jueves, abril 13

Gabino de los dolores


A Gabino de Lorenzo, conocido popularmente como Gabino Tinto, alcalde de la heróica y carisima ciudad de Oviedo, no le gustó nada que ayer los bomberos de la ciudad, que sostienen un larguísimo pulso con el artefacto consistorial, montaran un pollo tal que el que se aprecia en la foto.
Yo creo que es la mejor foto que le han sacado en su vida a Gabino Tinto. No me digan que no. Un Gabino de Semana Santa, Gabino de los dolores, insultado por una turba enloquecida.
Todo estadista que se precie tiene que tener una foto así, ejerciendo de gran hombre y con una masa que no comprende manifestándose detrás. No me digan que no es muy del Partido Popular esta forma de hacer: Los grandes estadistas de "centro" navegan siempre, sin excepción, frente a la inculta masa; luchan contra ella y la vencen cubriéndose de gloria inmortal. Luego viene un ángel en el éxtasis y se los lleva, cielo arriba, a la diestra del padre, de la madre, de la paloma y de los hijos, que seguro que en esos sitios tienen familia numerosa.
Creo que esta fotografía y la de los abrazos con el sátrapa "cuencatu", serán las que reflejen la categoría de estadista de Gabino Tinto: Dominando al demonio rojo (ya quisiera el demonio ser rojo), y desafiando a la canalla ignorante. Bien hay que decir que él está muy enfadado porque ayer le estropearon la puesta en escena que había preparado para inaugurar el nuevo madelman de bronce -pagado por tí, por mí y por todos los compañeros-, del anterior Jefe de Estado de la última dictadura totalitaria que queda en Europa.
Y yo que pensaba que los ayuntamientos eran aconfesionales. Ya no voy a decir defensores del laicismo, no vaya a ser que alguien pierda la color y el sentido. Pero aconfesionales sí que pensaba que eran... Pues no, en Oviedo, en el fartódromo, con lo que nos cobran a todos y cada uno de nosotros en esta aburrida mojama de cemento, se come un menú la corporación municipal y el cabildo catedralicio... Empezaron con un caldo para quitar el frío allá en los cincuenta y mira cómo han terminado. Ya lo dice el refrán: Peo de monja, fanega de trigo.
El caso es que sería interesante , teniendo en cuenta la neutralidad religiosa a que deben estar obligadas las instituciones públicas, saber qué diría el ayuntamiento de Oviedo ahora si recibe de la comunidad islámica de la ciudad la solicitud de una plaza con estatua de algún mulá con suficiente voltaje para merecer la gracia de la iluminación... ¿Qué hace un Ayuntamiento metido en este lío de sotanas? Pero no pasa nada. Silencio. Oviedo es una ciudad tranquila, como de un cuento de hadas, ya saben.
Volviendo a los bomberos, a Gabino Tinto, el alcalde ingeniero, no le ha gustado la algarada. La quiere llevar a los Tribunales. Con lo bien que se lo pasa el Sr. Alcalde cada vez que a algún miembro de la oposición le aguarda una guardia de "sans coulottes" en algún sitio... Ahora que le ha tocado a él parece que ya no lo ve de la misma forma.
En fin, no puedo dejar de recordar aquella vez en que la Plataforma contra las Privatizaciones sacó a la luz un panfleto en el que hablaba de la "muy cara ciudad de Oviedo". El ayuntamiento dirigido por este señor de la foto no tuvo empacho en gastar el dinero de los contribuyentes entablando un pleito en defensa del honor de la ciudad, que había sido manchado al ser vituperado el lema que reza en el escudo. Recuerdo aquella demanda construída a base de acumular folio tras folio, truco barato de abogado malo, por tanto caro (si hubiera sido un buen abogado, aparte de disponer de la facultad de síntesis, hubiera resultado carísimo). El caso es que luego alguien se dio cuenta de que el Honor es un derecho personalísimo... Y que las ciudades como tal carecen de él. Pleito perdido que quedó en conato, oposición en silencio, dinero también perdido y no pasa nada.
En fin, Gabino Tinto, pleitos tengas y los ganes.

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