domingo, septiembre 30

Facha como una regadera

Algunos me agradecereis este pequeño tesoro. No es una broma. No es ficción. Es de verdad y bastante reciente. A alguno le dará otro escalofrío; a otros se les quedará la boca abierta; habrá incluso quien no pueda evitar una sonrisa. Toda reacción es explicable y comprensible, pero creo que todos concluiremos que, para bien o para mal, no tiene desperdicio...

4 comentarios:

Roberto dijo...

Joder, al principio se me quedó mal cuerpo, luego me ha entrado la risa floja y es que es cómica esta mujer... otra explicación no le veo. Y menuda mirada, no pensé que cupiera tanto odio en un solo cuerpo.

Un saludo.

Rosa Mutábilis dijo...

Al escuchar a esta mujer recordé las palabras de Doña Rosario de Acuña cuando hablaba de "Almas energía y almas vegetativas". Al referirse a las almas vegetativas (a las que creo que pertenece este personaje caricaturesco) doña Rosario dice: "Las almas vegetativas, inmóviles, rígidas, tercas, siempre erguidas en medio de la corriente de las otras almas (almas energía), frías, duras, no saben dar, no pueden existir sino a condición de resistir al andar, de apoyarse en algo cuanto más duro, inflexible y deformado mejor, son almas necesitadas de la horma, del molde que las oprima, las aplaste, las inmovilice, necesitan saber que tienen trazada una ruta antes de nacer, almas que lo quieren todo hecho, sabido, dominado, a las cuales horroriza el pensar, el dudar, el sentir, para las que el mayor peligro es el horizonte, lo desconocido, lo imprevisto...

Al Kaffir dijo...

Esa señora es algo que ha quedado de otro tiempo, un anacronismo que habla de una epoca ya pasada. Yo no me preocuparía demasiado por ella, porque eso se cura con el tiempo...que le pueda quedar.

Ricardo Fernández dijo...

Ojalá sea así; ojalá la biología se encargue de ponerle la fecha de caducidad a todas estas polillas.
Pero la verdad es que no soy tan optimista... Pienso que el huevo de la serpiente goza siempre de bastante calor como para alumbrar una criatura: Pasó muchas veces; pasa y... ¿Pasará?