miércoles, noviembre 25

Aunque se derrumbe el mundo



"VIDAS", cortometraje promovido por la Logia Rosario Acuña y proyectado en la presentación de los "I Debates Ciudadanos del Gran Oriente de Francia", el día 20 de noviembre de 2009, en el Auditorio Príncipe Felipe de la ciudad de Oviedo.

Ya se serenaron los días. Ha pasado el 20 de noviembre, la fecha en que la Logia Rosario Acuña -de la que formo parte- presentó sus "Debates Ciudadanos" en el Auditorio de Oviedo. Se han calmado las horas después de tanto ir y venir; de reservas; de distribuir carteles y tarjetones; de preparar textos; de planificar cómo vencer al silencio... Han pasado los días de agitación y llega por fin la tranquilidad de la que disfruto mientras escribo este texto, en mi despacho, asediado por carpetas amarillas y quebrantos de terceros.
Éramos unos cuantos los que queríamos ver qué tal funcionaba esto del debate ciudadano en nuestra casa. Y funcionó bien. Es algo muy habitual en Francia y no tanto aquí en España, pero poco a poco parece que vamos poniéndolo en práctica y contribuyendo a la expansión de esta mecánica de trabajo que, no siendo exclusiva de ningún tipo de organización social, es una herramienta adecuada para hacer llegar a todas partes la imagen de una masonería útil, preocupada por su tiempo, ajena a los tópicos fundados e infundados, pero siempre perjudiciales.
A pesar de la inquietud que produce caminar con el riesgo de caerse, he disfrutado de una inmensa fortuna: la de poder escuchar la palabra del mejor hermano defendiendo la libertad de conciencia; la de poder estrechar la mano del valiente doctor Luis Montes y sentirle tan cerca; la de saber que unas cuantas personas conocen ahora qué es eso del testamento vital y quieren ponerlo en práctica; la de poder compartir anchos sentimientos con quienes vinieron de tan lejos a soplar en las ascuas de este hogar viejo; la de saberme querido; la de saber querer; la de tener la seguridad y certeza de que lo hecho valió para algo.
Nada de esto que he vivido hubiera sido posible sin la ayuda del médico amigo que se fue de Asturias, a sembrar los vientos del Gran Oriente tan lejos. Nada hubiera sido posible sin esa voz de mujer cuya cara no conozco, a la que tantas veces llamé, y que trabaja en las aguas de un manantial de razón a la gloria de la humanidad. Nada de lo que viví el viernes 20 de noviembre hubiera sido posible sin esa logia de la que soy parte, de la que seguiré siendo parte aunque se derrumbe el mundo.

3 comentarios:

Julia Rosa Álvarez Fernández dijo...

Fue un debate ciudadano interesantísimo; creo que todos los que asistimos aprendimos mucho
y no sólo eso sino que lo compartiremos con nuestro entorno.
Una revolución no depende de un movimiento articulado de masas, sino de la suma de las voluntades individuales.
Muchas gracias por tu iniciativa.

Ricardo Fernández dijo...

Gracias a ti y a tantos por tantas cosas. Por estar ese día y por estar tantos días.
Eso sí, la iniciativa es de la Logia, que es la que ha empujado y empuja.
Ya sabes cuántos besos te envío ¡Qué suerte poder hacerlo y no desayunarse cada día con vinagre! ¿Eh?

Juan dijo...

Enhorabuena.