sábado, febrero 10

La caja de cristal

En los últimos meses percibo cierto interés en conocer qué hay detrás de una logia masónica o qué se hace dentro de ella; o bien, cómo explicar estas cuestiones superando los muros de los talleres y rompiendo con la imagen misteriosa, secretista y siniestra con la que se ha adornado a esta secular institución. Indudablemente corresponde al ciudadano de a pie -al que llamamos profano- plantearse las primeras preguntas; y a quien es masón o masona inquietarse por la realización de ese esfuerzo comunicador.
Todo hay que decirlo: no todas las personas que integran la masonería, trabajando en una u otra "obediencia" tienen la misma forma de ver las cosas; y en ese sentido, qué duda cabe, todos los puntos de vista sobre el particular son respetables.
Así, si hablo en este artículo de una caja de cristal, me refiero evidentemente a mis impresiones personales y a mi modo de entender este asunto tan especial, explicando con una leve metáfora qué tiene que suceder con nuestra institución y nuestro trabajo.
No estoy inventando la pólvora. Más bien incido sobre algo que ya existe en contraposición precisamente a una forma de hacer diferente, que también he conocido y que me parece anacrónica. Recuerdo las formas siniestras con que operaba, por ejemplo, la Gran Logia Masónica Asturiana. O el recato de la Logia gijonesa "Amigos de la Naturaleza y Humanidad" que se extinguió en silencio en el año 1999.
Formo parte del Gran Oriente de Francia, entidad que creo ha asimilado como ninguna otra la idea de la transparencia como un elemento básico para hacer útil a la sociedad civil actual el trabajo masónico. Hacer referencia a los actos organizados recientemente por la Logia Rosario Acuña en Gijón; o al homenaje que la Logia Heracles, en Málaga, realizará al general liberal José María de Torrijos en la Plaza de la Merced el próximo 17 de marzo; o los abundantes coloquios públicos y conferencias, como la de Oviedo de hace unos días, o el encuentro de Lille sobre "laicismo y espiritualidad", son ejemplos de una forma de comprender la masonería en la que la publicidad, entendida no como acercamiento de un producto a un posible cliente, sino como idea de transparencia y participación del colectivo ciudadano, forma parte de la naturaleza misma de cuanto se hace y de cuanto se es.
Debemos distinguir necesariamente a la hora de hablar de esta "caja de cristal" dos cuestiones bien diferentes: Por un lado, las logias no son algo extraño a la sociedad actual, como no lo fueron en ningún momento desde que se tiene conocimiento de la existencia de la masonería especulativa. Y eso se debe a que una parte del trabajo trasciende públicamente: existe una voluntad clara de trasladar una parte de nuestra identidad a los conciudadanos y conciudadanas con los que convivimos:_La masonería es sociedad. Pero de otro lado hemos de tener en cuenta que hay algo que no se puede comunicar, que no va a llegar nunca a los oidos o al corazón de terceros. El trabajo masónico tiene dos objetivos claros. Uno ya lo hemos citado: La sociedad. El otro es el masón en tanto que individuo; hay toda una experiencia de enriquecimiento personal difícil de comunicar. Se trata de una de esas vivencias que hay que sentir en la propia carne para poder comprenderla; y ahí es donde acaba la función de nuestra caja transparente.
Hay quien, bien por desconocimiento, bien deliberadamente, prefiere trabajar prescindiendo de toda idea de comunicación exterior. Ya decía antes que, buscada o no, es una posición tan respetable como la que aquí defiendo; sin embargo entiendo que una idea mínima de modernidad, de adaptación al medio en el que vivimos, pasa por una cercanía con nuestro entorno más inmediato: La sociedad que nos ha tocado vivir, lo que hemos creado, no es compatible con actitudes de otro tiempo. Asimismo, en el lado contrario, hay quien no hace otra cosa más que ruido en el peor sentido de la expresión, descuidando el necesario trabajo interior de los talleres y empleando el tiempo, bien en cuitas con terceros -algo muy habitual-, o en estratagemas diversas que nada aportan pero que halagan la vanidad del pequeño Napoleón que llevamos dentro.
Habría que analizar luego qué entendemos por comunicación exterior. Creo que, habida cuenta de los ejemplos que he puesto antes, se entenderá que el fácil recurso a las páginas web no es precisamente lo que entiendo por un componente básico para configurar esas paredes de cristal. Recuerdo que no hace tantos años una organización masónica publicaba en la prensa de Asturias un pequeño anuncio, un reducido recuadro de dos centímetros cuadrados en el que un diminuto compás y una escuadra, junto con un apartado de correos pretendían ser reclamo para interesados. Entonces no había internet y se recurría a los mecanismos conocidos. Pero hay cosas que son demasiado sencillas, que pueden contribuir en cierta medida a que se entienda mejor o peor qué hacemos en una logia, qué queremos hacer; sin embargo pienso que hay que actuar públicamente, sin miedo, recuperando nuestro pasado -verdadero patrimonio-, imaginando un futuro, aportando nuevas ideas, modernizando nuestra organización y adaptándola a este siglo XXI en el que hay tanto por hacer. Y todo eso sin descuidar el trabajo interno, ese que aporta la riqueza intelectual al masón o a la masona, no vaya a ser que al final todo sean paredes de cristal y al abrir la caja uno la encuentre vacía y hasta sin aire.

5 comentarios:

Manuel Alvarez dijo...

Estoy en parte de acuerdo con tus apreciaciones.
Pero aún más en la parte final. Puede correrse el riesgo de que tanto "profanismo" , por decirlo de alguna manera, lleve a que la reflexión y el estudio interior filosófico dentro de los talleres, se queden que en meras discusiones vacias de contenido.
Y que el cristal incluso desaparezca y sólo queden los marcos. Manuel.

androcles dijo...

Ricardo, Concuerdo contigo que la Masonería tiene un caracter público y un caracter "reservado" y que no todos los hermanos del taller tienen los mismos objetivos en su busqueda. Es por lo mísmo que la masonería es tan perfecta como lo son sus miembros y en cada lugar en que se encuentre es el fiel reflejo de la sociedad en que se desarrolla. Sin embargo, respecto de la trasparencia y la comunicación, el que trabajemos en silencio y de manera reservada no significa que no estemos entegando nuestras mejores condiciones a nuestro entorno. Es como el ejemplo de la gallina y el avestruz (si me lo permiten)...la primera coloca huevos pequeños y cacarea con fuerza, sin embargo el avestruz pone huevos grandes y lo hace en silencio..creo que de esto se trata, hay actos que son de caracter público y que debemos estar, sin embargo, el trabajo mas intenso lo hacemos silenciosamente y lo entregamos en silencio a la sociedad. La Masonería al ser una organización compuesta por hombres, reflejo de su momento y época, es tan moderna como se le exige y por ello su permanencia. En Sud América ha sido y en Chile, mi país, sus miembros han sido adalides de los cambios, impulsores de la modernidad (la separación de la Iglesia y el Estado, La ley de instrucción primaria, el derecho a voto de la mujer, la comisión de derechos Humanos luego de la dictadura, entre otros)su trabajo ha sido trasparente, pero silencioso.
Los rituales y la sombologia cambia en la medida que cambiamos, pero nos dan el contexto. La transparencia y el buen nombre depende de nosotros y nuestras acciones y la pasión por hacer cosas nuevas es buena, sin embargo, esa energía debe usarse con inteligencia, recordar la posición al orden de aprendiz y trabajar.

Bueno QH:. me despido por ahora.
te invito a conocer mi espacio
un TAF.

Androcles
R:.L:. Hélade 134
Valle de Santiago
CHILE

andabao dijo...

Estimado androcles:
desde el punto de vista de un "profano",no estoy de acuerdo con tu ejemplo de "la gallina y el avestruz". Razoón tienes en que el avestruz pone los huevos más grandes, pero es un animal muy violento, defiende mucho su territorio,¿has intentado entrar en un prado donde esten libres?.

Como profano prefiero una masonería como las gallinas, que va poniendo huevitos pequeñitos, si los pusiesen grandes y no "se lo cacarease" a nadie fuera de su grupo su influencia, no me parece efectivo para intentar hacer evolucionar a la sociedad

Atentamente
un profano

Robert BETTINI dijo...

Ricardo, mi Hermano,


Leí tu artículo con mucha atención y placer.
¡ Pienso haber comprendido todo, a pesar de mis huecos gruesos en español, eres tan claro!
Comparto tu visión en cuanto a la necesidad, para parte, de exteriorizar nuestro trabajo. El primer deber del masón es por supuesto actuar a mismo, lo que hace en logia y lo que continúa por fuera, por lo menos lo espero.
Pero en nuestra sociedad del siglo 21, tan injusto, tan feroz por ciertos aspectos, particularmente hacia los más desprovistos, nuestro deber es ser unos exploradores, inventores de una sociedad nueva, más justa y más bella, universalmente partida.
Esto no puede hacerse que en logia, aunque el trabajo es iniciado allí. Se trata de llevar por fuera nuestras reflexiones y sobre todo tratar de ponerlos en práctica.
Soy consciente bien al mismo tiempo que las situaciones de cada país son diferentes y en mismo tiempo que nuestros hermanos españoles no deben siempre vivir su masonería en toda paz mental, el peso del pasado debe ser a veces pesado.
No obstante, la evolución de nuestras sociedades hacia nuestra utopía común, una mejor y mejor alumbrada sociedad, está en este precio.
Nadie puede hacer lo imposible, es lo que se pretende en Francia, pero el deber de un masón es trabajar en eso sin tregua, bajo la forma que le conviene mejor y en el respeto de nuestros empeños masónicos.
No sé si contribuí mucho al debate, sino tenía ganas de decirte cuánto comparto tu punto de vista sobre la necesidad imperiosa que tiene la masonería de exteriorizarse, tanto en España como en Francia, si quiere continuar viviendo e irradiando.
En cuanto a la carta que escribió Victor a la Alcaldesa de Gijon, estoy de acuerdo allí también con de no quitar nada a su texto, a la coma cerca. Pienso no obstante que debemos siempre pensar que uno de nuestros primeros sueños es reunir lo que es disperso. Sin embargo esto no podrá hacerse sin el esfuerzo de todas y todos.
Es por eso que debemos siempre tener al espíritu que nuestros contemporáneos son a menudo el reflejo de lo que somos. A nosotros pues de mejorarnos.

Con toda mi amistad y mi fraternidad, MQH Ricardo te doy un TAF

Robert BETTINI Logia “Toulouse” del G.O.D.F. – Oriente de Toulouse-Pechbonnieu – Francia

pisos barcelona dijo...
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