Acabo de saber que se ha muerto Maurice Jarre. Son muchas las composiciones que ha dejado para la posteridad, pero me ha quedado siempre grabada en el corazón, desde que viera la película siendo muy joven, la melodía de Doctor Zhivago.
Hago un pequeño paréntesis para dejar de mirar la actualidad litigiosa y recordar a aquél que alumbró esta obra.
lunes, marzo 30
Maurice Jarre
domingo, marzo 29
El Papa, los condones y el V.I.H.
La Obediencia a la que pertenezco, el Gran Oriente de Francia, ha suscrito con otras Obediencias con implantación en la República gala, el comunicado que reproduzco a continuación y que ha sido publicado en el espacio Francmasones:Las Obediencias masónicas firmantes expresan su asombro e indignación por las irresponsables afirmaciones del Papa Benedicto XVI contra el uso de los preservativos como medio de prevención del SIDA.
Gran Oriente de Francia
Grande Logia Femenina de Francia
jueves, marzo 26
Mientras perdemos el tiempo...
Socialistas cristianos
El cardenal Antonio María Rouco Varela, consciente de la elevada representatividad que la militancia y simpatizantes socialistas tienen en la vida política del país, ha decidido respaldar la creación en el seno de las parroquias españolas de colectivos formados por católicos votantes del Partido Socialista Obrero Español.miércoles, marzo 25
Darfur

Sabemos mucho de crisis inmobiliarias pero parece que hay otras cosas que ,o nos interesan muy poco, o interesa poco que nuestros ojos terminen posándose sobre ellas.
De vez en cuando llegan a nuestros oídos y retinas los niños soldados, las hambrunas; la foto de un buitre acechando a una niña agonizante y huesuda sacude nuestras delicadas conciencias y es premiada con un Pulitzer; nos llegan también ecos de un tiroteo aquí y allá, de la muerte de un autoproclamado presidente que unos años atrás también protagonizó otra algarada análoga; sabemos que hay piratas como en los viejos tiempos de otros siglos, pero éstos de ahora aramados hasta los dientes con Kalaschnikov. Un sátrapa sonríe a occidente y le asegura la paz coránica a sangre y fuego, a cambio únicamente de que le dejen vivir tranquilo haciendo como que hace una moderna democracia entre rumiantes camellos. Los despojos de la miseria se ahogan a la puerta de nuestra rica casa...
No. Realmente no sabemos mucho. Pero a pesar de eso y de los tibios murmullos que nos llegaron sobre lo sucedido en Darfur, hace nada tuvimos conocimiento de que el Tribunal Penal Internacional, con sede en La Haya, habia decidido procesar a Omar Hassan Bashir, mandatario sudanés, ordenando su detención tan pronto como la misma resultara posible.
Omar Hassan ejerce de envalentonado chulo ante las cámaras occidentales, empuñando un bastón y rodeado de esbirros que le tienden una alfombra roja. Sobre su conciencia o los jirones que puedan quedar de ella, pesan casi tres millones de personas huidas y doscientos mil muertos. Ayer, para echarle leña al asunto, viajó a Eritrea, a entrevistarse con otro amiguete que tuvo el cuajo de aprovechar el evento para pedir dinerito al mundo "desarrollado". Evidentemente nadie detuvo a este benefactor. Y, para aliviar aun más las conciencias de los sonrosados occidentales que nunca han roto un plato, China, la Organización de Estados Africanos y la Liga Árabe, entre otros baluartes de la democracia mundial, pidieron a la Corte Internacional que deje al viejo dictador tranquilo... Del Papa Benedicto XVI no se conoce ninguna opinión relacionada con el particular, a pesar del testimonio de preocupación que ha dejado tras su paso por el martirizado continente. Sin comentarios.
martes, marzo 24
Obispos, aborto y castidad
En medio de un viaje, pude ver las vallas publicitarias contratadas por los obispos españoles con la inicial intención y supuesta finalidad de oponerse a la modificación que, sobre la normativa en materia de despenalización del aborto, se está planteando en nuestro país. Desconozco hasta dónde tendrán pensado llegar. En aquel momento me pareció un disparate comparar un embrión con un bebé de, más o menos, un año. Y más disparate aún hacer el simil en torno a la protección o desprotección de la vida utilizando a un lince que, según han contado, no era el genuino español, sino otro ejemplar proveniente de tierra de misión. En fin. Cosas de la Iglesia que tiene sus doctores para impartir magisterio a quien quiera escucharlos.Una bellota no es un roble. Los cerdos de Jabugo se alimentan de bellotas, no de robles. Y un cajón de bellotas no constituye un robledo. Un roble es un árbol, mientras que una bellota no es un árbol, sino sólo una semilla. Por eso la prohibición de talar los robles no implica la prohibición de recoger sus frutos. Entre el zigoto originario, la bellota y el roble hay una continuidad genealógica celular: la bellota y el roble se han formado mediante sucesivas divisiones celulares (por mitosis) a partir del mismo zigoto. El zigoto, la bellota y el roble constituyen distintas etapas de un mismo organismo. Es lo que Aristóteles expresaba diciendo que la bellota no es un roble de verdad, un roble en acto, sino sólo un roble en potencia, algo que, sin ser un roble, podría llegar a serlo. Una oruga no es una mariposa. Una oruga se arrastra por el suelo, come hojas, carece de alas, no se parece nada a una mariposa ni tiene las propiedades típicas de las mariposas. Incluso hay a quien le encantan las mariposas, pero le dan asco las orugas. Sin embargo, una oruga es una mariposa en potencia.
Cuando el espermatozoide de un hombre fecunda el óvulo maduro de una mujer y los núcleos haploides de ambos gametos se funden para formar un nuevo núcleo diploide, se forma un zigoto que (en circunstancias favorables) puede convertirse en el inicio de un linaje celular humano, de un organismo que pasa por sus diversas etapas de mórula, blástula, embrión, feto y, finalmente, hombre o mujer en acto. Aunque estadios de un desarrollo orgánico sucesivo, el zigoto no es una blástula, y el embrión no es un hombre. Un embrión es un conglomerado celular del tamaño y peso de un renacuajo o una bellota, que vive en un medio líquido y es incapaz por sí mismo de ingerir alimentos, respirar o excretar -no digamos ya de sentir o pensar-, por lo que sólo pervive como parásito interno de su madre, a través de cuyo sistema sanguíneo come, respira y excreta. Este parásito encierra la potencialidad de desarrollarse durante meses hasta llegar a convertirse en un hombre. Es un milagro maravilloso, y la mujer en cuyo seno se produzca puede sentirse realizada y satisfecha. Pero en definitiva es a ella a quien corresponde decidir si es el momento oportuno para realizar milagros en su vientre.
El niño es un anciano en potencia, pero un niño no tiene derecho a la jubilación. Un hombre vivo es un cadáver en potencia, pero no es lo mismo enterrar a un hombre vivo que a un cadáver. A los vegetarianos, a los que les está prohibido comer carne, se les permite comer huevos, porque los huevos no son gallinas, aunque tengan la potencialidad de llegar a serlas. Un embrión no es un hombre, y por tanto eliminar un embrión no es matar a un hombre. El aborto no es un homicidio. Y el uso de células madre en la investigación, tampoco.
Otra falacia consiste en decir que, si los padres de Beethoven hubieran abortado, no habría habido Quinta Sinfonía, y si nuestros padres hubieran abortado el embrión del que surgimos, ahora no existiríamos. Pero si los padres de Beethoven y los nuestros hubieran sido castos, tampoco habría Quinta Sinfonía y tampoco existiríamos nosotros. Si esto es un argumento para prohibir el aborto, también lo es para prohibir la castidad. Pero tanta prohibición supongo que resultaría excesiva incluso para la Iglesia católica. Una de sus múltiples contradicciones estriba en que impone un natalismo salvaje a los demás, mientras a sus propios sacerdotes y monjas les exige el celibato y la castidad absoluta.
Desde luego, la contracepción es mucho mejor que el aborto, pero la Iglesia la prohíbe también (siguiendo en ambos casos al ex-maniqueo Agustín de Hipona, no a Jesús). Tanto el anterior papa Wojtyla como el actual papa Ratzinger se han dedicado a viajar por África y Latinoamérica despotricando contra los preservativos y el aborto, lo que equivale a promover el sida y la miseria. En cualquier caso, la contracepción puede fallar. A veces el embarazo imprevisto será una sorpresa muy agradable. Otras veces, llevarlo a término supondría partir por la mitad la vida de una mujer, arruinar su carrera profesional o incluso traer al mundo un subnormal profundo o un vegetal humano descerebrado. Sólo a la mujer implicada le es dado juzgar esas graves circunstancias, y no a la caterva arrogante de prelados, jueces, médicos y burócratas empeñados en decidir por ella. El aborto es un trauma. Ninguna mujer lo practica por gusto o a la ligera. Pero la procreación y la maternidad son algo demasiado importante como para dejarlo al albur de un descuido o una violación. El aborto, como el divorcio o los bomberos, se inventó para cuando las cosas fallan.
Muchas parejas anhelan tener hijos, muchas mujeres desean quedar embarazadas y esperan con ilusión el nacimiento de la criatura. El infante querido y deseado suele estar bien alimentado y educado, colmado de cariño y estimulación y (salvo raro defecto genético) su cerebro se desarrolla bien. Por desgracia, el mundo está lleno de madres violadas o forzadas y de niños no deseados, abandonados a la mendicidad y la delincuencia, famélicos, con los cerebros malformados por la carencia alimentaria y la falta de estímulos, carne de cañón de guerrillas crueles y explotaciones prematuras. La jerarquía eclesiástica se ensaña con esas mujeres desgraciadas. El cardenal nicaragüense Obando y Bravo se opuso al aborto terapéutico de una niña de nueve años, violada, enferma y con su vida en peligro. Hace un par de años, la Iglesia de Nicaragua acabó apoyando políticamente al dictador Daniel Ortega a cambio de que éste prohibiese definitivamente el aborto terapéutico. Hace unas semanas el arzobispo Cardoso ha excomulgado en Brasil a la madre de otra niña de nueve años violada por su padrastro y en peligro de muerte por su embarazo doble, así como a los médicos que efectuaron el aborto. En 2007 se hizo famoso el caso de Miss D, una irlandesa de 17 años embarazada con un feto con anencefalia, es decir, sin cerebro ni parte del cráneo, condenado a ser un niño vegetativo, ciego, sordo, irremediablemente inconsciente, incapaz de percibir, pensar ni sentir nada, ni siquiera dolor. Las autoridades impidieron que Miss D fuera a Inglaterra a abortar, aunque más tarde los tribunales anularon la prohibición. Los grupos católicos fanáticos presionan para que se impida a las irlandesas que viajen a Inglaterra a abortar, lo que choca con la legislación comunitaria, que garantiza la libertad de movimientos en la UE.
En España misma, el año pasado, una mujer preñada de un feto con holoprosencefalia, condenado a morir al nacer o a vivir como vegetal, tuvo que ir a Francia a abortar. El derecho a abortar es para muchas mujeres más importante que el derecho a votar en las elecciones, y ha de serles reconocido incluso por aquellos que personalmente jamás abortarían. En 1985 se aprobó la reforma del Código Penal para cumplir a medias y mal el programa electoral del PSOE. Desde entonces, tanto los Gobiernos de Felipe González como de Zapatero se han dedicado a marear la perdiz, diciendo que no era el momento oportuno y que había que esperar a que los obispos dejasen de vociferar. Pero los obispos nunca van a dejar de vociferar. Después de 24 años de remilgos, espero que los socialistas se decidan finalmente a liberalizar el aborto dentro de las primeras semanas del embarazo. Tampoco hace falta ser tan progre para ello. Margaret Thatcher lo tenía ya perfectamente asumido hace 30 años.
Jesús Mosterín es profesor de Investigación en el Instituto de Filosofía del CSIC.
lunes, marzo 23
Lázaro Cárdenas
viernes, marzo 20
Homenaje a Lázaro Cárdenas
Las Logias La Zélée, al Oriente de Bayona, Francia, y Rosario Acuña, de Gijón, te invitan, ciudadano, ciudadana, a participar en el acto de recuerdo y reconocimiento al Presidente mexicano Lázaro Cárdenas, benefactor de los demócratas y refugiados españoles, y que tendrá lugar el sábado día 21 de marzo, a las 10:30 de la mañana, en el parque que lleva su nombre, ubicado en la Avenida de Juan Carlos I de la ciudad de Gijón.Les Loges La Zélée, à l'Orient de Bayonne, et Rosario Acuña, à L'Orient de Gijón, Espagne, veulent t'inviter, citoyen, citoyenne, à participer à une célebratión comme souvenir et reconnaisance du Président mexicain Lázaro Cárdenas, qui a protégé les démocrates et refugiés espagnols, et qui aura lieu le prochain samedi 21 mars, à 10:30 heures, aux jardins qui portent son nom à l' Avenue Juan Carlos I, à Gijón.
jueves, marzo 12
miércoles, marzo 11
Así, no
Hoy, la representación del Partido Socialista de Madrid ha estado ausente en los actos de homenaje y recuerdo a las víctimas del atentado del 11 de marzo de 2004, organizados por la Comunidad madrileña. 192 muertos y más de 2000 personas heridas. La causa de la causa radica, según se ha explicado oficialmente, en la decisión, considerada arbitraria, de la mayoria parlamentaria de aquella Comunidad Autónoma de cerrar la comisión de investigación sobre los supuestos espionajes a cargos del Partido Popular, hecho por funcionarios al servicio del propio Gobierno autonómico, también del Partido Popular.martes, marzo 3
Todavía con estas

La eterna pregunta: ¿por qué el carácter negativo de la masonería? ¿por qué esta etiqueta predilecta de posiciones intolerantes cae como una ruidosa losa sobre sus víctimas?
Me resulta una simplificación difícil de digerir echarle todas las culpas a los diferentes regímenes totalitarios que, desde las monarquías absolutistas -ilustradas o sin ilustrar-, hasta las dictaduras de mesa camilla, han recorrido los siglos de España. Algo ha debido de calar sin duda tras tan magnífica labor de propaganda. Pero algo de responsabilidad tiene la propia masonería escrita con minúsculas. Algo de culpa tiene para que por una parte importante de la sociedad se ignore casi todo, se mal interprete casi todo o no se entienda nada.
Habrá que preguntarse si realmente desde las diferentes organizaciones que integran eso que se llama masonería se hace algo para que la percepción cambie. Habrá que preguntarse si el hecho de que se siga vetando la entrada a una parte de la población por razón de su sexo, ayuda a que la percepción de esa sociedad, para la que en principio se hace todo el esfuerzo, sea positiva. Habrá que preguntarse si el hecho de que algunas entidades practiquen la segregación de sexos ayuda también a que la imagen sea buena, y la ciudadanía no se asuste cada vez que hay un ministro, un alcalde, un albañil o un electricista masones. Habrá que preguntarse si contribuye a algo bueno el hecho de que continue la adoración del misterio, el trasiego de cirios, el culto a la envoltura que se prodiga cuando tras toda la parafernalia no hay nada; cuando se rechaza o encorseta el debate sobre cuestiones sociales; cuando se piensa que el simbolismo o la tradición son casi conjuros para aprender a volar hasta el Valle de los Reyes en un soberbio viaje astral; cuando importa más estar tieso como un palo al hablar que aquello que se dice; o el color de la indumentaria y la rectitud de la pajarita que el respeto a la libertad de cada individuo.
Decía Jean Michel Quillardet el año pasado que había que salir a la calle. Que había que perder el miedo a reconocer de qué formaba parte cada uno de nosotros. Lo decía alguien que integra una Obediencia que se ha caracterizado por no tener temor al espacio exterior; por no ahogarse con el aire; por no quedar ciega con la luz, pero que tampoco está libre de alguna limitación anacrónica. Ya está bien de recurrir, para buscar el timbre de nobleza y prestigio, a recitar la lista de hombres buenos -y alguna que otra mujer- que lo dieron todo por los demás: Si no tenemos más que ofrecer que el ilustre pasado, difícil será vivir un presente o construir un futuro. Y más difícil será que el hecho de que alguien forme parte de una Logia deje de ser una nota excéntrica en su biografía, o la prueba fehaciente de que trabaja para el imperio del mal.
lunes, marzo 2
La Iglesia y la persecución
Que no se espante nadie que no voy a traer en una temporada mitras a este escaparate. No se trata de eso en esta ocasión sino de un artículo de la periodista Nicole Muchnik que he leído esta mañana. Me gustó mucho. Más que por su análisis crítico, por la condensación de los mensajes que en torno a cuestiones como la ideología de género ha lanzado la Iglesia católica.---------------------------------------------
Hace algunos siglos, la Iglesia dirigía su atención al problema, diríase poético, del sexo de los ángeles. ¿Tiene hoy Benedicto XVI algún problema con el sexo de los mortales?
El reciente llamamiento del Vaticano a boicotear la despenalización universal de la homosexualidad propuesta el 18 de diciembre por 66 países es clara en su argumentación. Según L'Osservatore Romano, órgano de prensa del Vaticano, para el arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede en la ONU y autor del llamamiento al boicot, el documento presentado "va más allá". Según Migliore, los autores de la proposición no se preocupan sólo de "condenar toda forma de violencia contra los homosexuales", sino que buscan "cancelar la diferencia entre sexos". El diario católico lo explica así: "Lo que este documento promueve es la ideología de la identidad de género y de la orientación sexual".
Ya en 2000 y en 2004, Joseph Ratzinger, como jefe de la Congregación de la Doctrina de la Fe, había afirmado que "la inclinación particular de la persona homosexual constituye una tendencia, más o menos marcada, a un comportamiento intrínsecamente malo desde el punto de vista moral". El entonces cardenal y futuro Papa también había afirmado que la transexualidad no existe sino como "un trastorno mental".
Y menos de dos meses antes de morir, Juan Pablo II había estimado que el matrimonio homosexual forma parte de "una nueva ideología del mal".
Esta reiteración en el ostracismo de los homosexuales no puede sino recordar las viejas persecuciones de todo tipo de infieles. Desde la separación del judaísmo y el cristianismo y el consiguiente paso desde un cristianismo primitivo judaizado a la instauración de una Iglesia católica, apostólica y romana, esta institución no ha cesado de perseguir a todo tipo de cristianos y no cristianos, cátaros, albigenses, relapsos, apóstatas y tantos otros. En una palabra, todo lo que no respeta el dogma de la Santa Iglesia o, más banalmente, lo que ésta quiere erigir como norma.
Es innegable que sobre la religión católica pesan muchas amenazas. La ciencia, desde luego. Desde Galileo hasta la biología moderna, pasando por Darwin y sus descubrimientos sobre la evolución de las especies, la ciencia le plantea rompecabezas permanentemente. Y desde hace menos tiempo, la escasez de vocaciones sacerdotales, la deserción de las Iglesias y hasta la competencia de las demás religiones del mundo -musulmana, protestante o budista, esta última considerada por muchos más adecuada a nuestras sociedades liberales avanzadas- contribuyen sin duda a su declive.
Pero he aquí que el papa Benedicto XVI encuentra una nueva razón para intentar levantar cabeza en la corriente de estudios de género, unos estudios que consisten en la búsqueda de una explicación de las desigualdades sociales entre hombres y mujeres y de la dominación de un sexo por el otro.
Es así que, el 22 de diciembre de 2008, durante la sesión tradicional de presentación de votos de felicidad a la Curia romana, Benedicto XVI declaró: "Lo que a menudo se expresa y se entiende por género se resuelve en definitiva en la autoemancipación del hombre respecto de la creación y del Creador. El hombre quiere construirse él solo y decidir, siempre y exclusivamente él solo, acerca de lo que le atañe. Pero de esta manera vive contra la verdad, contra el Espíritu creador".
El Papa agregó en esa ocasión: "Si las forestas tropicales merecen nuestra protección, el hombre no la merece menos".
Así que ya no es únicamente la familia la que corre hoy un riesgo, sino el mismísimo hombre.
Sobre el nuevo problema planteado por los estudios de género, vale la pena recordar que la última declaración del Papa evoca las precedentes. Por ejemplo, en la Carta a los Obispos de 2004, dirigida a la Congregación de la Doctrina de la Fe y aprobada por Juan Pablo II, en la que el asunto de la mujer y de la homosexualidad se halla ampliamente comentado, Joseph Ratzinger escribía: "La mujer, para ser ella misma, se yergue como rival del hombre... La dimensión puramente cultural llamada género se acentúa al máximo. Semejante antropología ha hecho que se sitúe en un mismo plano la homosexualidad y la heterosexualidad".
Esta intrusión de la Iglesia en las disciplinas universitarias ha sido señalada, entre otros, por Jean-François Staszak, director del Departamento de Geografía de la Universidad de Ginebra: "Razonablemente no es posible creer y hacer creer que si los niños van vestidos de azul y las niñas de rosa, y si hay tan pocas mujeres en puestos directivos, todo ello es fruto de una voluntad divina".
Amén de su fina ironía, Staszak encuentra inquietante que la Iglesia condene de nuevo una disciplina científica aduciendo que es una amenaza para la religión.
Nicole Muchnik es periodista y pintora.
domingo, marzo 1
Cotilleos, los justos y necesarios
Me preguntaba el otro día alguien con quien comparto afiliación al Gran Oriente por qué hablo tan poco de la Obediencia en el blog. La razón es sencilla: No tengo mucho que decir ni soy ninguna voz autorizada sobre el particular. El Gran Oriente de Francia tiene sus cauces para hablar; lo mismo sucede con la Logia a la que pertenezco y ahí se acaba todo. Cierto es que no dejo de tener opinión propia sobre las cosas que pasan, sobre el lugar en el que se ha de celebrar el próximo Convento de 2010, o sobre la polémica que no debería existir en torno a las prácticas rituales de la Obediencia. Tengo también opinión sobre la mecánica de implantación en España o sobre las buenas, malas o peores relaciones que pueda haber en cada momento con instituciones de todo tipo, incluídas otras obediencias masónicas. Pero no me corresponde a mí expandir a los cuatro vientos aquello que en la mayor parte de los casos considero asuntos internos, en torno a los cuales tejer malestar y discordancia suele revelarse como una práctica bastante inútil a la par que nociva.Ahora habrá quien se pregunte si subo o bajo la escalera. Y hace muy bien en interrogarse. No en vano uno tiene muy cercanos y presentes sus orígenes en la tierra de Castelao.


