viernes, junio 4

Marcelo Palacios ayer en Gijón

El Doctor Marcelo Palacios, ayer, en el Salón de Actos de la Escuela de Hostelería de Gijón.
(La autora de la fotografía ha autorizado el uso de la misma en este blog).


El Salón de Actos de la Escuela de Hostelería de Gijón fue escenario ayer de la conferencia pronunciada por el Doctor Marcelo palacios, invitado por la el colectivo de personas que en Asturias integra la Asociación Derecho a Morir Dignamente.
Cuántas veces me he cruzado por la calle en Gijón con quien es una autoridad relevante en el ámbito del conocimiento en bioética, en nuestro país y fuera de él. Un amigo me había comentado que Marcelo Palacios era una persona de trato afable y muy cercano. Y, en efecto, su intervención en la tarde de ayer, en pie, ayudado por la proyección de unas transparencias, dejó pocas dudas sobre la extraordinaria calidad del ponente: Con sencillez, a veces recurriendo a un tono coloquial pero sin abandonar la seriedad en su exposición, el Doctor Palacios hizo un repaso normativo y fue desgranando todas y cada una de las estructuras conceptuales que se manejan en torno a una cuestión compleja como es la eutanasia. 
Además de animar a la Asociación DMD en su comentido, incidió en un determinado momento en las diferencias conceptuales entre conciencia y consciencia, algo que me llamó la atención y que abre para mí un particular campo de reflexión. Creo que merece la pena destacar el preciso manejo por  el Doctor Marcelo Palacios de una abundante casuística, ilustrando con ella sus palabras y describiendo los dolorosos episodios afrontados por personas que no siempre son objeto de una particular atención por parte de los medios de comunicación de masas.
Ayer, en lo que un día fue sede policial en tiempos oscuros, tuvimos la enorme fortuna de participar una vez más en este combate por la libertad. Felicitaciones a la Asociación Derecho a Morir Dignamente y en lo que me concierne, mi agradecimiento al Dr. Palacios.