vécu le penseur asturien, pratiquement tout ce qui était culturellement progressiste, innovant et encyclopédiste, contenait la plus profonde essence maçonnique. Ceci étant dit, l’on ne peut nier qu’en Espagne, autant la monarchie que l’inquisition, étaient très attentifs à ces courants philosophiques pour empêcher la propagation de la libre pensée et des loges maçonniques. La francisation des habitudes et l’assise des apports étrangers, toujours jugés pernicieux, n’ont pas empêché jusqu’à nos jours la diffusion de renseignements que chacun de nous pourra estimer selon ses propres critères.


Loredo Coste souligne les solides amitiés de Jovellanos, l’environnement dans lequel il évolue pendant son séjour à Séville.


Son premier séjour à Madrid le lie et le maintien très proche de personnes pour lesquelles il existe des preuves de leur appartenance maçonnique.


Ainsi, Lord Holland, hispaniste anglais et homme de lettres proche des idées françaises, interviendra en faveur de son ami de Gijón pour obtenir sa libération, en négociant d’abord avec Manuel Godoy (en charge du gouvernement espagnol pendant le règne de Charles IV). Pour sauver Jovellanos, alors prisonnier au château de Bellver, Lord Holland offre sans succès à Godoy la possibilité d’exporter vers Londres toute sa fortune amassée lorsqu’il était à la tête du gouvernement, et demande à Nelson en opération en Méditerranée, d’attaquer et de prendre l’île de Majorque où se trouver le château de Bellver. Nelson fut en possession des plans de la prison mais lorsqu’il reçu le message il se trouvait alors dans l’Atlantique !


Un autre de ses amis influent et proche fut le Comte d’Aranda, soupçonné d’appartenance maçonnique et réfuté par d’autres, tous spécialistes de la maçonnerie. Prédécesseur de Manuel Godoy comme ministre il fut responsable de l’expulsion des Jésuites en 1767. Rafael Loredo Coste penche pour crédibiliser la thèse situant le Comte d’Aranda à la tête de la naissante maçonnerie espagnole en 1767.


Rafael Loredo Coste rappelle la grande influence qu’eut Aranda dans la vie de Jovellanos « ce fut celui-ci qui l’encouragea à faire abstraction de la perruque pendant les activités officielles de sa charge, un geste curieux, très innovant, qui par son effet esthétique transcenda et fut très commenté, car jusqu’alors il n’avait eu lieu qu’en France ».


Mais ce sera l’intendant des nouvelles agglomérations de Sierra Morena, Pablo de Olavide, que connut Jovellanos durant son séjour à Séville, qui lui ouvrira sa porte et l’introduira dans la société de la grande ville andalouse. De Olavide est maçon et connait le Comte d’Aranda. Chez lui s’organise un cercle d’amis qui étudieront les problèmes économiques et les nouvelles théories qui circulent en Europe, mais inconnus en Espagne. Réunions auxquelles participent même des femmes, fait impensable à l’époque. Ceci va influencer le jeune penseur asturien. Pablo de Olavide, ami de Voltaire sera accusé par la sainte inquisition d’appartenance à la maçonnerie en 1775. Dans le procès qui s’en suivit les témoins cités par le sainte office, sous l’emprise de la peur, évitèrent de disculper celui qui était injustement poursuivi. Seul Jovellanos témoigne en faveur de son ami qui néanmoins fut condamné et dut s’enfuir en France. Vingt et un ans après cet épisode, Jovellanos fut nommé ministre de la justice et de Olavide revint, hasard ? Amitié ? Fraternité ?


Dans une lettre adressée à Leandro Fernandez de Moratin, Inarco auteur de pièces de théâtre et connut en tant que franc maçon, Jovellanos s’exprime d’une façon qui peut mettre un point final à cette biographie. « Quand est-ce que le jour viendra où le genre humain extirpera de toute cette douleur et de ses larmes fatiguées une union mutuelle et fraternelle pour vivre en paix ?»*

*Bibliografía:


Jovellanos y la Educación en Valores, de Santiago Sagredo García, editado por el Foro Jovellanos el 7 de noviembre de 1997.

Algunas cuestiones inéditas y fases críticas de Jovellanos, de Rafael Loredo Coste, editado por la Real Academia de Medicina del Principado de Asturias el 1 de noviembre de 2002.


*Bibliographie


« Jovellanos y la educacion en Valores, de Santiago Sagredo Garcia », édité par le forum Jovellanos le 7 novembre 1997.

« Questions inédites sur Jovellanos » Rafael Loredo Coste édité par la Real Academia de Medicina de la Communauté Asturienne le 1er novembre 2002.

martes, enero 11

Jovellanos: El siglo de las luces en España (Parte IV)


JOVELLANOS Y LA ILUSTRACIÓN

Se sostiene por algunos autores que en España no ha habido Ilustración; que mientras el fenómeno provocó un auténtico terremoto político y social en Europa, España se mantuvo ajena a todo este proceso, conservando su apego a la monarquía absolutista y a la iglesia totalitaria. Sin embargo la anterior afirmación no es ni exacta ni se corresponde con la realidad. España fue receptora del espíritu alumbrado por el Siglo de las Luces como otros países de Europa, si bien el escenario era tan complicado y diferente que el resultado obtenido no pudo se el apetecido por muchos.

Jovellanos es uno de los exponentes de esa Ilustración que tímidamente se abre camino en España. Responde al patrón de hombre estudioso, humanista, racional, que escribe cultivando los géneros literarios más diversos, que lee a Rousseau (aunque en su juventud no profesa una gran admiración por el autor), que conoce el movimiento enciclopedista, que interviene en la vida pública sacrificando la propia vida privada, promoviendo reformas y hablando de regeneracionismo en España un siglo antes de que el propio movimiento regeneracionista existiera. Jovellanos es capaz de escribir una obra teatral como “El delincuente honrado” -de inspiración roussoniana- como de analizar la evolución económica del país y a la vez idear el futuro sistema de comunicaciones y comercio que harán que su ciudad y la región en que nace le deban hoy en día una gran parte de lo que son.

Jovellanos, como Ilustrado que es, absorbe las ideas que consolidan en Inglaterra la monarquía parlamentaria, ideas que luego se magnificarán en Francia, en donde prenderá con fuerza un movimiento intelectual que llegará a toda Europa y del que él mismo forma parte. Será el proceso revolucionario francés el que provoque en este hombre de paz una honda reflexión, que hará de él un precursor del universalismo, de la militancia por la “no violencia”: Gaspar Melchor de Jovellanos afirma que un gobierno ilustrado jamás emprenderá una guerra. Y anticipa además que el avance mismo de la ilustración permitirá crear una confederación de pueblos, comenzando por las naciones ilustradas europeas, que permitirá que un día la paz reine en la humanidad.

Será un firme partidario de la educación pública en un país en que la enseñanza había sido siempre un monopolio compartido entre las clases adineradas y la Iglesia católica. Para él la instrucción moral es un elemento indispensable en la formación del ciudadano y escribe: “…Pero ¿acaso la moral pende de la instrucción? Sin duda. No hay moral sin principios, ni principios sin alguna especie de instrucción.”

Quizá también se anticipa a su tiempo cuando dentro de los planes educativos que plantea aporta otras reflexiones en torno a la salud. Se ocupa de la dieta adecuada y del deporte, que entonces es el juego de pelota; y del consumo excesivo de sidra y de vino, que generan un grave problema social en la época. Jovellanos también critica el excesivo consumo de lo que el llama “maldito tabaco” que “ataca continuamente los órganos del cerebro”.

Jovellanos, nacido en un país en el que el machismo es tópico y realidad, aboga por la igualdad entre los sexos y el fin de la discriminación a que se somete a la mujer. En su Memoria sobre los espectáculos públicos dice: “Tanto puede la educación sobre las costumbres. Y tanto más podría todavía si, encaminada a los más altos fines tratase de igualar los dos sexos, disipando tantas ridículas y dañosas diferencias como hoy los separan.”

En su obra podemos encontrar reflexiones en torno al medio ambiente, abogando por una explotación racional de los recursos que hoy día encajaría perfectamente en eso que conocemos como “desarrollo sostenible”; pero también hallamos un pensamiento muy crítico respecto a cuestiones que nos preocupan en la actualidad; así, la injusticia social, criticando la mala distribución de la riqueza que “pone la opulencia en unos pocos, la suficiencia en muchos y la indigencia en el mayor número”. También el consumismo, confesando al final de su vida que nunca ha cobrado dietas por sus desplazamientos y misiones al servicio del país, y manifestando que “…Sin duda el lujo corrompe las costumbres, pero absolutamente hablando, el lujo no nace de la riqueza.”



JOVELLANOS ET L’ESPRIT PHILOSOPHIQUE DU SIECLE DES LUMIERES

Il est soutenu par quelques auteurs, qu’en Espagne il n’y eut pas d’équivalent au siècle des lumières. Tandis que ce phénomène provoqua un authentique séisme politique et social en Europe, l’Espagne se maintint étrangère à tout ce processus, conservant son attachement à la monarchie absolutiste et à l’église totalitaire.

Cependant l’affirmation antérieure, n’est ni exacte, ni correspondante à la réalité. L’Espagne fut réceptrice de l’esprit initié par le siècle des lumières comme d’autres pays d’Europe. La « scène philosophique » étant à ce moment là si compliquée et différente que le résultat obtenue ne put être celui espéré par beaucoup.

Jovellanos est l’un des représentants de cet esprit philosophique qui timidement chemine en Espagne. Il répond au modèle de l’homme studieux, humaniste, rationaliste qui écrit en cultivant les genres littéraires les plus divers, qui lit Rousseau (bien que pendant sa jeunesse G.M. de Jovellanos n’ait pas eu une grande admiration pour cet auteur !). Il connait le mouvement encyclopédiste, il intervient dans la vie publique sacrifiant sa vie privée, promouvant des réformes tout en parlant de « régénéracionisme » en Espagne un siècle avant que ce propre mouvement n’exista dans le pays. Jovellanos est capable d’écrire à la fois une œuvre théâtrale comme « l’honnête délinquant » d’inspiration rousseauiste, ainsi que d’analyser l’évolution économique du pays tout en imaginant en même temps le futur système de communications et de commerce qui feront que sa ville et sa région natale, lui doivent encore aujourd’hui ce qu’elles sont devenues.

Jovellanos comme esprit éclairé qu’il ait, s’imprègne des idées consolidées en Angleterre par la monarchie parlementaire et qui après se magnifieront en France, d’où surgira avec force un mouvement intellectuel qui gagnera toute l’Europe et dont lui-même est partie prenante.

Ce sera le mouvement révolutionnaire français qui provoquera chez lui, homme de paix, une profonde réflexion qui le conduira à être un précurseur de l’universalisme et du militantisme pour « la non violence ». Jovellanos affirme qu’un gouvernement « éclairé » n’entreprendra jamais une guerre. Il met en avant que les avancées du siècle des lumières permettront de créer une confédération de peuples en commençant par les nations éclairées européennes ce qui permettra qu’un jour règne la paix dans l’humanité.

Il sera un farouche partisan de l’éducation publique dans un pays où l’enseignement avait toujours été un monopole partagé entre las classes aisées et l’église catholique. Pour lui l’instruction morale est un élément indispensable dans la formation d’un citoyen et il écrit « peut être la morale dépend elle de l’instruction ? Sans aucun doute. Il n’y a pas de morale sans doute. Il n’y a pas de morale sans principes, ni principes sans aucune espèce d’instruction ».

Peut être est-il également en avance par rapport à son époque quand dans les plans éducatifs qu’il pose, il ajoute des réflexions au sujet de la santé. Il s’intéresse à l’alimentation des personnes et à l’activité physique qui en ce temps là est le jeu de paume, à la consommation excessive de cidre et de vin qui génère de graves problèmes sociaux à cette époque. Jovellanos critique également la consommation excessive de ce qu’il nomme « le maudit tabac qui attaque continuellement le cerveau ».

Jovellanos natif d’un pays où le machisme est réellement une seconde nature, plaide pour l’égalité entre les sexes, pour en finir avec la discrimination subie par les femmes. Dans son mémoire sur les spectacles publics il dit « autant peut l’éducation sur les coutumes et encore pourrait-elle plus, si tendant vers de plus hautes finalités, elle tentait d’égaliser les deux sexes en dissipent toutes les différences aussi ridicules que nuisibles qui les séparent de nos jours ».

Dans son œuvre nous trouvons des réflexions sur le milieu ambiant plaidant pour une exploitation rationnelle des ressources, qui de nos jours coïnciderait parfaitement avec ce que nous connaissons sous le terme de « développement durable ». Nous y trouvons également des pensées très critiques concernant des questions toujours à l’ordre du jour comme l’injustice sociale, critique de la mauvaise distribution des richesses qui « concentrent l’opulence entre quelques uns, le juste nécessaire chez beaucoup et l’indigence chez la majorité ». Il critique également la surconsommation, avouant à la fin de sa vie qu’il n’a jamais encaissé d’honoraires pour ses déplacements et missions au service du pays.

domingo, enero 9

Jovellanos: El siglo de las luces en España (Parte III)


JOVELLANOS Y LA INQUISICIÓN

La figura de Gaspar Melchor de Jovellanos tiene un enorme peso en la historia de la España de los siglos XVIII y XIX. Su existencia se desarrolla en un período floreciente, el del reinado de Carlos III, y uno de completa decadencia y destrucción, el de Carlos IV y el conflicto bélico europeo de las guerras napoleónicas al que España no es ajena. Si Jovellanos formó parte de aquel grupo de privilegiados que tuvieron acceso a la obra Jean Jacques Rousseau, Voltaire y al enciclopedismo, no es menos cierto que ello también implicó que fuera considerado un enemigo por determinados poderes, entre ellos la Santa Inquisición.

La tormentosa relación de Jovellanos con la Inquisición tiene su punto de partida en la publicación por el pensador gijonés del Informe sobre la Ley Agraria en 1795, y que le había sido encargado por el Consejo de Castilla. Según rezan algunos escritos críticos del órgano eclesiástico que se conservan, Jovellanos apuntó “ideas de igualdad en la posesión de los bienes terrenos”. La Iglesia, una de las grandes propietarias de tierras en el país, no podía ver en el citado informe sino una gran amenaza, agigantada con los vientos revolucionarios que soplaban al otro lado de los Pirineos. Jovellanos además incidía en defender a los más oprimidos y humildes colonos, agobiados por unas rentas cada vez más altas y unos precios del producto obtenido cada vez más bajos.

Un año antes de publicar el Informe sobre la Ley Agraria en el que intentaba proponer una solución a las grandes desigualdades sociales del momento, Jovellanos funda el Real Instituto Asturiano de Mineralogía y Náutica, dotando al establecimiento de una biblioteca adquirida en su mayor parte en una subasta de libros confiscados a los jesuitas, expulsados del país en 1767. La citada biblioteca dará mucho que hablar, al estar plagada de títulos de autores extranjeros en los que el Santo Oficio ve también una gran amenaza. Jovellanos defiende entonces el derecho a la enseñanza libre en el pulso que mantiene con la autoridad eclesiástica, y ésta por su parte comienza a hacerle un seguimiento que se encarga al cura de Somió, entonces un pequeño pueblo cercano a Gijón y hoy un acomodado barrio residencial de la ciudad. El cura encuentra varias obras de Locke y Jovellanos será entonces acusado de “profesar ideas anticatólicas”.

Dueño de una honesta testarudez Jovellanos no se acobarda: presenta al Rey Carlos IV todo un informe sobre el Tribunal de la Inquisición siendo Ministro de Justicia, abogando por una reforma que pusiera fin a la arbitrariedad de tan siniestra institución. Su corta estancia al frente del Ministerio y la agitación política impedirán el fruto de su esfuerzo.


JOVELLANOS ET L’INQUISITION

La personne de G.M. Jovellanos pèse d’un poids énorme dans l’histoire espagnole du 18ème et 19ème siècle. Son existence se déroule à une période florissante, celle du règne de Charles III, à laquelle succèdera une période de complète décadence et de destruction, celle de Charles IV, aggravée par le belliqueux conflit européen des guerres napoléoniennes auxquelles l’Espagne n’est pas étrangère.

Si Jovellanos fit partie de privilégiés qui eurent accès aux œuvres de J.J. ROUSSEAU, Voltaire et à l’encyclopédisme, le corollaire impliqua qu’il fut considéré comme un ennemi par des forces résolues, entre autre la sainte inquisition.

La relation de Jovellanos avec l’inquisition a son point de départ au moment de la publication, par le penseur de Gijón, du rapport sur la loi agraire en 1795, qui avait été commandé par le Conseil de Castille. Comme le révèlent certains écrits critiques, émanant de l’organe ecclésiastique et qui mirent en avant que Jovellanos faisait ressortir « des idées d’égalité pour ce qui concerne les biens terrestres » l’église, un des plus grands propriétaires du pays, ne pouvait voir au travers de ce rapport qu’une grande menace amplifiée par les vents révolutionnaires qui soufflaient de l’autre côté des Pyrénées. Jovellanos en plus, argumentait pour défendre les plus opprimés et les plus humbles fermiers étouffés par les impôts chaque fois plus élevés et les prix de vente des produits chaque fois plus bas.

Un an avant la publication du rapport sur la loi agraire, dans lequel il tentait de proposer une solution aux grandes inégalités sociales du moment, Jovellanos fonde le « Real Instituto Asturiano de Mineralogia y Nautica », dotant l’établissement d’une bibliothèque acquise en grande partie dans une vente aux enchères de livres, confisqués aux Jésuites expulsés du pays en 1767.

La bibliothèque en question fera beaucoup parler d’elle étant rempli de livres d’auteurs étrangers au travers desquels le saint office voit également une grande menace. Jovellanos défend alors le droit à l’enseignement libre.

Dans cette lutte qu’il entretient avec l’autorité ecclésiastique, celle-ci entame des poursuites à son encontre dont est chargé le curé de Somio, petit village proche de Gijón et aujourd’hui inclus dans un quartier résidentiel de la ville. Le curé trouve plusieurs œuvres de Locke, Jovellanos sera alors accusé de « professer des idées anti catholiques ». Etant doté d’un fort entêtement Jovellanos ne se laisse pas intimider.

Il présente au roi Charles IV un rapport sur le tribunal de l’inquisition, tout en étant ministre de la justice. Plaidant pour une réforme qui mettrait fin à l’arbitraire de la si sinistre institution. Son court séjour à la tête de ce ministère et l’agitation politique du moment ne permettront pas l’aboutissement de ses efforts.

sábado, enero 8

Jovellanos: El siglo de las luces en España (Parte II)


Jovellanos: El siglo de las luces en España (Parte II)


...Instalado en Asturias, Jovellanos vuelve la vista hacia su tierra, una región eminentemente agrícola, pobre e incomunicada entre montañas que apenas sí conoce el comercio. Empieza a viajar y a estudiar las posibilidades de explotación carbonífera; impulsa la construcción de la carretera de Castilla con el ánimo de abrir una vía de comunicación permanente que permita conectar un incipiente puerto gijonés con la meseta. Será en 1794 cuando dando impulso a otra de sus grandes preocupaciones, la educación pública, funde el Real Instituto Asturiano de Mineralogía y Náutica.

Pero los acontecimientos políticos toman un rumbo quizá extraño. El gobierno de Manuel Godoy, favorito de la esposa del Rey Carlos IV, se alía con la Francia revolucionaria y el grupo de intelectuales Ilustrados se hacen de nuevo necesarios. A Jovellanos se le ofrece inicialmente ser embajador en Rusia. Se niega. Pero acepta por el contrario el puesto de Ministro de Gracia y Justicia a finales de 1797, en el que permanecerá sólo nueve meses, incorruptible y tras haber intentado limitar el poder de la Inquisición que, aunque ya decadente, todavía permanecía activa en España.

Regresará a Gijón de nuevo, ocupándose entonces del estudio de la lengua asturiana, apartado del bullicio de la corte y de la zozobra política que, sin embargo no se olvida de él: Cuando Manuel Godoy recupera de nuevo el poder, no perdonará ni olvidará al asturiano, al que ordenará detener y desterrar a Mallorca. En la Isla, Jovellanos conocerá el presidio del Castillo de Bellver; allí seguirá trabajando, pero también sufrirá el quebranto de su salud, rodeado de libros.

La política vuelve a agitar la existencia de Gaspar Melchor de Jovellanos. La presencia del ejército napoleónico en España generará una tensión que precipitará los acontecimientos: la Iglesia católica y la torpeza del Mariscal Murat constituirán en este momento histórico dos factores decisivos para provocar un baño de sangre: La Iglesia, amenazados sus privilegios, comienza a predicar desde los púlpitos contra todo lo “francés”, y así la Ilustración española, calificada de forma genérica como “afrancesada” comenzará a correr un serio peligro. Por su parte Joachim Murat recurrirá a la fuerza frente a un pueblo desarmado pero testarudo que, con el tiempo, será capaz de poner en marcha un terrorífico sistema de guerra frente al ejército más poderoso del mundo, cavando la tumba de todo un Imperio. Con este escenario, apenas un mes antes de producirse en Madrid la reacción violenta frente a la ocupación francesa –el 2 de Mayo-, Jovellanos es liberado de su prisión. Es abril de 1808. José Bonaparte, nuevo rey de España, intenta encontrar en los ilustrados españoles a los aliados de una política reformista que termine con el atraso secular del país. Pero Jovellanos, heredero de los ideales de libertad, igualdad y fraternidad, rechaza participar en lo que considera una imposición por la fuerza de las armas y se une al tenue movimiento liberal que intentará, en Cádiz, restablecer la independencia del país y dotarle de una constitución moderna y de un régimen de libertades. Todo será un sueño, pues finalizada la guerra, el destronado hijo de Carlos IV, Fernando VII, inaugurará una de las etapas más negras de la historia del país, traicionando a todos aquellos que habían creído ver en él la encarnación de la independencia de la Nación y el monarca que pondría fin al absolutismo. Jovellanos no vivió para presenciar la tragedia pero sí para ser testigo de gran parte de la guerra, y será ésta la que precipite su final: Jovellanos, diputado y representante de Asturias en la Junta Central –el órgano en que radicó la soberanía nacional en pleno conflicto-, se desplaza por la península a media que el ejército de Napoleón se repliega. Primero irá a La Coruña para luego acercarse de nuevo a Gijón, que los franceses abandonan en Julio de 1811. El 6 de agosto de ese año se produce su entrada en la entonces pequeña población, que le recibe como a un héroe. Un avatar de la guerra y un nuevo avance de las tropas imperiales le hacen temer por su vida y vuelve a abandonar su casa, esta vez en barco. Una salud ya delicada y un temporal le llevarán a la enfermedad. Gaspar Melchor de Jovellanos muere de pulmonía en un pueblecito de la costa asturiana en el que consiguen desembarcarle...



JOVELLANOS ET LE SIÈCLE DES LUMIÈRES EN ESPAGNE (II)


Installé en Asturies Jovellanos tourne à nouveau son regard vers sa terre natale, une région éminemment agricole, pauvre, isolée et montagneuse, qui connait à peine le commerce. Il commence à voyager et à étudier les possibilités d’exploitation du charbon, il impulse la construction de la route vers la Castille. Souhaitant ainsi ouvrir une voie de communication permettant la liaison entre le port naissant de Gijón et la « meseta castillane ».

Ce sera en 1794 quand, donnant une autre impulsion à une autre de ses idées, l’éducation publique, il fonde le « Real instituto asturiano de mineralogia y nautica ».

Mais parfois les événements politiques prennent des routes souvent étranges. Voila que le gouvernement de Manuel Godoy, favori de l’épouse du roi Charles IV, fait cause commune avec le mouvement et les groupes progressistes de la révolution française. Voila également que les groupes d’intellectuels « éclairés » deviennent incontournables.

L’on offre à Jovellanos le poste d’ambassadeur en Russie. Il refuse mais accepte le portefeuille de ministre des grâces et de la justice, fin 1797. Il y demeurera seulement 9 mois, tentera de limiter le pouvoir de l’inquisition, qui bien que décadente, reste néanmoins très active en Espagne.

Il reviendra à Gijón, se mettra en retrait du bouillonnement de la cour et des revirements politiques, s’occupant alors de l’étude de la langue asturienne.

Cependant lorsque Godoy reviendra au pouvoir il n’aura pas oublié l’asturien à qui il ne pardonne pas son refus du poste en Russie, et il le fera déporter et emprisonner à Majorque.

Il connaitra le bagne du château de Bellver il continuera d’y travailler entouré de ses livres mais il sera aussi victime de la détérioration de sa santé.

La politique réapparait à nouveau dans la vie de Gaspar Melchior de Jovellanos, la présence en Espagne des armées napoléoniennes générera une tension précipitant les événements. L’église catholique et les maladresses du Maréchal Murat constitueront à ce moment là les deux facteurs décisifs à un bain de sang.

L’église sentant ses privilèges menacés commence depuis ses chaires ses prédications contre tout ce qui rappelle la France et de ce fait, les intellectuels espagnols considérés comme « francisés » courent de sérieux périls. Pour sa part Joaquim Murat fera appel à la force, face à un peuple désarmé, mais entêté, qui avec le temps sera capable de mettre en branle un terrifiant système guerrier face à l’armée la plus forte du monde et en creusant ainsi la tombe d’un empire.

A ce moment là, à peine avant que ne se produise à Madrid la violente réaction contre l’occupation française « el 2 de Mayo, le 2 mai ! » Jovellanos est libéré de prison.

Nous sommes en avril 1808, Joseph Bonaparte nouveau roi d’Espagne tente de trouver dans les milieux intellectuels espagnols, des alliés pour une politique réformiste qui en finisse avec le retard séculaire du pays. Mais Jovellanos, héritier de l’idéal de liberté, d’égalité et de fraternité refuse sa participation à ce qu’il considère être une composition par la force des armes, et il s’allie au ténu mouvement libéral qui tentera, à Cadix de rétablir l’indépendance du pays, de le doter d’une constitution moderne et d’un régime de liberté.

Mais tout ceci sera un rêve car à la fin de la guerre le fils « détrôné » de Charles IV, Fernand VII inaugurera une des périodes les plus noires du pays, en trahissant tout ce qui avait cru voir en lui l’incarnation de l’indépendance de la nation ainsi que le monarque qui mettrait fin à l’absolutisme.

Jovellanos ne vécu pas assez longtemps pour être présent lors de cette tragédie mais suffisamment pour être témoin d’une grande partie de la guerre qui le conduira à la mort. Jovellanos député et représentant des Asturies à la « junte centrale » (organisme qui incarna la souveraineté nationale en plein conflit). Il se déplace dans toute la péninsule au fur et à mesure que les armées napoléoniennes se replient.

En premier il ira à la Corogne pour se rapprocher plus tard de Gijón que les français abandonnent en 1811. Le 6 août il rentre dans la petite ville d’alors qui le reçoit en héros. Les avatars de la guerre et une nouvelle avancée des troupes impériales lui font craindre pour sa vie, il abandonne à nouveau son domicile, cette fois ci par mer.

Une santé altérée et la tempête l’entraineront vers la maladie. G.M. de Jovellanos meurt de pneumonie dans un petit village de la côte asturienne où on réussit à le débarquer.

jueves, enero 6

Jovellanos año 2011: Comienza el bicentenario


Acaba de comenzar el año y en Gijón empieza también la celebración del segundo centenario del fallecimiento de Gaspar Melchor de Jovellanos, el hombre que encarnó con luz propia el espíritu de las luces en nuestra maltrecha casa.

Durante los próximos días, en este blog expondré, en varios fragmentos por su longitud, un artículo redactado en su día por mi buen amigo Erasmo y por el que suscribe. También se acompañará la traducción integral al francés (hecha por otro buen amigo, Manuel Baena), pues la idea primigenia ha sido la de hacer llegar a quienes nos siguen al otro lado de los Pirineos, una ligera noticia y noción de quién fue este ilustre gijonés. Buena lectura.


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Jovellanos: El siglo de las luces en España (Parte I)


Quién fue Jovellanos? Hacer una pregunta directa al comienzo de este apunte. es quizá la forma más elemental de abordar la inmensidad humana del que es considerado como la más importante representación de la Ilustración española.

En la infancia de algunas personas de mi generación todavía queda el recuerdo de un pesado libro con el que se despachaba todo el saber en las aulas y del que, algunos profesores de aquel agonizante franquismo, hacían todavía uso. Una biografía breve glosaba la figura de Gaspar Melchor de Jovellanos, definiéndole como un extraordinario “patriota”, borrando toda referencia a las aportaciones que había hecho para que el Siglo de las Luces viniera a esclarecer un país como España, cerrado por hábito y obligación a todo lo extranjero. Quizá esa biografía, impresa sobre un papel amarillo y viejo, constituye el primer encuentro de varias generaciones con el pensador gijonés, pero también revela una constante en torno a la figura del autor: El uso interesado hecho de su persona y obra incluso por quienes fueron sus detractores a lo largo del tiempo.

Gaspar Melchor de Jovellanos nació en Gijón un 5 de enero de 1744 en el seno de una familia acomodada. La casa señorial en la que vino al mundo se conserva hoy en perfecto estado convertida en un museo municipal. Y a pocos metros, su cuerpo descansa en una tumba ubicada en una pequeña capilla.

La infancia la pasó Jovellanos muy cerca de su hogar, donde recibió su primera educación. Luego continuó su formación en las universidades de Oviedo, Osma, Ávila y Alcalá, en donde, con poco más de veinte años, finaliza los estudios de derecho canónico. En esta época conocerá a otro asturiano, Campomanes, quien, además de ser otra de las figuras relevantes de la Ilustración española, le ayudará en determinados momentos de su vida convirtiéndose en una de sus grandes amistades.

Jovellanos obtiene una plaza de magistrado en la Real Audiencia de Sevilla en 1767, y allí adquirirá los conocimientos que van a sentar las bases del pensamiento del Ilustrado; será en la capital andaluza donde comenzará a participar en diversas tertulias, la más importante la de su gran amigo, Pablo de Olavide, y donde comenzará a tener acceso a autores extranjeros y a las nuevas teorías y fórmulas de pensamiento que surgen en Europa y que harán madurar el suyo propio. Será en Sevilla donde su enorme capacidad de trabajo empezará a ser puesta a prueba, y donde comienza a producir textos que anuncian la existencia de un gran literato y pensador.

Con 34 años llega a Madrid, capital del reino. Allí, de la mano de Campomanes, accede a diferentes responsabilidades administrativas y redacta uno de los textos por los que pasará a la historia: El informe sobre la Ley Agraria, encargado por el Consejo de Castilla, y donde abogará por la defensa de los más humildes propietarios y la liberalización del suelo en un país en el que la tierra es todavía y en su mayor parte propiedad del clero y la nobleza. Jovellanos en esta época forma parte de la pequeña élite de intelectuales y técnicos que la administración del Rey Carlos IV ha heredado de su padre, y que es literalmente eliminada en el momento en que se produce el estallido de la Revolución Francesa, al temer los estamentos sociales privilegiados que pudiera reproducirse en España un fenómeno político análogo al de Francia. De este modo Jovellanos conoce el que será su primer destierro, en 1790, y que le llevará de nuevo a Gijón, su lugar de nacimiento. Atrás ha quedado su participación en la fundación del Banco de San Carlos (hoy Banco de España), o su activa intervención en diversas academias...



JOVELLANOS ET LE SIECLE DES LUMIERES EN ESPAGNE (I)


Qui était JOVELLANOS ? Poser une question directe au début de ces annotations, est peut être la façon la plus élémentaire d’aborder la grandeur humaine de celui qui est considéré comme le plus grand représentant de l’esprit philosophique espagnol. Depuis l’enfance de certaines personnes de ma génération, demeure toujours le souvenir d’un livre ennuyeux qu’utilisaient encore dans les salles de classe quelques professeurs dans cette période du franquisme agonisant.

Une brève biographie racontait le personnage de Gaspar Melchior de Jovellanos le définissant comme un extraordinaire « patriote », gommant toute référence aux apports qu’il avait fait, pour que le « siècle des lumières » vienne éclairer un pays comme l’Espagne, fermé par habitude et par contraintes sociales, à tout ce qui vient de l’étranger.

Peut être que cette biographie, imprimée sur un vieux papier jaunâtre, constitue la première rencontre de plusieurs générations avec le libre penseur de Gijón.

Mais elle révèle également une constance par rapport à la personnalité de l’auteur. Constance de l’intérêt pour sa personne et son œuvre, même par ceux qui furent ses détracteurs au cours des âges.

G.M de Jovellanos naquit à Gijón le 5 janvier 1744 au sein d’une famille aisée.

La maison aristocratique dans laquelle il vint au monde est en parfait état de conservation, étant de nos jours transformée en musée municipal.

A peu de distance de ce lieu son corps repose dans une tombe sise dans une petite chapelle. Il passa son enfance, à proximité dans la maison familiale où il reçut sa première éducation.

Plus tard il poursuivit ses études dans les universités d’Osma, Avila et Alcalá où, à un peu plus de vingt ans il termina ses études de droit canon.

A cette époque il connaitra un autre asturien, Campomanes, qui en plus d’être une figure marquante de l’esprit philosophique espagnol, l’aidera à certaines périodes de sa vie, devenant un de ses grands amis.

Jovellanos obtient un poste de magistrat au tribunal royal de Séville en 1767. Il y acquerra les connaissances qui vont assoir les bases de sa pensée philosophique. Ce sera dans la grande cité andalouse ou il commencera à participer à la vie de différents cercles. Le plus important étant celui de son ami Pablo de Olavide, où il aura ses premières lectures d’auteurs étrangers et où il accédera aux nouvelles théories et formulations de la pensée, qui surgissaient en Espagne et qui feront mûrir sa propre pensée.

A Séville son énorme capacité de travail sera mise à l’épreuve, et ses premiers textes y feront apparaitre l’existence d’un grand homme de lettres et d’un grand penseur.

A 34 ans il arrive à Madrid, capitale du royaume. Par l’entremise de Campomanes il accède à différentes responsabilités administratives. Il y rédige un des textes qui restera dans l’histoire : le rapport sur la loi agraire commandé par le Conseil de Castille, et par lequel il plaidera la défense des propriétaires les plus humbles, ainsi que la libéralisation du sol, dans un pays, où la terre est encore dans sa majeure partie, propriété du clergé et de la noblesse.

A cette époque Jovellanos fait partie d’une petite élite d’intellectuels et techniciens dont l’administration du roi Charles IV a hérité du défunt, père du roi, et qui sera littéralement éliminée dès qu’éclate la révolution française, craignant que ne se reproduise en Espagne un phénomène politique analogue au modèle français.

Par voie de conséquence Jovellanos connait son premier exil, en 1790 vers Gijón sa ville natale .Il laisse derrière lui sa participation à la fondation du « Banco de San Carlos » (aujourd’hui Banco de España) et son active intervention dans de grandes écoles...

Franc Maçonnerie, Número 8

Llega a su octavo número este magazine consagrado íntegramente a cuestión de cierto interés masónico, pero que tiene la particularidad de ir dirigido en general al público de nuestro país vecino.
Desconozco si el fenómeno en cuestión tendrá una proyección en el futuro o no. Tan sólo imagino que ,tras todo el trabajo, estarán los correspondientes estudios de mercado y demás. Aquí sólo me ocupo de comentar la existencia de este nuevo ejemplar en el que se tratan una serie de temas interesantes: El antimasonismo en el tiempo y sus orígenes; la figura de Baruch Spinoza, el filósofo holandés, precursor laico en la Europa del siglo XVII; o el museo de la francmasonería.
Me ha llamado la atención este apunte que dejo aquí traducido, pues constituye otro de los sujetos abordados en esta ocasión por la publicación:
"...Homoparentalidad, matrimonio homosexual, la investigación sobre las células madre, donación de ovocitos, apertura en domingo de centros comerciales y tiendas, derecho a morir con dignidad... Al contrario de lo que sucede en el resto de Europa, Francia sigue atascada al tratar cualquiera de estas importantes cuestiones sociales. Causa principal del bloqueo: La considerable influencia de un lobby católico ultraconservador que sueña con la reconquista de los territorios perdidos por la moral cristiana..."
¿Le suena a alguien?
En Francia, Franc Maçonnerie puede encontrarse en los quioscos de prensa. Aquí lo tenemos un poco más difícil pero puede adquirirse a través de su página web.