domingo, julio 18

Costa española


Ahora no recuerdo exáctamente con ocasión de qué, pero me ha venido a la cabeza la imagen de la obra de un artista colocada no hace tanto a las puertas de la sede física de una institución de la Unión Eurpea. Recuerdo que se trataba de un gran panel dividido en cuadrángulos, representando cada uno ellos un país de la Unión a través de algo que había resultado significativo para el artista. Para hacerse una idea de España, al autor le había bastado con rellenar el hueco con una mancha de cemento gris en la que a su vez había incrustado una máquina excavadora.
El primer informe relativo a la situación de nuestras costas elaborado por la organización Greenpeace se presentó al público en el año 2001. La situación entonces era alarmante. Pasada una década, lugares como Alicante o Málaga se han convertido en el máximo exponente de la cultura del ladrillo, con un 75% por ciento de su costa hormigonada o asfaltada. A esta cultura han sido adictas, y continúan siéndolo, administraciones políticas de todos los colores: Es el triunfo del disparate y de todo lo que va con él, maletines incluídos y una buena parte del milagro económico nacional. Y lo peor de todo es que la cosa no tiene pinta de mejorar.
El viernes, Greenpeace presentaba la décima edición de su informe "Destrucción a toda costa". Resalta en relación a Asturias el "prodigioso" aumento de la superficie artificial de costa, un 50% en los últimos veinte años. Incluyo el vídeo con algunas imágenes ilustrativas que, a pesar del error que puede apreciarse en referencia a Gijón, dejan a uno el corazón helado.

video