viernes, noviembre 28

Louise Michel: Eran otros tiempos


Ha llegado a mis manos, en francés, el texto de una conferencia que pronunció la activista del anarquismo y feminismo Louise Michel, también francmasona y defensora tenaz de la mixtidad.
La cuestión, de la que muchos se cansan como los negros se cansaron de luchar contra el apartheid -¡ah!¿no se cansaron?- es muy, muy antigua en la masonería masculina.
No soy anarquista. Disto mucho de profesar admiración a tal credo ideológico y confieso haberme empapado con otras teorías políticas, más partidarias de imponer el orden -no de establecer el orden- esperando tiempos mejores, esos tiempos en que cada uno sabrá bien lo que tiene que hacer y no necesitará de la tutela de Leviatán. Lo que pasa es que con los años me he vuelto un poco descreido y hasta Leviatán empieza a hacerme sonreir.
Pero volviendo a retomar el hilo con el que había comenzado estas líneas, he de decir que me he llevado una gran sorpresa al leer estas palabras de la pensadora feminista francesa. A momentos he encontrado ciertos matices ingenuos en las palabras de Louise Michel; un reflejo de aquel socialismo utópico que luego fue capaz de alumbrar, de la mano de Marx y Engels un primer texto pragmático como fue el Manifiesto Comunista.
En fin, nadie quiera encontrar aquí un mensaje críptico ni una camuflada declaración de intenciones por mi parte. Sólo me anima la curiosidad científica, dar a conocer un pensamiento de otro tiempo y una muestra más de una vieja aspiración que sigue, hoy día, completamente intacta e igual de inalcanzable...
¡Y hay quien pretende que 2009 sea el año de la solución definitiva!

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Introducción más o menos aséptica.-
El texto que se reproduce a continuación recoge la traducción íntegra al español de la conferencia que pronunció una mujer llamada Louise Michel al día siguiente de su iniciación en la Logia "Diderot", el 14 de septiembre de 1904.
Louise Michel tuvo una corta vida masónica (1903-1905). Tras us iniciación, Louise Michel hizo, durante bastantes meses de su vida masónica, una muy activa propaganda en todo el sur de Francia en favor de la admisión de mujeres en las Logias del GODF.
Gracias a la acogida que le brindan masones y masonas, pronuncia en Rouen una conferencia ante mil doscientas personas. Mantiene una posición antimilitarista que hay que creer no careció en su momento de cierto impacto, puesto que tras la citada conferencia, el director general de seguridad pública en persona de Italia, telegrafió a su homólogo francés para saber si existían motivos para temer una visita de tan temible agitadora al otro lado de los Alpes.
Louise Michel, combatiente de la Comuna, figura de referencia del feminismo y del anarquismo, murió en Marsella el día 10 de enero de 1905. Se encontraba haciendo una gira de conferencias por el sur de Francia.
Su cuerpo fue llevado a París y una muchedumbre de más de cien mil personas participó en el entierro.
Gran cantidad de expedientes e informes de la prefectura de policía cuentan el desarrollo de la ceremonia y relatan el conocido "incidente de los emblemas masónicos", colocados sobre el ataúd por el Venerable de "La Filosofía Social" y que militantes anarquistas arrancaron pretextando que Louise Michel no pertenecía a nadie.
Sobre lo que no hay dudas es que "con toda seguridad el espíritu libertario de Louise Michel soplaba donde quería".

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Louise Michel, ilustre predecesora en el combate por la igualdad.

Queridos Hermanos y Hermanas:

LA MUJER EN LA MASONERÍA

Mucho tiempo hace que yo hubiera sido de los vuestros si hubiera sabido de la existencia de logias mixtas; pero pensaba que, para pertenecer a un medio masónico, era necesario ser hombre.
En mi opinión, ante el ideal de la libertad y de la justicia no hay diferencia entre hombres y mujeres.
No debemos reunirnos para conquisstar privilegios, puesto que no necesitamos privilegios. Nosotros queremos conquistar el mundo con todas sus requiezas multiplicadas por la ciencia y el trabajo, teniendo por horizonte la libertad sin límites.
El viejo mundo se rompe en todas partes: En Roma, en Rusia muestra su podredumbre. Para que todos nosotros, hombres y mujeres, podamos llegar a instaurar la nueva ciudada de la luz y la prosperidad, hemos de vencer a la ignoracia y la miseria, expresión de mal. Nosotros, que sabemos, seremos criminales si, por ser egoistas, guardamos para nosotros mismos nuestro conocimiento. Falta entusiasmo: No basta con saber, hay que querer y hay que hacer.
Se desconfía de las mujeres que, sin embargo, son una enorme fuerza. La mujer es un terreno fácil a cultivar, es un compañero y no un esclavo.
Es a la mujer a quien corresponde hacer a los hombres. Que no tenga nada que esconder, que renuncie a lo pueril y a las pequeñas astucias, que no son sino un signo de debilidad; que vaya como un combre con la cara descubierta; así será feliz.
Es necesario que la mujer rechace prostituir durante más tiempo su alma cuando no su cuerpo.
Ella misma tiene que ser la artífice de su emancipación.
La mujer ha de rechazar continuar siendo el ser inferior que la viea sociedad a pretendido hacer de ella a perpetuidad.
Y hace falta también que los hombres, armados contra otros hombres para la defensa del viejo mundo, rechacen convertirse en asesinos. Que los militares prefieran hacerse fusilar que disparar. Tengamos, hombres y mujeres, la fuerza de la voluntad ya que no tenemos la de las bayonetas.
Nos encontramos en un momento de la evolución universal en el que la luz comienza expandirse: ¡Sepamos aprovechar la ocasión!
Despertemos, ayudemos a esas fuerzas que son latentes. Pienso en la Bretaña, región que he recorrido no hace mucho dando conferencias. Una provincia que posee grandes fuentes de energía y que es impulsiva como lo son todos los conversos. Grandes cosas sucederán en el momento en que sepamos tomar esta provincia.
Sabrá rebelarse contra sus religiones y destruirá sus iglesias. El clero se encuentra en una situación de retroceso como no lo había estado antes, y a causa de ello, hace falta que el campesinado bretón liberado sea un poco más sabio.
Los grupos humanos y los individuos siguen las mismas leyes de la evolución natural: ayer la esclavitud, la miseria moral y material; hoy el primer despertar; mañana la felicidad y la libertad.
Nada pudimos hacer mejor que las universidades populares, don de la mujer se instruye al lado del hombre, su camarada; donde los proletarios se esfuerzan en asimilar las verdades naturales y pedazos de saber.
Hay que multiplicar esas universidades, vivificarlas, consolidar sus métodos de enseñanza. Hay que aprender qué es la materia, el ser humano, la sociedad, las relaciones que existen entre todo ello, qué fue el ser humano, que será. Nada puede cansarnos, nada ha de abatirnos.
En la Edad Media, en un momento determinado, pareció que podría producirse el triunfo de las ideas más generosas. Pero el clero cubrió con su sombra el movimiento que se dibujaba y durante siglos el error siguió dominando sobre la verdad.
Tenemos que aprovechar este momento y no perder más tiempo con mezquindades, rivalidades de clanes, vanidades ridículas: la mujer no debe imitar al hombre en sus errores.
El duelo entre sexos sería ridículo y odioso: No se trata de la Mujer contra el Hombre; lo único que existe es la Humanidad.
No tenemos por qué mendigar todas esas cosas mezquinas que llaman derechos políticos y que desapareceerán con la política misma en este proceso de refundación, que dará a la humanidad una vida completamente nueva.
Qué es eso de delegar cada cuatro años un poder nominal en beneficio de unos mandatarios en comparación con el derecho natural de pensar y vivir sin amo, disfrutando de una riqueza convertida en un patrimonio de todos.
Tenemos que tomar en cuenta, para hacer el bien común de la humanidad sin distinción de sexo, todo aquello que da la vida, tanto la vida del pensamiento como la de nuestro cuerpo. Hay que tomar en cuenta a la ciencia, las artes, adueñarse de ellas y que cada uno sea él mismo.
¡Ser uno mismo! Que la mujer que persigue su emancipación deje de ser un eco, un reflejo. Que se manifieste tal como es, sin vanidad y sin miedo. Lo que ha hecho que los pintores que reciben el premio de Roma no sean estimados, no es otra cosa que el que se hayan acostumbrado a copiar en vez de crear.
Actuemos y vayamos rápido, porque no estamos solos y tenemos que pensar en los demás. Dejemos a los reaccionarios aferrarse al pasado, a sus instituciones que se hundirán con ellos, teniéndolos prisioneros como ratones en sus agujeros. Quieren vivir en su rutina; para nosotros, seamos capaces de crear los anchos caminos en los que pasearemos al lado de nuestros hijos. Haciendo esos nuevos caminos se puede morir: No lo ocultemos. No se muere más que una vez y no es tampoco gran cosa. Los que vayan delante serán los más expuestos: Qué más da si toda vanguardia ha sido hecha para ser sacrificada.
Desde el momento en que se abre camino, no hay que mirar si nos siguen: Tenemos que continuar por nosotros mismos.
Hace ya mucho que el progreso podría haber sido el amo de todo si se hubiera tenido mayor voluntad, pero apenas sí nos atrevemos a librarnos del yugo del pasado. Tenemos en todo lazos que nos atan, herencias que, de hombre a hombre, han sido transmitidas a los niños.
Tenemos que transformar algo más importante que las constituciones: la sociedad, donde todas las miserias se deslizan unas sobre otras; el hambre, la ignorancia, la prostitución, el odio. En el ser humano, bañado en todas esas miserias que le envuelven como los pliegues de un sudario, puede subsistir algo bueno.
Los truhanes tienen también sus propias virtudes: No se traicionan entre ellos.
El poder embrutece a los seres humanos; no debemos conquistarlo para luego expulsarlo de entre nosotros, hombres y mujeres, sino elminarlo de la sociedad haciendo de esta una gran familia libre, igualitaria y fraternal, siguien el ejemplo de la hermosa divisa masónica. Los hombres de la Comuna fueron enérgicos desde un punto de vista individual, tuvieron un gran valor. En tanto que miembros de la Comuna, no estuvieron a la altura de lo que se esperaba. Porque no es el gobierno el que posee la gran fuerza, es la corriente de reivindicaciones obreras la que empuja al poder y le obliga a ejecutar las reformas más indispensables. Así pues, nuestra acción es la que tiene que activar a su vez la del poder.
No será un trabajo fácil, puesto que sabemos que la reacción se movilizar para conservar sus privilegios.
Mientras nosotros caminamos hacia el futuro, ellos quieren conducir a la humanidad al pasado.
Quizá sea la violencia la que deberá resolver el conflicto. Asistí en Londres a una reunión de nihilistas. Era curioso ver a todos aquellos hombres, no deleitarse con la muerte de Plewhe, pero sí mostrar satisfacción porque la humanidad se hubiera podido liberar de un obstáculo en su camino hacia adelante.
Hay que librar a la humanidad de su fealdad y sus taras. En este momento sopla, tan pronto en armonía como en tempestad, un espíritu realmente nuevo. Hay huelgas en las que se escucha crecer un colérico estruendo, hay un calor en los cerebros de las gentes, se busca algo, una orientación diferente de la especie humana, masas que camina hacia un ideal. Quieren romper con el pasado y es necesario que el pasado muera. A los masones y masonas corresponde crear una religión nueva, la religión sin dios ni dogmas.

4 comentarios:

Rosa Mutábilis dijo...

Muchísimas gracias por esta información D. Ricardo.

Me estaba perdiendo a esta mujer. Me pongo desde ya a estudiarla.

Gracias, gracias, gracias...

Al Kaffir dijo...

El anarquismo puede tener algún sentido en situaciones de extremo sometimiento a un sistema represivo como una "fuerza de rozamiento" que aparece como reacción a esa situación, como indica la dinámica dentro de la física, pero no es valido como sistema de gobierno. Los teóricos hablan, desde una gran altura moral, de la capacidad de los trabajadores de poder autogobernarse y gestionar una producción por ellos mismos sin la intervención de ningún órgano de control. Eso puede ser posible pero de lo que no se dan cuenta, o no se quieren dar, es de la naturaleza del hombre (ya sale otra vez la vena confunciana). Es un sistema sin control ¿Qué le cuesta a alguien lo suficientemente inteligente o malvado o manipulador en hacerse con la suficiente cantidad de medios, de simpatizantes o lo que sea para formar una base de poder? Es un sistema muy endeble que quizá solo pueda vivirse a nivel personal. Yo, por lo que tengo visto, de los que se definen anarquistas que conozco, salvo muy…pero que muy contadas excepciones, su única preocupación es con que se van a poder “colocar” el próximo fin de semana.

Ricardo Fernández dijo...

Ya decía yo en la nota que no soy muy anarquista. Mis "fuentes" fueron otras y con el andar de los años, a lo más que llegué fue a tenerle respeto a algunos anarquistas; pero por lo general me pasa algo parecido y los pocos que conozco, o dicen serlo, distan mucho, pero mucho, mucho, del pensamiento de Louise Michel. En todo caso no digo que haya personas antes las que uno habrá de quitar el sombrero. Más o menos otro tanto me sucede con viejos camaradas y compañeros, más preocupados por el tayuelu en el que se van a sentar mañana por la mañana que por otra cosa. Pero de todo hay, pues también he conocido y conozco socialistas de los de antes que acaban de dejar la mayoría de edad hace cuatro días.
Sí me llamó la atención el texto de la conferencia, tan incendiaria y tan ingenua a la vez, por las referencias a la mujer en un momento muy diferente al actual; y por el hecho de que se pronunciara al día siguiente de la iniciación masónica de la propia conferenciante.
En algunos pasajes hasta me recordó a Considérant, uno de los padres del socialismo utópico.
Y no dejó de parecerme un tanto doloroso que algo más de un siglo después, todavía sigamos igual, dándole vueltas a lo de la masonería macho.

escobedos dijo...

yo creo que de lo que no se sabe no se debe hablar y por lo que leo no teneis muy poca idea de anarquismo, y dudo que de masoneria al menos en la practica