sábado, julio 7

Bernat Soria, Ministro

Podría parecer un hecho intrascendente el nombramiento del nuevo Ministro de Sanidad, pero no lo es en absoluto. No me refiero aquí al conjunto de los nuevos Ministros designados por el Presidente del Gobierno, ni tampoco a los que han cesado. Ni siquiera a Elena Salgado, de quien guardo una magnífica opinión. Pienso en este momento en el especial significado que tiene el hecho de que Bernat Soria sea el nuevo Ministro de Sanidad de España, un Ministerio que ha vivido una transformación especial con los traspasos de competencias a las comunidades autónomas, y que ha asumido un papel bien diferente a aquel de organismo gestor al que estábamos acostumbrados.
Con Bernat Soria me resulta inevitable hacer una asociación de ideas muy personal e íntima: Recuerdo que en mis primeros viajes a Francia para participar en la Asamblea anual del Gran Oriente o en alguno de los congresos regionales, surgía siempre inevitable en todo orden del día el informe de la Comisión de Bioética, estructura establecida para apoyar frente al oscurantismo el peso de la razón y la ciencia. Cuando yo comenzaba a participar en estos acontecimientos burocráticos de mi Obediencia, empezaba también a tomar conciencia del creciente empuje con que organizaciones como la Iglesia católica, o entramados de poder político neoconservadores o teoconservadores, se oponían a los avances científicos, amparándose en convicciones religiosas, más allá de lo racional, y cercenando toda posibilidad de actuación a quienes no compartían estos credos.
Bernat Soria fue objeto de una de esas amputaciones. Todavía no está tan lejos aquel tiempo en que la fiscalía de Jesús Cardenal le estrechó el cerco por sus investigaciones con células madre. El ministro de Justicia al que obedecía el Minsterio Público era José María Michavila, padre de esa chapuza que son los juicios rápidos, y con estrechas vinculaciones con el Opus Dei. Este nuevo Ministro, que dirige desde el año 2005 el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa, es la materialización de una vieja lucha: el conocimiento, la ciencia, la razón frente a todo lo contrario. No me cabe duda de que las troneras desde las que lanzan su veneno la jerarquía eclesiástica y las fuerzas vivas de toda especie, van a estar muy ocupadas con este nombramiento.
Una nota curiosa que podrá dar pie para que César Vidal desvele algun nuevo hilo conspirativo de los que se enlazan en esta España Roja: Bernat Soria es catedrático de Fisiología de la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla; y Pablo de Olavide era el "amigo" masón de Jovellanos, el gijonés que alumbró lo mejor de la Ilustración española. Sí, sí, Bernat Soira huele a masón...

1 comentario:

TRaNSoN dijo...

Bernat Soria de Ministro de Sanidad y Consumo... ¡¡¡Zapatero nos trae al Gobierno al Mengele del Siglo XXI!!!

España se rompe, el contubernio judeo-masónico-comunista tiene hoy más poder que nunca...

¡¡¡SÁLVANOS, SARKOZY!!!