domingo, abril 15

La piel del cordero

Mañana, la extrema derecha se concentrará delante de las puertas del Teatro Campoamor de Oviedo, usando como pretexto el día Internacional contra la Esclavitud Infantil. Utilizan como reclamo la imagen de Iqbal Masih, niño asesinado por las mafias tapiceras pakistaníes en abril de 1995. Convoca la concentración el Movimiento Cultural Cristiano, que reclama la figura de la víctima como mártir de la confesión religiosa. El citado movimiento además está ligado a un partido político cuyas pegatinas impregnan los puestos telefónicos y alguna que otra pared: SAIN. También son responsables de la publicación AUTOGESTIÓN, donde se pueden encontrar unas cuantas soflamas que dejan claras muchas cosas sobre la línea editorial. Quien vea Oviedo empapelada ya conoce qué hay detrás de tan inocente convocatoria.
Esta es otra de esas tapaderas tras las cuales se esconden las peores posiciones, en este caso además adornadas con un tufillo confesional y dogmático difícil de digerir. Quién podría pensar que tras un inocente cartel se encuentran los peligros de siempre. Sin embargo, nada se escapa a la pesada y torcida mirada: Ni la masonería, ni el laicismo, el socialismo o las fuerzas sindicales. Otra vez, una más, la religión se sale del riego y quiere gobernar a la sociedad civil.
Todos sabemos que cuesta mucho dinero poner en marcha una campaña publicitaria e inundar una ciudad de cartelería es muy caro. El Movimiento Cultural Cristiano, sin embargo, realiza diversas pegadas de sus anuncios a lo largo del año. Quiero ser mal pensado: ¿Nos preguntamos de dónde sale el dinero para pagar todas estas cosas? Y es que desde que pasó aquello de Gescartera y tantos monjes y monjitas perdieron sus ahorros con el timo de la estampita, ya no puedo evitar pensar con toda la negatividad posible si el Arzobispado sabrá algo de las malsanas mezclas de religión y dinero ¡Aceite y agua!
Ahora que ha saltado un nuevo escándalo en torno a una entidad como Intervida, responsable supuestamente de desviar el dinero de apadrinamientos a operaciones inmobiliarias en varios países de América, y que además parece que ha obtenido el favor de un destacadísimo miembro del Opus Dei como Jesús Cardenal, antiguo Fiscal General del Estado, surge la preocupación por el control a que deben ser sometidas determinadas entidades que manejan recursos que, directa o indirectamente, provienen de una ciudadanía anónima y muchas veces -la gran mayoría- bienintencionada. Bien estará que empecemos a saber quién convoca realmente una concentración, o en qué se gasta el dinero que reciben las confesiones religiosas y todo el entramado de organizaciones paralelas que existen en torno a ellas. Bien estará también que todo el avispero de asociaciones, gerentes, directores técnicos, voluntariado real y supuesto, esté sujeto a las leyes de una forma real, y que los servicios de inspección de una Administración Pública que hasta la fecha no da a basto, comiencen a tener una intervención efectiva y a dar a la opinión pública una información real de lo que se esconde detrás de cada ente que, cubierto con una suave piel de lana, esconde muchas veces un auténtico depredador.

8 comentarios:

Andabao dijo...

Estimado Ricardo:

Esta gente me demustra lo importante que es tener un poco de inquietud. Las primeras veces que vi las pegatinas de "SAIN", con palabras tan grandilocuentes como autogestión, que ciertamente me llamaron la atención, pero al entrar en su página web, me salí espantado de tan manifiesta manipuloación.
Aun sigo creyendo en estas palabras, la gente debe autogestionarse, o mejor dicho formarse en libertad y ejercer su personalidad de tal forma. Esto incluye una posible idéa religiosa o no de su vida.
una vez vi la concentración en Oviedo y fijandome en los comentarios de la gente, noté el pobre nivel de inquietud cultural.
voy a decir algo que para muchos será una tontería.
"La gente ha de ser libre hasta de sus propias ideas", no anclarse en ellas y así poder evolucionar en el camino que cada uno quiera trazarse

Andabao

Anónimo dijo...

pues por aclararte solo una cosa muy fácil: el dinero para pagar los carteles sale únicamente del sueldo de los que los ponen. Sueldo de gente asalariada normal y corriente.
Lo demás son sandeces que no merece la pena contestar

Ricardo Fernández dijo...

Pues cómo será que no me lo creo. Dado que pensar de momento es relativamente libre, tengo también la libertad de decir sandeces y de no creerme. Otros hacen cosas peores, por ejemplo, robar palabras, ideas y engañar a la gente.
Dentro de unos días me cuentas el número de votos que habéis tenido en las municipales y cuánto os da de subvención la administración pública, a ver si os alcanza para pagar la cartelería.

utopia dijo...

LA MASONERIA HA JUGADO Y JUEGA A PODER Y QUIERE SEGUIR UTILIZANDO AL MOVIMIENTO OBRERO, YO NO ME FIO DE SOCIEDADES SECRETAS...MI ABUELO FUE COMUNISTA Y TAMPOCO

Ricardo Fernández dijo...

Primero, la masonería no es ninguna sociedad secreta: Si fuera una sociedad secreta no nos habríamos puesto delante de un paredón hace cuatro días. Hay que enterarse bien de qué hacemos unos y otros antes de sacar a pasear los prejuicios franquistas.
Segundo, la masonería y las ideas totalitarias no se han llevado nunca muy bien, incluyendo al comunismo.
Tercero, la masonería no ha tratado nunca de manipular a ningún movimiento obrero. Llegados a eso, quizá tengan más meritos para soportar la acusación los viejos partidos comunistas.
Y último, el comentario no guarda relación alguna con la cuestión que se trata en el artículo, algo que desde el punto de vista del leninismo estricto es imperdonable: la cabeza donde estén los pies.

Anónimo dijo...

Sr. Utopía, así que ahora va a resultar que como su abuelo no se fía, Salvador Allende, masón, era un manipulador del movimiento obrero.
¡Hay que joderse!

gonso dijo...

Desde mi lejania quiero terciar en esta polemica.El MCC es un simple grupo de jacobinos-niceanos con infulas de vanguardia obrera,no son peligrosos por que son 4 gatos exclusivistas, que si no algunas conquista sociales de caracter radical-panelista andarian buenas

Anónimo dijo...

El movimiento cultural cristiano no tiene financiación de la Iglesia, son una panda de locos sectarios aislados del resto de la Iglesia que siguen a un tal Julian, un iluminado ex-anarquista que le dio en un punto determinado por hacerse más papista que el papa y por eso mezclan conceptos anarquistas y socialistas (con un terrible odio hacia unos y otros) con un catolicismo feroz y arcaico a más no poder