domingo, octubre 31

Rosario Acuña

El viernes por la tarde acompañé a mis padres y a mi abuela a lo que fue el cementerio civil de Gijón. Fue mi abuela quien quiso, después de visitar el nicho familiar, ver la losa de mármol blanco que cubre la tumba de Rosario Acuña. En cierto modo creo que también recordó así a su padre, mi bisabuelo, del que yo también guardo la misma memoria: Subía de cuando en cuando al cementerio de Ceares y volvía luego a la casa familiar, en el barrio de El Llano, para contarle a mi bisabuela que había ido a ver la tumba de Rosario Acuña, "ilustre pensadora y escritora", terminaba recitando siempre.
Hace ya algún tiempo un buen amigo me descubrió la mediateca de Radio Televisión Española. En ella aparece el vídeo que reproduzco fragmentado, y que corresponde a un programa que la televisión pública emitía en la segunda cadena hace algunos años: "Mujeres en la historia". Creo que merece la pena recuperarlo y difundirlo en este oscuro y lluvioso fin de semana sin necesidad de hacer más comentarios, no sin antes decir que las referencias a la masonería que aparecen son interesantísimas.



Mujeres en la Historia: Rosario Acuña, Parte I



Mujeres en la Historia: Rosario Acuña, Parte II



Mujeres en la Historia: Rosario Acuña, Parte III



Mujeres en la Historia: Rosario Acuña, Parte IV

Fundación del Gran Oriente de Francia

Aunque pueda resultar algo lejano para algunas personas hacer referencia a la existencia de una Fundación del Gran Oriente, nada más lejos de la realidad. El "brazo social" de la Obediencia alcanza a un buen número de países. Destaca en el último año el esfuerzo realizado en Haití, para la atención de personas mutiladas como consecuencia del terremoto sufrido por ese país, o para la educación y formación de niños y niñas. Podemos referirnos igualmente al trabajo que se viene desarrollando en España desde hace varios años, de la mano de la Logia Constante Alona, que anima en el Instituto Virgen del Remedio de Alicante un programa cuyo objeto es facilitar la integración de menores inmigrantes.
Por estos motivos y otros muchos que no cito, me hago eco del inicio de la campaña emprendida por la Fundación para la captación de fondos en este nuevo ejercicio masónico.


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¿Por qué la Fundacion?


La solidaridad es uno de los principios fundamentales de la francmasonería en general y del Gran Oriente de Francia en particular.

La solidaridad implica:

Indudablemente a los hermanos y hermanas del Gran Oriente de Francia, pero también a la sociedad, tal y como bien recoge nuestro reglamento general.
Para atender esta obligación moral, el Gran Oriente de Francia creó en 1986 la Fundación del Gran Oriente, reconocida de utilidad pública en 1987. Está dirigida por un consejo de administración compuesto por doce miembros a cuyo frente está el presidente del Consejo de la Orden.

El régimen de utilidad pública impone:

La obligación de mantener un fondo social de al menos 462,245 €.

La presencia en el consejo de administración de dos representantes de los ministerios del Interior y de la Juventud y Deportes.

¿Cuáles son sus objetivos?

La ayuda material y moral para con los Hermanos del Gran Oriente de Francia así como para con sus familias, a través de sus asociaciones de carácter social o filantrópico.
El apoyo a las asociaciones que se marcan como finalidad el desarrollo del respeto de los derechos humanos, así como la defensa de las instituciones laicas y republicanas.
La salvaguardia del patrimonio histórico y cultural del Gran Oriente de Francia.
La gestión del orfanato del Gran Oriente de Francia, destinado tanto a los hijos como a los cónyuges de los Hermanos y Hermanas del Gran Oriente de Francia que hayan fallecido.

¿De qué medios se sirve?

Las rentas provenientes del capital social de la Fundación, integrado por un inmobilizado y un activo circulante.
La subvenciones públicas o privadas que recibe, especialmente las que le concede la entidad fundadora (G.O.D.F.), y que permiten equilibrar el presupuesto del orfelinato masónico.
El producto de las liberalidades excepcionalmente acordadas, donaciones y legados permiten que:
Si no están especialmente afectados, aumente el capital de la Fundacion y, vía rentas obtenidas de tales fondos, aumente a su vez la capacidad de intervención de la Fundación.
Si están afectados por un proyecto concreto, se utilizan directamente para desarrollarlo; es lo que sucede normalmente cuando hay una llamada a la generosidad de los Hermanos y de las Logias.

Sitio de la Fundación Nacional del G.O.D.F.: http://www.fondation-godf.org/

Para más información:

Fundación del Gran Oriente de Francia
16 rue Cadet
75439 París Cedex 09


sábado, octubre 30

Rito Francés: Ve la luz el Gran Consejo General de España


He elegido la imagen de las impresionantes columnas del templo romano que se conservan en el Carrer del Paradis, en Barcelona, por una doble razón: La primera porque a finales de los años 90 visité la capital catalana y, creo recordar que, camino de la sede de la Gran Logia Simbólica en el Carrer d´Avinyó, me llevaron allí. Me encontré dentro del patio de un edificio con algo inimaginable. La segunda, porque he aguardado a que un Blog que sigo habitualmente, El Masón Aprendiz, publicara algo que esperaba con cierta impaciencia y que, metafóricamente, simbólicamente dirán otros, tiene mucho que ver con el asentamiento de unas robustas columnas. Ya lo ha hecho y lo reproduzco textualmente más abajo.
El Gran Consejo General de España del Rito Francés ya es una realidad desde el día de ayer.
Me alegro por el Gran Oriente de Francia y por la Gran Logia Simbólica Española, pues fruto de la colaboración entre estas dos más que representativas obediencias masónicas, liberales y adogmáticas, en nuestro país ve la luz algo anhelado y diferente; algo que nace teniendo presente la idea del respeto a otras sensibilidades y, evidentemente, mostrando que , trabajo , humildad y discreción han de ir de la mano en esta particular dimensión de la vida que es la experiencia masónica.

Texto publicado por el Blog "El Masón Aprendiz"

Ayer, día 29 de octubre el “Gran Consejo General (Rito Francés) del Gran Oriente de Francia” constituyó, mediante entrega de Carta Patente, el “Gran Consejo General de España”; Quedando, bajo esta Regularidad, instituidos los “Ordenes de Sabiduría” o Altos Grados del Rito Francés en territorio español.

El Acto tuvo lugar en el Templo Masónico “V.·.M.·. Francisco Ramos Molins” sito en el Ateneo Cultural Minerva de Barcelona, siendo presidido por el “Très Sage et Parfait Grand Vénérable” Jean Pierre Català, asistido por su Colegio de Oficiales. Se nombró “Muy Sabio y Perfecto Gran Venerable” de este Gran Capítulo al H.·. Manuel Mor y fue instalado su Colegio de Grandes Oficiales.

domingo, octubre 24

Patrimonio arquitectural masónico

Se honra hoy este blog con la publicación, traducido al español, de un artículo aparecido en el último número especial de la revista Humanisme, firmado por la arquitecta Olivia Chaumont: Una personalidad ante la que no se puede evitar un sentimiento de admiración.
He procurado ser especialmente fiel al espíritu y estructura del artículo, añadiendo incluso la composición fotográfica con la que la autora ha ilustrado su texto en la publicación impresa. Confío en que quienes aun no lo hayan leído disfruten con esta amena exposición.
Mi agradecimiento a la autora y a Humanisme por su generosidad y por permitirme disfrutar con este trabajo.
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La concepción museográfica del "Museo de la Francmasonería" pretende ser un espacio abierto hacia el mundo a la manera de los templos masónicos. Inexistentes en el momento en el que surgen los primeros talleres, los templos se materializaban únicamente en los tapices de las logias y, posteriormente, en los mandiles de tercer grado. Hay grabados e impresiones en cerámicas de Crei que permiten hoy saber de la existencia de reuniones durante las cuales, aquellos librepensadores permanecían en pie, reunidos en torno a una representación vitual del templo.
Con el paso del tiempo, el templo tomará forma materializándose en edificios y espacios dedicados a la reflexión, enriqueciéndose con decoraciones y símbolos inspirados en las corrientes artísticas de la época.

Esos arquitectos que construyen en su cabeza...

Cuando se evoca la noción del patrimonio arquitectural masónico francés se espera, pensando en otros patrimonios arquitectónicos, descubrir un conjunto importante de edificios y lugares valiosos. Una se sorprende (quizá siente cierta decepción) ante su relativa inconsistencia en lo que se refiere a su volumen y estilo. Son varias las razones que explican esto.
En primer lugar porque cualquier lugar puede terminar siendo una logia. El espacio y su utilización no están tan íntimamente ligados ¿Por qué construir entonces un lugar específico cuando todos pueden resultar útiles?
En segundo lugar porque los francmasones siempre han sido discretos y no han privilegiado, salvo en determinadas épocas, su visibilidad en el ámbito público. Se busca más la riqueza decorativa en el interior de las construcciones "profanas" que en el exterior. Esa es precisamente la razón de que los elementos más hermosos del patrimonio arquitectural masónico sean los templos y no los edificios construídos de nueva planta. Francia y buena parte de Europa se distinguen en este punto y con toda claridad de los países anglosajones, especialmente de los americanos. En los Estados Unidos, lugar en el que la masonería tiene una presencia pública, el patrimonio es mucho más importante en cuanto se refiere a edificios, muy variados además en lo que se refiere a estilos y épocas.
En tercer lugar porque la noción del patrimonio masónico es reciente y no ha habido tiempo para salvar de la destrucción de lo que se libró de las guerras. Hay maravillas que han desaparecido. Quedan algunos testimonios pictóricos o fotográficos que nos hacen echar de menos toda esa desvanecida belleza.

Templo Corneloup, sede del Gran Oriente de Francia, París

Habría que añadir a todo lo anterior la circunstancia de que nunca se ha hecho una catalogación exhaustiva ni de los edificios ni de los templos1. Las obediencias no siempre han tenido una buena actitud en lo referente a su propio patrimonio o al de las logias que se les adscriben2.
Del mismo modo hemos de extrañarnos por el hecho de que no exista un "estilo masónico" de la misma forma que sí existe un estilo griego, o greco romano, románico, gótico, militar, art-déco, etc... Esta ausencia tiene su razón de ser en el hecho de que cuando los hermanos han recurrido a artistas para idear sus templos, las decoraciones aplicadas fueron las de los estilos existentes, ya antiguos, ya vigentes en el momento. Así, el estilo egipcio, el académico, el floral, o el modernista, fueron utilizados integrando por sí solos, con el paso del tiempo, todo un catálogo arquitectural.
Finalmente, esta acumulación de estilos, toda esta diversidad, quizá represente como tal "el estilo masónico identitario", del mismo modo que la diversidad de los hermanos que forman parte de una misma logia representa la identidad de esa logia.

Acaba de anochecer en París. La penumbra va inundando poco a poco las estrechas calles, y sólo el reflejo de alguna luz tenue rompe el manto de la oscuridad. Las sombras que se proyectan sobre las paredes adquieren unas dimensiones impresionantes... El ruido de las carrozas y los cascos de las caballerías rompen el silencio que reina al terminar el día, resonando como un pesado eco que rebota una y otra vez en las fachadas. El ambiente no es precisamente propicio para salir a dar un paseo... La gente que va y viene no se para. Entre la muchedumbre un caballero apura el paso. Tiene buen porte y va bien vestido... Sin duda alguna se trata de alguien acomodado y de buenas maneras. Utiliza el embozo para protegerse del frío, estrechándolo alrededor del cuello y ocultando al tiempo buena parte de la cara. La espada que lleva, del lado derecho golpea rítmicamente y se deja entrever al alzar la parte baja del abrigo con cada paso. Se dirige hacia el norte, dejando atrás la calle por la que deambula. Las calles de París no son seguras en noches de invierno como esta. El riesgo de tener un mal encuentro con cualquier asesino o con cualquier otro ladrón más motivado por el hambre que por la avidez, es bastante grande. Otro tanto sucede con la policía del Rey, más preocupada por atrapar a los conspiradores de toda especie, que se reúnen clandestinamente, y que difunden ideas libertarias que cuestionan la autoridad real, y los fundamentos de una sociedad en la que la desigualdad entre los seres humanos es tenida por un hecho natural y la limitación de las libertades considerada como una necesidad.
El caballero se pierde en medio de un dédalo de callejuelas pestilentes. Acelera el paso para salir de aquel barrio desierto y llega por fin a la calle Buci, donde la animación le hace sentirse más seguro. Va más tranquilo... Echa un vistazo y busca el cartel de la taberna "Louis d´Argent". En ese momento el ruido ensordecedor de un carruaje con blasones en las portezuelas y que va a gran velocidad le pone en alerta. El cochero no se inmuta ante los obstáculos que pueden frenar su avance. Presintiendo el peligro, el caballero se apretuja contra el escaparate de una tienda para dejarle pasar. Se libra por bien poco del atropello y de verse bajo los ejes con una pierna destrozada... la arrogancia de la nobleza, instalada en sus privilegios y ciega a las necesidades de los demás hasta el punto de llevárselos por delante sin contemplaciones, le indigna enormemente. Experimenta la misma sensación cuando ve a todos esos infelices tirados por el suelo, azotados por enfermedades que no reciben atención alguna, mendigando la cena. Seres humanos sin derechos y huérfanos de su propia dignidad. Y otro tanto le pasa cuando piensa en la anhelada y cercenada libertad... La permanencia de la ignorancia, la sumisión ante la religión y la soberanía real...
Tras caminar un poco, llega por fin a la entrada de la taberna que se ve bien gracias a la luz que proviene de su interior. Empuja la puerta y entra en un espacio amplio y cubierto. A un lado hay una gran chimenea encendida en la que un espetero da vueltas, permitiendo que las aves ensartadas se doren lentamente. Le sorprendió la cantidad de gente y el ruido provocado por las discusiones, las risas, el alborozo de los bebedores y la música interpretada por una especie de orquesta. Buscó con la mirada al tabernero, se acercó a él y le hizo una seña indicándole que se dirigía a la sala que había al fondo, reservada para él y sus amigos. El tabernero correspondió asintiendo y le señaló con la mano una ancha puerta, guardada por un hombre cuya espada parecía dispuesta para defender la entrada. El caballero se dio a conocer valiéndose de algunas palabras susurradas al oído del guardián, que le dejó entrar. La habitación tenía unas dimensiones bien proporcionadas. Era sencilla y no tenía ninguna decoración especial. Tampoco había ventanas, pero sí una mampostería formando arcos. Candelabros colocados en las paredes a una distancia que parecía regular, proporcionaban una luz vibrante que hacía temblar las sombras. De unos quemadores emanaba un intenso perfume. Quienes participaban ya habían llegado en su totalidad y habían "preparado" la sala. En el suelo, trazado con tiza, había una especie de tapiz compuesto por dibujos misteriosos. Tres grandes candelabros, coronados cada uno con una vela, habían sido colocados cada uno de ellos en una esquina del tapiz. Los hombres llevaban sobre el chaquetón un mandil de cuero adornado con letras y símbolos. Abrazó uno por uno a todos los presentes... Se hallaba en aquello que, al menos durante una noche, recibía el nombre de templo...
Luego comenzó la ceremonia. Ese día se trataba de la iniciación de alguien. Hicieron entrar al profano con los ojos vendados, la pierna derecha descubierta, buena parte de la camisa de seda abierta... Pronto se romperían sus cadenas. Iba a convertirse en un hombre libre que nunca se arrodillaría ante lo inaceptable...
Al acabar la tenida, los hermanos se quitaron los mandiles, borraron el tapiz así como todo rastro de su presencia...
Cuando se fueron, la sala volvió a ser una dependencia de la taberna, un lugar anónimo, un lugar profano...
Este era el trabajo de una Logia... Una reunión de hombres que se llamaban hermanos. Un reunión de francmasones... En París, en el año 1745...

Arquitecturas efímeras...

En este época hay unos 9.000 masones. Se reunían en lugares que no tenían nada de masónicos. Lugares improbables, profanos. Tabernas como "L´Oie et le Grill" o "le Louis d´Argent" en París, salas de restaurantes y casas de comidas, cabarets, dependencias privadas o casas particulares.
Estos sitios no son inicialmente masónicos pero se convierten en tal al menos durante el tiempo que dura la tenida. Mediante la decoración y las figuras simbólicas que utilizan, los francmasones transforman el lugar y le dan un sentido nuevo, una utilidad diferente, construyendo o más bien reconstruyendo de una forma efímera, dando lugar así al nacimiento de una arquitectura también efímera. Una arquitectura particular, masónica, basada sobre el ritual y el simbolismo. Edifican realmente un templo que existe durante unos instantes para desaparecer al final de los trabajos. Nuestros hermanos de 1745 construyeron en esa taberna un templo masónico. En él hablaron de sociedad, de progreso, de igualdad, de libertad y de fraternidad...

Por arquitectos simbólicos...

Habida cuenta de que el lugar se reconstruye en cada ocasión, no tiene importancia en tanto que tal. No importa qué sitio sea ni dónde esté. Basta con que sea secreto, conocido únicamente por masones y que permanezca cerrado. Lo que importa es poder encontrarse y trabajar juntos en ideas nuevas en las que el ser humano ocupa una posición central. El masón se convierte así, de mediodía a medianoche, en arquitecto. Es un oficio que le viene bien porque ya de una forma simbólica y por herencia, es arquitecto del templo de Salomón, hace sus trazados de arquitectura y construye su templo interior... Esta desconexión entre el lugar en el que se celebra la tenida y la tenida propiamente dicha, tendrá consecuencias importantes sobre la constitución del patrimonio arquitectural masónico.
Si hubiéramos seguido haciendo como nuestros hermanos de 1745, hoy no existiría ningún patrimonio arquitectural masónico. No habría más que lugares, sitios útiles para acoger toda esta arquitectura efímera desarrollada por arquitectos simbólicos.

El patrimonio perdido

No sucedió así y ello se debió en una buena parte al reconocimiento progresivo de la masonería por los poderes políticos. Cada vez menos preocupados por las intevenciones policiales, los hermanos salen de la clandestinidad y organizan sus tenidas sin temor, de una manera regular. La francmasonería, no obstante, sigue siendo discreta y no se manifiesta públicamente. La "tolerancia" institucional permite a las logias sedentarizarse a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. En París y en provincias se adquieren inmuebles, locales que se dedican íntegramente o en parte a usos masónicos. Prácticamente se trata casi exclusivamente de edificios que ya existen y que se reutilizan, y muy raramente de construcciones de nueva planta. La logia deja de ser así nómada. Ya no va de un lado a otro y queda fija en un determinado lugar. Otro tanto sucede con toda la decoración simbólica. Se prepara el interior de los locales con cierta perspectiva de permanencia, algo que provoca un desarrollo de la decoración y, a través de esto, también de la expresión de los estilos decorativos en relación con los rituales en vigor. Los hermanos hacen trabajar a los decoradores, y éstos ofrecen como resultado templos muy bien acabados y ornamentados. No hay más que ver los dibujos del arquitecto Charles de Wally hechos en el año 1775 para covencerse. O el extraordinario gran templo de la Gran Logia de Inglaterra, levantado también en 1775 por el arquitecto Sandby y que desgraciadamente se perdió en 1920. La forma del templo encuentra una expresión que apenas ha cambiado desde entonces: forma rectangular, un atrio, el oriente separado y elevado, una bóveda celeste, pinturas, columnas J&B... Lamentablemente no conservamos nada de todo ello. El patrimonio arquitectural más antiguo se ha perdido. Lo único que nos ha llegado de todo aquello son los dibujos, grabados, porcelanas, así como los escritos que describen estos templos. Gracias a estos últimos podemos reconstruir una parte de la vida masónica de esta época, podemos imaginar la organización del templo, su decoración, el simbolismo de las pinturas que adornan las paredes, la riqueza o modestia de los materiales y de todo el aparato simbólico.

Templo de la Gran Logia de Inglaterra, edificado por el arquitecto Sandby en 1775, destruido en 1920

En contraposición a lo anterior, nada conservamos sobre la vida masónica que fue "nómada". Muy pocos y muy curiosos objetos que se conservan en el museo de la Masonería son testigos de la existencia de tal vida, y prueban -no sin sentir cierta emoción- que nuestros hermanos de ayer podían "masonear" practicamente sin nada. Los pequeños vademécum que los marinos llevaban consigo, los elementos transportables de las logias militares, por ejemplo, demuestran que la fuerza simbólica se vale por sí sola para transformar la bodega de un barco, el comedor de un albergue, o la habitación de una granja en un templo de Jerusalem con unas dimensiones infinitas...
Sucede otro tanto en el período que va de la Revolución hasta el final de la Restauración. Es un momento en el que la masonería se desarrolla y busca nuevas expresiones simbólicas. Encontrará una de esas nuevas expresiones en la historia del Egipto antiguo, cuyos ritos, misterios y universo simbólico encajan en las orientaciones rituales buscadas por algunas logias deseosas de alejarse del culto judeo-cristiano. Este encuentro con la historia se aprecia particularmente coincidiendo con el regreso de la campaña napoleónica de Egipto, y con la pasión que se desata por la cultura egipcia a partir del descubrimiento de tesoros que son llevados a Francia. Esta egiptomanía fundadora de nuevos rituales va a influir en buena medida en la arquitectura y decoración de los templos. Hay documentación que nos permite saber de la existencia de enormes frescos representando figuras egipcias (jeroglíficos, paisajes, alegorías) que decoran las paredes de templos como, por ejemplo, el de Douai, restaurado en 1824, imitando el templo de Edfou, levantado a orillas del Nilo, con columnas de orden campaniforme o palmiforme, gigantescas estatuas, una puerta de acceso a un frontón adornado con un águila policromado, etc. Este movimiento se extenderá por toda Francia y más allá de sus fronteras, especialmente en Bélgica.

El patrimonio heredado

Habrá que esperar a mediados del siglo XIX para ver surgir un patrimonio arquitectural masónico francés. El primer elemento patrimonial que ha llegado a nosotros3 en su estado original es el templo de la logia "L´accord parfait", en Rochefort, y que data de 1842. Su belleza y la atmósfera serena atribuída a sus proporciones, a las pinturas murales de Moreau y al calor que transmiten sus colores y luces, merecerían por sí solas un artículo. Los temas pictóricos son sencillos: alegorías ligadas a los viajes inciáticos, las virtudes cardinales y teológicas, un templo de Salomón en medio de un paisaje verdecente... Estos motivos son recogidos en la época con mayor o menor riqueza y maestría.

Templo de la logia "l´accord parfait", al Oriente de Rochefort, y que data de 1842

A partir de 1850, la francmasonería, que ya encuentra un hueco estable en la sociedad francesa, su organización y estructura, y su representación social se expresa de una forma mucho más visible. En 1852 el Gran Oriente de Francia, que durante mucho tiempo estuvo instalado en un viejo noviciado jesuita (desde 1774), se establece en rue Cadet, en un edificio particular comprado por el príncipe Murat, Gran Maestro de la obediencia. Los arreglos, transformación y decoración se llevan a cabo siguiendo un estilo neoclásico muy acorde con el gusto por los órdenes greco-romanos, de los que se hace cierta interpretación libre, valiéndose para ello de columnas acanaladas con capiteles corintios y hojas de acanto, o de imponentes cornisas de estilo compuesto, así como de pinturas alegóricas que retoman los temas republicanos. El célebre (y salvado de milagro) templo Arthur Groussier ilustra a la perfección esta tendencia que además se expande en Francia durante la segunda mitad del siglo XIX.

El templo Arthur Groussier, sede del G.O.D.F. en rue Cadet, París

Hay otros edificios o templos representativos de este estilo "republicano" o "académico", dándoles esta denominación por la analogía con la arquitectura profana representativa de esta época y llamada erróneamente "Haussmaniana". Citemos el templo de Havre, construido en 1862 por el arquitecto Roussel, caracterizado por la bella composición de su fachada en la que la trilogía republicana adorna la parte inferior del basamento, mientras que los útiles masónicos decoran todo el tímpano; o el templo de Périgueux, que data de 1869 y que figura catalogado como monumento histórico.
El templo de Nancy, realizado en 1899, nos muestra la vuelta al estilo neo-egipcio, muy similar al estilo del primer período -quizá menos literal- y que proviene de Bélgica, lugar en el que este universo simbólico, fuente de inspiración de los ritos masónicos, vuelve a estar de actualidad (creación del templo de Bruselas en 1880).

El templo de Nancy, realizado en 1899, muestra el retorno al estilo neo egipcio

Esta segunda "egiptomanía" va a durar unos cuantos años e inspirará a un buen número de arquitectos y pintores. Pueden encontrarse los más bellos ejemplos en París y Lille. El primero es la sede del Derecho Humano, ejecutada en 1912 por el arquitecto Charles Nizet; el segundo es el destacado edificio del círcuo filosófico y cultural, la luz del Norte, levantada en 1911 por el hermano Albert Baert.

Sede del Derecho Humano en París, levantada en 1912 por el arquitecto Charles Nizet
La fachada de ladrillos rojos presenta una composición hermosa y equilibrada, en la que el juego de espacios llenos y vacíos es sutil y nos recuerda más al extraordinario palacio de los Godos en Venecia que a un templo egipcio... Sus cuatro columnas (la fachada de Derecho Humano tiene siete, una cifra más simbólica) no tienen nada de egipcio, pues mezclan un fuste liso, de orden toscano, con un capitel de orden jónico. Únicamente el importante bajo relieve transmite claramente la influencia egipcia. Por contra, el templo interior, muy impresionante, utiliza todo el vocabulario de la arquitectura de los templos de Memphis o de Tébas. El estilo neoegipcio será poco a poco abandonado a causa del número decreciente de logias que trabajan en rito Memphis-Misraïm. No obstante dejará una profunda huella en el paisaje masónico francés. Incluso, de vez en cuando sigue siendo una fuente de inspiración: así ha ocurrido hace poco con la decoración del templo número 19, en la sede del GODF en Cadet, recién terminado y donde volvemos a encontrar algunos componentes simbólicos de esta arquitectura (por citar un ejemplo, la inclinación de la parte inferior de los basamentos).
A través de esta relativamente corta historia, los francmasones han construído muy poco partiendo de la nada; el caso contrario es el de los masones anglosajones, principalmente los americanos. La mayor parte de las veces han comprado en parte o en su totalidad edificios que seguidamente han preparado y decorado en los diferentes estilos que ya hemos evocado.
La ley de 1905 de separación de la Iglesia y el Estado, seguida de la confiscación de una parte de los bienes religiosos, confirmará esta política de implantación conforme a la cual un buen número de logias adquirirá edificios religiosos y los "reconvertirá" -hasta podríamos hablar de un "formateo"- para, tras los trabajos de transformación, utilizarlos como templos masónicos. Un cambio de uso sin perder la dimensión de los sagrado...
Muchos templos creados del modo que acabamos de describir acaban enriqueciendo el patrimonio arquitectural masónico. Abarcan desde la capilla aislada en el campo a todo un convento, como fue el caso del de los franciscanos, comprado por la Gran Logia de Francia en 1910 para fijar su sede. Y como fue también el caso en Tours del antiguo convento de Nuestra Señora de la Caridad y del Refugio, que en 1907 se convirtió en la logia "Démophiles".
Tras la paralización que a todos los efectos supuso la Gran Guerra, el período entreguerras supone un momento de expansión de la francmasonería que a su vez se traduce en un aumento de la necesidad de templos para acoger a los nuevos hermanos. Se emprenden abundantes construcciones y renovaciones, valiéndose de estilos que exploran temas nuevos en consonancia con las corrientes artísticas del momento; tal es el caso del "art-déco" que recuerda al simbolismo floral. El templo número 4 del G.O.D.F. en rue Cadet, llamado templo Corneloup, y concebido por el arquitecto Charles Blondel viene a ser un ejemplo representativo de este movimiento.
La Segunda Guerra Mundial implicará la destrucción de una buena parte del patrimonio arquitectural masónico, especialmente en las ciudades del Oeste. Es el caso de Brest, de Saint Nazaire o Caen...
La Liberación traerá consigo un período de renovación que, a imagen de la renovación urbana emprendida y que durará hasta los años 70, no observará una excesiva ternura respecto al patrimonio. La reorganización de la sede del Gran Oriente de Francia se encuadra en esta ola de modernismo. El edificio histórico que daba a la calle, con su fachada de estilo académico adornado con elementos "republicanos", la "sala de fiestas" -la que ocupa el Supremo Consejo- son demolidos para dar paso a la construcción actual, caracterizada por esa enorme fachada ciega de varias plantas, recubiera con paneles de aluminio y ornada con láminas curvas que se elevan hacia el cielo. En 1993 la Gran Logia Nacional de Francia emprende la construcción de su sede en la rue Christine de Pisan, con planos del arquitecto Perven. Con una arquitectura claramente contemporánea -que los historiadores van a catalogar como estilo fin de siglo XX-, el edificio integra algunos elementos simbólicos discretamente, sin referencia a vocabulario arquitectural o simbólico precedente.
Paralelamente, desaparecen viejos templos y aparecen otros nuevos, sin un auténtico estilo, en los nuevos asentamientos urbanos y en los lugares ocupados por los crecimientos urbanos. El corpus simbólico suele ser el único elemento decorativo. Los espacios pierden su valor arquitectural para ser lugares anónimos, un tanto banales. No son buenos tiempos para el gasto inmobiliario.
En cierto modo, la distancia tomada respecto al lugar y el abandono de la importancia dada al fasto alegórico, si bien no enriquecen el patrimonio arquitectural masónico, acercan, por contra, a los hermanos de hoy y a los de ayer, aquellos que desenrollaban el tapiz de la logia en sitios poco importantes... Lo importante en la reunión son los hombres y las mujeres, poco importan dónde se reúnan, con el fin de construir una sociedad de progreso y tolerancia mutua, fraternal y universal. Puede que un día estos sitios desaparezcan... Pero no se llevarán con ellos las ideas, pues éstas son de futuro.
Resulta interesante apreciar a día de hoy, analizando este patrimonio arquitectural masónico, que todas las construcciones y trabajos sucesivos no han alubrado un estilo "masónico" específico, al contrario de lo que ha sucedido, por ejemplo, con las construcciones religiosas. Los arquitectos han utilizado estilos existentes o pertenecientes a un tiempo pasado. En efecto, nos encontramos ante un catálogo de estilos muy diverso y normalmente en consonancia con las corrientes artísticas de cada época.
Pero precisamente esta diversidad, que no resulta en modo alguno una cosa extraña para los francmasones -pues conviven con ella en sus logias- ¿no es en definitiva lo más representativo d ela francmasonería?

Olivia Chaumont

Traducción al español hecha por el autor de este blog, previa licencia de la publicación Humanisme y de Olivia Chaumont.

1.- Se han hecho importantes trabajos que permiten hacerse una idea a primera vista de los elementos más interesantes dignos de entrara formar parte del patrimonio arquitectural masónico. Citemos las investigaciones de J. Toulier y de las ediciones AMM en Bélgica, en las cuales nos hemos basado.
2.- Le agradecemos a la SOGOFIM su participación así como la puesta a disposición de la información patrimonial que obra en su poder.
3.- El primero teniendo en cuenta el estado actual de la investigación llevada a cabo para la redacción de este artículo. La cuestión del patrimonio arquitectural masónico es tan reciente que no ha habido tiempo para hacer un inventario exhaustivo. Es posible que haya otros templos en Francia más antiguos, pero no tenemos conocimiento de ello.


Manichéisme rituel? Non, merci

Quand Edmond Rosatand fait dire à Cyrano son célebre "Non, merci", il ne fait que mettre un valeur cette faculté humaine de se rebeller.

Dans cet esprit, j´ai traduit au français l´article suivant -Manichéisme rituel? non, merci- pour que, même avec des fautes d´ortographie, il existe une plus grande connaisance d´une tout à fait petite partie de la vie maçonnique espagnole.

Merci à l´auteur de son courage (Le blog du Rite Français) et d´un travail bien fait, comme il doit l´être, comme il le faut.
Bond dimache! Bonne lecture!

domingo, octubre 17

Una reunión en Bruselas


Comparecencia pública en Bruselas, el pasado viernes, de distintos representantes de movimientos filosóficos y laicistas con los mandatarios de la Unión Europea. De izquierda a derecha, Jerzy Buzek, J.M. Durao Barroso y H. Van Rompuy. Tras el presidente de la Comisión, Jean Michel Quillardet

A través del blog El Masón Aprendiz he tenido conocimiento de la reunión celebrada el pasado viernes entre tres relevantes figuras de la política institucional europea, y diferentes cabezas visibles identificadas con la filosofía u organizaciones promotoras del laicismo, entre las que había a su vez representantes de organizaciones masónicas. Mirando la fotografía (que he obtenido a través del referido blog) pude reconocer detrás de José Manuel Durao Barroso a Jean Michel Quillardet, al frente en este momento del Observatorio Internacional de la Laicidad, y del que tantas veces hemos hablado en este espacio.
El objeto de la reunión, un tanto protocolaria quizás, ajustada al milímetro a las nuevas previsiones del Tratado de Lisboa concernientes a las reuniones institucionales con entidades religiosas, así como tantas otras de carácter filosófico y no confesional, era tratar de la pervivencia de la pobreza en Europa y del reto que supone eliminarla. Así, como no puede ser de otro modo, tras la celebración del encuentro, tanto el presidente de la Comisión, como los del Parlamento y el Consejo, coincidieron en un análisis que a todos puede parecernos obvio.
Sin embargo parece que hay cosas que no gustan: Desde el blog El Masón Aprendiz -creo que acertadamente- se ha hecho referencia a la posición crítica de una de esas organizaciones vinculadas a la extrema derecha política y al ultracatolicismo, especialmente irritada por la reunión y el hecho de que uno de los interlocutores presentes fuera "la masonería".
El anclaje de este discurso dogmático tiene sus raíces precisamente en unas palabras que Jean Michel Quillardet pronunciaba hace algunos meses. La entrevista que entonces se le hacía era mal "traducida" al español por un medio ultra, de manera interesada y con el ánimo de presentar a la masonería como un lobby, o más coloquialmente como "la mano que mece la cuna".
El recurso a la idea del "lobby" -grupúsculo influyente por las razones más diversas- para desacreditar o menospreciar las posiciones ajenas es algo conocido. La masonería es ya una experimentada sufridora de estas técnicas que se han utilizado hasta la saciedad. Lo hemos experimentado en el pasado con determinados grupos étnicos (y lo seguimos haciendo en la actualidad) o con lo que se ha dado en llamar "minorías sexuales" que, según alguna desinformada lumbrera, han obtenido el reconocimiento de sus derechos gracias a una estratégica ubicación en el entramado del poder terreno, donde han sabido apretar las clavijas al personal.
La utilización del concepto de "lobby" tal y como se hace por estas personas no deja de ser sino la perpetuación de lo que en España recibió la denominación de "contubernio": Una palabra que al ser pronunciada ya transmitía la imagen de la oscuridad, el cuchicheo, la mirada torva y la conspiración para acabar con lo mejor de nuestras esencias patrias. Y asimilar como cierto cuanto implica esta expresión no deja de revelar la existencia, bien de un pensamiento obtuso, o bien de una maldad e intolerancia execrables. O de ambas cosas a un tiempo.
Nada hay de ilegítimo en que la masonería sea un interlocutor social. Es más, sin la vocación social la masonería en sí misma no habría existido tal y como hoy la conocemos. Nada hay de negativo en que se sume, sin temor, sin vergüenza alguna, al honesto esfuerzo que también promueven otras entidades, otras personas, para que la esfera pública no sea presa de las verdades absolutas, convirtiéndose en un campo de batalla en el que puede llegar a tener una posición dominante la exclusión. El diálogo sobre la pobreza, sobre la exclusión en el seno de una de las grandes potencias económicas en este momento de aguda crisis, y la enunciación de propuestas concretas han de recaer sobre la sociedad civil, las entidades que de ella surgen y sobre los instrumentos que la misma tiene para actuar.
Por contra, dar pábulo a las teorías conspirativas y amparar la tendencia a desacreditar lo público o la actividad política, no es sino caminar de nuevo -una vez más- hacia un negro abismo. Es hacia la dictadura de esa oscuridad a donde nos quiere llevar esta cohorte fanática e ignorante cuya existencia, finalmente, garantiza la permanencia en el tiempo de cuantos seguimos creyendo en la posibilidad de construir, desde la razón y el respeto, una humanidad mejor y más esclarecida.
Al hilo de cuanto antecede, curiosamente en el día de hoy me he encontrado en la prensa con una entrevista al periodista y escritor Amin Maalouf. Pienso que lo que sigue puede ser un buen cierre para esta nota:
"Pregunta.- En su libro "identidades asesinas", usted se hace una pregunta que ahora le hago a usted. ¿Es el islam compatible con la libertad?
Respuesta.- Yo diría que ninguna religión es en sí misma incompatible o espontáneamente favorecedora de la libertad. Todas las religiones, en un punto u otro de su historia, han experimentado el fanatismo de una manera muy negativa. La libertad viene de la evolución de la sociedad, de las ideas de los pensadores y los filósofos, y entonces es adoptada y aceptada por la religión. Estoy convencido de que todas ls religiones pueden interpretarse de una manera que se compatible con la liberad, con los derechos humanso, con los derechos de la mujer, con el laicismo y con la modernidad..."

martes, octubre 12

Entrevista a Guy Arcizet en France Culture

De forma simultánea, haciendo verdad el principio de que la unión hace la fuerza, cierta colaboración "norte-sur" nos permite presentar aquí -por su notable interés- la traducción íntegra al español de la primera entrevista realizada al nuevo Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, Guy Arcizet, en un medio radiofónico.

La emisión tuvo lugar el pasado 4 de octubre en el programa de France Culture "Diversos aspectos del pensamiento contemporáneo"; y el trabajo de traducción ha sido realizada conjuntamente por los autores de los blogs "Apuntes desde el Rito Francés" y "Memoria Masónica.
Buena audición y mejor lectura.

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Emisión del día 4 de octubre de 2010, France Culture

Pulsar en este icono para escuchar la totalidad de la entrevista

Escuchan France Culture, “Diversos aspectos del pensamiento contemporáneo”.

Hoy, el Gran Oriente de Francia.

Daniel Morfouace.- Buenos días, buen domingo a todos. Daniel Morfouace del Gran Oriente de Francia. Tengo el placer no sólo de encontrarles para estar con ustedes, sino también de recibir esta mañana al nuevo Gran Maestro del G.O.D.F., Guy Arcizet, elegido hace pocas semanas en nuestra asamblea general.

Buenos días.

Guy Arcizet.- Buenos días.

DM.- Bien, vamos a hablar del G.O.D.F. y de su responsabilidad, pero antes, en dos palabras, Guy Arcizet, ¿quién es usted?

GA.- Me llamo Guy Arcizet y para ser breve –porque tengo ya una vida un poco larga- he sido médico generalista durante cuarenta años en una barriada a las afueras de París, en Bagnolet, en un tiempo en el que todavía aquello era el “cinturón rojo”, esto es, donde la vida era difícil para la mayor parte de los habitantes. Yo era el médico del barrio, abogado de mis propias pasiones casi antes que terapeuta, intentando ayudarles siempre a superar todas esas numerosas dificultades, no sólo médicas.

En este medio encontré mi identidad social y, lo digo frecuentemente, aquí contraje una deuda teniendo en cuenta la sociedad en la que se vivía y que yo era un privilegiado; privilegiado por la vida, por la profesión… Y convivía con otros conciudadanos que vivían situaciones precarias, desfavorecidos… Aquí encontré una especie de camino personal que me llevó finalmente a la Masonería.

DM.- ¿Había una tradición familiar masónica en su casa?

GA.- Sí, había una tradición familiar que no llegué a descubrir hasta haberme iniciado.

DM.- ¿Ah, sí?

GA.- Es lo curioso de mi situación: me enteré después de mi iniciación de que mi abuelo materno y sus cuatro hermanos habían sido francmasones del G.O.D.F.; y tuve luego la emoción de encontrar en las fichas del archivo del G.O.D.F. las huellas de su pasado masónico. Quizá por esto puedo decir que me alimenté en cierto modo con una idea que no llegué a descubrir íntegramente hasta ese instante.

DM.- Bien, las fichas del G.O.D.F. –para que los oyentes no piensen cosas raras- son las fichas del Servicio de Sociedades Secretas del régimen de Vichy. El G.O.D.F. no hace fichas de sus miembros ni de ninguna persona; pero éstas a las que nos referimos son una valiosa herramienta histórica y un doloroso recuerdo porque se trata de la elaboración de un censo de francmasones durante la ocupación y bajo el Estado de Vichy.

GA.- Tiempos muy dolorosos porque mi abuelo era judío y padeció las medidas del régimen de Vichy: era un judío que se encontraba en el norte de África, que era originario de Argelia y que lo pasó muy mal ara integrarse en el mundo de posguerra y en particular en el mundo masónico porque los hermanos del G.O.D.F. no le habían dado un apoyo precisamente eficaz. Pero usted lo sabe bien. Los francmasones no son más que hombres y mujeres con sus cualidades y también con sus defectos.

DM.- Esto puede llevarnos a algunas reflexiones sobre la actualidad, porque usted hace referencia –eso entiendo- a las medidas que llevaron a la pérdida de la nacionalidad para algunos franceses que, así parece, no formaban parte de una “buena confesión”; o a aquellas que implicaron la destitución de mandatarios electos; o la expulsión de tantos del ejercicio de la función pública…

GA.- Sí, eso es exactamente. Con la derogación de determinada normativa se vivieron por los judíos del norte de África momentos muy complicados. Algunos acontecimientos recientes nos vuelven a recordar dolorosamente aquellos otros que esperemos nunca más vuelvan a producirse.

DM.- Es cierto: resulta preocupante todo ese rompecabezas que se refiere a la renovación de los documentos de identidad de personas que son francesas, pero cuyos padres o abuelos no lo han sido. Uno se da cuenta de que el asunto merecería dedicarle una emisión completa.

Usted ha hecho en su discurso de investidura, Guy Arcizet, una referencia a un hombre célebre y conocido, Alphonse Baudin. Célebre por morir en las barricadas en el año 1851 pronunciando una frase, algo así como “voy a enseñaros cómo se muere por 25 francos”, aludiendo así al importe de la indemnización parlamentaria vigente en la época. La figura de Alphonse Baudin ¿tiene algún significado especial para usted? ¿Le ha resultado reveladora en algún momento?

Era médico y francmasón, todo hay que decirlo…

GA.- Bien, usted ya lo ha dicho casi todo. Pero además, siendo médico y francmasón también ponía de manifiesto un espíritu de resistencia muy especial en aquel momento, es decir, a mediados del siglo XIX, coincidiendo con el nacimiento de la noción de estado moderno. Es en ese momento, justo después de la II República, que podemos decir surge el estado moderno; y podemos decir al mismo tiempo que la Francmasonería inaugura un período de política no partidista, sino que, siguiendo el curso de las ideas de Proudhon, Fourier, también del solidarismo, la Francmasonería empieza a pensar que el ser humano es un ser social al que será necesario defender en tanto que tal ser social. Así que este hecho emblemático de la muerte de Alphonse Baudin fue el más importante de toda su existencia –también para muchos de nosotros- porque permitió su “panteonización”. Se le llevó al Panteón en unas condiciones políticas bastante cuya descripción resulta bastante interesante. Es indiscutible que es una de las grandes luces del siglo XIX y también de cierta Masonería comprometida con las luchas sociales. Me parece muy importante. Y creo que los otros francmasones –no vamos a citarlos a todos, hay muchos-…

DM.- Si, hay otros…

GA.- Sí, exacto… En esa sucesión lógica, personas como Groussier o Paul Ramadier trabajaron sobre el Código del Trabajo y trataron, valiéndose también de ese espíritu de resistencia, de ayudar a los considerados más desfavorecidos en el momento, es decir, los asalariados, los obreros que lo eran en condiciones de vida difíciles y a los que intentaban defender. Y hablo de esto teniendo en cuenta que a día de hoy, con el paso de los años, vemos cómo se deteriora el contenido del Código de Trabajo y cómo desaparecen algunas conquistas y protecciones sociales que considero son muy importantes; y ante lo cual hemos de estar vigilantes. Los francmasones del G.O.D.F. deben estarlo también para que los más débiles puedan encontrar su sitio con toda normalidad en la vida.

DM.- Y en una sociedad en la que se habla del Estado providencial, donde existe la solidaridad, todo esto que está sucediendo ¿es inevitable?

GA.- No creo que lo que está pasando con el sistema de protección sea inevitable. El logro de la protección social nunca es definitivo. Y si pudiésemos definir de una forma filosófica (porque los francmasones se ocupan de la filosofía; ya sabe usted que decimos que somos al tiempo filósofos, filántropos y personas de progreso)…Si queremos permanecer en esa dimensión filosófica es obligado decir que hay que ser extremadamente prudente, porque el ser humano es en la actualidad probablemente la más pequeña de las preocupaciones de la colectividad. La colectividad sumerge al individuo en una especie de corriente en la que pierde su identidad, donde pierde la propia especificidad; y donde normalmente existe también una tendencia . y lo digo de forma simbólica- a perder la propia vida, es decir, que no existe posibilidad de elegir ni tampoco la seguridad necesaria para poder expresarse.

DM.- Basta con escuchar no importa qué discurso oficial, probablemente menos sobre las ondas de esa emisora que sobre otras, o en la televisión, para darse cuenta de que los individuos se sumergen efectivamente en datos estadísticos y globales…

Bien, lo había comentado, Guy Arcizet acaba de ser elegido Gran Maestro ¿Qué nos puede decir? ¿Cómo se presenta esta función tan difícil, tanto en la fase de acceso a la misma como en la posterior de ejecución y funcionamiento…?

GA.- Bueno, mire, voy a hacerle sonreír… Me siento como el músico que entra en el salón de baile, toma su instrumento, va a comenzar a tocarlo, pero no tiene ninguna ilusión. Es al final del baile cuando se paga a los músicos. Y podré responder a la pregunta que usted me hace tal vez dentro de algún tiempo…

DM.- Se lo recordaré, pues, y se lo volveré a preguntar dentro de algún tiempo. Tendrá usted, al menos, ciertos objetivos… quiero decir, ciertos puntos de referencia para el GODF.

GA.- ¡Sí! Creo que hay al menos dos aspectos que me gustaría desarrollar: el primero es que nuestra institución necesita volver a ciertos fundamentos que eran anteriormente los suyos; tal vez no sean específicamente masónicos, pero se trata de ciertos fundamentos que son los de la cultura y la espiritualidad. No voy a desarrollar esto aquí porque sabe usted que, cuando se habla de espiritualidad, se manifiesta con demasiada frecuencia cierta tendencia a entenderla como perteneciente a la religión. Y yo creo que, como laicos, tenemos derecho a recuperar este término, espiritualidad, para entrar, justamente, en una dimensión que es una dimensión esencial de la transcendencia; es decir, vivir para tratar de superarse, de elevarse. Este es el primer aspecto que le comentaba.

El segundo aspecto es la lucha social. Es cierto que la Francmasonería no siempre ha sabido comunicar bien la vía filosófica y filantrópica de la que le he hablado antes. Y (la Francmasonería) constata que, en el mundo actual, se niegan con frecuencia los principios que ella defiende, que no son sino los principios republicanos, con –por supuesto- la laicidad. Y creo que aquí hay una verdadera, verdadera lucha que es la de la dignidad humana. La dignidad humana está inscrita, prácticamente grabada en mármol, desde la Declaración de los Derechos del Hombre del 48: el reconocimiento de la dignidad inherente a todos los miembros de la familia humana y sus derechos iguales e inalienables es el fundamento de la libertad, de la justicia y de la paz en el mundo -se lo he dicho de memoria… espero no haberme equivocado-, y éste podría ser también, en definitiva, el fundamento de la Francmasonería.

DM.- Nos ha hecho un rápido esbozo de las concepciones de la Francmasonería: la dimensión iniciática y la dimensión de acción en la sociedad, en el mundo, entre los hombres.

GA.- Sí, porque no concibo cómo puede uno entregarse únicamente a una especie de búsqueda personal y mística. Sabe usted, he visto cómo muchos franceses escuchan la llamada de los “hombres de Dios” e intentan recuperar cierta dimensión intelectual y espiritual. Esto me parece muy importante. Pero esa dimensión intelectual y espiritual de estos hombres, o de Charles de Foucauld, yo no espero vivirla únicamente con una visión personal y limitada, sino que quiero ponerla al servicio de los otros. Por supuesto, sé que, entre los hombres de Dios, hay unos pocos que realizan este proceso. Y nosotros, como francmasones, como laicos, debemos tender a esa dimensión, que es una dimensión al servicio a los que nos rodean. Le ha hablado antes de una deuda: somos numerosos los que tenemos una deuda con la sociedad; sabe usted, se trata de una deuda a la que se refirió Leon Bourgeois como deuda de solidaridad. Yo hablo de una deuda que hay que saldar mediante las acciones que podamos emprender.

DM.- Acerca del patrimonio cultural e identitario del Gran Oriente de Francia al que usted se ha referido… ¿qué desea usted para los años próximos en este terreno?

GA.- Creo que no hay que tener miedo a ciertas palabras: espiritualidad, por supuesto, pero también cultura. Sabe usted, cultura no es la parte que emerge del iceberg; cultura no es únicamente un coloquio, no es únicamente un museo, no son únicamente unos libros… Cultura es una forma de comportarse; es decir: es búsqueda, cultura es transcendencia, cultura es transmisión… Es todo intento de ejercitar los valores. Y si tiene que haber en ese terreno una acción, una vez más creo que es necesario pesar el peso de nuestra cultura y estar orgullosos de transmitirla.

DM.- Sé que presta usted también una atención particular a la Fundación del Gran Oriente de Francia, una formidable institución de la que hemos hablado ya en otra ocasión. ¿Qué palabras, qué perspectivas tiene usted para dicha Fundación, qué desea usted que esta Fundación continúe haciendo?

GA.- La Fundación del Gran Oriente de Francia es una fundación de utilidad pública desde hace más de veinte años y la utilizamos en una lucha –podría decirse- que es una lucha humanitaria. Pues bien, cuando se habla de lucha humanitaria piensa uno rápidamente en las ONGs. Nosotros no somos una ONG, pero participamos en numerosas acciones de apoyo a ONGs y a instituciones que trabajan, por ejemplo, en Haití, donde trabajamos con una asociación médica internacional, AMI por dar un nombre, a la que entregamos fondos y espero poder desplazarme allí el mes próximo para constatar sobre el terreno el trabajo que realizamos, sobre todo en el terreno de la protección.

DM.- Pues bien, hemos tenido ocasión de tratar este tema con usted, señor Guy. Estoy verdaderamente encantado de haberle recibido y de haber tenido ocasión de hacer esta presentación. Sólo me queda desearles a todos un buen domingo. Espero volver a encontrarme con ustedes el primer domingo del mes próximo. Pueden volver a escuchar esta emisión en la web de France culture, descargarla y escuchar más tarde el podcast en la web del Gran Oriente de Francia.

Eleuterio Quintanilla Prieto


"... procuré siempre instruir y educar a la infancia, a la adolescencia y a la juventud en los puros principios de la moral universal, común a todas las religiones positivas, así como de la civilidad consciente, que algún día unirán a los seres humanos en la convivencia pacífica, la tolerancia recíproca y la mutua comprensión, conduciéndolos hacia la paz, la justicia y la libertad social verdadera y fecunda.”

Eleuterio Quintanilla Prieto, pedagogo, pensador anarquista, fue también en un tiempo francmasón nacido en Gijón el 25 de octubre de 1886, y fallecido en Burdeos, en el exilio, el 18 de enero de 1966.

domingo, octubre 10

La competencia

Me ha llegado recientemente, vía correo electrónico, una nota informativa de la librería Detrad relativa a la firma de ejemplares -el próximo día 12- por parte de la autora del libro con el que ilustro esta nota.
Compraré el trabajo de Brigitte Castella con el ánimo de leerlo para aprender en vez de despellejarlo, tendencia ésta cuya presencia vengo observando con cierto espanto, disimulada bajo la apariencia de amago de crítica literaria.
"De la mixtidad en la Francmasonería" es un repaso por la evolución histórica que ha experimentado la presencia de la mujer en un mundo inicialmente reservado a los hombres.
En el momento actual, tras tantos años de batalla, la cuestión ha dejado de ser novedosa, debiendo no obstante reconocer que, en tanto que miembro del Gran Oriente, existe un antes y un después para referirnos a este tema, que tiene su momento de ruptura oficial en la fecha del 2 de septiembre último.
Pasado apenas un mes y medio -y aunque el término temporal no sea para nada extenso- no dejo de apreciar que el mundo sigue girando. No tengo tampoco noticia a la fecha de este apunte de que se hayan producido grandes catástrofes.* Cierto es que será necesario el concurso del tiempo para que el orden natural de las cosas encuentre acomodo, pero lo vivido no difiere en modo alguno de otros procesos históricos y requiere en consecuencia del paso de las horas: Los litigios promovidos por grupos minoritarios como la autodenominada **"Unión para un G.O.D.F. Masculino", ni aun teniendo un hipotético éxito en el futuro del que mucho dudo y que no deseo, podrán ya revertir la situación creada. En cualquier caso, prudencia, respeto y en ocasiones silencio, seguirán siendo compañeros de viaje de quien escribe pensando en la única disciplina a la que me debo: la de mi Obediencia.
Llegado hasta aquí, con tantas emociones estremeciéndome aún, echo la vista atrás y no puedo dejar de sentir una satisfacción cuya descripción y comunicación me resultan casi imposibles. Cuando comenzó este proceso -y cuando empecé a tomar parte en él junto a tantas personas - era sobradamente conocida la existencia de otras entidades de estructura más o menos mixta. Se decía entonces (y se sigue diciendo y escribiendo hoy) que tal o cual obediencia tenían "la cuestión" resuelta. Sin embargo, tal afirmación no deja de ser sino una muestra más del reduccionismo que a veces se aplica al analizar este tema. Porque no todas las obediencias masónicas trabajan de idéntica manera; no todas son iguales; no todas tienen las mismas características o historia aunque compartan objetivos, voluntad y buenas intenciones. De poco puede servir a quien ansía formar parte de este complejo universo que es la Francmasonería, que una entidad sea mixta o no si ésta no se ajusta mínimamente a una mecánica de trabajo e identidad anheladas. Dicho de una forma coloquial y personalizando:
Existen obediencias mixtas por las que siento todo el respeto del mundo y reconozco que hacen una gran labor, pero donde nunca encontraría acomodo siéndome imposible trabajar. Así, recíprocamente, comprendo que haya quien respete al G.O.D.F. pero, mixto o no, universal o no, con libertad ritual o no, rehúse formar parte de una obediencia en la que las miras sociales tienen tanta trascendencia.
Lo anterior, ese "nosotros ya lo tenemos resuelto", dio pie para que en algunos casos, bien por animadversión o por otros sentimientos igualmente negativos y difíciles de comprender, se desatara una feroz campaña, con ejercicio de competencia mercantil incluído, contra algunos talleres del Gran Oriente de Francia. Sucede en el país vecino y ha sucedido en nuestro suelo. Las críticas estuvieron al orden del día y -hay que decirlo- se practicó una aguerrida defensa aun confundiendo públicamente dos conceptos: el de pertenencia y el de visita.
Cometieron un gran error quienes basaron su trabajo en desacreditar los proyectos ajenos con la intención de que así medrarían los propios. A título personal recuerdo un comentario muy negativo sobre mi persona, publicado en el libro de visitas de una conocida página web y que quedó a la vista de todo el mundo. Bajo la firma de "Carmen Álvarez" (aunque yo siempre pensé que la tal Carmen tenía bigote), se me llamaba hipócrita por haber valorado positivamente en este blog el hecho de que Juan Fernando López Aguilar suspendiera una rueda de prensa en Arabia Saudí. La reacción de quien entonces era Ministro de Justicia estuvo motivada por el hecho de que se había prohibido el acceso a la sala de prensa de las mujeres periodistas. La tal "Carmen Álvarez" afeó mi conducta por participar en una organización en la que no se admitían mujeres ¿Merecía yo o tantas personas como yo semejante descalificación? ¿No era conocida nuestra postura, nuestro compromiso, el esfuerzo, la crítica y la acción pública llevadas a cabo? Sí, por supuesto que todo eso era conocido, pero en una dinámica de "busque, compare y si encuentra algo mejor..." qué importaba.
Episodios como el que comento -y otros que quedan guardados en el cajón- ponen de manifiesto que lo que yace tras todo este despliegue en pro de la ilícita concurrencia no es otra cosa que un temor al fracaso. Poca confianza se tiene en aquello que uno intenta construir cuando para levantarlo, ha de hacerlo a costa de algo tan bochornoso como decir "Oiga, ahí no entre, que vetan a las mujeres. Venga con nosotros, que ya tenemos resuelto el asunto desde hace tiempo".
Comportamiento equivocado porque había y hay sitio para todos. Si quienes formamos parte de esta vieja cofradía tenemos derecho a decidir cómo queremos trabajar dentro de ella, también quienes nos observan con curiosidad desde el exterior tienen la misma legitimidad para elegir su camino, decidir y obrar en consecuencia. Y con ese punto de vista son muchas las organizaciones que, desde la diversidad, comparten un mismo sueño que ya no es exclusivo de las entidades masónicas, pero también modos, medios y señas de identidad que sí son específicas, y que hacen ridícula, por inútil, toda idea de competencia. Si esto se entiende, si esto se asimila y admite, quizá entonces haya una oportunidad para hacer algo nuevo. Si no es así, ya conocen el dicho: "España no se acaba donde empieza el mar: hay barca pa´ seguir".

*Opiniones hay para todos los gustos sobre este particular, pero tengo tendencia a huir del amarillismo y de la alarma fútil.

**Digo que el grupo es minoritario; no me estoy refiriendo al volumen de votos del último Convento.

Guy Arcizet en el Journal du Dimanche

Acabo de tener acceso a una parte de la entrevista publicada por Le Journal du Dimanche. Si consigo el texto entero terminaré la traducción. De momento aquí va lo que sigue como aperitivo, tras cuya lectura no he podido evitar pensar eso de ¡Igual que en España!
Buena lectura. Buen domingo.
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Extracto de la entrevista concedida por Guy Arcizet al Journal du Dimanche acerca del último viaje de Nicolás Sarkozy al Vaticano

¿Que le ha parecido el encuentro de Nicolás Sarkozy y Benedicto XVI?

Expresar este particularismo religioso en el marco de una actividad política es ofensivo para una buena parte de la ciudadanía francesa. Estoy estupfecto ante el hecho de que el Jefe del Estado tome partido por una porción de la población, esto es, por los católicos. Aquellos que como es mi caso son agnósticos, o los musulmanes o los judíos, quedan excluídos con semejante acción. Este encuentro es una intrusión de lo religioso en la vida pública. Nicolás Sarkozy ha ido a rendir cuentas ante una autoridad oral sobre una toma de posición política. Es inadmisible. Se trata de una torpeza que raya en la responsabilidad política.

El presidente de la República se ha santiguado en cuatro ocasiones, ¿esto le choca?

Nicolas Sarkozy ha ido demasiado lejos. No me choca en absoluto una opición espiritual personal; si quiere rezar en su religión, es su libertad. Pero en este punto ha manifestado sentimientos religiosos en el marco de un desplazamiento como Jefe de Estado de una república que se dice laica. Asistimos a una mezcla de cosas que sí choca con los principios de separación de la Iglesia y el Estado.

*Traducción realizada por el autor de este blog.

viernes, octubre 8

Apunte sobre el suplicio de la guillotina

Ilustración: Grabado anónimo "Robespierre guillotinando al verdugo tras haber guillotinado a toda Francia"

En el año 2007 apareció este pequeño libro, editado por "A l´Orient" dentro de una colección dedicada a la publicación de textos inéditos o poco comunes. Cayó en mis manos hace poco y, a pesar de su brevedad, me ha dejado una imprensión particularmente intensa.
En la tarde del 17 de julio de 1793, en el corazón de la Plaza de la Revolución (que debía estar situado, más o menos, en las cercanías del Obelisco que hoy se levanta en la plaza de la Concordia), el ayudante del verdugo agarra por el pelo la cabeza de una mujer que acaba de ser guillotinada y la muestra al público expectante; acto seguido la abofetea y, con estupor, todo el mundo observa como aquel rostro sin vida enrojece, quizá de indignación, quizá por la vergüenza de verse sometida en aquel trance a semejante trato. El rumor inunda primero París; más tarde Francia entera.
La cabeza pertenecía a Charlotte Corday, la joven que asestó a Jean Paul Marat una certera cuchillada cuando, según imaginó el instante el pintor Louis David, redactaba algo mientras tomaba un baño medicinal para combatir un eccema. Y el rubor que cubrió aquella cara ante los atónitos ojos de una masa proclive a creer en todo tipo de prodigios, alimentó una polémica científica de la que fueron protagonistas dos médicos de la época, Jean Sue y Pierre Cabanis.
Cabanis encarnó quizá la voz de la razón, rechazando aquellas tesis que admitían la posibilidad de que la cabeza desgajada del cuerpo pudiera seguir conservando un hálito de vida y, lógicamente, percibir el espanto y el sufrimiento ligados a una muerte atroz. En su "Apunte sobre el suplicio de la guillotina" no se limitó a hilar un discurso cinetífico. También se manifestó, abierta y explicitamente en contra de la pena de muerte.
A mi modo de ver el valor del texto de Pierre Cabanis radica precisamente en atreverse, en el momento en que lo hace (con Francia anegada en sangre tras haber vivido la pesadilla del Terror), a oponerse a la pena capital. No sé si lo que he leído es el primer alegato contrario a semejante castigo, pero sí creo que es un gesto valeroso como pocos.
Pierre Cabanis fue miembro del Gran Oriente de Francia. Formó parte de una Logia muy conocida de la que hablaremos otro día: Las Nueve Hermanas (o las nueve musas); en ella trabajaron personajes de la talla de Benjamín Franklin, Condorcet, Sieyès o Joseph Ignace Guillotin.
A Guillotin se le atribuye la invención de la máquina que lleva su nombre. Sin embargo sobre este dato existe una gran cantidad de inexactitudes, pues lo que Guillotin hizo realmente fue apoyar una modificación del Código Penal para acabar con la disparidad de medios con los que se aplicaba la pena capital en función del delito -algunos de los cuales eran particularmente crueles- y de la clase social, para proponer la mecanización de la decapitación con una doble finalidad: ahorrar sufrimiento al penado e introducir una cierta noción de igualdad social en la aplicación del máximo castigo. Recordemos aquí una frase de Rosario Acuña con la que algunos han pretendido desacreditarla, pero que encaja precisamente dentro de esa declaración de intenciones que animó a Guillotin: "La guillotina fue el primer signo de igualdad de la Historia".
Guillotin, hombre político, vivió con espanto el gobierno del Comité de Salud Pública, y no debió nunca de lamentar lo suficiente que la fatídica máquina terminara llevando su nombre. Sabedor de los riesgos que corrían muchos de sus compañeros en la Logia Las Nueve Hermanas, distribuyó entre buena parte de ellos un veneno que él mismo se había procurado y que fue conocido como "el pan de los hermanos". La finalidad era evitar a la víctima todos los prolegómenos previos al cadalso. Algunos, como fue el caso de Condorcet, terminaron utilizándolo.
Probablemente Pierre Cabanis contempló estupefacto todo el horror provocado no tanto por la máquina como por la voluntad exterminadora del poder mal concebido o de los sueños de la razón que terminan pariendo monstruos. Quizá eso le llevó a escribir este breve y contundente alegato contra la pena de muerte aprovechando una cuita científica que hoy podría parecernos un tanto inocente o absurda. Francia, la Francia de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, abolió la pena capital en el año 1981. Sin embargo, ya en 1796 el doctor Pierre Jean Georges Cabanis reflexionaba así sobre el efecto ejemplarizante del castigo:
"Cuando se guillotina a un hombre, es cosa de un minuto. La cabeza desaparece y el cuerpo se retira al momento cayendo a un cesto. Los espectadores no ven nada; no se escenifica una tragedia ante sus ojos; no tienen tiempo para emocionarse. Lo único que ven es la sangre chorreando. Si pueden extraer alguna lección de este espectáculo no será otra que su endurecimiento para verterla con menos repugnancia en medio de la borrachera que levantan las más furiosas pasiones. Por contra, es el más precioso de los sentimientos que puede albergar un corazón humano -el que le hace compadecerse ante la angustia y la destrucción de sus semejantes- lo que debería cultivarse cuidadosamente por todas las instituciones y acciones públicas."

martes, octubre 5

Apuntes desde el Rito Francés: Traducción de una entrevista a Guy Arcizet publicada por Le Monde

Ayer aparecía en el prestigioso diario "Le Monde" una entrevista con Guy Arcizet, a quien ya le hemos dedicado varias notas en esta página. "Bajo la bóveda celeste", un buen blog en lengua francesa (y cuyo enlace se puede encontrar en la barra lateral de esta Memoria Masónica), se hacía eco casi inmediatamente de la palabra del Gran Maestro.

En esta ocasión no reproduzco una traducción hecha para este espacio, sino que, con el ánimo de reconocer un excelente trabajo, dejo aquí un enlace a un nuevo blog de reciente creación que siento y percibo como un limpio viento: "Apuntes desde el Rito Francés". Buen trabajo, excelente traducción y la mejor voluntad.
Sin más, dejo a los lectores con la palabra de Guy Arcizet.

domingo, octubre 3

Los hermanos y la bioética

Jean-Pierre Chiambaretta, animó en la tarde del pasado viernes, en Cahors, una conferencia pública en torno a las cuestiones que suscitan ética y biética. En presencia de dos consejeros de la Orden, fue el invitado principal de cuatro logias del Gran Oriente de Francia en la región del Lot (región administrativa XVII del G.O.D.F., que también engloba a los talleres españoles). Jean Pierre Chiambaretta es miembro de la comisión de salud pública y bioética del Gran Oriente.
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¿Son ética y bioética preocupaciones novedosas para los miembros del Gran Oriente? En absoluto. Llevamos reflexionando en las Logias sobre estos temas desde hace muchos años. Hemos desempeñado un importante papel en la legislación sobre el aborto (la ley Veil en los años 70 en Francia) y también en materia de bioética. La comisión trabaja desde hace diez años con Hermanos del Gran Oriente provenientes de toda Francia, y también con hermans y hermanos de obediencias amigas a los que hay que añadir expertos que no son francmasones. Tenemos la constumbre en el Gran Oriente de sostener que nos importa todo cuanto afecte al ser humano. Somos humanistas y tanto la ética como la bioética afectan al futuro de la Humanidad.
¿Qué principios guían la reflexión que Uds. hacen? Trabajamos en dos direcciones. Desde el exterior hacia el interior recibiendo expertos. Y en el otro sentido, intentamos llevar nuestro pensamiento fuera de los talleres. Precisamente, ejemplo de esto es el haber organizado el pasado 5 de Junio, en Toulous, la VII Jornada Ciudadana sobre cuestiones ligadas al cuerpo humano: trasplantes y donaciones de órganos. Tengo que añadir que nuestros trabajos supones más de mil páginas difundidas en este momento a través del sitio internet del G.O.D.F.
¿Sobre qué temas han trabajado estos últimos años? Pues hemos debatido sobre la esterilización de personas con las facultades mentales alteradas, sobre la confidencialidad en torno a los cuidados médicos de personas menores; también sobre la clonación, la referencia a la homoparentalidad en el expediente médico, los hospitales del mañana, lo que suponen las nuevas tecnologías, la adopción, el fin de la vida... Es un trabajo riguroso y nos tomamos nuestro tiempo para llevarlo a cabo, lejos de la agitación de la vida cotidiana. Vivimos en la utopía.

*Entrevista publicada en La Depeche y traducida al español por el autor de este blog.

Oviedo 2016


Siguiendo con la sorna, habida cuenta de que desde aquí también nos ocupamos en ocasiones de los ruídos mundanos -aunque puedan ser leves y domésticos-, no voy a dejar pasar la ocasión sin rendir tributo a ese proyecto de "futuro" que ha sido la candidatura de la ciudad de Oviedo a la capitalidad cultural europea del año 2016.
El pasado jueves, Gustavo Bueno hijo y Gabino de Lorenzo, alcalde excaballista el segundo y agradecido estómago el primero, no pasaban ni el primer corte hecho por el jurado de la competición. Tanta música de gaita domingos y fiestas de guardar no sirvió de nada; tampoco la jardinería hortera, ni las misas y comuniones consistoriales, ni mucho menos los millones de euros que se han ido por el desagüe en estos tiempos de tribulación.
Lástima de proyecto asturiano, auspiciado por sus tres grandes capitales, arruinado por este localismo ovetense tan dañino para todos.

sábado, octubre 2

La personalidad del rey

No todo van a ser tostones en esta vida; también hace falta un poco de humor, así que hoy puede ser un buen día para escuchar un cuento. Lleva por título "La personalidad del rey". Recomiendo relajarse, pulsar en el altavoz y escuchar:
Una sonrisa siempre es saludable.

* Juan Carlos Ortega es el autor de este "Cuento para Ulises", espacio que se emite todos los sábados dentro del programa de la RNE "No es un día cualquiera".