sábado, noviembre 21

Pleitos tengas...


Por motivos que no vienen al caso y que evitaré explicar, he sido testigo, en cierto modo en directo, de esta noticia que relata el diario francés L´Express en el día de hoy. En efecto, la Cámara Suprema de Justicia Masónica del Gran Oriente ha declarado nulas todas las decisiones de la tercera sesión del Convento de Lyon. Entre esos acuerdos votados aquel fatídico viernes de septiembre que viene a mi memoria, está eso que se conoce como "libertad de las logias para iniciar" (aunque el pueblo soberano votó en realidad, hábilmente liado, una cosa diferente); o la declaración de masculinidad del Gran Oriente, que por tercer año consecutivo naufragó en las procelosas aguas del cauce reglamentario.
Asistí a aquella asamblea y la verdad es que regresé entonces con un sentimiento de decepción difícil de describir. No tanto por cosechar un resultado adverso, posibilidad con la que llevaba contando desde hacía ya bastantes meses, sino por lo que pude ver; por haber apreciado una realidad que me resultó harto desagradable.
El caso es que ahora la justicia doméstica ha hablado y la maldición gitana ha resonado con fuerza. Ha hablado la dama ciega para provocar a la vuelta de un año otro revés en alguna parte de este pequeño universo nuestro: Recuerdo aquel gazapo de octubre o noviembre pasados, hecho carne y atropello sobre 169 maestros. Lo de ayer, 20 de noviembre, ha sido una nueva reedición de la torpeza ¿Qué sucederá ahora? Tengo una ligera idea pero la prudencia me obliga a callar.
Y callaré. Vive el cielo que callaré.

Posdata.- Por cierto, habida cuenta de que no quiero trabajar indirectamente para un periódico cuyo enfoque sobre determinados temas nunca me ha gustado, no haré en esta ocasión traducción alguna. Dejo el enlace aquí y ya dejo bastante. Que cada quien interprete el galimatías como pueda. Una pista: Aunque sé que a estas horas todo el mundo está ya al tanto de la letra gruesa con la que se escribe la noticia, nadie olvide que no todo lo que se lee -ni en internet, ni esculpido con tinta en el papel del desayuno-, es cierto. Feliz sábado, mejor domingo y piénsese en evitar todo encuentro con los tribunales, ya sean éstos tanto de alto rango como de andar por casa.