domingo, enero 7

Geometría, adivinanza y euros

No resulta difícil encontrar en las Logias desarrollos geométricos, utilizados en muchos casos para servir de base a reflexiones, elaboraciones filosóficas o, sencillamente, para traer a la memoria aquel pasado encarnado por los constructores que pulían y hacían justas las piedras: El símbolo como base de una forma de elaborar el conocimiento y de encontrarlo.
Pero por lo que veo y compruebo hay quien recurre también a las ciencias exactas para asegurarse, no ya el conocimiento, sino la supervivencia como poder fáctico, ya sea en la sombra, ya al descubierto. Me refiero en este caso a la más antigua forma conocida de dominación humana, esto es, la religión; y recurro para ilustrar esta nota al desarrollo técnico del logotipo del €uro, pues creo que le da cierto matiz irónico al texto.
Había pensado en plantear estas palabras como un acertijo. Algo así como "¿Sabe Ud., amigo ateo, musulmán, judío, agnóstico, protestante, sintoísta, buista... Sabe Ud. amigo mío, cuánto va a pagar de su bolsillo en España para mantener los salarios de los Obispos, Arzobispos, curas, capellanes castrenses, monjas, monjitas, niñas pías, niños rancios de jersey marrón, socorros católicos, inciensos, cruces y sortilegios de primavera?"
Nunca podría responderse a esta adivinanza con un: "yo, nada, porque no creo; porque creo en otra cosa; porque sé que vivo en un Estado aconfesional -¡ríanse!-; porque soy devoto de Sai Baba y me coloco con sus barritas de incienso; porque creo en los marcianos, que volarán a rescatarnos cuando los iraníes vengan a violar a nuestras esposas y niños; porque soy un ciudadano de primera; de segunda y nadie se fija en mí; porque soy una señora; porque soy un caballero..."
La respuesta a este acertijo, a este desarrollo geométrico, ya está cuantificada para el año 2007 que con tan buenos y felices deseos acaba de empezar su andadura.
Da igual el credo, el no credo, lo que uno piense o deje de pensar. Cada habitante de este país, aconfesional pero no laico, pagará para menesteres católicos en el año 2007:
3,40 €
Transcribo a continuación parte del canje de notas que han intercambiado estos días las autoridades diplomáticas españolas y eclesiásticas, una vez se ha firmado el acuerdo de financiación que ha puesto fin a tanta manifestación obispal y que convierte en definitivo el despropósito monetario que acabo de describir:
Dice nuestro Ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos: "Mi Gobierno considera que lo pactado recoge las negociaciones mantenidas y el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal con el asenso de la Santa Sede, y constituye una aplicación de lo previsto en el artículo II del Acuerdo sobre Asuntos Económicos"
Y le responde Manuel Monteiro, Arzobispo, Nuncio Vaticano: "Tengo el honor de dirigirme a vuestra excelencia a fin de acusar recibo de su nota... Al expresar la conformidad de la Santa Sede con el texto de la nota, aprovecho la oportunidad para renovarle las expresiones de mi más alta consideración".
Me pregunto si, a partir de aquí, será legítimo defraudar a la Hacienda Pública viendo que la Administración se salta tan a la ligera las mínimas normas de respeto a mis -nuestras- íntimas y privadas convicciones y, no compartiendo ni los fines, ni los medios, ni los principios de la religión católica, me -nos- obliga a financiarla con el fruto de mi -nuestro- trabajo y contra mi -nuestra- voluntad ¿Para esto sirve jugar limpio? Pasen y vean ¡España está en marcha!

3 comentarios:

El Valín dijo...

Es cierto. Es una tarifa plana de 3,40€ que a los católicos no les asegura la prestación de servicios religiosos ya que para muchos de ellos tienen que pagar lo que les estipulen.
Y esta tarifa plana se paga no sólo independietemente de la creencia, sino también independientemente de la edad, mi hija de 5 años también contribuye con 3,40 €. En fin, la iglesia de los pobres.
P.S.: Enhorabuena por el blog, lo incluiré entre mis visitas periódicas.

Félix Soria dijo...

Acabo de conocer su bitácora. Enhorabuena por los contenidos. Sinceramente, que la diosa de la razón le acompañe.
Tres fuertes abrazos.

Anónimo dijo...

Amen del pago a la SGAE y otro tipo de impuestos revolucionarios que nadie dice nada