martes, febrero 16

Basta una hermana...

Basta una hermana. Con este título encabezaba François Koch una entrevista publicada en L´Express el pasado día 11 de febrero con Olivia Chaumont, hermana y amiga. Aparece ya asumida por el sitio oficial del Gran Oriente, así que transcribo sus palabras porque sé que permitirá a todos los que integran el Gran Oriente en España seguir la evolución de esta cuestión. Soy consciente de que interesa.


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Gran Oriente: "Basta una hermana..."

Olivia Chaumont es la primera adepta reconocida por el Gran Oriente. Su situación no es banal: se trata de una persona, en un primer momento hombre, ahora mujer ¿Un paso hacia la mixtidad?


Todo un símbolo. La entrevista de L´Express con Olivia Chaumont se desarrolla en el elegante despachodel Gran Maestro del Gran Oriente, Pierre Lambicchi, en rue Cadet, y en su presencia. El reconocimiento de la primera hermana por parte de la Obediencia más antigua e importante, con unos cincuenta mil miembros, ha sido validado por el propio Lambicchi públicamente. Está bien orgulloso de haberse atrevido a hacer lo que sus predecesores rechazaron. Quiere corregir la triste imagen dada por el G.O.D.F que en su último Convento, en septiembre de 2009, vontó contra la libertad de las logias para iniciar mujeres o afiliar hermanas.
Con Olivia Chaumont se ha abierto una brecha. Y ello pesar del que el propio Lambicchi insista en que su iniciación se hizo siendo un hombre, antes de transformarse en una mujer. El Gran Oriente acaba de dar un pasito de hormiga ¿Habrá otros de cara al próximo Convento? La primera Obediencia se presentaría como menos retrógrada y menos indiferente ante la débil proporción de mujeres entre los francmasones: un 17% estancado desde hace ya diez años.
¿Está Ud. orgullosa de ser la primera hermana reconocida de pleno derecho como miembro del Gran Oriente?
Sí. Muchas mujeres lo han deseado pero se les ha impedido. Para la Obediencia se trata de un momento histórico. Legalmente soy una mujer desde hace ya un año. Y mi reconocimiento no ha sido espontáneo, aunque no haya sido tan complicado como me temía.
Antes que Ud. al menos a cuatro transexuales se les propuso el abandono de la Obediencia ¿Habría aceptado Ud.?
Nunca. Si me hubiera pedido que me fuera habría dicho "NO". No entré en el G.O.D.F. de casualidad sino por su forma de trabajar y por sus combates.
El Gran Oriente se ha convertido en mixto?
Sí. Basta una hermana. Pero hay que tener presente que la Obediencia acepta una historia personal para no contradecir sus propios valores. Digamos que el Gran Oriente todavía aparece como masculino...con una excepción.
¿Qué reacciones ha habido en su logia a raíz de su transformación?
Mi iniciación tuvo lugar en 1992, y llegué a ejercer como Venerable Maestro de mi Logia, la "Universidad Masónica". Cuando revelé mi condición transexual a mis Hermanos éstos lo acogieron de manera muy cálida, con una gran emoción y tolerancia. Fue más difícil con mi familia. Perdí algunos amigos. Soy arquitecta, urbanista, y perdí también algunos de los contratos que tenía. Y en una obra, desde que soy mujer, mis órdenes son menos respetadas. He descubierto el discreto machismo cotidiano.
¿Milita Ud. en la defensa de alguna causa?
Sí. Pertenezco a una asociación que defiende a las personas transexuales, bajo la iniciativa de un grupo de estudio constituído por siete diputados socialistas, y que trabaja en la redacción de una ley que haga más fácil nuestra dolorosa transición. Ser transexual no es una elección personal, y el camino que se nos impone acaba siendo humillante. Para que un tribunal haya llegado a legalizar mi cambio de género, he tenido que pasar pruebas periciales psiquiátricas, un tratamiento hormonal y una operación quirúrgica, es decir, cuatro años peleando. Por supuesto, los órganos jurisdiccionales no acepta nunca la demanda de una persona que esté casada porque en ese caso ¡estarían reconociendo un matrimonio homosexual!
¿Es Ud. la "hermana-coartada" del Gran Oriente?
No. No, aunque corra el riesgo de ser instrumentalizada, bajo el pretexto de mi defensa, por los partidarios de la mixtidad en el Gran Oriente, de los que formo parte. O también por sus adversarios.
Entrevista realizada por François Koch y publicada en L´Express el día 11 de febrero de 2010. Traducción al español hecha por el autor de este blog.

5 comentarios:

sagasta dijo...

No si ahora va a resultar que Lamborgini ahora es pro-mixite, jejej

Xuan dijo...

.. que triste es todo este tema... "machismo cotidiano"... "una excepción"...

Ricardo Fernández dijo...

Sí, Xuan, es verdad. Hay un "machismo cotidiano" y ella misma reconoce que su situación todavía constituye para muchos "una excepción". Triste. Ante todo, triste. Pero me quedo con su valentía y con la "brecha"; para mí eso es lo importante. Ahora veremos si somos capaces de que esa brecha se ensanche sobre los lomos del machismo cotidiano y podemos lograr el fin de la excepcionalidad.

Utopia, pero menos. dijo...

Viva Dickens! Grandes Esperanzas, pero que muy grandes esperanzas. P.D. diccionario para lerdos: Argumento: Instrumentalización

Utopia, pero menos. dijo...

No ye Lamborghini, Sagasta; ye Alambique.