sábado, diciembre 5

C Dans l´Air: Francmaçonnerie, cherchez la femme!

Ayer, viernes, cuatro de diciembre, el Canal 5 de la televisión francesa emitió uno de esos programas a los que tan aficionados son en el país vecino: Un grupo de contertulios sentados en torno a una mesa que intercambian pacíficamente sus puntos de vista sin excesivas estridencias. A los franceses, de todos es sabido, les encanta hablar. A veces, para mi gusto, quizá demasiado; porque no olvido aquello que decía José Martí: Decir es hacer.
En la tertulia televisada del día de ayer, Yves Calvi, conductor del espacio, contó con la compañía de un hombre y una mujer vinculados a la francmasonería, Alain Bauer (que fuera hace unos años Gran Maestro del Gran Oriente de Francia) y Marie France Picart (que también fue hace unos años Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de Francia). También estaban presentes dos periodistas especilizados que dieron la nota "profana" e indispensable a todo el espacio.
Intercalados entre el cruce de palabras y haciendo más ameno el conjunto, se deslizaron algunos reportajes en los que aparecieron cuestiones de lo más diverso: Desde la posición respetuosa de los representantes de Derecho Humano con el debate que tiene lugar desde hace un siglo en el GODF, hasta un experto en las trazas masónicas dejadas en el aparato monumental de París; Dan Brown no se libró tampoco.
Quienes quieran ver el programa pueden hacerlo pinchando en la ilustración que encabeza esta nota. También pueden hacerlo pinchando aquí. Merece la pena, realmente. Tiene el inconveniente de que es para francófonos: Ni tengo tiempo ni voluntad precisa de ponerme a traducir algo que excede de la dinámica de un blog. Pero se pueden entresacar conclusiones muy interesantes. Escuchar a una mujer defender la existencia precisa de espacios femeninos; a un miembro del Gran Oriente, excelente comunicador, defender la libertad de las logias para iniciar a todo ser humano; y a los periodistas poniendo el dedo en la llaga en más de una ocasión. También, el oyente avispado, podrá percatarse de que una vez más se utiliza el falso argumento de que las mujeres tienen libertad de elección entre todo el abanico obediencial existente. Todos sabemos que si todas las obediencias fueran iguales, trabajaran de la misma forma, no tuvieran notas que las diferenciaran entre sí, tal libertad existiría. Pero no es así. Elegir una cosa u otra tiene consecuencias. No poder elegir, también.
Y quienes visiten París este fin de semana pueden pasarse por el número 8 la rue Puteaux, donde se celebra una nueva edición, la séptima, del salón masónico del libro.
No. No voy a decir eso de que todavía estamos muy lejos...¡Salta a la vista!

1 comentario:

Masonería Mixta dijo...

El miedo al cambio es humano... Lo importante es guardar las formas ;)