sábado, diciembre 17

Cesária Évora


Yo creo que fue en 1995. Estaba tomando un café en El Arca de Noé, en Cimadevilla, el nombre que guarda lo poco que queda del barrio de pescadores de Gijón. Por los altavoces se escuchaba una voz que cantaba en portugués y ahí supe por primera vez de la existencia de Cesária Évora. Llegó luego a casa alguno de sus discos, escuchados una y otra vez... Y llegó el día en que pude verla en la primera fila de butacas del Teatro Jovellanos, a finales de la misma década de los noventa, seria y descalza.
Cuando hace pocos meses supe que se había retirado por problemas de salud sentí que también había cristalizado algo ligado a una etapa intensamente feliz de mi existencia. Me quedará siempre el recuerdo del Arca de Noé y de aquella mujer enigmática que recorría ante mis ojos, descalza, el escenario del teatro mientras cantaba.
Hoy, sábado 17 de diciembre de 2011, se ha muerto en Cabo Verde Cesária Évora, la diva de pies desnudos acogida por la Ciudad de la Luz, desde donde se convirtió en su madurez en una estrella internacional.

2 comentarios:

Utopia, pero menos. dijo...

Qué me dices!?. A mi también me encanta y también tiene un siginificado y un recuerdo especial

Ricardo Fernández dijo...

Pues compartiremos el recuerdo...