sábado, julio 22

Otra guerra más.

Creo que llevamos quince días de guerra. Algunos hablan de incursión; operación de castigo; asedio temporal; daños colaterales; ejercicio de legítima defensa. Yo prefiero llamarlo por el nombre tradicional y evitar ese eufemismo estúpido que tanto se usó durante la era Aznar: "conflicto". Lo de Irak no era una guerra; era un conflicto. Y con esto parece que sucede otro tanto.
Soy muy pesimista con la historia a la que me refiero. Creo que no se va a terminar nunca y que vamos a oler a pólvora durante una buena temporada en cada telediario. Y espero que la cosa no vaya a más con la invitación al baile de Siria e Irán, y con los Estados Unidos y la Gran Bretaña metidos en el lodazal irakí, que ya es una guerra civil abierta entre las comunidades chií y la sunní: Ni armas de destrucción masiva, ni pacificación, ni libertad, ni reconstrucción... Y encima una guerra civil donde no la había.
Lo de Israel y Líbano parece que es otra pesadilla que sucede más o menos en el mismo sitio; Líbano es incapaz de controlar la guerrilla del partido de dios, Hezbolá; Hezbolá ataca Israel; Israel se defiende llevándose por delante hospitales, carreteras, viviendas, aeropuertos... Y luego están los territorios ocupados, donde el partido de Arafat fue derrotado en las últimas elecciones por una organización terrorista que concurría en libre competencia: Hamás. Hamás pone bombas en autobuses; los israelíes bombardean a quien sea para eliminar a las cabezas "pensantes" de Hamás.
En España, según algunos, quien no se cree las bondades del entramado palestino, es un sionista. Así que soy un sionista empedernido. Pero, según otros, quienes niegan el derecho a Israel a defenderse bombardeando barrios enteros de Beirut, su aeropuerto, hospitales, calles, zonas comerciales... Son antisemitas. Zapatero es antisemita. Y creo que también soy antisemita junto con un buen número de españoles. Soy un sionista antisemita.
Si uno piensa que a partir de este maraña bélica que se está tejiendo pueden resultar enredados otros países, alguno de los cuáles tiene un control estratégico de la producción petrolífera mundial...
Si uno piensa que en esta historia se está recogiendo el veneno que se sembró hace más de sesenta años en Oriente por las potencias europeas...
Si uno piensa que los primeros que recurrieron a la voladura de un autobús lleno de civiles fueron los israelíes en los albores de la creación del Estado de Israel...
Y si uno piensa que los primeros que reventaron de un bombazo un hotel lleno de gente fueron los palestinos en los mismo albores de la creación del Estado Judío...
Mejor va a ser no ponerse a pensar y colocarse del lado de quienes piden el cese de las hostilidades; y también de aquellos y aquellas que pese a todo, siguen teniendo confianza en el ser humano.