viernes, abril 7

Cambios en el Gobierno de España


La mañana de hoy nos ha deparado una sorpresa. José Luis Rodríguez Zapatero, Presidente del Gobierno, ha anunciado dos cambios importantes en sendas carteras ministeriales. De una parte, Mercedes Cabrera, sustituirá a Pilar San Segundo al frente de Educación. La anterior Ministra, no sé si harta o cansada, tiene en su haber la Ley de Ordenación de Educación.
Una Ley importante, desde luego, pero que a algunos nos ha dejado un mal sabor de boca por diversos motivos. El más importante no es otro que las ventajas dadas a la enseñanza privada y la permanencia de la enseñanza de la religión en las aulas. Bien es verdad que esa permanencia es tan descafeinada que raro será que en el futuro lo que es una materia testimonial pase a ser impartido en lo que es su foro natural: Los centros religiosos. No obstante, de momento, ahí está.
Pero no hay que olvidar que esa Ley de Ordenación de Educación tan protestada por unos, tan denostada por otros, contó con el silencio cómplice de todos aquellos que se llenan de vez en cuando la boca con aquello de "defendamos la escuela pública". Durante los cuatro meses que duró la campaña contra la ley orquestada por el Partido Popular y su brazo articulado que es la Iglesia Católica , y que culminó con una manifestación en Madrid amplificada por los medios de comunicación de la Iglesia, entre los que está ese recién expulsado y sobre el que hablábamos el otro día, la progresía hispánica fue incapaz de apretar por su lado y plantar cara. Sólo cuando le ley entró en la recta final para su aprobación surgieron algunas voces escandalizadas por la política de conciertos económicos que establecía, pero ya era tarde. Típica actitud de la izquierda española que de vez en cuando da agradables sorpresas, pero que habitualmente vive en el letargo y en la queja permanentes.
Adios Ministra.
El otro cambio importante, el que ha sacudido el mediodía de nuestro país, es el que afecta al Ministerio del Interior. Alfredo Pérez Rubalcaba, hasta ahora portavoz parlamentario del PSOE, se ha revelado como uno de los valores imprescindibles del Presidente Rodríguez Zapatero.
Su gestión negociadora ha permitido sacar adelante el Estatuto Catalán, liquidar el conflicto que planteó la reforma educativa, y permitirá seguramente poner en marcha el proceso de diálogo para la desaparición definitiva del terrorismo de ETA. Ojalá lo consiga.
Sustituye a José Antonio Alonso, que al frente del Ministerio ha realizado una brillante labor. Las redadas antimafia en la Costa del Sol forman parte de un empeño puesto de manifiesto desde el mismo momento en que tomó posesión del cargo. La persecución de las células islámicas o del entramado de organizaciones existentes en torno a ETA, son otra de las tarjetas de despedida de este hombre leal, buen Juez y mejor Ministro.
Pasa ahora a la cartera de Defensa, donde sustituye a José Bono: La imágen mediática y folclórica de este Gobierno en los dos años que lleva de ejercicio. La imágen católica de este Gobierno y que se va porque su hija se lo ha pedido. En su haber la gestión del regreso de nuestras tropas de Iraq, a donde nunca debieron ir; poner luz en toda la ponzoña que había sembrado su predecesor, Federico Trillo, anterior Ministro y miembro del Opus Dei...
Adios Ministro.
Y a los que quedan, mucha suerte, porque se avecinan días en los que las cuerdas se tensarán.

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