jueves, octubre 4

España, mañana


España, mañana. Mañana, España. Queman cuatro fotos del Jefe del Estado y todo el mundo medianamente civilizado se lanza a expresar su ardoroso afecto por la corona. La justicia se pone su armadura de acero y, mandoble en mano, esto es, Código Penal en ristre, engulle a los republicanos disturbadores triturándolos ante la Audiencia Nacional.
De la noche a la mañana hasta los obispos piden que se rece por su majestad, injustamente vejada, mientras desde su cadena de radio se sigue vomitando fuego y vinagre, y exigiendo la abdicacion regia.
Como una erupción cutánea repentina, afloran sobre la piel de toro artículos y articulistas, notas, escribientes y escribanos, sabedores y opinadores, sabios y cátedros que funden en un único lingote este suelo orgulloso y su corona. Sin ir mas lejos, el otro día leía un texto horroroso del columnista Javier Neira, dedicado al cabo Noval, carbayón hecho ilustre por una mala muerte, héroe de la guerra de África. "¡Vaaaaspaña!": Todo un ejemplo a seguir, sugería el ínclito, frente a los que buscan el incendio y la desmembración de esta Castilla grande, envuelta durante siglos en los harapos del viejo y arruinado esplendor de que gozó quien fuera dueña del mundo. Una visión emotiva de España. La única, la grande, la libre.
Imagino que aquellos que cuando evocamos al cabo Noval, no podemos evitar recordar que su guerra antigua fue una sangría de pobres en un pais pobre, arruinado por el desgobierno de la Monarquía, los militares y las señorías ilustres pero torpes, encarnamos a la antipatria, la antigloria, al principio del fin de esta reserva espiritual.
Débil ha de ser la roca sobre la que se cincela nuestro futuro cuando en un país de cuarenta y cinco millones de habitantes, un pequeño espasmo retransmitido por los telediarios ha causado tanta zozobra. Débil ha de ser por fuerza el suelo que nos sostiene cuando se pretende que la figura del Jefe del Estado esté fuera de todo juego crítico.
Es probable que en las cabezas de muchos anide el sentimiento o la certeza de que la vieja España es más juancarlista que monárquica; que las patas de nuestro trono no soportarían que la rancia institucion fuera expuesta ante la prensa rosa y cualquier otra de mal vivir, tal como sucede con la casa real británica. Que se empiece a hablar del sexo de los reyes, príncipes o infantes, en vez de ocupar el tiempo con la entrepierna de los ángeles, ha debido de acelerar el pulso a más de uno.
El otro dia, Juan Carlos Borbón y Sofía Grecia visitaron Oviedo para inaugurar el curso universitario, celebrando de paso los cuatro siglos de vida del caserón de la calle San Francisco. A la puerta estaban las masas en triunfo. En su mayoria señoras de orden e infancia de merienda y monja, de aquel tiempo en que se merendaba poco y se rezaba más; y que ahora, abolladas ya por los años, exhibían una deficiente decoración y un complejo artificio capilar solidificado con laca. Frente al grupo imperial enarbolaba otro varias banderas tricolores: "España, mañana, será republicana". La dama griega saludó sonriente a los alborotadores. Qué estampa tan diferente a la que recoge esa histórica foto tomada en Galapagar, cerca de Madrid, en la que pueden verse los ojos tristes de una reina destronada, Victoria Eugenia de Battemberg, abuela del monarca actual, que marcha hacia el exilio empujada por las urnas.
Por este camino, ni mañana, ni pasado, España contará con una República. Hay quien argumenta que volverían con ella los odios de antaño. Incluso en algún sector radical se habla de nuevo de esa telaraña masónica, urdida en profundas simas, cuyo fin es atenazar a los bravos españoles libres y destruir la patria. Pero no hay tales cosas: En nuestro pais hace más daño cualquier comentario malévolo de un correveidile televisivo, que un debate serio en torno a la figura del rey y cuanto que encarna.
Se critica el coste de las actividades que desarrolla aquello tan extenso que se ha dado en llamar familia real. Sin embargo, una jefatura de estado republicana no es más barata. Ahí tenemos a la vecina Francia. Y así las cosas, entre algarada y algarada, se pierde el tiempo, se hace el juego al reverso tenebroso, y se evita públicamente una honda reflexión en torno a las bondades de las altas magistraturas hereditarias y aquellas otras electas.
No son tiempos de cambio. No son tampoco los caminos elegidos por algunos los que darán el fruto anhelado. España necesita más tiempo en democracia y la ciudadanía entera -y dentro de ella aquellos que se dedican a la funcion pública cualquiera que sea la intensidad de tal dedicación- comprender que una República pertenece y compromete a todos, y no solo a una parte del espectro ideológico. Mientras eso no suceda, cualquier avance republicano en España será puramente coyuntural, esto es, menos voluntario, más débil.

Y Sofia podra seguir agitando alegre la mano, riéndose del fantasma de Galapagar.

5 comentarios:

la verdad no existe dijo...

una duda de un profano en derecho.
¿con el actual sistema de elección del presidente por parte del parlamento, no se alteraría la tan "llevada y traida división de poderes"?¿no tendría que ser elegio el jefe de gobierno directamnte por el "pueblo"?.

para tener una república no nos hsce falta un presidente de esta, nos basta con un jefe de gobierno y así nos ahorramos ese dinero que se gastan de más en francia.

creo que la gente está muy confundida, ya que la república por si misma no te grrantiza nada.

francamente más que la quema de fotos del el rey me preocúpan las reuniones de turno del BCE.

salu y república

Ricardo Fernández dijo...

Yo creo que sigue vigente el criterio de distinción entre el Jefe de Gobierno y el Jefe de Estado.
Creo que no es una cuestión de costes sino de conceptos.
Pero sistemas hay muchos y formas de organizar las cosas también.
No creo que la mecánica que se sigue atente contra Montesquieu, la verdad.
Y en cuanto a la República, hablamos de la democrática: Creo que esa sí garantiza unas cuantas cosas.
Insisto un poco en la idea a la que hacía referencia en el texto: No es ele económico un argumento útil para defender un sistema u otro; son otras las razones las que hay que utilizar y eso es de lo que se huye y se evita.
Salud y República.

andabao dijo...

tienes toda la razón del mundo que el criterio económico no es el camino a sseguir, pero como parece que aveces ese es el problema, se podría combatir así.
Pero sigo sin comprender la necesidad de un presidente de la república. no entiendo es diferencia a la que aludes.
Es lo que te comento del caso de españa. "El poder legislador, que creo que es el parlamento, elige en parte (congreso de los d.), al presidente del gobierno, ose al jefe del poder ejecutivo, ¿donde está aquí la división?, ¿no sería preferible un jefe de gobierno elegido directamente por nosostros de populacho profano? y las cortes elegidoas en elecciones independientes por listas abiertas

Salud y república
Andabao
p.d. ¿que diferencia existe entre federal y confederal?

Ricardo Fernández dijo...

Es indudable que llegado el momento del debate toda munición resulta útil. Pero en mi opinión, la "cosa económica" no es una munición de calidad. Para los presupuestos generales de un estado el gasto generado por su jefatura no va a variar mucho en función de la forma de ésta. Otra cosa diferente es que cuando se trata de una monarquía se es más sensible frente a los costes que se soportan, porque empiezan a verse consortes, casas, palacios,vacaciones en el mar, etc. Lo que yo planteo es la necesidad de romper un poco las cabezas para hacer entrar nuevos y mejores argumentos, y crear un debate sólido que no existe en este momento, que permitirá una mejor formación y, de surgir un fruto, que éste se asiente con solidez y no dependa exclusivamente de la programación de "Aquí hay tomate" o de una carátula de una revista satírica.

Lo que planteas en relación con la jefatura del ejecutivo no es descabellado. El sistema actual parte de que el nacimiento del poder ejecutivo no es independiente del sistema legislativo: Existe un grupo de ciudadanos que han sido elegidos por otros y estos a su vez cumplen con el mandato recibido de elegir a aquél que se encargará de formar el poder ejecutivo.
No creo que se le dé una patada a Montesquieu porque, al menos en el planteamiento teórico, se trata de poderes diferentes en su funcionamiento.
Y no es descabellado tampoco lo que me comentas sobre un Presidente del Gobierno y uno de la República. Hay países que no diferencian entre las figuras. Pero yo prefiero el modelo que sí lo hace porque entiendo que no es lo mismo Estado que Gobierno del Estado; y además encaja mejor en el sistema continental europeo. Pero, lo dicho, opiniones hay para todos los gustos.
Y en cuanto a la diferencia entre federal y confederal, radica fundamentalmente en la soberanía de los sujetos que se asocian.
En el caso de la Federación, varios territorios con sus poderes "x" se asocian dentro del Estado que forman.
En el caso de la Confederación esos varios territorios son Estados soberanos que deciden asociarse sin perder por ello el carácter de Estados Soberanos.
No sé si me he explicado muy bien...
Un abrazo, mucha salud y también República.

andabao dijo...

lo siente pero aólo aprendemos "a porrazos".
Tienes toda la razón, pero para poder crear esa discusión aparte del tomate, esa necesario llamar la atención. En las relaciones personales, queramos o no la primera impresión es física, o mejor dicho estética. Si no fuese por estos comentarios muy frivolos de la monarquía estoy casi seguro que ni se plan tearía el problema de monarquía o república, ya que esta institución se mantendría fuera del "matrix del 99% de la gente". Lo que creo que sería deseable sería aprovecha el rebufo de toda esta "tomatina".
Somos entes esteticos por naturalea, como ya te he planteado en alguna discusión, nos gusta la poesía, la pintura, música, etc..
no vamos por estos mundos leyendo Boes ni bopas...

te voy a poner un ejemplo de motivasr a la gente que he vivido muy de cerca
"una persona en los treintaytanos de 117 kg de peso, todo el muy le decia que adelgazase por cuestiones de salud, que si infartos, etc... al paso del tiempo adelgaza más de 30 kg y todo el mundo le felicita y le dice que si los perdio por salud, para andar mejor, etc, pero el dijo que no, que lo que más placer le produjo fue ir a comprar pantalones a las tallas normales del corte ingles.
aprovechemos el tomate, lo que hace falta es que la gente"pensante" añada una buena cebolla pochada para tener un sofreto de los mejores
saludos
por ciertto se me están quitando las ganar de república, despues con quien nos meteremos