lunes, enero 26

Lo que pesa esta carga


Y todavía hay quien dice que esto de las religiones no tiene mayor importancia y que somos cuatro exaltados los que sacamos las cosas de madre. No hay que ir muy lejos a buscar el ruido de sables o el silvido de obuses en medio de un conflicto religioso. Basta quedarse sentado con la radio de fondo o repostar ante un telediario para que te apetezca santiguarte cien veces tras escuchar a Don Rouco quejarse del maltrato a Dios. Hablar mal de Dios en los autobuses ataca a la libertad religiosa ¿Y hablar bien? ¿Por qué lo uno sí y lo otro no? ¿Hablar mal en el "chigre" (bar en general; originariamente bar con máquina para sacar los corchos de las botellas de sidra muy propio de Asturias -explicación debida a quienes me leen en lejanos lugares-) estará mejor visto en el reino de los cielos? ¿Desde cuándo dudar de la existencia de Dios ataca a la libertad religiosa? Pienso en la que se habría montado si la campaña de los autobuses se hubiese hecho como yo comentaba hace unos días: "Compañero, Dios no existe. Pásalo bien y molesta lo menos que puedas". Entonces seguro que para defender la libertad religiosa Don Rouco nos hubiera convocado a todos a un auto de fe. Como en los viejos tiempos.
Como en los viejos tiempos anda también el que llaman Santo Padre (qué cosas tiene la gente: llamar santo a uno que no lo es y padre al mismo que, hasta donde el vulgo tiene conocimiento de causa, no tiene hijos o ha asumido voluntariamente el compromiso público de no engendrarlos), que hoy ha acogido de nuevo en el seno de la confesión religiosa que preside a un clérigo de alto rango, excomulgado en otro tiempo por su predecesor, seguidor de la disciplina de aquel viejecito "encantador" que fue Monseñor Lefevre (Francia, cuando da fruto da un fruto en condiciones). La rehabilitación del clérigo de alto rango en cuestión ha sido un guiño al "lefevrismo" cuando se busca la reabsorción de este grupo, expulsado hace relativamente pocos años por su disidencia frente a la disciplina oficial. Dicen los entendidos que Don Benedicto ha dado un paso más hacia la extrema derecha (¿Otro?¿Cuándo fue que dejó de caminar?), y que el personaje readmitido pasa por ser un integrante de la corriente "negacionista" del holocausto. Así por ejemplo el buen señor tiene su propia estadística de judíos muertos -300.000 nada más- y niega que existieran cámaras de gas... No digo nada de cómo le ha sentado la readmisión del despedido a la comunidad judía: Encantada con la "libertad religiosa", supongo.
En estas andamos cuando la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo va a pasar la noche sin dormir a cuenta de la unificación de criterios para el enjuiciamiento de las "objeciones de conciencia" sobre Educación para la Ciudadanía. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha dicho que no hay tal objeción y que las criaturas tienen que saber, al menos por el forro del libro, de qué va eso de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El de Andalucía dice que sí, que eso es un adoctrinamiento y que toca zonas muy sensibles de las familias, y tal y cual. En el Tribunal andaluz intervinieron dos magistrados numerarios del Opus Dei. Y creo recordar que el Presidente de la Sala tenía algún parentesco con un dirigente de ese invento que gestiona Benigno Blanco, el brazo derecho de Álvarez Cascos en su época al frente del Ministerio de Fomento (la referencia al malencarado ministro trae causa de su apego a la familia tradicional, que todos pudimos celebrar regocijándonos junto a él). En el caso asturiano desconozco si había miembros de la "obra" metidos en harina.
Mañana continúan las deliberaciones: hagan recuento en las sacristías y prelaturas y sabrán si frente a una asignatura existe o no el derecho de ojeción de conciencia. Así funciona la jerarquía judicial española, que ha inaugurado su ejercicio anual con una misa. Ahora, después de todo esto, que me vengan a contar que lo de la cuestión religiosa es cosa de Azaña y cuatro resentidos que caminamos por este valle de lágrimas con esa pesada carga sobre los hombros. Buena deliberación, Sus Señorías.

3 comentarios:

Joaquim dijo...

Hola Ricardo,

Hace unos días te envié un correo electrónico desde una dirección que me parece no conoces (la que usaba en foros de Yahoo la cerré hace algún tiempo). Tal vez por eso no contestaste, supongo.

Se trata de un asunto importante que tengo que explicarte, y que tiene que ver directamente con un viejo conocido.

Te apunto una dirección de correo donde puedes escribirme:
joaquim@pisa-bcn.net

Un saludo.
Joaquim Pisa

Anónimo dijo...

Ricardo, tío estás colgao.
¿tienes problemas?

Abrazos
Mikel

Ricardo Fernández dijo...

No, Mikel, de momento ni me he colgado yo ni lo han intentado terceros (y espero que sigan así de pacíficos). Abrazos.