sábado, junio 5

¡Puta guerra!


No hace mucho que compré en Francia un libro de fotografía dedicado a la Primera Guerra Mundial. La colección de imágenes, recopilada por Frédéric Lacaille y Anthony Petiteau, repasaba la vida en el frente y fuera de él durante aquellos duros años en que se desarrolló un conflicto armado de dimensiones desconocidas hasta entonces.
Durante estos días, viendome imposibilitado de avanzar en la lectura de una "novela histórica" de difícil credibilidad a momentos, he optado por entregarme a la lectura del último trabajo publicado por el ilustrador Jacques Tardi, que en esta ocasión ha trabajado codo con codo junto a Jean Pierre Verney. 
 ¡Puta Guerra! es una sucesión de ilustraciones que nos permiten, aparte de admirar la calidad del trabajo del dibujante, conocer cómo se gestó, desarrolló y terminó ese terrible proceso histórico que conocemos como La Gran Guerra. El texto de Verney remata el volumen y añade también una particular colección de imágenes, entrando con sencillez en los detalles del conflicto: Desde la aparición del casco Adrián en las trincheras francesas hasta la firma del tratado de Versalles, sabemos de las más abrumadoras miserias de la guerra; las miserias de las naciones; las de los generales que han pasado a la historia como reputados caudillos, pero de los que aquí percibimos su  cruel inclinación animada por la siempre insoportable vanidad; el fracaso del internacionalismo socialista en su esfuerzo pacifista; los combates en Oriente y Occidente (el Marne, el Somme, Verdun, Chemin des Dammes, Oise, Flandes, la "loca" carrera hacia el mar); las mortíferas innovaciones tecnológicas aplicadas a la concienzuda destrucción; la vulneración de las convenciones internacionales; las rebeliones ahogadas en sangre entre las filas francesas; el nacimiento del socialismo real merced a los acuerdos de Brest Litovsk, que configuraron probablemente y en cierto modo setenta años de la historia de Europa; la engreída torpeza política plasmada con tinta en la paz de Versalles, y que preparó finalmente al viejo continente para una nueva carnicería tan solo veinte años después.
Merece la pena dedicarle tiempo y leerlo: Quien disfrutó de la historia de la Comuna narrada en cuatro volúmenes por el propio Tardi y Vautrin en "El grito del pueblo",  no quedará decepcionado.


Fotografía atribuída a Edouard Mayerhoeffer tomada en septiembre de 1914 durante los combates del Marne. Un capitan de artillería del ejército francés yace muerto. Su uniforme,  pensado para una guerra de otro tiempo, incluye todavía la guerrera azul marino y unos pantalones bombachos de color rojo ajenos a cualquier mínima noción de camuflaje. Aun lleva la gorra puesta, pues falta casi un año para que el casco Adrián, de sencilla fabricación en acero, se imponga en las líneas francesas.

*Proviene  del libro "Photographies de Poilus; soldats photographes", elaborado por Frédéric Lacaille y Anghony Petiteau.

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