domingo, agosto 23

Había una vez un circo


"Galtieri nos preguntó los nombres uno por uno. Cuando llegó mi turno me hizo una perorata sobre su satisfacción de darme la libertad en nombre del Presidente de los argentinos, el General Videla. Me aconsejó que recordara siempre los colores de nuestra bandera -que cubren el cielo de nuestra Patria-. Que fuera a mi casa, que ayudara a mi nuera a cuidar a sus hijas y, para colmo de ironías, me pidió que olvidara todo lo que había pasadoy que no odiara al Ejército. Yo quiero hacer responsable a Galtieri de la destrucción de mi familia".

Éste es el testimonio de Juana Elba Ferraro de Bettanin, detenida, torturada y que sufrió la perdida de sus tres hijos, según recoge la página 199 del informe elaborado por la Comisión Nacional Sobre la Desaparición de Personas, creada por decisión del Presidente Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983. Esta Comisión, que terminó su trabajo en septiembre de 1984, estuvo integrada por diversos cargos públicos y figuras de reconocido prestigio en la sociedad argentina, siendo su presidente el escrito Ernesto Sábato. Su objeto no fue otro que el de esclarecer los hechos acaecidos durante la dictadura militar que asoló al país a partir de 1976, llevándolo a una quiebra absoluta en todos los dominios que uno pueda imaginar. El informe de la CONADEP -una terrible galería de los horrores- recoge de forma pormenorizada horribles episodios de tortura y asesinatos, secuestros de personas, su incineración clandestina, su desaparición definitiva.

Si hoy, en este aún caluroso domingo, me he acordado de este texto es porque todavía no salgo del asombro que me ha provocado leer las declaraciones de la actual Presidente de la República Argentina, Doña Cristina Fernández, quien el 20 de agosto suscribió en persona un convenio con la Asociación del Fútbol Argentino para la retransmisión gratuita de los partidos de la liga nacional durante diez años, a cambio del desembolso de 110 millones de euros anuales pagados a cuenta del erario público. Indudablemente los tiempos del corralito han terminado y a Argentina regresan las vacas gordas que hicieron ricos a tantos "gallegos".

Todos conocemos esa cantinela tan antigua del "panem et circenses" surgida del ingenio del poeta Juvenal. El pan y el circo, en su vertiente doméstica y alimentaria, es el equivalente al "pincheo" que a veces es necesario organizar para que la gente participe en los "saraos" bienintencionados que pueblan nuestros días. Sabido es que todos somos muy solidarios y comprometidos, pero si hay una tortilla o un poco de lomo embuchado, o jamón -aunque sea de ése que tiene una tira de tocino gorda y blanca- garantizas el éxito del evento. Cuando se abandona la domesticidad y se piensa a lo grande, como un estadista, la distribución aleatoria del pan, en sus más variadas formas y versiones presupuestarias, permite movilizar a las masas en la dirección conveniente y deseada. En esta vieja técnica de dominación plural, junto a la variante alimentaria representada por el acaudalado bollo de pan, coexiste la otra, la modalidad circense. Ésta es -o era en pretéritos tiempos- complementaria de la anterior, y tenía por objeto amansar a las fieras que anidan en el corazón de las clases bajas, guiadas casi siempre por sus sentidos primarios y, recordando a Platón, animadas por la pura concupiscencia. Lo novedoso de nuestros días radica en que el circo se sobra y basta por sí solo para lograr la tan anhelada paz social. Éste ha sido el caso argentino, donde la propia jefatura del Estado ha bajado a la arena para demostrar hasta dónde llega su magnanimidad, firmando un convenio que en cualquier otro sitio que no fuera un circo habría suscrito, por ejemplo, un director general de televisión.

Pensaba que aquella imagen tan populista de Evita Perón arrojando pesos que no eran de ella desde la ventanilla abierta de un ferrocarril había quedado periclitada. Pero Argentina sigue siendo capaz de reinventarse a sí misma y sus dirigentes capaces a su vez de pisotear las mínimas líneas del decoro. Sin mucho empacho, Cristina Fernández de Kirchner dijo lo siguiente tras estampar su firma: "Te secuestran los goles hasta el domingo, como te secuestran las imágenes y las palabras. Como secuestraron a 30.000 argentinos. No quiero más una sociedad de secuestros, quiero una sociedad cada día más libre. Hoy es un día histórico". Ignoro cuando escribo si ha pedido disculpas por la odiosa comparación. Cómo administre el dinero de los argentinos es un problema menor al lado de esta confusión entre la transmisión de pago de un partido de fútbol y el secuestro y aniquilación de una persona. Se ve así, una vez más, que la desmemoria y la banalización no son un patrimonio exclusivo de los españoles, y que la estupidez del ser humano puede ser una facultad infinita.

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz, ha lamentado y se ha dolido por tan desafortunado comentario. Pero Estela Carlotto, Presidente de las Abuelas de la Plaza de Mayo: ha soltado la siguiente perla a raíz del comentario presidencial: "Fue una frase dicha desde el sentimiento. Y teniendo en cuenta que la defensa de los derechos humanos es prioritaria para este Gobierno, tal vez hizo la comparación porque tuvo la sensación de que la gente que estaba impidiendo que los pobres tuvieran la posibilidad de ver fútbol gratis es la misma que secuestró durante la dictadura". Pobrecitos pobres, ayer sin fútbol. Pobrecitos pobres, ayer sujetos al tormento de la picana, incinerados, arrojados al océano. Pobrecitos pobres: Qué pocos trapecistas hay en este circo y cuántos payasos.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Nada como aquél "ilustre" presidente de Argentina, a la sazón miembro de la hermandad masónica:

"Para ganar las elecciones, nuestra base de operaciones ha consistido en la audacia y el terror, que empleados hábilmente han dado este resultado (de las elecciones del 29 de marzo). Los gauchos que se resistieron a votar por nuestros candidatos fueron puestos en el cepo o enviados a las fronteras con los indios y quemados sus ranchos. Bandas de soldados armados recorrían las calles acuchillando y persiguiendo a los opositores. Tal fue el terror que sembramos entre toda esa gente, que el día 29 triunfamos sin oposición. El miedo es una enfermedad endémica de este pueblo. Esta es la palanca con que siempre se gobernará a los porteños, que son unos necios, fatuos y tontos".

Nos referimos al Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, el sanjuanino don Domingo Faustino Sarmiento. Qué grado 33, señores. Entendemos que lo que mola es poner un militar facha en la mesa, pero nosotros, por variar, hemos querido recordar el fraternal y democrático espíritu de este presidente argentino, uno de los jefes de la masonería de la época.

Anónimo dijo...

Otro comnentario que querría hacer es el siguiente. Supuesto (que es muuuucho suponer) que la masonería (los masones) defienda la democracia liberal allá donde esté, ¿cómo es que en el encabezamiento del blog hay un poema del estalinista (Stalin asesinó entre 20 y 50 millones de seres humanos según diversas fuentes; o sea, "alguno" más que Videla) Pablo Neruda? La masonería, además, estaba completamente prohibida bajo el estalinismo que defendía Neruda.

Por si la memoria nos falla, aquí dejo estos versos del totalitario y sanguinario Pablo Neruda:

"vestido y gorra obrera,/ entró el viento, / entró el viento del pueblo. / Era Lenin. / Cambió la tierra, el hombre, la vida./ El aire libre revolucionario / trastornó los papeles / manchados.Nació una patria / que no ha dejado de crecer. / Es grande como el mundo, pero cabe / hasta en el corazón del más / pequeño / trabajador de usina o de oficina, / de agricultura o barco. / Era la Unión Soviética. / Junto a Lenin / Stalin avanzaba / y así, con blusa blanca, / con gorra gris de obrero, / Stalin, / con su paso tranquilo, / entró en la Historia acompañado / de Lenin y del viento. / Stalin desde entonces / fue construyendo.Todo / hacía falta. Lenin / recibió de los zares / telarañas y harapos. / Lenin dejó una herencia / de patria libre y ancha./ Stalin la pobló / con escuelas y harina, / imprentas y manzanas./ Stalin desde el Volga / hasta la nieve / del Norte inaccesible / puso su mano y en su mano un / hombre / comenzó a construir./ Las ciudades nacieron. / Los desiertos cantaron / por primera vez con la voz del agua. / Los minerales / acudieron, / salieron / de sus sueños oscuros, / se levantaron, / se hicieron rieles, ruedas, / locomotoras, hilos, / que llevaron las sílabas / eléctricas / por toda la extensión y la / distancia. / Stalin / construía./ Nacieron / de sus manos / cereales, / tractores, / enseñanzas, / caminos, / y él allí, / sencillo como tú y como yo, / si tú y yo consiguiéramos / ser sencillos como él. / Pero lo aprenderemos./ Su sencillez y su sabiduría, / su estructura / de bondadoso pan y de acero inflexible / nos ayuda a ser hombres cada día, / cada día nos ayuda a ser hombres. / Ser hombres! Es ésta / la ley staliniana! / Ser comunista es difícil. / Hay que aprender a serlo. / Ser hombres comunistas es aún más difícil, / y hay que aprender de Stalin / su intensidad serena, / su claridad concreta, / su desprecio / al oropel vacío, / a la hueca abstracción editorial. / El fue directamente / desentrañando el nudo / y mostrando la recta / claridad de la línea, / entrando en los problemas / sin las frases que ocultan / el vacío, / derecho al centro débil / que en nuestra lucha / rectificaremos / podando los follajes / y mostrando el designio de los frutos. / Stalin es el mediodía, / la madurez del hombre y de los pueblos. / En la guerra lo vieron / las ciudades quemadas / extraer del escombro / la esperanza, / refundirla de nuevo, / hacerla acero, / y atacar con sus rayos / destruyendo / la fortificación de las tinieblas.(...)"

Ricardo Fernández dijo...

Ciudadano anónimo:

¡Qué malísimos son los masones! Además me hace gracia, Ud. siempre acaba encontrando un grado 33 supermalvado. Afortunadamente yo no sigo la línea escocista, con lo que el asunto no me atañe. Por lo demás, le diré que hay masones con mandil, profanos con mandil y masones sin mandil. Es decir, que la fabada se cuece en todas las casas, como siempre. Sólo confío en que la Sra. Kircner no sea masona. Pero créame, me importa un pito que haya masones sinvergüenzas mientras yo no lo sea: Puede aplicarles el Código Penal sin ninguna objeción por mi parte. Es más, cuenta con toda mi comprensión, compromiso y ayuda.
Otra cosa es que comparta lo que me dice de Sarmiento como me lo dice: El texto que indica se le atribuye. Lo que no tengo tan claro es que exista certeza de que él es el autor. Creo que he consultado la misma fuente que Ud. y hubiera sido mejor la transcripción de su opinión sobre los indios, muy alejada del espíritu de toda fraternidad. Esa sí es una posición suscrita en la prensa por "Dominguito" que le deja en muy mal lugar a pesar de ser un pedagogo de "reconocido prestigio".

Ricardo Fernández dijo...

Sr. Anónimo:
Me gusta Neruda.
Y lo pongo porque soy el autor del blog y porque me gusta la poesía de Neruda. Probablemente no me gusta todo lo que Neruda ha hecho en su vida. Y no me gusta tampoco Stalin. Ni Stalin, ni Videla. Ni Mao, ni Pinochet. Ni Mobutu, ni Franco.

Anónimo dijo...

Vamos a ver si somos un poco serios. Cómo me puede decir vd. que le gusta "la poesía de Neruda", aunque "probablemente" (no dice que no), no le gusta "todo" (incluido su fervor por el segundo mayor genocida de la Historia, por detrás de Mao) lo que Neruda ha hecho en su vida.

Vamos a ver. El blog, aun teniendo como referencia el espíritu masónico, es esencialmente social, cultural y político. Las últimas entradas que veo así lo acreditan. Por lo tanto, parece una excusa muy floja el decir "sí" al Neruda poeta ni "probablemente" sí o no al Neruda estalinista. No sé a quién pretende engañar, pero la realidad es la que es: a vd. le parece un delito de lesa patria que un colegio privado tenga a chicos y chicas en distintas aulas, pero ni siquiera se cuestiona el espíritu genocida de Neruda, el bardo de Stalin (de 20 a 50 millones de víctimas), el halagador de Lenin (10 millones de víctimas). Una vara de medir un tanto extraña, ¿no cree?

En cuanto a los "grado 33 supermalvados", un par de comentarios: 1) El ejemplo que he puesto es de un Presidente de Argentina y me parece que venía al caso. 2) Ahí está Manolito Muñoz Martínez "Yo", grado 33. Un personaje del que todavía estoy esperando que la Masonería condene sus sanguinarias actuaciones durante la guerra civil.

La Iglesia, a la que siguen atacando despiadadamente (no hay más que leer este y otros blogs astur-masónicos) los masones, ha sabido pedir perdón en muchas ocasiones: http://www.google.es/search?hl=es&client=firefox-a&rls=org.mozilla:es-ES:official&q=%22iglesia+pide+perd%C3%B3n%22&start=0&sa=N Seguro que deberá seguir haciéndolo, pero, ¿por qué no pide perdón la masonería por la brutal persecución religiosa a la que sometieron a millones de españoles por orden de políticos pertenecientes a la secreta hermandad?

Saludos,

Ricardo Fernández dijo...

Vamos por partes:

A mí me gusta la poesía de Neruda que conozco. No me he leído sus obras completas, ni toda su correspondencia, ni todos sus artículos. De ahí el adverbio empleado por mi parte.
Pero es una de las grandes voces de la poesía y a mí me gusta... Y ya sabe que sobre gustos no hay nada escrito.
En todo caso digámoslo todo: Neruda respaldó las denuncias de Kruschev en el XX congreso del PCUS. Eso significó el principio de la desestalinización, como sin duda sabrá. Y Neruda respaldó la vía chilena al socialismo, es decir, a partir de las urnas. Abundando en esto podría decirle que Neruda sufrió un tremendo desengaño con aquello que tanto había apoyado (llegó, como sabrá, a justificar la invasión soviética de Hungría); y a partir de la publicación en 1958 de "Estravagario" todos los estudiosos de la obra de este poeta chileno coinciden en que algo cambió en el universo nerudiano.
En cualquier caso, insisto, a mí me gusta Neruda. No pretendo engañar a nadie, únicamente a mí me gusta y por eso figura en el encabezamiento de este blog y dudo que esto tenga que ver algo con situaciones discriminatorias.
En relación a los masones del grado 33 le insisto en lo mismo: No guardo ninguna relación con el escocismo. No todos los masones acumulan grados como si fueran galones. Y un buen conocedor de esto sabría que con grado 33 o sin él se puede ser un perfecto sinvergüenza. Y si hay algún masón delincuente o criminal no tengo problema en que le procesen. Otra cosa diferente es que la masonería tenga que pedir perdón. Ahí discrepo por la sencilla razón de que fue condenada. Fue tan condenada que en España se procesó a más personas que masones había. Se fusilaron masones y otros que no lo eran; se exiliaron. Y muchos se vieron obligados a "retractarse". Es una diferencia fundamental en relación con la institución religiosa a la que Ud. hace referencia que, dicho sea de paso y refiriéndonos a la época a la que Ud. alude, nunca fue un testigo pacífico de los acontencimientos.
En todo caso, a pesar de las declaraciones del Sr. Blázquez, no me consta que la Iglesia haya hecho ninguna manifestación formal de petición de perdón (y ello a pesar del titular del periódico argentino que me remite). El día en que la Iglesia comparezca y diga "pedimos perdón por haber apoyado y habernos beneficiado de un régimen dictatorial" me constará. Mientras tanto la cosa queda en declaraciones para el gallinero.
Por lo demás, ahí se queda Neruda por sus hermosos versos.
Cierro con una última precisión: Puede Ud. participar en este blog y decir lo que le apetezca. Mientras no sea un insulto su comentario aparecerá publicado siempre. Pero también le digo que si hablo de una situación puntual propiciada por una presidente populista y absurda, no es necesario que me haga la búsqueda del masón malo de cada momento. Créame: conozco a más malos masones que Ud. También a excelentísimas personas católicas a las que me une una extraordinaria amistad. Del mismo modo conozco masones que han convertido en todo un honor el hecho de compartir un sentimiento de amistad sincera. Y asimismo conozco católicos que hubiera sido mejor no concer nunca.
Raro es que lea en mis textos atribuciones de bondad o maldad según se forme parte de la masonería o se pertenezca a una confesión religiosa. Y raro es también que lea alguna palabra mía justificando quemas de conventos o tropelías contra creyentes. Pero tampoco encontrará silencio en relación con las tropelías que cometieron otros y que quedaron enterradas. Creo que sabe bien a que me refiero.

Anónimo dijo...

"raro es también que lea alguna palabra mía justificando quemas de conventos o tropelías contra creyentes. Pero tampoco encontrará silencio en relación con las tropelías que cometieron otros y que quedaron enterradas".

Si no entiendo mal, vd. no justifica dichas quemas y persecuciones, pero va a guardar silencio en torno a ellas. No ocurre lo mismo con las tropelías de "los otros", sobre las que no encontraremos silencio. Hombre, para ser verdaderamente justos, habría que decir:

"Condeno la Quema de Conventos del 31 y no me callaré nunca ante tan graves atropellos". Ahora bien, dado que la mayor parte de los masones de entonces aplaudieron y se alborozaron públicamente (cuando quiera le doy datos concretos), se entiende que no condene, aunque generosamente no justificará dichas quemas. Más que nada porque de ellas no hablará prácticamente nada.

En cuanto al tema Neruda, hombre, ¿qué me quier decir?: ¿que al igual que Santiago Carrillo militó en el estalinismo "sólo" hasta la muerte de Stalin? Porque mencionar el aperturismo de Kruschev como prueba de no-estalinismo o a la Democracia Cristiana chilena, casi tan cercana al socialismo marxista de Salvador Allende como Fidel Castro, como pruebas de pensamiento democrático, es como para echar a correr, oiga.

Ricardo Fernández dijo...

Pues mire, yo creo que cuando alguien dice que "tampoco" se callará respecto a esto o a aquello, quiere decir que no se callará frente a ninguna de las situaciones posibles ¿Quiere Ud. que condene la quema de Conventos de 1931? La condeno ¿Quiere que condene la de 1909 en la Semana Trágica?. La condeno ¿Qué eso lo apoyó "la masonería"? Permítame que dude de esos generalismos. El caso es que yo no lo apoyo. ¿Quiere que condene las parrillas montadas por la Iglesia católica en este país? las condeno ¿Quiere que condene el colaboracionismo de la Iglesia católica con el totalitarismo franquista? Lo condeno... Y puedo seguir, pero creo que nos cansaremos ambos.
Y en lo de Neruda insisto: Cuando uno cuenta media historia, cuenta media mentira. Hay que contarlo todo y que cada cual saque sus conclusiones. Y le digo todo esto porque no debe olvidar que las democracias europeas finalmente tuvieron que contar con Stalin como aliado ya sabe Ud. dónde y cuándo... Y sin ese aliado ya sabe Ud. también lo que podría haber sucedido.
No hagamos simplificaciones ridículas de las cosas: Los versos de Neruda están ahí porque son bonitos.
En cuanto a lo de echar a correr ¡Qué quiere que le diga! A mí lo que me anima a correr es el fuego purificador, con independencia de quién encienda la antorcha.

Anónimo dijo...

Vd. está en todo su derecho de dudar acerca de generalismos en torno a la masonería. Algunas cosas que se dicen por ahí, naturalmente, no responden más que a infundios y fantasías, pero otras no.

La masonería española anterior al franquismo era esencialmente anticatólica. No respetaba las creencias de los cristianos, escudándose en la Inquisición, la Leyenda Negra, las desigualdades sociales... en fin, en los aspectos negativos (sólo veían lo negativo) de la Iglesia. En su derecho estaban de actuar así, pero claro, luego hay que ser consecuente.

Si vd. es capaz de darme el nombre de tres diputados masones (sólo tres de los aproximadamente 150 parlamentarios hijos de la Viuda) que existían durante las Cortes del Frente Popular (febrero 1936-julio 1936), que no se arrepintieran de su pasado masónico, que no pertenecieran a algún partido del Frente Popular (PSOE, pce, IR, ERC) o aledaños, yo me plantearía si algunas -no todas- las generalizaciones dichas sobre la masonería son o no correctas.

Quiero decir que, detrás del supuesto filantropismo y de la supuesta espiritualidad gnóstica de los masones, había un radicalismo de izquierdas completamente totalitario. Otro grado 33 (y perdón por citar a los 33, pero me imagino que sus palabras tienen más entidad a la hora de juzgarlas, como las de un arzobispo respecto de un simple seglar; no por nada, sino por la formación masónica que supuestamente debiera tener), Rodolfo Llopis, un mes antes de la Guerra Civil levantó un escándalo monumental en las Cortes, propiciando la retirada de todos los grupos desafectos al Frente Popular (y a la masonería de Llopis), cuando, insultando a la inteligencia de millones de españoles, dijo que las órdenes religiosas prostituían la conciencia de los niños (Diario de Sesiones, 04-06-36) J. Tusell Gómez, Historia de la Democracia Cristiana en España (I), Madrid, Sarpe, 1986, p. 344. Este y no otro era el espíritu de la masonería antes de la guerra civil española. No es una generalización. Es un hecho perfectamente constatable. Tan constatable como las campañas masónicas que a nivel no sólo nacional, sino europeo, se tejieron en torno a los revolucionarios de 1909, 1917 y a los golpistas totalitarios de su entrañable Asturias en 1934. Un hecho curioso este, el del apoyo prestado por los masones a los golpistas marxistas de Asturias. Tan poco espabliados eran los masones europeos que no habían deparado en la sencilla cosa de que, caso de haber triunfado el Ejército Rojo (así se hacía llamar) en Asturias, de las primeras cosas que hubieran hecho habría sido prohibir la masonería. Pero los hechos están ahí (Juan Simeón Vidarte, grado 33 y vicesecretario socialista, lo cuenta con todo lujo de detalles): los masones -en bloque- apoyando al ejército soviético-minero de Asturias, contra un Gobierno legítimo en el que acababan de entrar a formar parte tres ministros ¡¡¡del partido más votado del país!! Tres ministros, (Aizpún, Giménez, Anguera) de lo más moderado y respetuosos con la República. Vamos, que a Giménez le llamaban el bolchevique Blanco.

En fin. No se trata de generalizar, pero los datos ahí están. De hecho, Lerroux, Salazar y muchos otros tuvieron que abandonar la secreta hermandad por el claro sesgo izquierdista y radical de la misma. No eran, por lo tanto simples fantasías de Francisco Franco o Luis Carrero Blanco algunas de las cosas que pensaban sobre los masones. El totalitarismo izquierdista y la masonería fueron, antes de la guerra civil, una misma cosa. Si no la causa de la misma. Y si no, no hay más que acudir al asesinato de Calvo Sotelo, que según uno de sus muñidores, el también grado 33 Orad de la Torre, estuvo maquinado por oficiales masones conjurados tras el asesinato del "hermano" Carlos Faraudo.

Un cordial saludo,

Ricardo Fernández dijo...

Mire, hace pocos años (en el año 2007) hicimos un homenaje en Gijón a las víctimas de la dictadura, haciendo también una referencia a los masones asesinados durante la guerra civil y después de la guerra civil. Masones asesinados durante la guerra civil los hubo, y por los dos bandos; así que no le citaré a tres ilustres ni a cuarenta. Sólo le diré que masones muertos los hubo en ambas partes... Y masones que participaron en la conjura golpista, también los hubo y al más alto nivel. Los hubo en España y los hubo en muchas otras conjuras golpistas del mundo. Por esa razón no me gustan las generalizaciones en torno a la masonería y menos atribuyéndole la responsabilidad de iniciar una guerra. Si a Ud. esta es una historia que le gusta, estupendo, también está en su derecho de trazar divisiones entre buenos y malos. A mí eso no me convence.
En cuanto a la guerra la inició quien dio el Golpe de Estado en julio de 1936 y se quedó en el poder casi cuarenta años; porque si empezamos a rizar el rizo seguro que no terminamos. Es un hecho notorio que entre otros apoyos poco ilustres, el régimen dictatorial de Franco, tuvo el de la Iglesia Católica, cuya jerarquía siempre estuvo del lado que todos sabemos y contribuyó aun más a ahondar el sesgo existente.
En cuanto a la frase de Rodolfo Llopis... Pues mire, lo siento mucho, pero viendo lo que sucedió luego con la manipulación del sistema educativo español, creo que algo de razón tenía.
Un saludo también cordial a pesar de que no nos vamos a poner de acuerdo "ni jartos de vino". Lo de la cordialidad se lo digo muy en serio, por cierto.

Anónimo dijo...

Claro, claro "la guerra la inició quien dio el Golpe de Estado en julio de 1936 ". La guerra no la empezaron ni los que dieron el golpe de estado el 14 de Abril de 1931 en unas elecciones municipales, ni el 4 de Octubre de 1934 en una despiadada y enloquecida revolución socialista, ni en febrero de 1936, cuando se inició el robo de unas cincuenta actas de diputados a la derecha, ni los que destituyeron ilegalmente al Presidente de la República el 11 de mayo de 1936, ni siquiera los que asesinaron a Calvo Sotelo, a sabiendas de que ello daría origen a una guerra civil. La culpa de la guerra, la de quienes acabaron con este estado de cosas verdaderamente pre-revolucionario.

Tampoco inició la guerra civil el político -Largo Caballero- que más hablaba de guerra civil en la calle. Cuando él, en persona, era la misma guerra civil: en noviembre y diciembre de 1933 (cuando decidió ir a la guerra civil), en octubre del 34 (cuando la llevó a cabo), en febrero del 36 (cuando amenazó con llevarla a cabo si no el Parlamento no quedaba a medida del PSOE) y así hasta julio del 36. El Lenin Español (¿por qué les gustaba a algunos masones ponerse el "simbólico" Lenin -10.000.000 víctimas en su breve presidencia soviética-?) había dejado bien claro que la revolución de Octubre se volvería a repetir, pero exterminando (físicamente) a todas las derechas. Y lo dijo en decenas de ocasiones. Pero claro, como era el líder de los socialistas, él, seguro que no tuvo que ver nada con el origen de la guerra civil.

Y claro, Rodolfo Llopis tenía toda la razón porque los curas en tiempos de Franco eran muy, muy malos. Y enseñaban a los niños que la República era un mal mayor sin mezcla de bien alguno. Lo que ocurre es que la frase de Llopis es ANTERIOR a esa educación franquista, que es POSTERIOR. ¿No se ha parado a pensar que la brutal, sanguinaria y funesta persecución eclesiástica padecida ANTES y DURANTE la Guerra tiene mucho que ver con ese tipo de educación que, aun siendo manifiestamente mejorable, se podría haber evitado si no se hubiera disuelto la Cía. de Jesús, cerrados los centros educativos católicos, quemado iglesias, conventos, colegios, bibliotecas, etc...? Por no hablar de los obispos, sacerdores, frailes y monjas asesinados durante la guerra civil.

Anónimo dijo...

¿Qué querían vds., los socialistas y los masones? ¿Que la Iglesia no apoyara la dictadura de Franco, la que le había SALVADO la VIDA a decenas de miles de religiosos? Hombre, bien está teorizar sobre las libertades y la democracia, pero las realidades son las que son, y la República persigió brutalmente a los religiosos españoles. Con plena aprobación del GOE y la GLE, cuando no bajo su inspiración. Aunque no le guste, la historia fue así. La Constitución que permitía tales atropellos estuvo inspirada por la Logia Parlamentaria, por los diputados masones y por las propias logias que se permitían el lujo de mandar "recomendaciones" al respecto a los hermanos diputados. (Todos los detalles en Gómez Molleda, Mª. Dolores: La Masonería en la crisis española del Siglo XX. Taurus. 1986.)

Respecto a lo de los masones de los dos bandos, por favor, un poco de rigor intelectual. Claro que masones hubo en los dos bandos: El 99% en uno y el 1% en otro. La realidad no está libre de excepciones que confirman la regla. Cientos de veces nos han sacado a relucir los sacerdotes vascos asesinados por los nacionales. Claro, persecución religiosa hubo en los dos bandos: el 99,50% en uno y el 0,50% en otro. Y el general Cabanellas era masón, ya lo sabemos. Pero vamos, que la realidad es abrumadoramente otra. Es como considerar las Cortes de la zona republicana como cortes democráticas sin existir un solo diputado de la CEDA, por ejemplo. La CEDA, por cierto, de la que algún político decidió apoyar la causa republicana. Pero claro, no vamos a decir ahora que la CEDA era de izquierdas, ¿verdad? Las excepciones confirman reglas, no las contradicen. Los masones que hubo en el bando nacional, lo mismo. No se trata de generalizar, sino de atenernos a hechos. Al final, todo es generalizar. Vd. mismo incurre en generalizaciones: derechas = golpistas, izquierdas = democráticas. Y ello, porque las primeras decidieron alzarse en armas contra la dictadura de facto del Frente Popular. Esto me recuerda a los historiadores "progresistas" del XIX. Para ellos, los golpes reaccionarios eran golpes militares; los golpes protagonizados por militares progresistas era, sencillamente, "pronunciamientos". Tiene gracia la cosa, ¿verdad?

Ricardo Fernández dijo...

Pues nada, la guerra civil la inició Largo Caballero y el PSOE. Y la de Vietnam también. Y al pobre Franco, y Mola, y Pla y Deniel, y Gomá, demócratas de toda la vida y partidarios de un sistema educativo no dogmático, no les quedó más remedio que alzarse en armas, arrasar al país, matarlo de hambre y sentarse en la poltrona 38 años. Todo eso por culpa de los masones malos (salvo un 1% que eran buenos) y de lo socialistas peores...
Menudo análisis.
Claro que para Ud. son "los hechos". Pero no, es lo que Ud. cuenta: Para mí es una tomadura de pelo. La tomadura de pelo de la "Causa General" y del cuento chino escrito durante cuarenta años de dictadura por los vencedores y retomado por "modernos autores"... Ni volviendo a utilizar cal viva se podrá blanquear esa historia.

Anónimo dijo...

¿Pero esta gente qué piensa, que somos tontos?
Ricardo, no pierdas el tiempo debatiendo con estas personas: el tufo a golpismo y confesionario apesta.
Un saludo de un admirador.