miércoles, marzo 28

Observatorio de Laicismo

En medio de la vorágine electoral francesa se crea muy "oportunamente" un organismo, el Observatorio de "Laicidad", cuyo objeto parece que va a ser controlar el cumplimiento escrupuloso de la normativa sobre laicismo existente en la vecina República, así como ayudar al Primer Ministro en el desempeño de su función en cuanto afecte a este delicado y frágil concepto democrático. El Diario Oficial del Estado, el BOE francés, publicaba ayer el decreto de creación de esta nueva estructura al servicio de la República que puede ser analizada desde una doble perspectiva, más o menos interesante para todos los miembros de al Unión Europea, menos para los polacos, que andan ocupados en su particular caza de brujas y en sus enfurecidos acometidas heterosexuales y cristianizadoras.




De una parte -la arista menos interesante- podría pensarse que se crea un órgano de supervisión ideado aparentemente para garantizar que la Administración Pública respeta las reglas laicas a que la obliga la ley, pero con una finalidad puramente electoral, en particular para vestir a un determinado candidato con uno de los ropajes característicos sobre los que se fundamenta el Estado democrático. Un candidato que se ha caracterizado en su reciente finalizada etapa como Ministro del Interior por proponer medidas enfrentadas con la característica concepción laica francesa, en particular por hacer guiños a la comunidad islámica abiertamente contradictorios con la neutralidad obligada.




Por otro lado -hablaríamos entonces de la parte más atractiva de esta medida- podemos pensar que, a pesar de las amenazas que para el "laicismo a la francesa" suponen los silencios de algunos candidatos y políticos llamados progresistas; de la tibieza con que se conducen otros; y del descarado revisionismo que manifiestan a este respecto carismáticos y populistas, sigue viva en la conciencia general de la sociedad francesa la necesidad de defender los valores laicos, gobierne quien gobierne, y se postule a la Presidencia de la República el candidato o candidata que sea.




Soy -ya lo he dicho más de una vez- pesimista en relación con las sanas intenciones de algunos políticos y burócratas. Pero a pesar de ese sentimiento, creo que la medida adoptada en Francia puede tener, a poco que nos esforcemos, cierta trascendencia para una Europa en proceso de refundación constitucional en la que Ángela Merkel, Cancillera de la República Federal Alemana, llama a tomar en consideración los valores religiosos que sirvieron para llegar en este viejo continente hasta el punto en el que hoy nos encontramos. No deja de ser una nota llamativa en un panorama gris en el que, el hecho religioso, a pesar de su privacidad, quiere estar presente en la sociedad civil e influir abiertamente en ella, algo completamente contrario a cualquier noción de Democracia.




En función de lo que suceda en los próximos meses, sabremos si este Observatorio de Laicismo sigue indicándonos que en el Viejo Continente continúa existiendo una referencia de pensamiento, sólida, diferente a aquello que conocemos desde nuestro nacimiento, y que se ha manifestado bajo diferentes formas pero siempre con un denominador común: convertir a la religión en un elemento fundamental a la hora de orientar la evolución de las diferentes sociedades. Paciencia, tranquilidad y ya veremos.

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