lunes, enero 25

Olivia Chaumont, mujer y francmasona del GODF



En la página Yagg. com puede encontrarse desde el día de ayer la siguiente entrevista realizada por Audrey Banegas que, una vez traducida al español, reproduzco en "Memoria Masónica" por su interés. Préstese atención a la pruedencia, al tono empleado y a la mesura.

Entrevista con Olivia Chaumont, transexual, francmasona y primera hermana del Gran Oriente

Por primera vez, el Gran Oriente de Francia (GODF), principal obediencia masónica francesa, exclusivamente masculina, cuenta entre sus miembros a una transexual, reconocida como mujer.
Esta obediencia no inicia más que hombres y, en su momento, Olivia Chaumont fue iniciada como tal. La cuestión de la "mixtidad" se planteó hace ya algunos años, estando su proceso de "transición" de por medio. Hoy, el Gran Maestro Pierre Lambicchi responde: una hermana acaba de ser reconocida en el GODF. Una auténtica primicia.

RECONCIMIENTO DE LAS PAREJAS HOMOSEXUALES EN 2004

En abril de 2004, el GODF autorizó el reconocimiento conyugal de una pareja homosexual, reconocimiento reservado habitualmente a las compañeras y esposas, que consiste en "adoptar" al cónyuge de un hermano y reconocerlo como miembro de la "fraternidad masónica" sin que por ello se convierta en francmasón. A partir de ese momento se sucedieron multitud de ceremonias de reconocimiento conyugal en el GODF y en otras obediencias masónicas.
El GODF y otras dos obediencias intervinieron asimismo en noviembre de 2008 refieriéndose a "la regresión para todos los humanistas ligados al respeto de la dignidad de la persona" a raíz de la decisión de la Corte de Casación absolutoria para Christian Vanneste, procesado por sus declaraciones homófobas. "Corresponde a los cargos electos de la República, en el ejercicio de sus mandatos públicos, respetar al conjunto de la ciudadanía a la que se dirigen y que representan", añadieron.

En una entrevista exclusiva para Yagg, Olivia Chaumont, primera hermana del Gran Oriente, habla de su experiencia.

¿Cómo vivió su proceso de "transición"? Mi "transición" tuvo lugar en 2005; primero fue un problema personal, una etapa importante de mi vida cotidiana, luego tuve que enfrentarme a este compromiso masónico que forma parte de mi vida. Un día tuve que decirles a mis hermanos francmasones que tenían una hermana. En ese momento me encontraba en pleno proceso de "transición". Hacer público mi proceso de transexualidad fue lo más difícil. Todavía hay un gran desconocimiento de la transexualidad. Se nos mira aún como a animales de circo, y nos enfrentamos continuamente a todo tipo de complicaciones administrativas... Todo esto es algo difícil de vivir, pero lo peor es decirlo en el entorno familiar, en el laboral. Soy arqitecta-urbanista, imagínese en la obra lo difícil que puede ser la cosa. No obstante, decirlo en el ámbito de la fracmasonería no ha sido la parte más difícil: Todos los miembros trabajan sobre aspectos ligados a la tolerancia y se plantean continuamente cuestiones relativas a la "aceptación del que es diferente", razón por la que se ha vivido con mayor naturalidad.
¿Como fue vista su situación en la francmasonería? Yo entré en 1992 en la francmasonería, directamente en el Gran Oriente de Francia, iniciada en mi logia "La Universidad Masónica", de la forma habitual y tradicional. Cuando llevé a cabo el cambio de sexo hubo una aceptación total por parte de mis hermanos que me dijeron "te defenderemos frente a cualquier cosa que pueda pasar, es tu vida y como tal merece respeto". Empecé entonces a ser Olivia y durante algún tiempo formé parte del Gran Oriente de Francia bajo mi apariencia femenina pero usando un nombre masculino. Esto planteó un problema al GODF en el plano administrativo. Un problema que además se ha superpuesto al gran debate planteado en torno a la mixtidad. Realmente se trata de dos cosas diferentes. En un caso se está planteando cuál ha de ser la orientación de la estructura ¿debe ser mixta? En el otro caso se toma en consideración un problema humano, el de una persona que tiene una historia personal propia, una historia por lo general muy complicada. Son dos cosas muy diferentes que no hay que confundir.

El GODF acaba de tomar ahora la valiente decisión de reconocerme como mujer, y de contrariar a la estructura masculina, por que se trata de un problema humano. Si no se hubiese aceptado, la negativa habría provocado una contradicción con los valores humanos que al GODF corresponde. No obstante, votaron "no" a la iniciación de las mujeres.

¿A día de hoy a Ud. se la reconoce como una hermana entre los miembros del GODF? Sí. El presidente del GODF ha anunciando de forma oficial que ahora soy una hermana, reconocida como tal en el seno del GODF, un miembro de sexo femenino y con un nombre femenino. Tengo que decir en cualquier caso que el artículo publicado por L´Express el jueves último no me gusta en absoluto. Escriben: "para sus hermanos, que no aceptan la mixtidad, sigue siendo un hombre". Éso no es cierto. Más bien es todo lo contrario, porque acaban de admitirme como mujer, con mi sexo y mi nombre de mujer. Y es algo muy valiente por su parte. Es verdad que fui iniciada como un hombre, pero hoy mi vida es la vida de una mujer.
Además había muchas inexactitudes en la noticia de L´Express a la que me estoy refiriendo. Hablan, por ejemplo, de un transexual masculino, no de una transexual. Y luego dice que estoy en el GODF desde hace 35 años, algo que es falso. Escriben también "habitualmente, los transexuales son "fraternalmente" invitados a irse a una obediencia mixta o femenina", algo que es absurdo, porque no conozco ningún caso de ninguna persona transexual que haya tenido que irse a otra obediencia.

¿Es Ud. la única transexual en la fracmasonería? Creo que ha habido algún precedente, pero muy pocos... Sólo conzco uno. En el Gran Oriente. Y en este caso que conozco, al contraio del mío, sé que tenía algunos problemas con su logia porque no la apoyó. Porque eso es lo que cuenta: Si la cosa no va bien con los hermanos de la logia el asunto acaba convirtiéndose en una situación imposible. Es decir, que no es responsabilidad del Gran Oriente.

Creo que en otras obediencias no se ha presentado un caso como el mío. Me parece que en las obediencias femeninas tampoco se ha presentado el caso contrario de un transexual masculino. Y tampoco he oído hablar de algo parecido en otras obediencias mixtas.
Además hay que decir que los fracmasones tienen ya en general cierta edad y, hay que decirlo también, no han podido vivir probablemente su sexualidad como la nueva generación puede vivirla; no se les abrieron realmente las puertas de la transexualidad. Probablemente esto sea más sencillo en el futuro.

Soy una activa militante de esta causa. Milito para que los derechos de las personas transexuales sean reconocidos. Y lo hago principalmente desde la entidad "Homosexualidades y Socialismo (HES). Las condiciones que se nos exigen para logar la modificación del estado civil son inaceptables.

A día de hoy ¿cómo vive Ud., como mujer, formar parte de una obediencia exclusivamente masculina? El debate sobre la mixtidad está muy dividido, a partes iguales. La mitad de los hermanos está a favor y la otra mitad, en contra; con una diferencia de votos escasa pero suficiente para que la mixtidad no haya sido todavía votada. Sé que al menos cuento con la mitad de los miembros, que son favorables a mi presencia a la hora de encarar mi vivencia de ser la única mujer. De la otra mitad hay que decir que son muy respetuosos con mi historia. No son partidarios de la apertura de esta obediencia a las mujeres, pero no son ningunos monstruos. Distinguen el caso particular de mi situación de una apertura general. El camino se hace despacio...

¿Representa su caso un primer paso hacia la mixtidad del GODF? El GODF siempre ha sido una obedienca masculina. Sin embargo se vota a menudo y de forma regular sobre esta cuestión de la mixtidad desde principios del siglo XX. En realidad no es una cuestión novedosa. En 1901 hubo una votación en una asamblea general convocada en torno al tema de la mixtidad, que no fue aprobada finalmente por un solo voto, así que esto de la mixtidad viene ya un poco de lejos. En la historia ha habido, parece ser, algunas iniciaciones paralelas y "salvajes" de mujeres, pero éstas nunca fueron reconocidas. De ahí la particularidad de mi caso, porque es la primera vez que una mujer es inscrita oficialmente en tanto que miembro del GODF. De hecho, el GODF se ha convertido en mixto al reconocerme como mujer, desde el momento mismo en que tiene un miembro femenino. Pero es una mixtidad entre comillas. Porque se trata de la toma en consideración de un caso personal, de una actitud humanista, y simplemente porque seguir considerándome como un hombre habría implicado una situación humillante para mí. Pero no pienso que esto cambie necesariamente nada en torno a la cuestión de la mixtidad en el GODF, algo que me parece desolador. La mixtidad tendrá que ganarse. Los que están en contra continuarán diciendo que ha tomado en cuenta una situación humana, la mía, y ahí se acabará todo. Para ellos, la mixtidad no tiene nada que ver con esto. Las cosas se ganan poco a poco... Nuestra obediencia tiene un funcionamiento muy democrático. Son sus componentes los que votan esta cuestión. Por el momento, abrir la organización a las mujeres no ha sido votado favorablemente: A veces somos víctimas de nuestras propias formas de hacer. Pero prefiero a pesar de todo esta forma de hacer, más democrática, que cualquier otra... Que la decisión de una sóla persona, por ejemplo. Y eso a pesar de que pueda llevar más tiempo.

¿Por qué ha querido quedarse en el GODF en vez de irse a otra obediencia femenina o mixta? Es verdad, se oye muchas veces eso de "¡no tiene más que irse a una obediencia femenina o mixta!". Pero para mí éso estaba fuera de toda duda. Entré en el GODF por unas cuantas razones concretas, porque compartía sus valores. Cada obediencia tiene su identidad, todos somos hermanos, pero la forma de trabajar en el GODF no es la misma que en otras obediencias. Mire, por ejemplo está la cuestión del posicionamiento religioso. A mí no se me ocurriría formar parte de una obediencia con identidad religiosa. El GODF es una obediencia laica en la que cada uno tiene su libertad de conciencia y de culto. Es además una obediencia en la que no se tiene miedo a hablar de los problemas de la sociedad, como el burka, las 35 horas, el debate sobre la identidad nacional... Y eso no sucede necesariamente en otras obediencias. Simplemente no quiero dejar esta obediencia con la que tanto me identifico. Por eso he querido quedarme. Cada vez que alguien me ha planteado la idea de irme le he contestado "no". Ha sido mi determinación y la de mi logia las que han hecho posible mi aceptación.