miércoles, noviembre 22

Mujeres y masonería

Hace pocos días, el diez de noviembre, un querido amigo, compañero de vivencias al que me he referido algunas veces en este ventanal, intervenía en el acto de presentación del libro de María José Lacalzada "Mujeres en masonería".
Me estoy refiriendo a Paulino Lorences, que, aparte de mezclar la ciudad de La Habana con París en su Casa de Comidas en Malleza, fue el primer director de orquesta de los masones asturianos que luego nos agrupamos en el seno del Gran Oriente de Francia, y que pusimos en marcha la Logia Rosario Acuña, en Gijón.
Me ha alegrado mucho que este libro haya aparecido en nuestra tierra, lugar en el que sorprendentemente las mujeres tuvieron una presencia no tan discreta ni clandestina en la organización masónica como se puedan pensar. Me ha alegrado que en la presentación del libro participara un compañero de viaje de la Logia a la que pertenezco; y también que pocos días antes, con ocasión del acto de presentación, Víctor Guerra, referencia indispensable en la reconstrucción de la masonería asturiana (y a quien también me he referido tantas veces aquí), publicara una breve y hermosa reflexión sobre el trabajo de esta historiadora en el diario La Nueva España, y que yo reproduzco a continuación, sin su permiso, y aprovechando que está en eso tan lejano que se llama extranjero. Menos mal que me llevo bien con él y que me lo perdona todo.


Mujeres en masonería



Hay quien hace libros como churros y va trillando lo facilón y muy por los surcos al uso de los requerimientos de la mercadotecnia editorial, y hay quien tira por lo más difícil y más genuino, y un poco a contracorriente. En estas últimas veredas encontramos a la doctora riojana, María José Lacalzada, amiga y maestra, que se ha empeñado en demostrar varias cuestiones en esto de «La acacia y la mujer», y no es un capricho de ahora, sino que desde hace años viene queriendo demostrar que la masonería no es cosa sólo de hombres, tópico tan al uso, que hasta los propios masones han creído ser los únicos en este mundo del mandil, o que en todo caso siempre hemos oído que la mujer en masonería estaba relacionada más bien con la denominada masonería de adopción. En algunos ambientes se aceptaba que había algunas «marimachos» en el seno de las logias en cierto plano de igualdad, tal y como me explicaba un vetusto masón de una logia «regular», cuando le decía que en Asturias había tres mujeres masonas: Rosario Acuña y Salvadora Vigón, en la logia Luz de Bimenes; y Eulalia Menéndez Vizcaíno, en la logia ovetense Juan González Río. La investigación que desde hace años desarrolla María José Lacalzada viene a demostrar que la presencia de la mujer desde 1868 en España es un hecho y una realidad, no como pura circunstancia, que algo o mucho hubo de ello; sino que además detrás de algunas mujeres había proyecto y proyección, y su libro «Mujeres en masonería» es una prueba de ello y tendrá ocasión de argumentarlo en la conferencia que dará en el Ateneo Obrero el jueves 9 de noviembre bajo el sugestivo título de «La lechuza de Minerva planea por las puertas de la masonería». Pero además aborda la investigación desde una perspectiva de género muy sutil, y no habla de masonas en general aportando un catálogo al uso de miembros y filiaciones, como cabría de esperar, sino que trata el tema de las mujeres en masonería desde la perspectiva individual y colectiva sin dejarse llevar por posicionamientos feministas tan al uso en esto del «género». En su libro presenta una caterva de mujeres trabajando en logias y obediencias, ocupando en una vida masónica que va desde la concepción más clásica de las matronas con mandil, pasando por las beligerantes sufragistas masonas que intentaban afianzar el espacio femenino en masonería. De todo hay en masonería, y María José Lacalzada nos viene a demostrar de nuevo que la masonería española fue innovadora, que intentó desde su modesta posición cultural romper moldes con respecto a la propia concepción masónica y a las organizaciones y proyectarse, como sociabilidad educadora que se manifestaba. Invito a los lectores a que se acerquen a estas páginas que ha escrito la doctora riojana, y como no, a la conferencia que impartirá con motivo del 125.º aniversario de la fundación del Ateneo Obrero de Gijón, que tendrá a su vez complemento en la presentación del libro citado, cuyo marco será la librería Central, el viernes día 10 de noviembre. Espero que la lectura y la conferencia les resulten útiles e interesantes para descubrir una cara más de las mil que tiene este interesante espejo que es la masonería. VICTOR GUERRA.
Publicado en el diario La Nueva España de Asturias el día 9 de noviembre de 2006.

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