martes, noviembre 25

Satisfacciones


Satisfacción o insatisfacción. Ésa es la cuestión.
Hay quien lanza las campanas al vuelo con el pronunciamiento judicial de la semana pasada, que empezó a tener cierta difusión este sábado último. Desde entonces todo son comentarios y columnas de prensa: Nada menos que en zona nacional, en Valladolid por más señas, un grupo de padres organizado bajo la cobertura de la asociación Escuela Laica, le ganaba la partida al brazo incorrupto de la Consejería de Educación del lugar: Los crucifijos y simbología religiosa debían retirarse de las paredes del establecimiento educativo pues, según razonaba el juez de lo contencioso administrativo, la escuela no era el lugar adecuado para su exhibición y contradecía el principio de neutralidad de las administraciones públicas proclamado en la Constitución vigente.
Ahí terminaron en primera instancia tres años de largo litigio, que todavía pueden prorrogarse si el aparato educativo de la Comunidad de Castilla y León decide probar suerte un poquito más arriba y presenta recurso.
Hasta aquí todo bien. Entra dentro de ese lento camino hacia una particular forma de entender el laicismo que se ha tomado en España, donde cualquier planteamiento que se haga ha de contar con el texto constitucional -que sigue haciendo una mención expresa a una confesión religiosa-, y unos acuerdos internacionales de obligado cumplimiento cuya denuncia y rescisión, estoy seguro, haría salir en tromba a la calle a todas las gentes de progreso en apoyo de tal medida (es una ironía, pues todos sabemos quién saldría a pisar las calles nuevamente y quién se quedaría en casa haciéndose cruces).
Todo bien y normal. Normales las declaraciones de diferentes obispos afectados por la cristofilia. Normal el tono sosegado del Obispo sevillano, Carlos Amigo, para quien la resolución judicial no favorece la integración (habría que ver qué pensaría si se instalara una media luna en algún aula porque lo pidiera un grupo de padres y madres mahometanos). Normal el desacertado tono del Presidente de Castilla León (no sé como se llama: me quedé en Juan José Lucas y me lo cambiaron, y ya no hago más esfuerzos de memorización que los indispensables), para quien era cosa de los centros escolares decidir si se ponía o no se ponía sobre la pizarra al crucificado.
Pero lo que ha sido tremendo es lo de la Ministra de Educación. Ayer tuvo la desgracia de coincidir en sus declaraciones con el parecer del citado presidente castellano: Ayer eran los centros y sus consejos escolares los que tenían que decidir para evitar conflictos. Pero hoy por la mañana ya había cambiado de opinión (lo de las lecturas de cartilla a veces es muy efectivo). Hoy por la mañana le decía a Carles Francino que si un símbolo molestaba a alguien había que "quitarlo de en medio".
Y tampoco es eso. No hay que quitar nada de en medio ni hay que confiar en los Consejos Escolares. Sólo hay que tener las cosas claras y comprender la diferencia entre lo que llamamos principios laicos y la aconfesionalidad del Estado. Y hay que saber aprovechar también ocasiones como la brindada por una sentencia ¡oh, milagro! como la que se está comentando.
No se puede confiar a los Consejos Escolares la decisión porque ésta no es una cuestión que se resuelva con la conformidad de las mayorías, sino observando un principio de escrupulosa neutralidad que impida que nadie, de un signo u otro, pueda adueñarse de los espacios que son de todos. No se puede confiar a los Consejos Escolares la responsabilidad porque ello equivaldría a abocar a la gente que tiene credos distintos o que no tiene credos a acabar en un Juzgado y aguantar tres años o más de litigio para defender un derecho que la Constitución reconoce. No, no se pueden eludir las responsabilidades y hay que coger el toro por los cuernos, sobre todo cuando -como ha sucedido en este caso- la ocasión la pintan calva.
Espabile, compañera ministra. Espabile y marque la pauta, que luego las cosas irán poco a poco solas. Espabile, ciudadana ministra y mójese, que España todavía no ha dejado de ser católica y España tiene que ser de todos.

8 comentarios:

Al Kaffir dijo...

Sinceramente, me importan tres carajos lo que cuelguen o dejen de colgar sobre los encerados de un colegio castellano, pero lo de la ministra me parece la salida de tono típica de quien o se siente agredida y salta adelante o se ve pillada y huye hacia delante. De igual manera va "demasiado" adelante, sin mirar que delante puede haber un precipicio.
Vamos a ver, la Sra. Cabrera dice que si algo molesta a alguien hay que quitarlo...tela marinera… entonces es que no iba a quedar nada si obedecemos a todas y cada una de las sensibilidades de los habitantes de este cortijo. Que nos basemos en la constitución para saber que poner o quitar, hacer o no hacer, decir o no decir, que es lo más democrático, me parece lo correcto…solo que…
Es que parece que hay personas que aun definiéndose como progresistas, demócratas, bien pensantes y mejor hacientes se pasan la constitución a sabiendas por donde el calzón de Nadal, ya sea por que o nadie dice nada o no se nota o no traspasa o porque es en mi chiringuito y aquí mando yo o como siempre se hizo no vamos ahora a...
Tenemos una constitución que quizá necesite un cambio de aceite, filtro y neumáticos pero que anda aun así y todos por decencia deberían acatarla y cerrar el pico. También deberían sancionar a los que ante cualquier sentencia con base en la misma salgan gritando sobre cristofobias, centralismos o ydelomioques, que sobre ellos caiga todo el peso de la Carta Magna (en su versión extendida, con cofre y todo).
Y, Sr. Ricardo, los frentes han cambiado ya desde aquello, incluso quiero creer que han desaparecido y si apretamos los ojos y lo deseamos mucho, mucho, mucho…quizá se haga realidad.

Ricardo Fernández dijo...

Le acepto muy bien lo de los frentes: Es un pitorreo doméstico que se me ha colado en el artículo. Tiene Ud. razón. Vaya si han cambiado. Y tiene Ud. más razón todavía en que lo mejor es que nunca más vuelvan a existir.
En cuanto a lo que haya sobre los encerados... Yo creo que algo de importancia sí que tiene; pero no hay que sacar la cosa de madre. Esa frase "se quita de en medio" a mí me desagradó bastante. Y del mismo modo tampoco soy muy complaciente con la falta de criterio que existe por parte de algunos cargos públicos del más alto nivel que no son capaces de aprovechar las muy escasas ocasiones en que el aparato judicial desafía la gravedad. Creo que me entenderá.

Anónimo dijo...

Hola

Menos crucifijo y más tablade multiplicar. menos educar ciudadanos (que los eduquen en su casa) y más formar técnicos.

En la escuela solo se tendrían que dar matemáticas y lengua. y reclaco que estas dos solamente, ni trabajos manuales, que luego nos sale otro Barceló y nos cuesta un riñon.

Andabao

Ricardo Fernández dijo...

Discrepo, señor Andabao, en la escuela ha de empezar a formarse a las personas; y eso va más allá de las matemáticas y de la lengua... Y si me apura, va más allá de lo que se pueda enseñar en casa...
Además, qué va a ser de tanto maestro en paro si me deja sólo a los de matemáticas y lengua. Le van a hacer falta veinte Riopedres para hace frente la rebelión.
Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Hola D. Ricardo

¿que es una persona?,espiritu, alma,.... Yo no lo sé, ni me preocupa. somos un conjunto de partículas elementales o de pequeñisimas "cuerdas" que vibran de una forma distinta cada una, no lo se.
Como no tengo afan de "maestro", ni me creo en posesión de la verdad, considero que no es conveniente que alguien externo a mi entorno me aleciones sobre este asunto, los valores sociales por mucho que usted diga. solo surgen efecto si se aprenden en casa y se practican cuando vas al masymas.

Si en un "taller" tratamos a declaración de los derechos del hombre y fuera ya no lo tratamos pues mal vamos.

Ya sabemos que en estos goviernos izquierdosos lo que priman son los consejeros con alto nivewl político, los técnicos sobran.

lo único de lo que estoy seguro es que en esta ""dimensión"": 2 + 2 = IV.

Andabao

Ricardo Fernández dijo...

Querido Andabao, no acabo de entenderle muy bien, pero no me acaba de convencer eso de relegar al "más y más" y a la casa materna -o paterna- determinadas cosas.
No olvide que hay casas, muchas, que no tiene valores. Y hay otras en las que lo que abundan son las plusvalías que faltan en el resto de los hogares.
Me parece a mí que estamos hablando de dos cosas diferenes o que más bien yo no me estoy enterando de la fiesta.
Pero da igual. No sabe Ud. lo contento que me pone tenerle por aquí ahora que la hipoteca me tiene tan privado de mi ser.
Ya sabe que siempre le envío un abrazo muy fuerte y que aprecio mucho su palabra y su amistad.

Rosa Mutábilis dijo...

A mí sí me importa lo que cuelgan en los encerados. Ya está bien, ya les vale el derecho de pernada a las religiones. Me molestan los crucifijos, los velos... cualquier símbolo de poder; la religión, las religiones sólo sirven para acogotar, para mirar desde diferente altura a los demás, siempre haciéndonos sentir cuál insectos, especialmente a las mujeres, en TODAS las religiones, las mujeres somos víctimas.
¿Cómo no va a importar lo que haya colgado en las escuelas? Muchos niños son víctimas de la educación de sus padres, tienen padres fundamentalistas, padres que utilizan la religión como tijeras en sus vidas. El Estado tiene la obligación de educar a todos los ciudadanos de un modo LIBRE, sin supersticiones, sin estupideces. Las religiones pertenecen al ámbito privado, en los colegios tienen que enseñar que la tierra es redonda, que la sangre circula, que los hombres y las mujeres somos seres iguales.
La Educación Ciudadana es imprescindible en el colegio, los niños tienen todo el derecho del mundo a ver la vida sin supersticiones absurdas, muchas veces eso les planteará problemas porque les hablarán de un mundo muy diferente al que hay en su casa, pero quizás en su casa vivan un auténtico infierno. Tienen que saber que más allá de su casa hay VIDA, el Estado tiene la obligación de hacérselo saber. ¿Cómo un niño va a ver normal que su padre tenga varias esposas? ¿Cómo que esas prácticas sadomasoquistas de la iglesia católica te llevan al paraíso?
Bajo ningún concepto un Estado puede permitir eso.
No puede subvencionarse NINGUNA religión. Pertenece al ámbito privado dar culto a los manitús.
Desde mi punto de vista, cualquier símbolo religioso en los estamentos oficiales es pornográfico, y sí me molesta, mucho, MUCHÍSIMO.

Anónimo dijo...

Hola a todos

Cada vez comprendo menos, y parece que me he saturado.

Rosa le podrán molestar que haya mujeres que lleven velo, pero a lo mejor existe 1 entre 500 millones que no le molesta. Tenemos que luchar por que no nos obliguen a llevar velo a todos, eso sí.
¿Atenta contra su gusto los carteles que existen en algunos talleres mecánicos por que atentan contra la dignidad de la mujer?,tengo entendido que estas mujeres no están obligadas a hacer las fotos. Yo lo que creo que que contra la dignoidad de las mujeres atenta más, el que en estos tiempos haya lugares en que tengan que ir a lavar al rio de rodillas. eso si, tendrán la dignoidad muy alta pero la espalda, estas mujeres están casi seguro más obligadas que las otras, y mñas sometidas a los hombres

Dice que el estado tienen que enseñar que hay otra vida más alla de la familiar, pero ¿que vida?, ¿la de todos somos iguales y tenemos las mismas oportunicades?. El estado te pone el caramelo en la boca y luego no te da medios para que te lo comas, o te dira que el te lo muestra y te lo enseña luego escoges tu. El estado debe velar por que se cubran las necesidades, no por crearlas. En absoluto somos todos iguales ni todos pensamos lo mismo.
Creo que se equivocaron al poner educación para la ciudadania, lo que tendrían que haber hecho es quitar la clase de religión, lo unico que consiguieron fue no se querer mojar.

Ricardo, estamos totalmente de acuerdo en que hay casa en que no hay principios, pero todavía no he visto en ningún sitio que principios son los que tienen que tener una familia. Los estados yo creía que eran el conjunto de todos los ciudadanos, (existen lugares en que tener armas una familia para autodefenderse es unprincipio basico de sus valores, ¿quien soy yo para juzgarlos?).

Siento mis faltas de ortografia, mi mala redacción, y mi sentido irónico.
Cada cual se lo tome como le venga en gana
Saludos desde el lado oscuro
ANDABAO