miércoles, febrero 27

Una sonrisa por favor

...Aunque estemos en campaña electoral, no está de más un poco de humor...

2 comentarios:

Al Kaffir dijo...

Está bien que se tome con humor los comentarios de los politicos, a ver si el humor calma un poco esos ánimos que últimamente están empezando a jugar malas pasadas en el comportamiento de algunos.
Pero no quiero hablar hoy de campañas ni politica. Las escenas de Heidi me recuerdan un momento de mi vida que en un instante sufrieron un brusco cambio. Me explico:
Yo veía Heidi pues como supongo que todos lo haciamos, viviendo en la cabaña con el abuelito, jugando con Niebla y Blanquita, subiendo con el paleto de Pedro y las cabritas a pastar al monte...o sea, eran unas imagenes bucólicas de una niña feliz, etérea, pura e irreal que mirabamos envelesados con cara de atontados. Entonces llegó aquel capítulo en que era enviada a Frankfurt para acompañar a una chica un poco mayor e invalida llamada Clara y llevaba una vida monotona y gris. Eso no suponía ningun cambio argumental grave, pues me imaginaba que esa situacion era provisional y pronto volveria a la montaña con el abuelo y todo el percal. Y entonces ocurrió. El señor Sessemann, el padre de Clara, llega a casa y mientras cuelga su abrigo pregunta a la señorita Rottenmeier: ¿HA LLEGADO YA LA NIÑA SUIZA?
Suiza...como los bollos...como los relojes...como los guardias del Vaticano...suiza, Heidi dejaba de ser un alma etérea,una idea, un concepto idílico y se convertía en...una niña suiza, localizable, humana, europea, posiblemente del cantón alemán a juzgar por lo bien que se entendia con Clara. Ya no la volví a ver igual. Habia perdido, para mi ,ese lustre divino con que la observaba. Y con ella todo perdía su brillo. Me imagino a Pedro dentro de algunos años emigrando a las cuencas del Ruhr para trabajar en la maquinaria que llevó al segundo Reich a la Gran Guerra o al abuelo que le agrió el caracter el haber estado en Solferino durante su juventud.
Es otra ilusión perdida, otra más solo que esta la compartimos varios.

andabao dijo...

Hola
pues a mi me p'asa lo contrario, el tener localizado una persona, pais, situación, etc.. me permite el buscarle ese tono idilico del que escribe. VCuando se mueven los hechos en el terreno de las elucubraciones, pierden todo su sentido de ensoñación. bueno para ciertas personas será como soñar con Dios.

no lo sé, que cada cual sueñe con lo que quiera.

Saludos