jueves, octubre 11

El Comandante Ros

En el cementerio de San Salvador de Oviedo, en una tumba individual cercana a la Fosa Común en la que fueron enterrados más de 1.500 republicanos y republicanas, yacen los restos del comandante Alfonso Ros Hernández, jefe del 10º Cuerpo de Seguridad y Asalto, asesinado el día 20 de julio de 1936 en el cuartel de Santa Clara de Oviedo por no querer sumarse al alzamiento militar que dio comienzo ese día en Asturias.
La tumba, cuyos derechos nunca han sido renovados, corre el peligro de ser destruida ante la especulación del espacio mortuorio que afecta a la mayoría de los cementerios regionales. Poco más de 1000 euros representan la diferencia entre que ésta se conserve como ejemplo para las generaciones venideras o que sus restos pasen a la huesera para dejar espacio a nuevos enterramientos.


La Asociación Todoslosnombres de Asturias ha iniciado una cuestación pública para hacer frente a los gastos de renovación de la tumba, su adecentado y al posterior homenaje que se tiene pensado llevar a cabo.




Los ingresos pueden hacerse en cualquier oficina de CAJASTUR, en la cuenta número 2048.0199.24.3400001180


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Alfonso Ros Hernández nació en Cartagena (Murcia) el 22 de enero de 1892, hijo de María Hernández López y del comandante de Infantería de Marina, Juan Ros Ramírez. Hombre de gran personalidad y rectitud, procedente de una familia ligada al Ejército desde tiempos inmemoriales, lo que no le impedía tener ideas progresistas y sobre todo un gran sentido del honor, algo que demostraría sobradamente al cumplir hasta las últimas consecuencias la promesa de fidelidad dada a la República el día 22 de abril de 1931. Ingresó en el Ejército como soldado cuando contaba 18 años de edad, pasando poco después a la Academia Militar de Toledo, dando en ese momento inicio a una amplia y brillante hoja de servicios que le llevaría por numerosos destinos, transurriendo una buena parte de su vida militar en el Norte de África, donde participó en innumerables combates contra las fuerzas indígenas.
Fue nombrado jefe del 10º Cuerpo de Seguridad y Asalto de Asturias, el día 11 de mayo de 1936, haciéndose cargo de su empleo el 27 de ese mismo mes. Conscientes los instigadores del golpe de que su eliminación era fundamental para asegurar el alzamiento en la ciudad de Oviedo, fue traicionado en la tarde del día 19 de julio de 1936 por el comandante Martín Uzquiano, jefe del Centro de Movilización, quien facilitó la entrada en el cuartel de Santa Clara (hoy sede de la Delegación de Hacienda) del también comandante Gerardo Caballero y un grupo de guardias, sorprendiendo al comandante Ros cuando éste se encontraba supervisando el reparto de armas que se estaba llevando a cabo en el patio del cuartel. Lejos de amedrentarse, plantó cara a los perjuros, atrincherándose junto a un grupo de leales en una de las dependencias del edificio, desde donde intercambiarían disparos durante toda la noche. Tras oír promesas de que se respetaría su vida y la de sus hombres, y ajeno de lo que sucedía en el exterior, terminaría por entregarse en la mañana del día 20, siendo inmediatamente pasado por las armas, junto a la mayor parte de los leales que le acompañaban. Su cadáver fue conducido por sus propios asesinos al cementerio de San Esteban de las Cruces, donde le dieron sepultura. La lealtad y el coraje demostrados por el Alfonso Ros hicieron que el día 17 de mayo de 1937 fuera ascendido por el Gobierno de la República al empleo de teniente coronel “a título póstumo”.

Extraído de la página "Todos los nombres, Asturias"
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En cuanto a la pertenencia a la Logia Argüelles de Oviedo de Alfonso Ros, reproduzco este texto escrito por Víctor Guerra:
AHPA. Expediente 23. Legajo 9. En dicho expediente se ve que los servicios documentales le abren ficha como supuesto masón, sin que aparezca tal documentación que le relacione con una logia masónica, salvo una nota que le asigna como miembro de la logia Argüelles, de Oviedo. Aunque los servicios policiales asignaron todo aquello que nos les cuajaba en ningún sitio a dicha logia. En los restos de los cuadros lógicos, que no están completos, nada nos dice que fuera miembro de la masonería. Aunque de esta logia se perdió mucha documentación.