sábado, marzo 22

Represión de la Masonería


Ahora que ando estos días de muerte y resurrección con mis traducciones y arreglándome como puedo con el pequeño portátil que parece un pez que boquea, me encuentro, mientras preparo un pequeño trabajo en torno a la que se conoce como nueva ley de Memoria, con que en Alicante se celebrará en breve una reflexión pública en torno a la otra parte de la memoria que en especial debemos conservar los masones: aquella ley de 1940 sobre la que se asentó la persecución de todos aquellos que la dictadura consideró enemigos.
Entre mi colección de códigos y textos legales tengo dos pequeñas joyas: Un código civil editado cuando todavía se podía aplicar en Cuba y Puerto Rico; y un tomo de legislación penal en cuyos cantos pueden verse todavía los tonos rojo y amarillo, con una cintita de los mismos colores a modo de marcapáginas. Está impreso recién acabada la contienda y conserva dentro, entre las hojas, un pequeño papel de color azul vencido por el paso de los años en el que se advierte de que determinadas disposiciones no son aplicables...¡Lo imprimieron con la legislación republicana incluída! Y a lo que iba, aparece -debe ser de las primeras ediciones- la famosa Ley para la Represión de la Masonería y el Comunismo.
Reproduzco aquí el cartel de la jornada que tendrá lugar en la ciudad de la que hace pocos días se acordaba Ian Gibson. Bien está que por fin, en algún lugar de España, las gentes de derecho vengan a unirse a los que desde hace ya mucho tiempo y humilmente trabajan intentando explicar que fue aquéllo. Por fin, un cartel en el que aparece el sello del Gran Oriente de Francia al lado del de una universidad pública española.
Quien tenga interés en la materia encontrará muchas respuestas en la Calle Ramón y Cajal (que, por cierto, era francmasón), número 4, sede de la Universidad de Alicante, el próximo día 15 de abril del corriente.
Buena memoria, buen fin de semana.

2 comentarios:

javierlunaro dijo...

Siento no estar presente en esas jornadas. La verdad es que tener un trabajo tan esclavizante tiene esas cosas...

Ricardo Fernández dijo...

A mí me parece todo un hito. Y una idea muy buena. Tampoco podré estar presente pero vamos a ver si los compañeros de Alicante nos ayudan con las transcripciones o los documentos.