miércoles, julio 7

Laicismo: El riesgo de las derivas comunitarias en el diario Le Monde


*En una entrevista aparecida este fin de semana en Le Monde, Jean-Michel Quillardet, gran maestro del Gran Oriente de Francia de 2005 a 2008, y en la actualidad presidente del Observatorio Internacional del Laicismo, explica la importancia de esta institución ante las preocupantes reivindicaciones identitarias. Esta entidad ha sido creada en septiembre de 2008 para "defender y enseñar el laicismo y los principios "republicanos" -**N.T.: entiéndase "democráticos". Según sus promotores, el Observatorio tiene también la vocación de "federar al conjunto de fuerzas laicas".

El proyecto de ley para la prohibición del velo integral en defensa del orden público y del respeto a la dignidad va a ser visto por los diputados el próximo martes 6 de julio. Para Ud. ¿esta vestimenta constituye un ataque al ideal laico? Si nos atenemos a los estrictos términos de la definición de laicismo, esto es, la separación de lo temporal y lo espiritual, le diré que no, que llevar un velo integral no implica un ataque al ideal laico. Pero si, como pensamos en el seno del Observatorio, se entiende que la defensa del laicismo tiene un objeto más amplio que incluye los ataques a los principios de igualdad republicana y la lucha contra las derivas comunitaristas, entonces ahí, efectivamente, nos encontramos ante la aplicación de los principios laicistas frente a esas derivas comunitaristas. Llevar un burka implica de manera incontestable la existencia de una voluntad integrista de alunos musulmanes de poner en cuestión los valores que fundamentan el pacto republicano y el propio humanismo. Por este motivo, el Observatorio apoya un principio legal aunque se sea consciente de que su aplicación es problemática. Si se aprueba la ley y a continuación ésta resulta retocada por el Consejo Constitucional o por el Tribunal Europeo de Derechos del Hombre (CEDH), nos encontraríamos ante una victoria de los integristas. Por esta razón defiendo también la educación sobre valores republicanos, sobre la libertad de la mujer, sobre el laicismo. Desde este punto de vista, el texto de la resolución parlamentaria era perfecto, pero se ha hablado muy poco de tal resolución y se va hablar mucho de la ley.

Aparte del velo integral ¿qué otros ataques al principio laico ha podido constatar desde la creación del Observatorio? Pues nos preocupa un fenómeno triple. Lo más reciente concierne a un proceso de "religiosización" de los problemas sociales. Se nos repite: "Europa, Francia, tienen raíces cristianas"; "no se puede atribuir sentido a la existencia sin una concepción metafísica de las cosas". Este es un discurso que resulta peligroso porque pone dos concepciones del ser humano. Y es el del presidente de la República desde que pronunciara el Discurso de Letran, rompiendo, con este gesto, con una tradición republicana.

No discuto que las religiones tenga un papel a jugar en la sociedad y en determinados debates, pero parece que a día de hoy, en una República que se dice laica, no se termina de entender que otro tipo de pensamiento, el ateísmo, el agnosticismo, la duda, son también necesarios. Con carácter general me parece que las religiones están ganando terreno frente a la vocación laica.

Además, este tipo de discurso contribuye a radicalizar las posiciones: en el bando de los religiosos, principalmente los musulmanes, y también en el de aquellos que bien podemos denominar integristas laicos. Éstos últimos utilizan para colmo la defensa del ideal laico para combatir "la islamización de la sociedad", manifestando de hecho un racismo anti-árabe.

Resulta especialmente molesto que estas personas nunca hablen de laicismo ante el cristianismo o el judaísmo, más teniendo en cuenta que hay integristas en todas las religiones. Denunciamos esta instrumentalización política del combate laico por grupos de extrema derecha y por los integristas laicos.

Siendo más precisos, las reivindicaciones identitarias y religiosas, especialmente las islámicas, resultan preocupantes, porque cuestionan el principio de unidad republicana. Creemos que el islam es perfectamente compatible con la República. No es en consecuencia el islam lo que plantea un problema. El verdadero problema radica en el fracaso de las políticas municipales y en la integración. En los barrios de las ciudades puede apreciarse la existencia del desarraigo social, es decir, de una desestructuración ciudadana. Hay que vueve la vista hacia un islam político, radical. Y ahí es donde uno puede darse cuenta casi de forma accidental de que algunos se consideran antes "musulmanes" que "ciudadanos".

Y ante esta evolución de las cosas ¿cómo está el bando laicista? Las asociaciones de defensa del ideal laico resultan para algunos un tanto anticuadas, envejecidas, escasamente activas. Y aparte de esto están vertebradas sobre la defensa de la ley de 1905, de separación de las Iglesias y el Estado, esto es, el anticlericalismo clásico de la III República.

También las obediencias masónicas defienden el ideal laico, pero su mensaje queda desdibujado por el mero hecho de que se trata de obediencias masónicas. Y finalmente otras asociaciones, al tomar una posición frente al islam, actuando con el temor de ser vistas como racistas o discriminatorias, se muestran en ocasiones complacientes ante manifestaciones un tanto ostentatorias.

Siguiendo con lo anterior, la Autoridad para la Lucha contra las Discriminaciones ha tomado, a nuestro parecer, decisiones preocupantes en lo referente a la aplicación del principio laico. En nombre de la lucha contra las discriminaciones, que es plenamente legítimo, su concepción muy abierta de los valores laicos olida en alguna ocasión el principio de neutralidad del Estado, asumiendo el riesgo de dar prioridad al "diferencialismo" frente a todo aquello que puede permitir mantenernos todos unidos. De otra parte, teniendo en cuenta que el Tribunal Europeo de Derechos del Hombre ha sido cuestionado a veces por dar prioridad a la libertad religiosa antes que al principio laico, la jurisprudencia evoluciona al tomar en consideración las especificidades de cada país, y especialmente la tradición laica; es algo positivo.

En este contexto, el Observatorio tenía que tomar una posición especialmente en el campo de la reflexión y el debate público. Ante el auge de los comunitarismos y un proceso de "etnicización" de la sociedad, hay que ir más allá de la mera defensa de la ley de 1905. Nuestra concepción del ideal laico no es la de estar en "contra" de las religiones.

El ministro de eudcación ha pedido a los responsables de establecimientos privados la oculatación de signos religiosos durante el transcurso de los examenes de bachillerato ¿Esto es una muestra de ese "integrismo laico" del que nos acaba de hablar? No. Lo que me comenta no me causa extrañeza porque tales establecimientos participan en ese caso de un servicio público. Lo ideal sería que todos esos examenes tuvieran lugar en el ámbito público.

Entrevista realizada por Stéphanie Le Bars

*Traducción realizada por el autor del blog.

** Téngase en cuenta que en el contexto del artículo y habida cuenta de la estructura política del Estado francés, las referencias al término República o a los adjetivos que dimanan de este sustantivo, han de entenderse como referencias a la democracia misma o al adjetivo democrático/a.

*** El texto original en francés, amén de la edición del diario Le Monde a que se hace referencia, procede del blog de Jean Michel Quillardet.