sábado, febrero 28

Lo que hay que ver, lo que habrá que oír


No son días de vino y rosas precisamente: El juez que hasta hace cuatro días, y según un antiguo ministro mal encarado, era la encarnación de todos nosotros, ahora es un leproso socialista y prevaricador. Y encima conspira yendo cacería en vez de hacerlo en el secreto de los despachos oficiales de Madrid, algo que le hubiera hecho más fácil todo en esta vida.
Un ministro un poco sobrado pero que tuvo no sé si más buenas ideas o más buenas intenciones, cayó sorpresivamente bajo el viejo maleficio del dedo del sabio, al que una gran mayoría mira cuando señala al cielo, cosa muy habitual cuando se trata de los dedos de los sabios, que tienen una gran capacidad de atracción para las mentes con flojera.
Los amiguetes juegan a hacer la boda de la hija "de"; y de paso a organizar el mitin del que sucedió a "de" cuando "de" le señaló con su pesado e infalible dedo (otra vez el maleficio digital). Los amiguetes juegan y de paso algo les queda en las uñas. Y apesta todo a financiación ilícita además del típico choriceo tan característico de nuestra dieta mediterránea. A los amiguetes los meten en la cárcel en medio de un gran estrépito mientras los agentes de la T.I.A. espían a los que sólo son amigos cuando toca salir en una foto... ¡Y eso haciendo un esfuerzo enorme!
Más al sur, al malagueño alcalde de Alcaucín -del que la COPE destaca entre otros méritos el pertenecer al partido socialista por aquello de "el que esté libre de pecado"- lo detienen entre pitos y aplausos (sorprendentemente más de lo segundo que de lo primero) por haber metido también la mano en el cajón. Le hubiera salido más rentable, seguramente, haber ido de boda para dar un buen trinque aunque, todo hay que decirlo, habida cuenta del silencio general parece que le ha tocado un juez imparcial, no como a los otros tristes, que por lo que se cuenta han pasado por el potro en alguna catacumba de la Audiencia Nacional.
Por si faltara algo, en el País Vasco y en Galicia se celebran elecciones autonómicas. A mi derecha hasta es probable que los cerdos lleguen casi a volar, para dolor del peneuvista Josu Iñaki Erkoreka Gervasio. Pero a mi izquierda no sé si caerá un buen palo de la mano de José Luis Baltar, el cacique orensano que toca el trombón y al que tanto le desagradan los maricones, según ha tenido el gusto de recalcar anteayer en una concentración de gente moderada y de centro liberal, partidaria del libre mercado, de la familia y de la permanente unión de Navarra a la inmortal España y tralarí tralará.
Qué frágil es la democracia y qué milagro éste de que a pesar de lo que cae a veces, no haya saltado todo por los aires ciento y mil veces. Habrá que ver y habrá que oir. Y tal vez, un día de estos, habrá que hacer algo.
Buen domingo; y aquellos a los que les toca ¡Voten!

9 comentarios:

Utopia, pero menos. dijo...

que te pierdes, Ricardo, que te pierdes.
Acuérdate de los eslabones del matal más puro...

Ricardo Fernández dijo...

Ya me acuerdo, ya. En el fondo ya sabes que no mato una mosca... Pero es que me pone de tan mala leche el panorama...

Anónimo dijo...

Pues creo Don Ricardo que es todo lo contrario, que mata muchas, más de lo que aparenta. pero muchas más

Andabao

Anónimo dijo...

Es todo lo contrario. Las mata. Mata muchas. Con crueldad: Tiene el gran defecto del rencor; las cerca, las agota, las convence y termina matándolas por aburrimiento.

Al Kaffir dijo...

Al Sr. Ricardo hay moscas que le pican y, por consiguiente, se rasca. Y lo hace aquí, en su blog, que para eso es suyo.
Al partido popular le picaba también ciertas moscas acusadoras y se rascó cuando ese cierto juez y un ministro bienintencionado se fueron de cacería (mas deportivo que las bodas)en un ejercicio típico berlanguiano (pa qué despachos). Luego aparece el tercero en discordia, un jefe de la policía judicial para la cena y entonces...¡oh, campos de silencio; oh, mares de soledad...! aparecen unos imputados en una trama de corrupción que está siendo investigada y que se conocen por unas "filtraciones" a un cierto medio que el juez se apresura en corregir...los que no son, por lo que los otros se infiere que los otros si...Y además el juez descubre que son aforados y hay que pasarle la patata al tribunal superior, lo mejor de lo mejor, "caprice des dieux"...pero no sabe si sí o si no y pregunta a ver si...(claro, es nuevo en esto) así que se lo queda y no se inhibe porque tiene mucho lío dejando al respetable en ascuas ad portas de unas elecciones con el “serán o no serán” y de la emoción le da un arrechucho, una crisis de pánico o de “angustia extrema”, según parte médico, y cuando le responden le dicen que no hace falta, que de aforados nacionales nada y que siga con los mangantes que había antes, pero aún así se busca a otros aforados, autonómicos esta vez, y se lo reenvía al superior , inhibiéndose al fin, que termina aceptándolo aunque la fiscalía dice que esto no tiene mucha base (una testigo desdecida y un sastre al que le devuelven los trajes). Y mientras tanto el ministro pillado de marrón y sin papeles dimite para sorpresa, asombro y envidia de algunos cinco días después de declarar que él no dimitía ¡hombre, vamos, a quien se le ocurre!
El PP se queja amargamente de que todo es una campaña de descrédito justo antes de las elecciones de Galicia y Euskadi. Que no se queje tanto, que les fue bastante bien, quejitas. Nadie hace tanto el oso para perjudicar a otro quedando tan mal.

Ricardo Fernández dijo...

Sobre las moscas poco tengo que decir amen de lo ya dicho. Sobre los defectos y los recores tanto tengo que decir como sobre las virtudes, así que no diré nada.
Y en cuanto al relato de hechos de Al Kaffir no puedo discrepar... Quizá se le quedan todavía cosas en el tintero sobre todo este esperpento: ¿quién organizó la cacería? ¡Uno del PP!
¡Es que es de risa!
Y medio país pendiente de los ciervos mientras la presunta caja se quedaba presuntamente vacía o trastornada. Luego, durante estos días, ya hemos sabido que hay no sé quién que es amigo de no sé qué Magistrado valenciano; que las comisiones de investigación se cierran como las bocas; que durante las declaraciones hechas en la instrucción judicial algún sastre debió de recibir una llamada, o dos, o tres...
Me callo y lo dejo correr...

Al Kaffir dijo...

¡Pero no se calle! ¡Es eso lo que clama el cielo de esta situación!¿Pero no ven que es tan solo simple y pura purnia política que ensucia a su paso la judicatura, las autonomias y todo el estado de derecho por un puñado de simples y no muy seguros votos?¿No ve que ese judicucho, por muy juez que sea, esta obedeciendo una consigna partidaria?¿Que el PP se estaba financiando fraudulentamente?¡Pues claro!,¡Siempre lo han hecho!,¡¡Todos los partidos lo hacen!!¿Que practica un clientelismo con ciertos amigotes a los que les pasa jugosos contratos a cambio de una buena mordida?¿Quien lo duda? Pero ¿Y el PSOE está limpio?¿Alguien pondria la mano en el fuego por ellos?¡NO, CLARO QUE NO!¡Y si no ahí esta Filesa, Guerra, Otano, Sancristobal y toda una larga tradición de trincones de centroizquierda.
No digo que se tenga que ir por el mundo renegando de todo, pero lo que es, es. Podemos aceptar pulpo como animal domestico por el bien de una causa achacando su porquería a la actuación de algún desleal con la mano larga. Pero lo que nunca, nunca debería es anular su espiritu crítico.
Apelo a su inteligencia para que me de, aunque solo sea un poquito, la razón de que todo esto fue por las elecciones, como una medida bien coordinada para perjudicar a algunos con una imagen de corruptos (que probablemente sea correcta) y así sacar unos votos de indecisos.
No se, yo lo veo muy claro.

Rosa Mutábilis dijo...

Sólo una pequeña reflexión: según las estadísticas, a los votantes de derecha, no les afecta para nada que los dirigentes a los que eligen sean unos chorizos, creo; a los de izquierda les afecta mucho más, su electorado no se lo perdona, creo.

Ricardo Fernández dijo...

Querido Al Kaffir:
Yo comparto mucho de lo que dice. No compartí, ni lo hago ahora, lo de rascar la caja de caudales o saltarse las normas a la torera.
Por contra no tengo una opinión excesivamente mala de Garzón, entre otras cosas porque me pareció muy bien que en su momento se depuraran las responsabilidades en relación con el GAL y la utilización de fondos reservados. Tengo mi propia forma de ver la historias pero, como dice Ud., lo que es, es.
En aquel entonces Garzón éramos todos... No sé, no lo veo tan claro como Ud.
Además, si a estas alturas de la película alguien no se ha dado cuenta de que el suelo electoral del PP es mucho más resistente que el del PSOE, es que analiza muy mal. La izquierda, el centro izquierda, o como queramos llamar a todo ese espectro electoral, tiene unos huesos muy delicados y a la mínima presión se resiente. A la derecha no le pasa eso. Probablemente si le sucediera las cosas nos irían mejor a todos, porque surgiría esa derecha necesaria y diferente a tanto que hemos visto y oído... En fin, el asunto da para mucho.