
Un ministro un poco sobrado pero que tuvo no sé si más buenas ideas o más buenas intenciones, cayó sorpresivamente bajo el viejo maleficio del dedo del sabio, al que una gran mayoría mira cuando señala al cielo, cosa muy habitual cuando se trata de los dedos de los sabios, que tienen una gran capacidad de atracción para las mentes con flojera.
Los amiguetes juegan a hacer la boda de la hija "de"; y de paso a organizar el mitin del que sucedió a "de" cuando "de" le señaló con su pesado e infalible dedo (otra vez el maleficio digital). Los amiguetes juegan y de paso algo les queda en las uñas. Y apesta todo a financiación ilícita además del típico choriceo tan característico de nuestra dieta mediterránea. A los amiguetes los meten en la cárcel en medio de un gran estrépito mientras los agentes de la T.I.A. espían a los que sólo son amigos cuando toca salir en una foto... ¡Y eso haciendo un esfuerzo enorme!
Más al sur, al malagueño alcalde de Alcaucín -del que la COPE destaca entre otros méritos el pertenecer al partido socialista por aquello de "el que esté libre de pecado"- lo detienen entre pitos y aplausos (sorprendentemente más de lo segundo que de lo primero) por haber metido también la mano en el cajón. Le hubiera salido más rentable, seguramente, haber ido de boda para dar un buen trinque aunque, todo hay que decirlo, habida cuenta del silencio general parece que le ha tocado un juez imparcial, no como a los otros tristes, que por lo que se cuenta han pasado por el potro en alguna catacumba de la Audiencia Nacional.
Por si faltara algo, en el País Vasco y en Galicia se celebran elecciones autonómicas. A mi derecha hasta es probable que los cerdos lleguen casi a volar, para dolor del peneuvista Josu Iñaki Erkoreka Gervasio. Pero a mi izquierda no sé si caerá un buen palo de la mano de José Luis Baltar, el cacique orensano que toca el trombón y al que tanto le desagradan los maricones, según ha tenido el gusto de recalcar anteayer en una concentración de gente moderada y de centro liberal, partidaria del libre mercado, de la familia y de la permanente unión de Navarra a la inmortal España y tralarí tralará.
Qué frágil es la democracia y qué milagro éste de que a pesar de lo que cae a veces, no haya saltado todo por los aires ciento y mil veces. Habrá que ver y habrá que oir. Y tal vez, un día de estos, habrá que hacer algo.
Buen domingo; y aquellos a los que les toca ¡Voten!
Me ha llegado de Francia esta ilustración que hubiera sido una buena felicitación para comenzar el año. No obstante habrá que sostener eso de que más vale tarde que nunca: "6009, año Zen... hará falta. El aprendiz observa la piedra esférica, en vez de cúbica, y observa el tallado suave, su redondez y equilibrio... La pregunta final ¿Será el año de la mujer?"








