lunes, marzo 23

Lázaro Cárdenas

No es que esté aturdido por la celebración del sábado. Puedo contar los amigos y amigas que estuvieron presentes en el homenaje que el Gran Oriente de Francia tributó a Lázaro Cárdenas. Y eso a pesar de que mis malas relaciones con la monarquía y mi nulo sentido de la orientación me llevaron a confundir en las invitaciones la Avenida de Juan Carlos I con la de su hijo, príncipe de las pomaradas, que también tiene un hueco en el callejero de Gijón. Puedo contar los amigos y amigas pero me cuesta recordar con exactitud los nombres de todas las Logias que estuvieron presentes, y que nos acompañaron junto con el sol para recordar al presidente mexicano y a su esposa, Amalia Solórzano.
Curiosas coincidencias: A pocos metros del lugar en el que nos encontrábamos, siguiendo la avenida, el puerto del Musel. Punto final y de destino en todas las historias de huídas:
En Alicante van a recordarlo dentro de pocos días con una Marcha Cívica en la que también el Gran Oriente estará presente. La gente huyendo en buques, barcas, desesperada, agobiada por la victoria ajena que cierne sus garras sobre la ciudad. Sucedió en Gijón. Sucedió en tantos sitios que fueron último bastión de lo poco que quedaba, de lo que había querido ser...
De Asturias y tantos otros lugares salieron ya en 1937 los primeros niños y niñas con estatuto de refugiado. Unos fueron los niños de Rusia. Otros, recibieron el nombre de "niños de Morelia", acogidos por la iniciativa de Cárdenas y su compañera. Otros niños terminaron con sus padres en sitios peores, acogidos de muy mala gana por la "non intervention", y amontonados en campos de refugiados. Es el sabor, olor y color de la derrota en todas partes y en todos los tiempos.
Cuando todo acabó, México abrió sus puertas a 25.000 españoles. Gran parte del peso intelectual español que apuntaló a la República mientras esta existió se integró en el país azteca, en sus medios de producción, en su universidad... Y si algo quedó también vivo de la masonería española fue porque también encontró su pequeño hueco en la sociedad mexicana.
Han pasado muchos días; muchos años. Mucho tiempo, en definitiva. Pero hay que recordar para seguir mirando al frente y soñar el día de mañana.
Mi agradecimiento a quienes nos acompañaron e hicieron todo esto posible; y mi especial recuerdo a los masones y masonas que también supieron acercarse con nosotros a la figura de Lázaro Cárdenas: La Logia La Zélée, de Bayona; la Logia La Fraternité Dacquoise, de Dax; la Logia Le Devoir Social, de Mont de Marsan; la Logia Febus, de Pau... Y la representación de "Poussière d´Étoiles" y de "Fraternité et Tradition"...

1 comentario:

Carlos Alberto Flores dijo...

Querido Amigo: Desde México te envío un cordial saludo. Como sabes, durante marzo celebramos no sólo la memoria masónica de Don Lázaro Cárdenas, sio también la de Don Benito Juárez. Es un gusto leerte constantemente. Un abrazo fraternal. Carlos Alberto Flores Hernández