martes, mayo 25

Luz Atlántica: Diálogo público en torno a la buena muerte.



En la tarde de este último viernes, 21 de mayo, el Club de Prensa Canaria acogía la celebración del Primer Debate Ciudadano organizado por la Logia Luz Atlántica, adscrita al Gran Oriente de Francia. El acto, al que tuve la inmensa fortuna de poder asistir, contó con la participación de casi un centenar de personas y con una muy buena cobertura de prensa de la que son muestra las ilustraciones de este texto, correspondientes todas ellas a la página completa dedicada al evento por el diario La Provincia en el número del día siguiente.
El conocido periodista Ángel Tristán Pimienta intervino como moderador del diálogo entablado al finalizar las diferentes ponencias, entre el público y los conferenciantes, aportando también observaciones propias de cierto calado que contribuyeron a una desenvoltura ágil de la palabra.
Ya me he hecho eco en una nota anterior de la identidad, calidad y solvencia de los ponentes, los doctores Ricardo De Dios, José Luis Aparicio y Luis Montes, quienes abordaron la cuestión de la "buena muerte" sin realizar un enfoque dogmático. Ésa fue la intención con la que Rafael Armingol, en nombre de la Logia Luz Atlántica, se dirigió a todos los presentes que, seguidamente, pudimos acceder a una completa información, conociendo argumentos a favor y en contra, en torno a un tema que se hace acreedor de una notable complejidad.


Lo que el Gran Oriente de Francia ha puesto en marcha a través de su Logia canaria encarna una preocupación constante de nuestra Obediencia: La defensa de la libertad de las personas para decidir cómo morir, sin verse subyugadas por los credos de otros que, por muy respetables que sean, no pueden ser impuestos a terceros que no los comparten y cuyas creencias -o su ausencia- son igualmente dignas de consideración. Desde el año 2000 nuestra Comisión de Bioética viene trabajando incesantemente sobre esta materia con la finalidad de propiciar primero un conocimiento de la realidad, y posteriormente una concienciación capaz de impulsar una modificación legislativa que ahonde en una concepción laica, orientada hacia el respeto de la voluntad de todo ser humano con una determinada idea de la calidad de vida, de la existencia misma y de su final.
Sabiendo que queda mucho por hacer y que existirán innumerables obstáculos, en España podemos exhibir en este momento cierta satisfacción, pues hemos comenzado a seguir este camino . En noviembre del año 2009 fue Asturias; luego, en abril, Alicante; y ahora, hace escasos días, ha sido Luz Atlántica la que ha llevado los grandes principios que inspiran al Gran Oriente del papel a la realidad. Abundando en lo que decía en otro escrito: Masonería sin miedo, que no necesita el ejercicio de la forzada competición para existir,  ni teme que su ejemplo cunda; comprometida con nuestros días y útil, ambicionando la llegada de una humanidad mejor y más esclarecida.



4 comentarios:

Víctor dijo...

Se puede hablar de masonería con mucho conocimiento, con excelencia, con dignidad... ahora, además de hablar, podemos hacer masonería en la sociedad. El esfuerzo ha valido la pena,y pone una piedra cúbica en la gran obra común.

Muchas gracias a los hermanos asturianos desde Canarias por su pronta disposición a colaborar.

Julia Rosa Álvarez Fernández dijo...

Realmente es una luz en la oscuridad. Luz Atlántica, Mediterránea, Cantábrica, Índica, Báltica...

Muchas gracias.

rafael armingol dijo...

Creemos haber contribuido a lo que defines en tu último párrafo: Compromiso con las necesidades sociales que vivimos y trabajando por una humanidad más esclarecida. Siempre contando con nuestra mejor enseñanza: la Fraternidad, que también la haremos Universal.

Lo mejor, que lo hemos hecho con vuestra fraternal ayuda. Gracias.

rafael armingol dijo...
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