viernes, mayo 1

Primero de Mayo

Hoy saldrá de procesión la casta sindical; también los que arrimaron el ascua a la sardina y la retiraron a tiempo. Y también aquellos a los que se les pasó el pez en el horno y no se percataron del olor a chamusquina.
Hoy tantos habrá que tengan tanto que hacer, que dejarán el hueco a un ejército de inconscientes pulgones con bandera, y viejos chivatos del sindicato vertical, que levantarán el puño felices festejando los buenos réditos que sacaron con el cambio de chaqueta.
Hoy, una vez más, se mezclarán las buenas intenciones con el hedor que emana de las estomagadas de la vanguardia acomodada, de los burócratas, de los cagatintas ingobernables.
Hoy, Primero de Mayo, fiesta de los trabajadores, habrá que acordarse una vez más de que el sueño de la razón suele producir monstruos; y que con el tiempo, a algunos les viene muy bien toda esta jauría que se desboca a menudo en la corta historia de la humanidad.
A pesar de todo, un pequeño recuerdo para lo que queda de la clase trabajadora.

12 comentarios:

Julia Rosa Álvarez Fernández dijo...

Tal día como hoy, hace ya muchos años (cada vez me parezco más al "abuelo Cebolleta"), era día, necesariamente, de carreras; los que pasamos nuestra infancia en barrios obreros sabíamos que el 1º de mayo tocaba correr delante de los grises, algunos de nuestros vecinos o/y familiares habían sido detenidos ya a finales de abril, detención preventiva, supongo; luego llegó lo de la liberación de los representantes sindicales y con eso, creo, la aristocracia obrera; nada tienen en común un minero prejubilado con un mileurista (perdón, creo que últimamente ya seiscientoseurista), unos tienen el aristocrático privilegio de no pagar por los medicamentos, los otros...
Eso, antes, hace muchos años... se me ponían los pelos de punta con esta música; hoy...pienso en los inmigrantes sin papeles; alguien muy cercano a mí trabaja en la hostelería y le pagan a 3.3 € la hora; hoy trabaja, por supuesto, cienes de horas, y no creo que se sienta representado absolutamente por nadie de los que encabezan las manifestaciones, creo; ¡ojalá me equivoque!

Edundo Campoy dijo...

Buenos dias y perdon por la intromision.
Encuentro el blog por casualidad buscando una informacion y quisiera hacerle a don Ricardo una preguntas ¿se puede ser "buen" catolico y "beun" masón a la vez? siempre he pensado que no, pero discutiendo con un compañero de clase me decia que si.
Si me da ud. la razon a mi, pienso enviarle este enlace, jajaja.
Esto ultimo es broma, si me puede contestar o facilitar algun enlace le doy las gracias por adelantado.

Ricardo Fernández dijo...

El problema, don Edundo, que se plantea para contestarle es saber qué tenemos que entender por un buen masón y un buen católico. De lo primero tengo una idea más aproximada, pero de lo segundo no.
Sí puedo contestarle con esa generalidad que tanto repetimos: A quienes formamos parte del Gran Oriente nos da igual el credo de las personas o el no credo. Es una cuestión íntima y personal que no nos atañe. Lo que haga o recomiende la Iglesia católica es algo que sólo atañe a quienes la siguen. No es mi caso.
Me temo que no va a poder recomendar mi enlace.

Anónimo dijo...

Hola
Estimado Don Ricardo
Considero exagerado e injusto sus ataques a la genearilzación de los sindicatgos, en el cual veo como aplica la razón.
Como siempre la culpa de los sindicatos, veo que la gente se preocupa mucho por informarse y que muchas veces utiliza los métodos que a otros tanto crtíca.

Claro como yo no corrí delante los grises me tengo que callar.

He dicho
Andabao

Ricardo Fernández dijo...

Yo tampoco corrí, mi querido amigo. Supongo que porque otros lo hicieron antes que yo y ya no hubo necesidad.
Pero de aquellos sindicatos a los de hoy... No sé: lo del sindicalismo es una de las grandes decepciones de "mi vida política". Yo iba a afiliarme a Comisiones Obreras, hasta que hicieron una huelga en el ramo de la sanidad justo cuando se produjeron las transferencias... Y luego, con el tiempo, me he encontrado con mucho vago aprovechador de las bajas, de las dietas de liberado... Y del SOMA no tengo palabras.
Es muy probable que Ud. tenga algo de razón. Es más, deseo que sea todo un prejuicio mío y que Ud. tenga toda la razón. Ojalá lo mío sea una pura generalización.
Y si hablamos de nuestra clase polítca en vez de la casta sindical, igual se lleva una sorpresa al leer mis opiniones. Tiempo habrá para todo.
Un fuerte abrazo y buena semana.

Anónimo dijo...

Hola

¿cuando empezamos a hablar de los trabajadores afiliados a los sindicatos? ¿que pretenden al afiliarse?

En mi sección sindical tenemos problemas para hacer las listas a las elecciones sindicales, han dimitido miembros del comité y no se han cubierto todos los puestos, ho hay gebte ni que se quiera liberar.
Conozco los liberados de mi empresa no es ningún cho en absoluto. A pesar de ser administración todavía hay gente normal y pero funcionarios,
no todo es hunosa o ensidesa.

los sindicatos no están mal enfocados, están mal emfocados los trabajadores que no sabemos lo que queremos. me nparece que hace falta más autocrítica entre los trabajadores,políticos...

Saludos

Andabao

Ricardo Fernández dijo...

Por supuesto que hay gente normal. Eso no puede ponerse en duda; precisamente por eso uno puede lamentarse y dolerse. Porque de ser otro el caso habría que enfrentarse abiertamente.
Cierto es también que no todo es Hunosoa, ni Aceralia, ni la Administración del Imperio de Asturias, ni centros sanitarios no incorporados a la red pública, ni profesores de religión, etc. Cierto es eso. Pero la culpa nunca es de los electores. La culpa nunca es de los trabajadores: A los sindicatos les corresponde orientar, educar y pelear; pero ahora no se educa, ni se orienta, ni se pelea: se hace caja y se coloca a los amiguetes. Y lo hace gente que hace treinta y pico años llevaba correaje o iba a contarle el chisme de turno a Claudio Ramos Tejedor: Ese es el poder sindical asturiano.

Anónimo dijo...

Estimado Ricardo
Duscrepo con usted, los sindicatos no tienen ni que educar, ni orientar. Precisamente es eso lo que están haciendo ahora. Los trabajadores tenemos que "aprender", no tenemos que esperar a que nadie nos eduque. Y lo de orientar eso es precisamente lo que usan para tenernos cogidos. como dicen "...bueno ya sabes que si protestes por que promocino tal, yes el enchufau del jefe va a ser peor, espera a ver si sacamos algo pa ti en el proximu conveniu". Y ya nos tiene cogios por el escroto.

El sindicato tiene que velar por que se cumpla la ley. No tiene que entrar a dirigir la empresa. El sindicato tiene que protestar ante leyes que quiten derechos o vayan en retroceso de los derechos de los trabajadores.

Claro que hay gente normal. pero el descredito del sindicalismo vienen en más medida de los propios trabajadores que son los que más critican a los sindicatos, y lugo van a los locales a preguntar "que tal va lo mio".

¿que quiso decir con lo de los centros sanitarios no incorporados a la red pública? ¿cual es el problema? ¿el centro o el personal que no ha pasado ninguna oposición?

Saludos

Andabao

Ricardo Fernández dijo...

Empiezo por el final: Me estaba refiriendo a todos esos núcleso de sindicalismo duro que existen aparte del Hunosa System y Aceralia. Yo no concibo que sin oposición puedan entrar en la red pública en tanto que funcionarios, pero será lo que acabemos viendo. Bueno, creo que lo que veremos será un concurso de disfraces, digo de méritos; en qué estaría pensando.
Y sigo. Parece que no estamos de acuerdo. Yo creo que si se pregunta eso de "qué tal va lo mío" es porque el sistema en cuestión ha funcionado. La casta sindical es la primera interesada en dar dádivas y atar voluntades.
Y sigo discrepando, yo creo que el primer sindicalismo sí tenía como objetivo orientar a los trabajadores y formarlos. Incluso de esto también participaron algunos partidos políticos: Para que alguien aprenda, aparte del métido empírico (esto es, dándose una y mil veces con el mismo muro), existen otros que tienen un carácter más pedagógico. Eso ya no le interesa a nadie. Ahora lo que interesa es el "cómo va lo mío", como dice Ud., porque de esa forma se ejerce un poder; se ponen presidentes de Cajas de Ahorro y del Principado; se juega a los bolos con alcaldes caballistas; y hasta se convierten en parques viejas escombreras... Y se va de vacaciones a la Manga del Mar Menor...
Estoy muy decepcionado, compañero. Muy, muy decepcionado.

Anónimo dijo...

Hola Ricardo
en su carta me ha tratado de ud., y suena demasiado formal.

Como sabe mi limitada capacidad para hace3rme enterder creo que me está haciendo no expresarme bien y por tanto que no se me entienda.
Voy a reflexionar y ya hablamos

Un discipulo
Andabao

gilber o la banda que disparaba torcido dijo...

¡Felicidades Ricardo!
Y digo felicidades porque cuando alguien se encuentra en el estadio de la decepcion quiere decir que hasta hace poco vivia en un estadio de ilusión.
Sin considerarme demasiado mayor, o al menos no mucho mas viejo que tu, pero quiza por proceder mi vida de un entorno donde el sindicalismo del puro y la copa de coñá, del "cagunmimanto" y del "a estos hay que paralos como sea, van facer güelga por coyones", ese sindicalismo de gritones, barrigudos, soplagaitas, sinverguenzas, tripones ese sindicalismo que penso en la prejubilacion y dejo en la estacada a las generaciones venideras, ese que ha presentado su mas fea jeta agostando la pobre conciencia de clase que quedaba en esta tierra nuestra. Pues sí, ese sindicalismo precisamente a mi en concreto, me dejo sin ilusion hace 27 años y cada vez que miro atras y pienso que tal vez me he equivocado, me encuentro con sus babeantes fauces deglutiendo el enorme momio que se han montado.
Veo a los mismos o a sus delfines, con las mismas formas chulescas, pensando que lo mas importante del mundo son esos huecos negros y peludos que se abren el centro de sus abultadas tripas, esos oscuros ombligos duramente cultivados en el dificil arte del "dolce far niente".

En cuanto a su experiencia, Sr. Andabao.
Lamentablemente a mi si me toco pegar alguna galgada delante de los muchachos de gris perla pero afortunadamente eso no me da el criterio de poner a ese estereotipo de sindicalista (mayoritario, por otra parte) como chupa de dómine.
Lo que me permite mentarles las muelas es el haber compartido mesa, que no mantel, con muchos de ellos y ver como dia tras dia nos quedabamos con el culo al aire unos cuantos que creiamos a pies juntillas que lo que estabamos haciendo era correcto.

Respecto a su queja, por otra parte justa, de que no todos son iguales....
Ciertamente, no todos.... pero son tan pocos los distintos, que resultan muy dificil distinguirlos entre el resto de la manada.

Ahora bien, haberlos....habralos.

Salud

Gilber

gilber o la banda que disparaba torcido dijo...

¡Felicidades Ricardo!
Y digo felicidades porque cuando alguien se encuentra en el estadio de la decepcion quiere decir que hasta hace poco vivia en un estadio de ilusión.
Sin considerarme demasiado mayor, o al menos no mucho mas viejo que tu, pero quiza por proceder mi vida de un entorno donde el sindicalismo del puro y la copa de coñá, del "cagunmimanto" y del "a estos hay que paralos como sea, van facer güelga por coyones", ese sindicalismo de gritones, barrigudos, soplagaitas, sinverguenzas, tripones ese sindicalismo que penso en la prejubilacion y dejo en la estacada a las generaciones venideras, ese que ha presentado su mas fea jeta agostando la pobre conciencia de clase que quedaba en esta tierra nuestra. Pues sí, ese sindicalismo precisamente a mi en concreto, me dejo sin ilusion hace 27 años y cada vez que miro atras y pienso que tal vez me he equivocado, me encuentro con sus babeantes fauces deglutiendo el enorme momio que se han montado.
Veo a los mismos o a sus delfines, con las mismas formas chulescas, pensando que lo mas importante del mundo son esos huecos negros y peludos que se abren el centro de sus abultadas tripas, esos oscuros ombligos duramente cultivados en el dificil arte del "dolce far niente".

En cuanto a su experiencia, Sr. Andabao.
Lamentablemente a mi si me toco pegar alguna galgada delante de los muchachos de gris perla pero afortunadamente eso no me da el criterio de poner a ese estereotipo de sindicalista (mayoritario, por otra parte) como chupa de dómine.
Lo que me permite mentarles las muelas es el haber compartido mesa, que no mantel, con muchos de ellos y ver como dia tras dia nos quedabamos con el culo al aire unos cuantos que creiamos a pies juntillas que lo que estabamos haciendo era correcto.

Respecto a su queja, por otra parte justa, de que no todos son iguales....
Ciertamente, no todos.... pero son tan pocos los distintos, que resultan muy dificil distinguirlos entre el resto de la manada.

Ahora bien, haberlos....habralos.

Salud

Gilber