domingo, junio 17

Símbolos y gestos

Ayer, sábado, pude ver la mesa presidencial del Salón de Plenos del Ayuntamiento de Gijón. Algún corto de vista pensará que me voy a extasiar hablando de mi ciudad natal, pero creo que nunca he pecado de tener un espíritu excesivamente localista, esa enfermedad hija del cainismo y tan extendida por todas las comunidades de la Tierra Media.
En la última ceremonia de recuerdo a Rosario Acuña organizada por la Logia a la que pertenezco, la Alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, me invitó a pasar por la casa consistorial para ver la mesa del Salón de Plenos. Ayer pude ver esa mueble, algunos de cuyos elementos están tallados en torno a los años veinte.
Ayer fue el día en el que la nueva corporación de la ciudad en la que se encuentra mi Logia comenzó su andadura oficial tras las últimas elecciones municipales. Después de recorrer el Muro pensando -ayer fue un día de mucho pensar en el lugar donde suelo hacerlo: al lado del mar- pude saludar a la Alcaldesa. Me decía un buen amigo de Rotterdam que para la Masonería Liberal de Asturias existían varios momentos clave producidos a lo largo de este año: El homenaje organizado el 5 de mayo a Rosario Acuña; la llamada pública a la participación en las elecciones del 27 de mayo hecha por mi Logia; y la asistencia a la toma de posesión de la nueva corporación municipal gijonesa. Yo añadiría tambien el conjunto de actos celebrados en Oviedo y Gijón en Enero de este año. Pero entiendo muy bien lo que mi buen amigo me decía pues, por primera vez, se ha dado un paso decisivo para la "normalización institucional" de una Logia.
Es cierto que hay formas de hacer muy diferentes; todas ellas respetables. Pero no lo es menos que existió un día un modo de trabajar, de hacer, que en este momento se recupera: todo un método en el que se conjuga tanto la reflexión como la implicación exterior, participando en la vida social de los lugares en los que asentamos nuestras columnas. Ningún ciudadano es ajeno al gobierno de la cosa pública. La pequeña Logia a la que pertenezco, tampoco. Eso pensaba ayer cuando la Alcaldesa de Gijón me enseñaba la mesa: a un lado, en el izquierdo, se apiñaban útiles de trabajo y construcción . En el centro, el inevitable rey Don Pelayo; una talla añadida en los años cincuenta. A la derecha, un globo terraqueo se sostenia apoyado en varios útiles de construcción entre los que destacaba un compás. Todo un símbolo; también todo un gesto.

1 comentario:

Rosa Mutábilis dijo...

El 20 de enero de 2007 para mí ha sido un día muy emotivo, un día lleno de lágrimas y de recuerdos emocionados, un día histórico, nunca podré olvidar tanta emoción contenida. Lo fue también el 14 de abril, día en que conocí a Libertad (se habla de ella en este blog); el 5 de mayo, fue un día esperadísimo y aún más alegre por la presencia de la alcaldesa, no me lo esperaba, y a pesar de que hubo ausencias dolorosas fue muy gratificante ver a nuestra edil emocionada. Y me hubiera gustado compartir el día de toma de posesión, me alegro mucho, muchísimo que se haya "mezclado" con masones, a pesar de que podía ser utilizado en su contra. Me alegro mucho.