domingo, julio 2

Ley de Identidad de Género

Que España cambia es una realidad. Si lo hace para bien o para mal es algo que cada uno deberá apreciar según sus convicciones. Pero las mías me animan a traer aquí, para ayudar a que se conozca, otra pequeña reforma legislativa que coloca a nuestro país en una posición de referencia a la hora de tratar de los derechos civiles de las personas. Frente a quienes piensan que no se debe legislar para minorías, ejemplos como el que se está dando son una demostración palpable de que esto no es así; de que este debe ser un país de ciudadanos y ciudadanas, con los mismos derechos y obligaciones; y donde la conquista de la felicidad de cada individuo sea cada vez más una utopía al alcance de la mano.
Decía Beatriz Gimeno, Presidenta de la FLGTB, que “Por fin se hace justicia con las personas transexuales. Por fin se cumple la promesa que se les hizo de que sus derechos y su dignidad de ciudadanos y ciudadanas serían reconocidos. Es una ley de justicia histórica, una ley necesaria, una ley que nos hace a todos y a todas más dignos y más libres. Este país, un ejemplo mundial en cuanto a derechos civiles, no podía permitirse la injusta discriminación a la que ha venido sometiendo a sus ciudadanos y ciudadanas transexuales”.
Cuestión de Justicia, al fin y al cabo