domingo, junio 28

Saliendo del armario


El pasado día 24, día de San Juan para más regularidad en la información, el diario francés Le Point publicaba una noticia relacionada con una supuesta "salida del armario" por parte de la Gran Logia Nacional de Francia, que es algo así como la representación de la perfecta y regular masonería sobre los pilares de la tierra.
Para quien no tenga una idea muy precisa de la cosa, diremos que la Gran Logia Nacional de Francia se define como la verdadera masonería, por lo que habrá que deducir que todas las demás organizaciones encarnan la más pura falsedad. La noción de lo verdadero implica que no se admita entre sus filas a homosexuales ni a mujeres. La masonería verdadera es cosa de hombres, como el Veterano; y además exige el porte de complicados oropeles y trajes de duelo a pistola. Se rigen por los ancianos usos y costumbres y por no sé cuantas reglas de no sé cuántos puntos, según aparece en su página, que me niego a publicitar desde este blog porque sigo sin creer que el mero porte de un mandil dé timbre de nobleza a nadie.
La "salida del armario" a que se refería la noticia -que sí enlazo- consistía en la publicidad, a mayor gloria de la apertura y transparencia, de los miembros integrantes del gabinete del que se dice Gran Maestro, François Stifani. En el equipo director, Le Point, que junto con el Express todos los veranos le pega un mordisco a alguna organización masónica (normalmente el Gran Oriente) colocaba dos nombres, uno de un "dit ouvertement homosexuel", Frédéric Lacave (con un importante puesto en el entorno de una Prefectura del centro de Francia); y el de una mujer, Malika Benlarbi, vinculada a la Prefectura de París (huele a Sarko ¿no?). Para colmo de males, Le Point tildaba a la organización de adogmática, insinuando sin muchas vueltas que podían formar parte de ella hasta los ateos.
Sorpresa, ruido y risas. La Gran Logia Nacional de Francia ha tenido que hacer una nota aclaratoria: El gabinete del Gran Maestro Stifani es "externo" a la organización. Y hay que creer en "dieu" para ser militante integrante, en caso contrario vas al infierno por hereje y depravado.