martes, julio 17

Curri Valenzuela

Me acaban de regalar unos versos y un consejo. El consejo es que emule al poeta cada vez que me tope con un Mihura en la soleada arena y use el capote en vez de la espada. Bueno, eso es lo que al menos yo he entendido. Los versos, materialización misma del capote aconsejado, son de Joaquín Sabina.
No hace mucho que Curri Valenzuela ha publicado un libro en el que hace objeto de su juicio negro a Zapatero, Otegui, Almodóvar o Sabina. El título: "Cien personajes que hunden a España". Dice ella que finalmente no la hunden porque este es un gran país.
Ya podemos dormir tranquilos, pues estas gentes siempre encuentran el remedio para aconsejarnos, reconducirnos, salvarnos, guiarnos en este proceloso oceano vital.
Aquí quedan los versos, al alcance mismo de la mano...




Curri Valenzuela
(Que pierde, cuando muerde, la txapela)

Dizque pergeño ripios, Valenzuela,
Curri de curro vil, cursi beata,
telepasquín, gallina caponata,
adoratriz de Aznar, Rouca Varela.

Triste como un drogota sin papela,
lerda como unas bragas de hojalata,
torva como un andamio sin bocata,
rancia como el sobaco de mi abuela.

Iletrada, follona, malandrina,
pobre de mí, tumor de las Españas,
confeso de insolvencias nacionales.

¿Qué culpa tengo yo, doña ursulina,
si, en tu pubis, anidan telarañas
feas, católicas, sentimentales?

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