miércoles, julio 22

Opus Dei: Segregación de sexos en las aulas

¿Es lícito que un colegio privado pueda separar a niños y a niñas amparándose en la razón de su diferente sexo? ¿Es lícito que una asociación sólo admita entre sus miembros únicamente a hombres o mujeres, por muy lícitos, elogiables y hasta dignos de recompensa que puedan resultar sus fines?
Conocemos, por recordar un ejemplo reciente, que las sociedades gastronómicas vascas han comenzado a ser examinadas con lupa -eso informaba no hace tanto algún renombrado periódico- en el último año del mandato de Ibarretxe; y supongo que pensando como piensa el nuevo presidente vasco llevará la cuestión un poquito más allá. También es un hecho sabido que el Ministerio de Igualdad tiene una sección de asuntos jurídicos encargada de echar el ojo sobre esta cuestión de las militancias sexuadas, ya sean hombres o mujeres los que queden bajo las ruedas del carro de la tradición, del capricho o de la oportuna justificación, cortada siempre a la medida del trato diferenciador.
Pero a pesar de todo eso las preguntas con las que comienzo estas notas tienen todo su sentido, porque el Opus Dei practica la segregación sexual en sus colegios y coloca a los niños y a las niñas en aulas diferentes bajo el pretexto de obedecer a motivaciones pedagógicas.
La cuestión es ya vox populi y también que ha existido una reacción más o menos frontal por parte de algunas comunidades autónomas (Andalucía, Cantabria, Asturias...), decididas a romper los conciertos educativos con los colegios de esta secta amparándose en aquello de que la práctica seguida no se ajusta a la legalidad. Las preguntas y reflexiones son inevitables: Si la práctica no es legal, romper los conciertos educativos, esto es, interrumpir la entrada de dinero público para financiarlos, es sólo una parte de la respuesta a dar, pues, privados o no, los centros educativos no deberían poder colocar a las personas en aulas diferentes en función de si son niños o niñas. Subvencionados o no, ningún colegio privado del país debería poder levantar este tipo de muro, que no hace sino perpetuar un estado de cosas lamentable con el que convivimos en nuestros días.
Sin embargo, en nuestra casa, la propia administración ha llegado a reconocer que lo que sucede con los centros educativos afectados por su medida de punto y final es que, simple y llánamente, incumplen los pactos expresos de los conciertos suscritos, que impiden categóricamente la discriminación por razón de sexo. Es decir, el recurso a la razón pedagógica cuando no existe financiación pública sí podría ser considerado como un argumento jurídicamente válido para mantener esta otra vieja modalidad de apartheid que es la segregación por razón de sexo.
En Asturias es el Opus Dei quien ha decidido recurrir al Tribunal Superior de Justicia frente a la decisión rescisoria del Gobierno del Principado de Asturias. La Obra de Dios tiene organizado su tinglado educativo a través del grupo empresarial Fomento, y cuenta en nuestra comunidad con varios centros. En "Los Robles", colegio masculino, y en el "Peñamayor," colegio femenino, han surgido expontáneamente padres voluntariosos dispuestos a sostener el pleito. El otrora sindicato amarillo U.S.O. se lo piensa.
Es inevitable hacer paralelismos con otras situaciones que algunos vivimos muy cercanas. Y resulta extraordinariamente difícil entender un mundo en el que el hecho de nacer hombre o mujer sigue arrastrando tantas consecuencias diferenciadoras. Por supuesto que siempre habrá argumentario. El papel y el argumentario siempre lo han soportado todo sin mayores dificultades: La ya manida y citada tradición o el efecto pedagógico no son más que dos de los más conocidos ejemplos de justificación de un disparate.
Hubo otros tiempos; hubo otras diferencias; hubo otras discriminaciones y otras razones para sostenerlas. Algunas las vamos venciendo. Otras han sido superadas. Y muchas, siguen ahí, latiendo, amenazadoras, dispuestas a abalanzarse sobre nosotros en cualquier momento. La discriminación por razón de sexo sigue siendo, en nuestros días, en los días de la igualdad, un insulto a la inteligencia humana insoportable. En Asturias veremos qué sucede y aguardaremos, pacientes, a que la judicatura resuelva un litigio... Pero aguardaremos con más paciencia si cabe, a que un día la administración pública -quizá mejor la inmensa mayoría ciudadana- sea capaz de reaccionar y poner un punto y final a este pequeño mundo de cajones y compartimentos estancos, en el que hombres y mujeres somos colocados desde que nacemos para vivir en plenitud nuestro estado de domesticidad.

5 comentarios:

gilber o la banda que disparaba torcido dijo...

Como bien sabes, querido Ricardo, el segregacionismo no es solo una cuestion del Opus.
Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Ricardo Fernández dijo...

Querido Gilber:
Precisamente hago la reflexión sobre el Opus y cierro el artículo con esa referencia a situaciones que a algunos nos quedan muy cercanas:
En el complejo mundo de la masonería también hay organizaciones que sólo admiten a los hombres o mujeres como visitantes; otras que no admiten a las mujeres bajo ningún concepto; otras que las adminten en igualdad de condiciones pero que, luego, no tienen empacho en firmar protocolos de amistado con otras obediencias y darle cierto privilegio de doble afiliación a sus hombres o a sus mujeres, según el caso... Y podríamos seguir escribiendo más y más sobre esta antología ridícula del disparate.
Yo creo que alguna piedra puedo tirar ... Incluso sobre mi tejado.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola
Espero que perdoneis mi incultura a la hora de expresar mis pensamientos y si teneis alguna duda de lo que quiero decir me le pregunteis sin dudar.

Estoy totalmente deacurdo en que la enseñanza concertada no puede hacer distinción de genero, en teorría al ser subvencionada no puede hacer ninguna distinción ni premiar unas confesiones sobre otras.Creo que lo más acertado sería eliminarla y ser asumida por el estado. Pero el estado actua como el mayor hipocrita de todos.

¿No creen que la mayor discriminación no es la económica, la intelectual...?
¿Si yo cumplo los requisitos como se me puede someter a un examen subjetivo mediante el cual se sacan bolas de colores?
Vamos a verlo de otra manera:
en mi panda de amigos que por desgracia nos emborrachamos los sabados, ¿nos vigilará una policia etica por si no tenemos paridad de chicas?
¿quien es el estado para regular la vida social de las personas?Pero como a todos nos interesa estar bien regulados y bien avenidos con el estado para "chupar". pues le doy la razón.
Yo voy a organizar una sociedad gastronómica y no la pienso "legalizar", no le quiero dar ese poder al estado. ¿me van a denunciar por no cumplir la paridad de genero?
¿y si cambia quien manda en el estado y cambian las tornas totalmente?

Andabao

Ricardo Fernández dijo...

Querido Andabao:
Me parece que se me sale un poco del tiesto. Yo hacía referencia a la segregación, no a la paridad: Son dos cosas muy diferentes. Primero dejemos de poner barreras a las personas para que en función de su sexo, su religión, su color de piel, etc. etc. puedan entrar o no en determinados sitios. Y luego veamos sí hay que regular el flujo de entrada o no. Son dos cuestiones y dos debates muy diferentes.
¿Y por qué la toma con el Estado de esa forma?
No tengo una visión tan negativa sobre la intervención del Estado: veo muy bien que exista una escuela pública obligatoria -que nos estamos cargando-; una sanidad pública -que nos estamos cargando-; veo muy bien que exista el subsidio de desempleo; la Inspección de Trabajo... No acabo de entenderle muy bien.
Y en cuanto a lo de su sociedad gastronómica me parece muy bien que pueda seleccionar a los miembros, pero no en función de un criterio predefinido y discriminatorio, predeterminado y que no respeta ni atiende a la persona, al sujeto tomado en cuenta como individuo... No sé si llego a explicarme. Probablemente no.

Anónimo dijo...

Hola

Yo soy un firme defensor del estado. me he expresado mal,he criticado a este y no a los políticos que tienen el poder ejecutivo.
La "titularidad" de los drechos fundamentales, su vigilancia y su auditoría deben corresponder a este.
En el caso de la escuela concertada acuso al estado de no hacer su papel, y jugarles el juego. ¿cual es la causa de la educación concertada?: 1º llevase bien con la iglesia (mayoría de escuelas? y 2º que sale más barata al estado.
El estado si saca a concesión un instituto, exige contratación de docentes con acreditación, cumplir normas de no pedir donativos a padres. exigir ratios de alumnos por profesor, etc... al final saldría más cara y esto nadie lo queremos ya que habría que subir impuestos. POR TANTO EL ESTADO ES UN HIPOCRITA, NO LE INTERESA LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN, LO QUE LE INTERESA ES TENER CONTENTOS A LOS GRUPOS DE PRESIÓN Y QUE NO SALGA MUY CARO

En el caso de la segregación tiene razón, me he salido un poco del tiesto.....pero no tengo nada claro el tema y creo en el asunto del "genero" se está empezando la casa por el tejado. y como no quiero salirme del tiesto almenos inconscientemente lo tengo que madurar más.
en el tema de la sociedad gastronómica, me meto en parte con la necesidad que tienen las personas de darle un aspecto legal y regulatorio a todo.
como puede observar son temás para aprender "discutiendo", y como ultimamente nadie discute me abotargo un poco.

Saludos desde el TIESTO (lo siento no tengo otro)

Andabao