sábado, junio 16

Gran Oriente de Francia

Me he encontrado felizmente con este video que ilustra una breve, brevísima reflexión sobre el Gran Oriente de Francia y el Encuentro Internacional Masónico que ha organizado en la ciudad de Estrasburgo.
La elección del lugar no ha sido casual. Probablemente Estrasburgo es uno de esos delicados vetrículos del corazón Europeo; y el encuentro no tenía otra función que la de animar los latidos de una gran nación que todavía no ha encontrado el momento oportuno para su nacimiento.
De las muchas diferencias que marcan la existencia de las distintas Obediencias continentales, probablemente estemos asistiendo a una de las más relevantes: la preocupación por la construcción europea; la decidida y descarnada vocación europeísta de una Obediencia masónica volcada sobre la sociedad de su tiempo y capaz también de imaginar un futuro.
Construir Europa es unos de los grandes sueños; es, como dice Jean Michel Quillardet, el sueño anhelado de cada pequeño y gran Taller de la Obediencia.
La creación de un Observatorio en el que participen las diferentes organizaciones masónicas europeas, ha sido una de las aportaciones que el Gran Oriente de Francia acaba de hacer. Desarrollar un trabajo conjunto sobre cuestiones candentes como el laicismo, la Justicia internacional, las relaciones Norte-Sur o la inmigración, y hacer que esa visión compartida llegue a la Comisión Europea, podrá parecer a algunos una colaboración con la fría maquinaria burocrática de las instituciones comunitarias. Pero lo que se acaba de hacer; lo que se hace cotidianamente en las Logias del Gran Oriente de Francia, aspira sencillamente a colaborar en la construcción de un futuro en el que la Demcracia sea la regla común en torno a la cual se organice la convivencia de las sociedades del viejo continente.

3 comentarios:

Rosa Mutábilis dijo...

Al hablar de hombres y mujeres libres y de una sociedad justa, fraternal, humana...espero que Jean Michel Quillardet tenga muy presente la discriminación de la mujer en Europa, la discriminación no sólo en lugares conservadores sino también en lugares progresivos o progresistas y que luche por la igualdad en todos los niveles; espero que no se le olvide.

Anónimo dijo...

Se puede afirmar sin miedo al error, porque sé un poquito del asunto, que el Sr. Quillardet tiene muy clara la cuestión. Confío en que tenga la ayuda en su gestión de masones como el que escribe este blog, que parece que tiene las cosas muy claras.
Mi felicitación por el trabajo.

andabao dijo...

¿no se nos está llenando la boca al hablar de Europa?

parece un poco brtusco esta pregunta, pero ¿no sería mejor empezar la casa por los cimientos?

empezaremos por nuestro pueblo, ciudad o comunidad, ayudando a las personas a formarse en libertad y a que encuentren su camino.
mal vamos si antes no ayudamos a luchar por libertades en todos los territorios de Europa (polonia, Chequia...)
Tambien es cierto que no está mal un punto de encuentro y discusión a nivel Europeo, pero que no se transforme en "un club ingles con butacas de orejas y fumadores de puros?