domingo, junio 15

Dedicatoria para José Bono

Dice la prensa que Bono se mostró especialmente molesto hoy en la Sala de las Columnas del Congreso de los Diputados cuando un ciudadano, que acudía como invitado en el acto institucional de homenaje a las víctimas y represaliados de la dictadura franquista, sacó a pasear una bandera republicana arropado por algún que otro aplauso.
Bono hizo una llamada al orden y recordó que aquel era el hogar de la legalidad. Olvidó que precisamente en nuestro sistema la legalidad y la interdicción son dos cosas diferentes; y que no ofende a la legalidad sino aquello que está expresamente prohibido por las normas. No es el caso de la enseña tricolor.
Habrá con esta cuestión seguramente opiniones para todos los gustos. La mía dista mucho de generar guerras de banderas o de equiparar el significado de los símbolos de una democracia con los de una dictadura.
En cualquier caso no seremos malos y le dedicaremos a José Bono una instantánea de esas que conllevan en sí mismas españolidad. Estoy seguro de que será de su agrado y que nos permitirá excusarle por haber confundido los términos del artículo cuarto de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, que viene a decir eso de que todo lo que no está prohibido está permitido y que, desde el punto de vista técnico jurídico, supone consagrar la erradicación de la arbitrariedad y la proclamación de la legalidad.
Lo de Bono puede disculparse sin mayor problema pues los propios franceses -es una realidad constatable- se olvidan del alcance de los avances que auspiciaron sus propios antepasados...
Al Presidente del Congreso de los Diputados sin acritud

5 comentarios:

Al Kaffir dijo...

Si seguimos con la guerra de banderas. Es cierto que la tricolor no está prohibida, pero este señor paseandola por el congreso estaba haciendo apologia republicana, cosa que allí precisamente no es el sitio y fue amonestado por el presidente de la cámara igual que si hubiera sido un activista de "greenpeace" protestando por el cambio climático o un partidario antiabortista enarbolando su versión del derecho a la vida.
Personalmente creo que el uso de un símbolo que tuvo buenos propositos pero un desastroso resultado y que sigue levantando malestar hoy en dia deberia ser dejado de lado y buscar una nueva representación si quiere tener opción a ser un proyecto de futuro que podría funcionar y no parecer solo algo defendido por nostálgicos con ánimo de revancha y revolucionarios de salón.

Ricardo Fernández dijo...

Ya decía yo que la cosa se prestaba a opiniones para todos los gustos.
En efecto a mí lo de la guerra de banderas no me interesa lo más mínimo. He participado en actos con una bandera y con otra en función de qué cosa concreta se hacía o a quién se homenajeaba.
Pero quise poner el acento sobre lo que me parece una enorme metedura de pata: la referencia fuera de lugar a la ilegalidad.
Si alguien de Greenpeace hubiera sacado la bandera de la organización no podría haberse hablado de ilegalidad... Y con la enseña republicana no debería tampoco hacerse. Es mi opinión, evidentemente.
En todo caso ya te digo, querido amigo y lector, que tengo muy superado ya lo de las bandera.
Sobre lo del resultado desastroso hay mucho que hablar y también sobre el rechazo o malestar. Estoy de acuerdo contigo que algo falla en el republicanismo: sólo es bandera de una parte de la población, no de la gran mayoría, lo que, por el momento, lo aboca a mi modo de ver a la nada.

Rosa Mutábilis dijo...

A mí, personalmente, lo de Bono me ha recordado otros tiempos, a esas personas encargadas de dejarte pasar o no a lugares como hospitales; esa prepotencia de sentirse amparado por la ley y en nombre de ella fastidiar lo más posible y disfrutar con ello.También me recuerda al inspector de la canción de Aute "Las cuatro y diez".
Tampoco quiero entrar en polémicas de banderas, pero me encanta la republicana y no creo que nadie pueda negarle a alguien que ha sufrido muchos años, por haber estado en el bando legítimo, a hacer uso de ella. Sinceramente me ha parecido una reacción desproporcionada.

Manuel Alvarez dijo...

Digo que se debería replantear seriamente el tema y crear una bandera republicana que identifique a todos.
M.

andabao dijo...

Hola
si acabasemos con las banderas, creo que acabaríamos con los nacionalismos, y con las diferencias.
cuando trabajamos basandonos en simbolos, o los hacemos objeto de "adoración" ¿no corremos el riesgo de ser excluyentes y perder el sentido de la razón?.
Y por lo tanto en cuanto acabamos con la razón ¿no acabamos con libertad tanto individual y colectiva del individuo?.
¿no puede llegar a limitar la capacidad critica del individuo los simbolos, ya sean banderas, mandiles, escuadras o martillos?

Andabao